LOS SUPUESTOS FILOSÓFICOS DE LA PROSPERIDAD COMPARTIDA
las ciudades, como la conectividad al interior de las zonas urbanas, la distribución de espacios públicos y
la calidad del transporte.
Tanto el Better Life Index como el IPU, refuerzan la tesis de que la prosperidad no es solo medible
en términos de ingresos o producción económica, sino a través de un bienestar general, el cual tome en
consideración el desarrollo humano y social desde una perspectiva compleja. Al mismo tiempo, así como
la prosperidad se mide de manera multifactorial, la pobreza también debe medirse bajo estos parámetros,
los cuales serán analizados más adelante. Con las ideas que se han mencionado hasta ahora, se procederá
a analizar cuáles son los supuestos filosóficos que subyacen a la prosperidad compartida.
Los supuestos filosóficos de la prosperidad compartida
El supuesto antropológico
El apartado anterior dejó en claro que la prosperidad no puede centrarse solo en el tema
monetario, sino que debe ser abordada de la manera más amplia posible, es decir, de una forma
multidimensional. Sin embargo, la prosperidad multidimensional no es un concepto que se encuentre
construido en el aire, sino que, por el contrario, supone una idea específica sobre el ser humano. Es así
como la antropología filosófica se convierte en una necesidad de primera mano para dar un sostén teórico
firme a cualquier visión económica. La prosperidad compartida no es la excepción, pues se desarrolla a
partir de un supuesto, al menos básico, de lo que se entiende por ser humano. Si la prosperidad es
multidimensional, el ser humano no puede estar reducido a una sola dimensión, y mucho menos la
económica. Un proyecto de prosperidad compartida debe, cuando menos, considerar una visión
antropológica de la persona multidimensional.
Durante la primera mitad del siglo XX se consolidó una reflexión filosófica en torno a la persona,
impulsada por el filósofo francés Emmanuel Mounier. El personalismo, tal como se denomina esta
corriente de pensamiento, supone que la persona no es un mero concepto, sino que tiene múltiples
dimensiones, como la corporeidad, la espiritualidad, la relación con los demás, etc. Considerar que el ser
humano es solo un cuerpo, o solo trabajo, o solo producción, sería reducirlo y despojarlo de su propia
libertad y condición humana. Para contrarrestar cualquier reduccionismo, el personalismo considera que
el desarrollo de los sujetos solo puede llevarse a cabo a través de la aprehensión del individuo como
persona, es decir, como un ser en continua comunicación consigo mismo y con los demás. Esta
comunicación es un movimiento dialéctico, denominado por Mounier como el universo personal
universo personal y, por lo tanto, impiden el desarrollo de la sociedad. Para Mounier (2005), la sociedad
necesita de una visión comunitaria para su crecimiento, pues ella no logrará salir adelante si cada
individuo que la compone solo se preocupa por sí mismo.
Al igual que el personalismo, la prosperidad compartida también tiene una visión comunitaria. Al
tomar en consideración al 40% más pobre de una población, la prosperidad compartida reconoce que las
sociedades están formadas por comunidades de personas, y no por individuos aislados. Si bien dentro de
las comunidades se pueden encontrar desigualdades, como la pobreza, también son las mismas
comunidades en donde se hayan las soluciones a estas problemáticas. Esta es la idea fundamental de
compartir la prosperidad: no se trata de quitarle a unos para darle a los otros, sino de aportar beneficios
a quien más lo necesite, sin hacerlo a costa de nadie. Para lograrlo, la prosperidad compartida comprende
a la sociedad como un todo; por esta razón tiene en primera consideración al sector más pobre de una
población, pues si este sector no encuentra bienestar, difícilmente se podrá hablar de una sociedad
próspera. Desde esta perspectiva, la corriente filosófica del personalismo comunitario encaja a la
perfección con la idea de la prosperidad compartida. Si un grupo o sector de la comunidad, por pequeño
que sea, se encuentra en desventaja, significa que toda la comunidad se ve afectada en su conjunto.
La filosofía personalista también propone que cualquier visión de desarrollo económico necesita
partir de una concepción antropológica específica, pues no se debe olvidar que la finalidad de la
e-ISSN: 2683-2143
48
2025 | Qvadrata, estudios sobre educación, artes y humanidades, 7(13), 43-58