ESCUELA DE EDITORES
101
e-ISSN: 2992-8184
2025 | Revista Estudios de la Información, 3(1), 101-116.
hps://doi.org/10.54167/rei.v3i2.2193
Recomendaciones para elaborar polícas editoriales sobre el uso
de inteligencia arcial generava en la publicación cienca
Recibido: 22/12/2025
Revisado: 23/12/2025
Resumen. Este arculo ene como propósito ofrecer a editores y editoriales ciencas un marco
analíco y prácco para reexionar sobre el diseño, redacción e implementación de polícas
editoriales sobre el uso de inteligencia arcial (IA) en la publicación cienca. A parr de la revisión
y sistemazación de polícas y directrices internacionales recientes, se idencan principios
comunes y tensiones emergentes relacionadas con la autoría, la transparencia, la responsabilidad,
la condencialidad y la detección del uso de IA, así como los límites de la trazabilidad y la
replicabilidad cuando se trata de tecnologías basadas en modelos de lenguaje probabilíscos. El
texto se organiza en torno a tres escenarios hipotécos para la elaboración de polícas editoriales
sobre el uso de IA: (1) prohibivo; (2) restricvo; y (3) permisivo o experimental, describiendo para
cada uno sus principios rectores, usos permidos y prohibidos, mecanismos de declaración y
vericación, e implicaciones para autores, revisores y editores. Asimismo, se incorporan ejemplos
de redacción para los tres escenarios, los cuales pueden usarse como planllas iniciales, orientadas
a facilitar el desarrollo y la adaptación de las polícas a disntos contextos editoriales, disciplinas y
posicionamientos instucionales frente a estas tecnologías.
Palabras clave: Inteligencia arcial, modelos de lenguaje de gran tamaño, chatbots, invesgación
cienca, escritura cienca, publicación cienca, polícas editoriales, directrices editoriales, éca
en la invesgación, integridad en la invesgación.
Recommendaons for developing editorial policies on the use of generave arcial
intelligence in scholarly publishing
Abstract. This arcle aims to provide editors and scholarly publishers with an analycal and praccal
framework for reecng on the design, draing, and implementaon of editorial policies governing
the use of arcial intelligence (AI) in scienc publishing. Based on a review and systemazaon of
recent internaonal policies and guidelines, it idenes shared principles and emerging tensions
related to authorship, transparency, responsibility, condenality, and the detecon of AI use, as
well as the limits of traceability and replicability when dealing with technologies based on
probabilisc language models. The text is organized around three hypothecal scenarios for
developing editorial policies on the use of AI: (1) prohibive; (2) restricve; and (3) permissive or
experimental, describing for each their guiding principles, permied and prohibited uses, disclosure
and vericaon mechanisms, and implicaons for authors, reviewers, and editors. In addion,
draing examples are provided for all three scenarios, which may be used as inial templates to
facilitate developing and adapng policies to dierent editorial contexts, disciplines, and
instuonal posions regarding these technologies.
Juan D. Machin-Mastromaeo
Universidad Autónoma de Chihuahua
Machin-Mastromatteo, J. D. (2025)
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Keywords: Arcial intelligence, large language models, chatbots, scienc research, scienc
wring, scienc publishing, editorial policies, editorial guidelines, research ethics, research integrity.
