2023 | REVISTA OREXIS. EXPLORACIONES ÉTICAS  
Vol. 1. Núm. 2, julio-diciembre. e-ISSN: en trámite  
RESEÑA  
Reseña de Nuevas sendas para la política  
María Teresa Muñoz  
Universidad Nacional Autónoma de México. Facultad de  
Filosofía y Letras; Bonilla Artigas Editores, 2020, 159pp.  
Universidad Autónoma de Chihuahua  
Recibido:  
Aceptado para su publicación:  
Publicado:  
2023/08/07  
2023/11/14  
2023/12/15  
María Teresa Muñoz (profesora de tiempo completo adscrita al Colegio de Filosofía de la Facultad de  
Filosofía y Letras y miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel II.) es una de las principales  
representantes del pensamiento de Hannah Arendt en Hispanoamérica. Su amplia trayectoria  
nacional e internacional, la convierten en una filósofa que se distingue por su claridad, así como por  
sus aportaciones y propuestas imprescindibles para la reflexión crítica sobre las problemáticas más  
actuales de la filosofía política. Sus áreas de investigación son la filosofía política y la epistemología,  
en las que, respectivamente, ha destacado por su interés en el pensamiento de Hannah Arendt y  
Ludwig Wittgenstein.  
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Introducción  
El argumento central de Nuevas sendas para la política versa sobre el posicionamiento de Arendt en  
su cuestionamiento a la capacidad de actuar del liberalismo y una práctica política que abogue por la  
necesidad de consenso. Partiendo de una posición crítica hacia la democracia liberal1 representativa  
anclada al modelo neoliberal que conduce a los ciudadanos a la privatización de la vida.  
Nuevas sendas en política  
El poder sólo es posible donde palabra y acto no se han separado, donde las palabras no están  
vacías y los hechos no son brutales [...] surge entre los hombres cuando actúan juntos y  
desaparece en el momento en que se dispersan.  
Hannah Arendt.2  
Cuando leemos la palabra “Sendas” pensamos en caminos, en alternativas distintas a las ya  
conocidas. Es decir, en posibilidades de actuar, en este caso, de actuar juntos. Pues una senda no es  
una cuestión individual. Cuando encontramos un camino o lo trazamos esperamos que éste sirva a  
otros que han de venir después de nosotros. Así, las sendas en política son pensadas por nuestra  
autora más allá de lo individual, ya que en política lo individual sólo tiene sentido pensarlo en relación  
con lo colectivo. Las sendas pertenecen al dominio de lo público, forman parte de esa colectividad,  
pero esta solo se hace posible reconociendo a los otros. Ningún camino de la piel hacia afuera nos  
exime de la alteridad. Está en nuestra misma humanidad, en nuestro ser animales ciudadanos,  
animales políticos, como afirmaba Aristóteles. Entonces pensar nuevas sendas remite a la  
1 “Los modelos liberales que auspician la democracia representativa propician un alejamiento de los ciudadanos  
de la acción política”. María Teresa Muñoz, Nuevas sendas para la política. (Ciudad de México. Bonilla Artigas  
Editores, 2020), 137.  
2 Citado como encabezado en María Teresa Muñoz, Nuevas sendas para la política, 47.  
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preocupación por la vida pública, a saber, por las cosas públicas mediante nuevas formas de concebir  
la política.3  
Es así como el texto nos ofrece una serie de condiciones de posibilidad para nuevas sendas en  
política a partir del pensamiento de Hannah Arendt. En principio la propuesta se ciñe a las  
particularidades de dicha autora respecto al pensar la política a través de la necesidad de replantear  
la tradición en filosofía política desde el análisis conceptual como herramienta metodológica. La obra  
se fundamenta en los conceptos de ciudadanía, espacio público y juicio. Estos conceptos se  
encuentran enmarcados en la tradición republicana como marco de crítica a la democracia  
representativa. Concretamente el posicionamiento político de un republicanismo cívico se contrapone  
al modelo de democracia liberal, con la intención de proponer un modelo de democracia más  
participativa que legitime activamente a la ciudadanía a través del espacio público. Esta crítica centra  
su problemática en una paradoja actual propia del modelo de la democracia liberal:  
“El modelo liberal de la democracia representativa tiene en su núcleo una paradoja, a saber:  
mientras que la democracia como forma de gobierno implica ampliar los espacios de  
participación, la lógica del capital que viene supuesta en la visión del mercado neoliberal es  
excluyente”4  
La problemática tiene una pertinencia justificada en su vigencia, y más aún en la necesidad  
de alternativas que invitan a la acción ciudadana y a ese “actuar juntos” (ser libres juntos, como  
expresión de la ciudadanía) que es propio de la búsqueda del pensar la política en Arendt, y que  
asimismo, indispensable para la libertad. Así la presente obra reúne los conceptos de Arendt antes  
mencionados, en aras de un ejercicio de libertad por medio de la acción política colectiva, para lo cual,  
es imprescindible partir del concepto arendtiano de ciudadanía.  
