
Ismael Barros-Contreras ii
Economicus Journal of Business and Economics Insights 2026 3(2), i–iv
rentabilidad, mientras que una adecuada cobertura de provisiones contribuye a mitigar los efectos
adversos de escenarios de elevada incertidumbre económica. El estudio ofrece importantes implicancias
para la gestión financiera y para el diseño de políticas regulatorias orientadas a fortalecer la resiliencia
del sistema micro financiero.
A continuación, Culebro-Martínez (2026) aborda una temática de creciente relevancia para las
políticas públicas y el bienestar económico de los hogares: la relación entre educación financiera y
bienestar financiero en México. Utilizando información de la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera
(ENSAFI 2023), el autor examina el impacto de la educación financiera sobre distintas dimensiones del
bienestar financiero, tales como resiliencia, seguridad, control y libertad financiera. Los hallazgos
confirman una asociación positiva entre educación financiera y bienestar financiero; sin embargo,
también revelan que estos efectos no son homogéneos entre hombres y mujeres. En particular, las mujeres
presentan menores beneficios relativos en algunas dimensiones del bienestar financiero, lo que pone de
relieve la importancia de incorporar una perspectiva de género en el diseño de programas de
alfabetización financiera y estrategias de inclusión económica.
El tercer artículo, desarrollado por Szpak, Cuello, Del Castillo y Giménez-Cantero (2026), examina
la evolución de las restricciones a las importaciones en Argentina durante el período 2004-2023. A través
de un análisis longitudinal que combina evidencia normativa y macroeconómica, las autoras muestran
cómo la política comercial argentina transitó desde una orientación centrada en la protección industrial
hacia una lógica crecientemente subordinada a objetivos macroeconómicos vinculados a la estabilidad
cambiaria, la preservación de reservas internacionales y el equilibrio externo. El estudio permite
comprender las complejas tensiones existentes entre desarrollo industrial, inserción internacional y
sostenibilidad macroeconómica, ofreciendo una reflexión crítica sobre los desafíos estructurales que
continúan enfrentando las economías latinoamericanas.
Por su parte, Cerna-Ramírez (2026) presenta una propuesta metodológica para evaluar la
contribución de la economía social y solidaria al desarrollo territorial en Guatemala. A partir de una
revisión crítica de literatura académica, normativa e institucional, el autor construye una matriz analítica
que incorpora dimensiones relacionadas con la infraestructura organizativa territorial, la inclusión
financiera responsable, el fortalecimiento productivo, la gobernanza democrática, la articulación
comercial y la sostenibilidad territorial. La investigación destaca el potencial de las cooperativas y
asociaciones productivas para generar capacidades locales, fortalecer procesos de desarrollo endógeno y
promover formas más inclusivas de crecimiento económico, aportando una herramienta valiosa para
futuras investigaciones y procesos de evaluación de políticas públicas.
Cierra este número el trabajo de Flores-Orona, Carrillo-Viramontes y Vázquez-Guzmán (2026),
quienes aplican la teoría de juegos al análisis de los mecanismos de rendición de cuentas en México.
Mediante un modelo de inspección estratégica, los autores estudian los incentivos que enfrentan los
servidores públicos respecto de la veracidad de sus declaraciones patrimoniales y de intereses, así como
las decisiones asociadas a los procesos de auditoría y fiscalización. Los resultados ponen de manifiesto
la relevancia de fortalecer los sistemas de supervisión y los mecanismos sancionatorios como
instrumentos para mejorar la transparencia, reducir los incentivos a la corrupción y consolidar la
legitimidad institucional. El estudio contribuye a la discusión sobre gobernanza pública y calidad
institucional, aspectos fundamentales para el desarrollo sostenible de cualquier sociedad.
Considerados en conjunto, los artículos que integran este número permiten reconocer un
denominador común: la importancia de las instituciones y de las capacidades organizacionales para
promover el bienestar económico y social. Desde la gestión del riesgo financiero y la educación financiera
hasta la política comercial, la economía social y la rendición de cuentas, las investigaciones aquí reunidas
muestran que los procesos de desarrollo dependen cada vez más de la capacidad de los actores públicos
y privados para construir entornos institucionales que favorezcan la confianza, la cooperación, la