Cómo citar: Machin-Mastromaeo, J. D. (2025). Recomendaciones para elaborar polícas editoriales
sobre el uso de inteligencia arcial generava en la publicación cienca. Revista Estudios de la
Información, 3(2), 101-116. hps://doi.org/10.54167/rei.v3i2.2193
Introducción
En una entrega anterior de Escuela de editores sintecé las siguientes diez directrices
editoriales sobre el uso de la inteligencia arcial generava (IA) en la publicación cienca: arXiv,
Elsevier, Emerald Publishing, Internaonal Commiee of Medical Journal Editors [ICMJE], Oxford
University Press, Sage, Springer Nature, Taylor & Francis, Wiley y World Associaon of Medical Editors
[WAME] (ver Machin-Mastromaeo, 2023). A pesar de que dicha revisión ya cumple dos años, sus
elementos siguen apareciendo en disntas polícas editoriales sobre el uso de IA que han sido
formuladas después de la mencionada publicación. Para nales de 2023, las polícas analizadas
convergían en varios principios comunes: (1) una herramienta de IA no puede ser atribuida como
autor, dado que los criterios de autoría solo pueden ser cumplidos por humanos; (2) los autores
deben revelar con transparencia si usaron o no IA en la preparación de un trabajo, a través de una
declaración que deben incluir tanto en la carta de presentación del arculo (cover leer), así como
en alguna sección del documento (disntas polícas demandan que se incluya en disntas secciones);
(3) los autores son responsables de todo el contenido, incluso el generado con IA, debiendo vericar
su exactud y originalidad, aunque por lo general se desaconseja o de plano se prohíbe el uso de IA
para interpretar resultados o redactar secciones completas de un documento, así como para generar
guras; (4) las polícas coinciden de manera casi unánime que la IA puede emplearse, como mucho,
en tareas de corrección de eslo (redacción, gramáca o traducción), pero no para generar nuevo
contenido ni analizar datos. Su uso como corrector es el más aceptado, dado que en ese caso se hace
la revisión sobre el material creado por los autores, en lugar de generar contenido completamente
nuevo; (5) a los editores y revisores se les prohíbe cargar manuscritos en sistemas de IA para su
evaluación, dado que se trata de documentos inéditos y por consiguiente, el subirlos a una IA puede
ocasionar brechas de condencialidad, ya que no se puede determinar si la IA reulizará su contenido,
además de que se podrían generar sesgos en la evaluación editorial o revisión por pares, los cuales
deberían ser procesos realizados por humanos (aunque esto obviamente no asegura la ausencia de
sesgos); y (6) varias polícas adveran sobre riesgos écos especícos, como el peligro de plagio
inadverdo al usar IA, debido a que no siempre se conocen las fuentes de su entrenamiento, así como
la generación de referencias inexistentes o información falsa (alucinaciones), la presencia de sesgos
algorítmicos en las respuestas y las limitaciones que enen los sistemas para detectar textos creados
por IA de forma conable; problema que quizás nunca se solucione, sino que más bien podría
agravarse, ya que podríamos llegar a un momento en que la escritura de IA sea indisnguible de la
humana. Este documento construye sobre la base de la entrega anterior citada de la Escuela de
editores, integrando elementos surgidos posterior a su publicación en 2023.
Las polícas de uso de IA en publicaciones ciencas se centran en exigir que los autores
presenten una declaración transparente y exhausva sobre el uso de la IA (por ejemplo, European
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Associaon of Science Editors [EASE], 2024; ICMJE, 2025). Este tema de declarar cómo se usó la IA en
un manuscrito, incluyendo los prompts (instrucciones) empleados, la fecha de consulta y la versión
del modelo de lenguaje ulizada podría suscitar amplios debates. Por un lado, dicha exigencia se
solicita por cuesones de atribución, para habilitar el escrunio cienco y permir la replicabilidad
(lo cual, por ejemplo, arma la WAME, 2023), siendo este úlmo uno de los valores más apreciados
en la invesgación cienca. Sin embargo, una mirada críca podría ver la jación con estas
declaraciones como un enfoque parcialmente ingenuo, dada la posibilidad de que sean falsicables y
por las propias caracteríscas probabilíscas de los modelos de lenguaje, es decir, estos nunca
producirán un resultado idénco aun cuando se ulicen los mismos parámetros de entrada. Y sí, otro
movo detrás del requerimiento de una declaración de uso de IA es la paranoia que ene todo editor
de recibir un texto íntegramente generado por IA o donde se haya empleado de manera
indiscriminada e irresponsable. Aun así, una declaración sobre el uso de la IA ene sendo como
elemento (quizás único) para detectar y evaluar si el uso que se le dio fue simple o soscado, ya que,
al examinar los prompts, sería posible comprender cómo contribuyó la IA al manuscrito y cómo la
ulizaron los autores. Sin embargo, incluso un prompt aparentemente soscado podría ser
falsicable, ya que los autores podrían haber obtenido una buena respuesta con un prompt simple y,
posteriormente, pedir a la propia IA que redacte un prompt ccio más soscado que el que
realmente se ulizó.
