parent [...] has her kids in zero activities, but she happens to mother a ten-year-old
child who is bouncing off the walls, [...]” (p.29).
En el caso del español, la emergencia de este verbo es mucho más reciente y
no significa parir ni dar origen a algo sino desempeñar las labores propias del trabajo
materno. Una pregunta interesante es: ¿cuáles labores?
Otros verbos, que pueden relacionarse y compararse con el verbo maternar,
codifican acciones más concretas de dicho trabajo, por ejemplo: alimentar, orientar,
educar o cuidar. El verbo alimentar remite a una acción vinculada más directamente
con el rubro de la supervivencia; el verbo orientar se coloca en el rubro del desarrollo
de la persona, en donde la orientamos en sus talentos, intereses y actividades, entre
muchos otros; el verbo educar remite al rubro de la aceptabilidad social, es decir, a
las acciones que se deben realizar para que un niño sea evaluado como “bien
educado” por los grupos sociales a los que pertenece.
En suma, el verbo cuidar engloba las acciones anteriores y podría ser un
equivalente de maternar, sin embargo, su semántica ya es demasiado amplia pues
también se puede cuidar un coche, un terrero o el arroz mientras se cuece. Cuidar
no necesariamente contiene el significado afectivo que tiene maternar.
Puesto que el trabajo materno comprende una cantidad inconmensurable de
labores, no es el alcance de este artículo mencionar todos los verbos posibles, no
obstante, se podría incluir casi cualquier acción que estuviera relacionada con la
supervivencia, desarrollo y aceptabilidad social del niño o niña: arrullar, consolar,
organizar, clasificar, atender, esperar, alentar, motivar, atender, acompañar,
cocinar, ayudar y una infinidad más; las características semánticas de maternar lo
vuelven mucho más elusivo en cuanto a la expresión de acciones concretas.
En cuanto al aspecto léxico, se trata de un verbo imperfectivo, por tratarse de
una acción que se da de manera continua a lo largo de un tiempo indefinido, además
de que contiene un significado de actividad que termine puntualmente en algún
momento, lo cual nos lleva a caracterizarlo como atélico. Una acción es télica cuando
el significado intrínseco de dicha acción se completa en un momento dado y ya no
continúa, en tanto que el rasgo atélico remite a situaciones que pueden continuar
indefinidamente o tener un punto final arbitrario (Bogard, 2009).
Según Dahl (1981), los verbos que expresan actividades suelen tener este
rasgo de atelicidad, por ejemplo, expresan actividades los verbos como correr o
nadar puesto que no es necesario que haya una culminación del evento como
sucedería en verbos télicos que llevan en su significado la necesidad de un punto de
finalización (como llegar, alcanzar).
En los ejemplos recopilados, el verbo maternar se utiliza como intransitivo y
es un verbo de actividad, imperfectivo y atélico. Lo anterior quiere decir que la
actividad de maternar no establece un punto de finalización obligado ya que se
puede extender indefinidamente. Esta indefinición temporal no es el caso de otros
verbos como alimentar o ayudar, que también son actividades, pero que se pueden