Sin embargo, este punto de partida es matizado desde el republicanismo cívico de Arendt a  
modo de crítica del modelo de la democracia liberal representativa. La tradición republicana es aquí  
desarrollada desde la tradición clásica de autores como Maquiavelo y Montesquieu. Y desde esa óptica  
se plantea una crítica al individualismo propio del liberalismo, pero en ese sentido la autora matiza  
su posición a punto de tomar distancia incluso de los críticos mismos de la tradición liberal, es decir,  
de los comunitaristas.5  
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Tras tales distinciones que propician una claridad metodológica en el texto que se sigue con  
una exposición de la estructura, la propuesta de pensar nuevas sendas en política a partir de Arendt  
se vuelve una atractiva lectura crítica de la tradición política para pensar el presente.  
Estructura de la obra  
El libro se compone de cinco capítulos. Inicia con una introducción a la problemática central  
de la obra, seguida de un primer capítulo que consiste en un corolario sobre Arendt y los intersticios  
de la filosofía política (29-46pp), dicho apartado contiene una afrenta por repensar la tradición en  
filosofía política desde la propuesta de análisis conceptual de Arendt. Éste apartado, resulta una pieza  
introductoria excelente y sintética, tanto para lectores ávidos como para quienes se inicien en el  
estudio de la filosofía política. La obra continua con la exposición del capitulado. El segundo capítulo,  
El ciudadano y su condición pública, (47-66pp) representa una lúcida integración de los arquetipos  
que integran el concepto de ciudadano en la filosofía de Arendt. Por su parte, el tercer capítulo, La  
metáfora del espacio público (67-80pp), amalgama la noción de espacio público como un escenario  
para la acción y la pluralidad como expresiones de libertad. El capítulo cuarto, Juicio político y  
ciudadanía democrática (81-104), hace una apropiación del juicio y su rasgo reflexionante como  
3 Estas nuevas formas parten también de una problemática paradoja actual, que: “la democracia como forma de  
gobierno implica ampliar los espacios de participación; y, la lógica del capital que viene supuesta en la visión  
del mercado neoliberal es excluyente”. María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política, 10.  
4 María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política, 10.  
5 La noción de singularidad es fundamental para comprender la distancia que Arendt toma hacia los  
comunitaristas, ya que, ésta deviene de su rechazo al peso de lo colectivo sobre lo singular.  
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capacidad ciudadana de actuar. Por último, el quinto capítulo, El republicanismo arendtiano (105-  
1
36pp), expone una peculiar crítica a la democracia liberal a partir del modelo republicano de Arendt,  
como propuesta de acción de la ciudadanía en el espacio público. Posteriormente, el texto presenta  
una conclusión: La propuesta arendtiana: nuevas sendas para la política (137-148pp), en ella se  
presenta un recuento de las principales cuestiones de cada capítulo y su pertinencia con la paradoja  
inicial que enmarca la problemática y necesidad de nuevas sendas para la política.  
Observaciones críticas: Espacio público y ciudadanía  
En el presente texto, los conceptos de ciudadanía6 y espacio público7 son medulares en la obra,  
constituyen un hilo conductor de la propuesta en cuestión. La idea de ciudadanía en Arendt se plasma  
en una particular relación con la concepción de ciudadanía del republicanismo cívico.  
En el pensamiento de Arendt la noción de ciudadanía es uno de los fundamentos para que en  
el espacio público puedan darse la acción y la pluralidad como ejercicios de libertad y poder. En gran  
medida, el espacio público se configura gracias a la ciudadanía como “espacio común” y “mundo  
común”. Pues la ciudadanía al ser ejercida en ese escenario del espacio público posibilita ese poder  
que se concibe no como dominación, sino como un “poder hacer” Arendt implica un “actuar juntos”,  
y que es asimismo una expresión de libertad.  
“Solo cuando las personas están recíprocamente facultadas para actuar se puede hablar de  
libertad política.” Estar recíprocamente facultados para actuar significa considerarse  
mutuamente como personas políticas”8.  
Dicho actuar se lleva a cabo en el espacio público, es el actuar de la ciudadanía en un  
reconocimiento común entre individuos que se consideran entre sí personas políticas, y que como  
tales, acuerdan el bienestar de la comunidad con la expresión de sus deliberaciones públicas.  