Un documento similar al presente arculo, en el sendo de que ambos indican
recomendaciones para desarrollar una políca sobre el uso de IA, es la Declaración de Heredia:
Principios sobre el uso de inteligencia arcial en la edición cienca (Penabad-Camacho et al., 2024),
que se ha venido popularizando en ámbitos hispanoparlantes. Aunque este documento contenga
posiblemente más indicaciones de gran diversidad, no subdivide sus recomendaciones en tres
escenarios o pos de políca, lo cual disngue al presente arculo. La Declaración de Heredia
presenta una serie de principios estructurados en cuatro grupos: (1) generales; (2) para los roles de
autoría; (3) revisión por pares; y (4) edición, los cuales subrayan que la publicación y edición cienca
debe ser humana, éca, responsable y transparente. También incorpora principios transversales,
como la necesidad de alfabezación y formación para ejercer responsablemente los roles editoriales
y autorales, la responsabilidad humana, la atención a la trazabilidad y la reproducibilidad mediante la
transparencia, la conciencia sobre la propiedad intelectual, la derivación o transformación de
materiales y la migación de sesgos y desinformación (Penabad-Camacho et al., 2024). Sus principios
enden a sintezar lo que otras polícas anteriores han señalado.
Elaboración de políticas sobre el uso de inteligencia artificial
En sepembre de 2024, EASE publicó una guía de recomendaciones instando a las revistas a
que desarrollen sus propias polícas sobre el uso de IA, las cuales recomienda que estén adaptadas
a su contexto y, además, sugiere monitorear su cumplimiento (EASE, 2024). Las sugerencias de EASE
incluyen: (1) criterios de autoría (la IA no puede ser autora); (2) manejo y vericación de citas
obtenidas vía IA; (3) presentar una declaración sobre el uso de la IA en la sección de metodología; (4)
idencación de cualquier imagen o visualización generada con IA; (5) transparencia sobre uso de IA,
incluso para la corrección de eslo, aunque algunas directrices eximen el informar sobre el uso para
propósitos exclusivos de mejora de redacción o eslo; y (6) desarrollar lineamientos para su uso por
revisores y editores, sugiriendo que se permite para mejorar el lenguaje de las revisiones, cosa que
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debe declararse, pero en ningún caso se debe delegar la decisión o contenido de la revisión
completamente a la IA (EASE, 2024).
Es importante destacar que ninguna políca avala el copiado y pegado acríco de contenido
generado por una IA, pero ciertas revistas están dispuestas a admir un uso más amplio de la IA como
herramienta, conando en la supervisión del autor, mientras otras optan por la precaución máxima,
al prohibirla completamente, tanto para los autores, así como para los editores y revisores. Dicho lo
anterior, a la hora de generar una políca al respecto, cada revista o editorial cienca puede adoptar
una postura disnta frente a la IA, la cual podría depender de aspectos como su disciplina, su
audiencia, el nivel de riesgo que esté dispuesta a asumir, los recursos de los que dispone para evaluar
los envíos, así como la visión que tenga hacia la naturaleza de esta tecnología. A connuación, se
brindan recomendaciones para redactar polícas claras y efecvas en tres escenarios hipotécos: (1)
políca totalmente prohibiva sobre el uso de IA; (2) políca restricva, que permite solo ciertos usos
limitados (por ejemplo, para la corrección de eslo); y (3) políca permisiva, que admite usos más
amplios o experimentales de la IA. El Anexo presentado al nal de este arculo sinteza las
caracteríscas básicas de estas polícas
En todos los casos, la políca desarrollada debe publicarse de forma visible en el sio web de
la revista. Asimismo, se deben denir las acciones que se tomarían al detectar posibles infracciones
(rechazo del manuscrito, retractación, reclamos ante las instuciones de liación de los autores),
además de considerar que la políca podría necesitar modicaciones incluso a corto plazo, según
evolucione esta tecnología. La intención de desarrollar estos tres escenarios es apoyar a los colegas
editores para que desarrollen una políca adaptada a sus contextos y a sus percepciones en cuanto
a estas tecnologías. En los tres escenarios se debe tener mucho cuidado con el tema de la detección
del uso de la IA, especialmente con evitar establecer porcentajes en la políca, ya que, aunque un
porcentaje muy alto de probabilidad de su uso posiblemente sea correcto en señalar un empleo
indiscriminado de IA, su detección certera es falible, inconsistente, genera falsos posivos y no
constuye evidencia vericable o auditable de una mala prácca.
Políca prohibiva: cero IA
En una postura completamente prohibiva, una revista que asuma esta postura decidirá no
permir ningún contenido generado con IA en los manuscritos, en los informes de los revisores y en
las evaluaciones realizadas por sus editores. A connuación, resumo los lineamientos que deben
desarrollarse como parte de una políca prohibiva.
