de los estudiantes, se constituyen en un medio eficaz para favorecer la participación, el
compromiso y el aprendizaje significativo de todos los alumnos (Booth y Ainscow, 2015). En el
contexto mexicano, este enfoque se articula con los postulados de la Nueva Escuela Mexicana,
que demanda prácticas pedagógicas flexibles, equitativas y contextualizadas.
El desarrollo de competencias docentes resulta clave para la implementación efectiva de
la neuroeducación y la atención a la diversidad. Dichas competencias integran conocimientos,
habilidades y actitudes que permiten al profesorado diseñar ambientes de aprendizaje
inclusivos, emocionalmente significativos y basados en evidencia científica (Tobón, 2013). La
formación docente contemporánea exige, por tanto, la incorporación de saberes
neuroeducativos que fortalezcan la capacidad de los futuros maestros para comprender los
procesos cognitivos, gestionar la diversidad y responder de manera pertinente a las necesidades
del alumnado (Díaz-Cabriales, 2021).
En el nivel de educación preescolar, esta articulación adquiere especial relevancia, al
tratarse de una etapa crítica para el desarrollo cognitivo, socioemocional y motor. La aplicación
de enfoques neuroeducativos en este nivel favorece aprendizajes basados en el juego, la emoción
y la exploración, aprovechando la alta plasticidad cerebral característica de la primera infancia
(CAST, 2024, SEP, 2024). Asimismo, el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) emerge como
un marco pedagógico complementario que, sustentado en la neurociencia y la teoría
sociocultural de Vygotsky, promueve la flexibilidad en los medios de representación, acción y
compromiso, garantizando oportunidades de aprendizaje equitativas para todo el alumnado.
En conjunto, el marco teórico sustenta la necesidad de fortalecer la formación docente
desde una perspectiva neuroeducativa e inclusiva, evidenciando que la calidad de la educación
depende de la capacidad del profesorado para articular el conocimiento científico con la práctica
pedagógica. Esta investigación se inserta en dicho marco, al analizar la relación entre la
neuroeducación, las estrategias didácticas y la atención a la diversidad en la formación inicial de
docentes de educación preescolar.
Metodología
La presente investigación se inscribe bajo un paradigma cualitativo-interpretativo,
buscando comprender a profundidad la relación entre el conocimiento neuroeducativo y su
aplicación práctica en estrategias de atención a la diversidad. Este enfoque es idóneo para
analizar las percepciones, reflexiones y experiencias subjetivas de las futuras docentes,
proporcionando una visión holística y contextualizada del fenómeno en estudio.
El diseño de la investigación corresponde a un Estudio de Caso de carácter descriptivo-
interpretativo, centrado en un contexto específico, este diseño permite una inmersión profunda
en la realidad de la institución y sus actores, facilitando la comprensión de las interacciones y los
factores que inciden en la adquisición de competencias pedagógicas.
El objeto de estudio se sitúa en la intersección entre los procesos cerebrales y el proceso
educativo, con énfasis en el análisis y la valoración de estrategias didácticas fundamentadas en
principios de la neuroeducación. Se examina cómo los factores de la atención, percepción,
plasticidad cerebral y el desarrollo cognitivo influyen en las prácticas de enseñanza y aprendizaje
en el nivel preescolar. Asimismo, la investigación se orienta a comprender de qué manera la
aplicación de dichos principios neuroeducativos en el aula contribuye a la mejora de los procesos