EL VALOR MORAL DEL OCIO EN LA VISIÓN ANTIGUA Y MODERNA
En La política, Aristóteles posiciona al ocio como un modo de vida a la vez que como el fin de
la misma. El ocio era entendido en forma de actividad valiosa por ser un fin en sí misma e implicar la
felicidad y la vida dichosa.
La naturaleza misma procura no solo el trabajo adecuado sino también estar en capacidad de
tener un ocio decoroso, el cual es, para decirlo de nuevo, el principio de todas las cosas. Siendo
ambos necesarios, el ocio es, con todo, preferible al trabajo y tiene razón de fin, por lo cual
hemos de investigar cómo hemos de emplear nuestro ocio. Seguramente que no en jugar,
porque entonces el juego sería necesariamente el fin de la vida, lo cual es imposible. Los
juegos, en efecto, deben practicarse más bien en conexión con los trabajos (porque el
trabajador ha de dar un descanso a su fatiga y el juego es para descansar, mientras que el
trabajo va acompañado de fatiga y esfuerzo). Por esto hay que introducir los juegos, pero
vigilando la oportunidad de su empleo, como si aplicáramos una medicina, porque la
actividad del juego es un relajamiento del alma, y de éste placer resulta el descanso. Pero el
ocio parece encerrar en sí mismo el placer, la felicidad y la vida bienaventurada.10
El ocio se liga a la idea del desarrollo, se trata de una vía de perfeccionamiento11. La restricción
de Aristóteles de que el ocio sea para unos pocos no restringe que hablemos del ocio hoy en día como
autodespliegue y esencia y mejoramiento necesario para todos.
Una capacidad que implica el principio de todas las cosas, a la vez que contenedora de placer
y felicidad. El ocio, a diferencia del descanso y el juego, habría de conducir a la felicidad, <no era un
mero medio para seguir trabajando, sino un fin en sí mismo, la meta y el cauce de una vida feliz=12.
Además, la actividad de ocio no requiere de justificación, no es un medio para otra llegar a otra cosa
o fin, como el trabajo lo es. Por eso los griegos veían en el ocio la libertad, por el hecho de estar libre
de ocupaciones, puesto que el ocio era solo para individuos libres y el trabajo para los esclavos. Por el
contrario, el ocio estaba ligado a la contemplación, a la libertad, la ausencia de ocupación y la vida
dichosa. Visto así es comprensible porque Aristóteles afirmaba que "El buscar en toda la utilidad es
lo que menos se adapta a las personas magnánimas y libres"13. Entonces los griegos concebían lo útil
en relación a la necesidad, que estaba ligada a la ocupación y por ende a la actividad, es decir, al
trabajo: <La vida toda a su vez se divide en trabajo y ocio, en guerra y paz, y los actos por su parte en
unos que son necesarios y útiles, y en otros que son bellos=14. Podemos apreciar tal división de la vida
entre las actividades de trabajo y ocio, como una forma de plantear en el discurso griego el debate del
momento, sobre cuál era el mejor de los modos de vida, si la vida contemplativa o la vida activa.
Tomando en cuenta a la vida activa como aquella que se desarrolla bajo un proceder instrumental
como un medio para llegar a un fin. Por otro lado, a la vida contemplativa, la del ocio y la teoría, la de
la especulación filosófica, como la del desarrollo de los actos que son bellos.
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La fundamentación de la diferencia entre actividades nobles y serviles en relación a la
identificación de medios y fines se gesta en la obra de Aristóteles en el modo de comprender la
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0 Aristóteles, La política 1337b30-35-1338ª5.
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Para Aristóteles era una preocupación la educación de los jóvenes y la formación de los ciudadanos, motivo por el que incluía
esa reflexión en La política. El cuestionamiento sobre el empleo del ocio, llevaba también implícita la educación y la
importancia de que el legislador supiera proveer de ocio a los ciudadanos. Por lo que se refiere a la dicotomía de valor entre
medios y fines y las actividades nobles y las serviles, Aristóteles concebía que: <&deben aprenderse y formar parte de la
educación ciertas cosas para poder dirigir nuestros ocios, y que estos conocimientos y disciplinas tienen un fin en sí mismas,
mientras que aquellas orientadas al trabajo se estudian por necesidad y como medios para otros fines= (Aristóteles, 1338a10).
Aristóteles daba relevancia a plantear en qué debía emplearse el ocio como algo fundamental en la educación de los jóvenes, y
en concreto con las artes, principalmente la música, que era concebida como menos útil pero también como la más bella. La
importancia del ocio radicaba, entonces, en el formarse, en cierta medida, en el hacerse a sí mismo, lo cual da sustento a
concebir el ocio como una capacidad que debía de ser educada y formada. Maldonado G. Revalorización del ocio en la
experiencia edificante, 35.
112Cuenca M. Ocio valioso, 34.
13Aristóteles, La Política, 1338b
4Aristóteles, La Política, 1333a12
023 | Revista Orexis. Exploraciones éticas, 1(1), [66-81]
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e-ISSN: 3122-4547
Vocero.uach.mx, 10.54167/orexis.v1i1.1125