3. Consolidar la articulación interinstitucional: Gobierno, universidades, sociedad civil,
enfoque interdisciplinar.
Justificación
La ausencia de este modelo implica mantener la situación actual: escuelas que forman estudiantes
para el pasado, promoviendo veladamente desigualdades, cimentadas en discursos políticos que lejos
tienen el interés genuino por la educación sino por un ejercicio del poder desde su función administrativa.
Como parte de las consecuencias de no intervenir se visualiza el incremento en la carencia de una
falta de rumbo normativo, pedagógico y organizacional administrativo sugiere la persistencia del rezago
y abandono puesto que, sin respuestas diferenciadas, se seguirá reprobando y expulsando a estudiantes.
En este tenor se refuerza de la desigualdad social: la escuela sin pertinencia cultural ni humana
acentúa la pobreza educativa y la debilidad en las competencias de formación ciudadana pues sin
conciencia crítica y capacidad de análisis y acción, no se fortalece la democracia ni la cohesión social.
A pesar de los programas sociales y esfuerzos gubernamentales, la falta de equidad educativa en
México no se resuelve con más cobertura o pruebas estandarizadas, requiere con urgencia replantear el
modelo educativo hacia una educación social y humanista, que reconozca diversas realidades, fomente
capacidades críticas y promueva la convivencia democrática. Sólo será posible para la escuela retomar su
rol como verdadero agente igualador y formador de ciudadanos plenos.
Sin un modelo educativo renovado, las consecuencias del estancamiento
persistirán evidenciando bajos niveles de pensamiento crítico y competencias socioemocionales, se
reforzarán las desigualdades socioeducativas y la escuela continuará desarticulada de las realidades
culturales y contextuales del alumnado.
Marco referencial
En su propuesta de pedagogía liberadora y la escuela como espacio crítico Paulo Freire enfatiza
que toda actividad educativa es política y humanista, señala que la justicia compasiva y reconciliación
social. A través del aprendizaje-servicio, forman una justicia emocional transformadora con rol activo en
construcción de paz
Bajo un Modelo educativo Social-Humanista se puede proponer una educación centrada en el
desarrollo del comportamiento socioemocional del estudiantado a través de acciones relacionadas a:
Labarca (2016) menciona que el humanismo latinoamericano crítico: “ser”, que fomente
autonomía, reconocimiento emocional y transformaciones sociales. Tomando a pensadores como Rogers
y Freire, apunta a liberar al educando frente a estructuras de exclusión
La implementación de metodologías activas: ApS y aprendizaje comunitario combina
investigación, acción y reflexión en proyectos comunitarios reales como intergeneracionales que
contribuyan a la justicia social y crecimiento humano
La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS, 2023) propone la intervención humanista contra
factores sociales: incorporando modelos socio-humanistas en servicio social para abordar adicciones y
salud mental, replanteando metodologías en favor de paz comunitaria.
Según estudios recientes sobre educación y las dimensiones humanistas de la formación docente en
América Latina como:
1. Sensibilidad social: Proyectos sociales, inclusión y actividades artísticas como los propuestos
por la Universidad Técnica de Machala, Ecuador. (Universidad Técnica de Machala, 2019)
2. Ética y ciudadanía: Debates, cooperación, valores Afectividad: Dinámicas de socialización,
autoestima, convivencia