Los arquetipos de ciudadanía en Arendt constituyen los caracteres necesarios para la acción  
y el ejercicio de la libertad política en el espacio público. Arendt construye su noción de ciudadano en  
una triada que reúne los rasgos esenciales de este tipo de persona política que actúa en  
reconocimiento y conjunto con sus semejantes en virtud de una idea consensuada de bien común que  
resguarda determinados derechos y libertades comunes. Así, la triada precisa de las figuras del paria  
consciente, el héroe y el espectador reflexivo.  
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El paria consciente consiste en un reconocimiento de uno de los rasgos más importantes de  
la ciudadanía, la identidad, que como artificio supone lineamientos necesarios para formar parte de  
una comunidad, ser miembro de ella en tanto su acción dentro de la misma a fin de tener derechos y  
obligaciones en relación a ella.  
“El paria consciente es aquel que se plantea su entrada en la esfera pública reconociendo su  
diferencia. Así, saca a la luz su identidad y la plantea como un asunto no de mero triunfo  
social, sino de reconocimiento político”9.  
El realce de la identidad en el paria consciente se cierne en el carácter de reconocimiento que  
resulta indispensable para la acción y expresión de la identidad de las personas políticas.  
“El sujeto revela su singularidad únicamente por medio de la acción y el discurso en la esfera  
pública”.10 En ese sentido es importante recordar el matiz y relación que hay en el pensamiento  
arendtiano respecto a lo público y lo privado.11  
6 Arendt entiende la ciudadanía desde el concepto de pluralidad. María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la  
política, 102.  
7
El modelo de espacio público arendtiano tiene el gran mérito de articular libertad política con pluralidad.  
María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política,144.  
8
María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política, 140.  
9
María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política, 50  
1 “…en Arendt, lo público está íntimamente relacionado con lo privado; en cierto sentido, depende de ello”.  
1
1
0 María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política, 50.  
María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política, 51.  
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Así la acción del ciudadano le hace posible construirse un lugar común, un espacio público  
donde pueda desarrollar su capacidad de acción y mostrar su identidad concreta. De ese modo  
encontramos una religación entre la acción del ciudadano y el espacio público, pues “la noción de lo  
público, como espacio de aparición12, de constitución de la identidad por medio de la acción y la  
palabra”13. Dado que: “En términos políticos, no aparecer es carecer de identidad”14. La identidad es  
un artificio, también en sentido político. Entonces la identidad en este sentido es posible en nuestra  
afirmación como ciudadanos en el espacio público.  
Por su parte, la imagen del héroe nos da la perspectiva del ciudadano como un sujeto con la  
capacidad de pensar y juzgar. “Arendt considera que la capacidad de juzgar, propia del pensamiento,  
es una habilidad constitutiva de la política”15 misma que debe hacerse notar en el reconocimiento  
recíproco que nos faculta para la acción.  
Conclusiones  
De acuerdo con Arendt ser es ser es aparecer. Así, todos los seres humanos sentimos la necesidad de  
ser reconocidos, de ser vistos y validados por otros para obtener identidad. Necesitamos de los otros  
para ser en el mundo. En definitiva, Nuevas sendas para la política, propicia a través de una lectura  
en clave arendtiana, alternativas críticas para pensar los conceptos de ciudadanía y espacio público  
como condiciones de posibilidad en política para la libertad16 y la pluralidad.  
Así, en cierta forma, el texto propone también desde Arendt una invitación a reivindicar el  
ideal de ciudadanía clásica, esto desde el entendido de que las necesidades de nuestro contexto  
político reafirman la vigencia de aquel ideal. En el texto, se comprende la ciudadanía como un  
concepto asentado sobre dos pilares: pluralidad y libertad, que son condición de posibilidad del  
espacio público. Libertad aquí es poder en tanto poder hacer en el actuar juntos. Finalmente, la obra  
concede un aporte imprescindible para nuestra actualidad, que es, repensar la democracia y avivar el  
énfasis en la participación de la sociedad civil en el poder político, lo que es, ejercer la ciudadanía,  
esto desde los términos de la propuesta de republicanismo cívico de Arendt.  
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Referencias  
Muñoz María Teresa. Nuevas sendas para la política. Ciudad de México. Bonilla Artigas Editores,  
2020.  
1
“La aparición en el espacio público supone la construcción de una identidad que viene dada por el  
2
reconocimiento que hacen los otros de nuestra singularidad. La constitución de una identidad es un proceso que  
se lleva a cabo en el espacio público. Es en lo público donde los individuos se muestran, hacen explícita, a  
través de sus actos y de sus palabras, su singularidad”. María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política,  
55.  
1
3
María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política, 53.  
1
4 María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política, 54.  
1
6 “La libertad se nos presenta como la capacidad de actuar”. María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la  
1
5 María Teresa Muñoz, Nuevas Sendas para la política, 58.  
política, 110. Es importante resaltar aquí que, en Arendt, la libertad es la práctica de la ciudadanía.  
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