(4) Entonces a mí mi abuela me enseñó que si te equivocas en una
puntada eh la puedes convertir en otra cosa, ¿no?, y entonces me
enseñó a trabajar con el error, y en lugar de quitar todo o desbordar todo
puedes ver qué sale de ese de esa puntada mal hecha pues, se convierte
en una flor, o a mí a veces se me ha convertido en pajarito, de: “ay,
bueno, pues aquí pongo un pajarito”. (Fragmento de narrativa, en entrevista
con Sandra, 2024)
En el fragmento discursivo podemos resaltar dos elementos interesantes: la
recurrencia de una maestra de la genealogía textil (la abuela) y el error como
oportunidad en el bordado. Aunado a ello, remarco cómo los resultados del error
están inscritos en la forma pronominal del verbo convertir (“se convierte en una
flor”, “se me ha convertido en pajarito”), lo cual apunta a la construcción de la
materialidad como algo dotado de cierta agencia o, al menos, como algo que la
bordadora no asume como pasivo ante su creación; como si una fuerza externa
obligara al error (y al hilo) a convertirse en otra cosa.
Este diálogo con la materialidad es una dimensión de la experiencia textil que
no puede ser completamente comprendida hasta tomar aguja e hilo (Pérez-Bustos,
2021). Enfatizar su importancia nos podría orillar a acercarnos a los objetos textiles
con meticulosidad y reforzar lo enunciado desde la introducción: los textiles no son
textos o imágenes que se puedan ‘leer’, sino la huella de un proceso afectivo y
semiótico complejo que solo en la experiencia repetitiva y ritual del hacer textil,
adquieren toda su dimensión activista, tal cual se percibe en el bordado realizado por
Sandra (Fig. 5).
Aunando a lo anterior, el eje fenomenológico de la experiencia textil abarca
construcciones identitarias y de conocimiento que, precisamente, refuerzan lo vivido
como un proceso central en el activismo, más allá de los objetos que se borden. Habrá
de recordarse que es una técnica que, al implicar el cuerpo, activa procesos de
conocimiento que muchas veces no son tomados en cuenta al acercarnos a un textil.
A propósito, Stephany, artista de la Ciudad de México, afirma:
(5) Es bonito, porque siento que todo lo que (el), que el hilo se te enrede, que, que
le des la vuelta y se te quede porque no tenía que ser por ahí, ¿no?, o sea todos
esos procesos eh, hacen que generes un conocimiento de, de, estas
materialidades y a tal grado que estas materialidades se vuelven
parte de ti, ¿no? Y entonces como esta experiencia, eh, no es como solo
un conocimiento adquirido, sino más bien es algo que ya forma
parte de, quién eres, ¿no?, y eso me parece como muy bonito. Pues ya
eres esto, ¿no?, o sea, ya no vas a pensar en cómo deshacer el nudo, ya lo
deshaces porque, ya, es tuyo, ¿sabes? Ya tú eres técnica y es bonito.
(Fragmento de narrativa, en entrevista con Stephany, 2024)