Al respecto del alcance de una políca prohibiva, se debe establecer explícitamente que se
prohíbe terminantemente el uso de herramientas de IA generava
1
(por ejemplo: ChatGPT, Google
Gemini, Claude u otras) para elaborar cualquier parte del manuscrito. La políca debe denir qué se
considera uso de IA, ya que debe disnguir entre la IA generava y otras herramientas algorítmicas
de uso legímo y establecido en la invesgación (por ejemplo, redes neuronales o machine learning).
Al respecto, la políca puede incluir una breve juscación de lo anterior: la revista publica
únicamente contenido original producido íntegramente por sus autores humanos, con el propósito de
1
A lo largo de este arculo, se ulizan cursivas con el propósito de señalar claramente los elementos que se
recomiendan integrar en la redacción de polícas editoriales sobre el uso de inteligencia arcial generava
en la publicación cienca.
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mantener la integridad y responsabilidad cienca, por lo tanto, no se permite a los autores el uso de
herramientas de IA generava de po chatbots (ChatGPT, Google Gemini, Claude u otras) para
generar contenido en sus envíos.
El tema de autoría y originalidad está presente de igual manera en los tres escenarios y gira
en torno a la armación de que solo las personas sicas pueden ser autoras. Es úl incorporar una
frase estándar respaldada universalmente por cualquier políca o directriz sobre el uso de la IA en la
publicación cienca: las herramientas de IA no cumplen los criterios de autoría; por lo tanto, no
deben gurar como autores o coautores de ninguna publicación. Además, hay que señalar que, al
enviar su trabajo, los autores cercan que el manuscrito es producto de su propio trabajo
intelectual. Por ejemplo: en el proceso de envío, el autor responsable deberá conrmar que no se
empleó IA generava para redactar, ni crear los contenidos enviados. Esta declaración funciona como
un compromiso de originalidad (similar a declarar que no hay plagio). Si la plataforma de envío lo
permite, debería incorporarse una casilla de vericación o campo de conrmación que señale el no
uso de IA. Además de que una IA no puede gurar como autora de un manuscrito, es necesario que
la políca establezca que los autores deben abstenerse de usar IA generava al escribir sus
manuscritos. Esta armación se suele complementar con el hecho de que los contenidos generados
por IA pueden presentar errores factuales o matemácos, sesgos, alucinaciones y pueden conducir
al plagio; las cuales son cosas que ninguna revista debe tolerar. Un lineamiento a este respecto debe
mencionar que el uso no declarado puede considerarse una falta de integridad académica.
La políca debe asentar también las consecuencias del incumplimiento; es decir, establecer
que, si se detecta que un manuscrito conene secciones generadas por IA y no fueron declaradas
como tales, esto se considerará una violación éca. Dependiendo de la severidad, el editor podrá
rechazar el manuscrito de inmediato o, si ya se encuentra publicado, podría iniciarse un proceso de
retractación por incumplimiento de las polícas editoriales. Podría ser conveniente mencionar que la
revista realizará controles aleatorios o sistemácos para vericar la autencidad de los textos. Por
ejemplo, se puede mencionar que la revista uliza soware para detectar contenidos generados por
IA (indicando cuál). Sin embargo, los editores deben ulizar estas herramientas con cuidado y sendo
común, ya que, por ejemplo, hay revistas que señalan que tolerarán solo un 10% de probabilidad de
uso de IA, lo cual no es apropiado, porque es un margen tan pequeño que, si se usa como indicador,
nos llevaría a muchos falsos posivos. La sola mención del uso de soware para detectar IA es una
advertencia que podría tener un efecto disuasorio y dejar clara la seriedad de la regla; pero puede
haber excepciones y aclaraciones, dado que, al prohibir la IA de manera tajante, es prudente que la
políca aclare si permite algún uso. Por ejemplo: se permite el uso de correctores ortográcos y
gramacales convencionales (por ejemplo, el corrector de Word o Grammarly; debe notarse que este
úlmo uliza tecnología de IA) para pulir el texto, siempre que dichas herramientas no generen
material nuevo, ni alteren el contenido cienco. Así, evitaríamos la ambigüedad de si la políca
permite si quiera usar un corrector de eslo. No obstante, un estricto enfoque de cero IA podría
desaconsejar incluso el uso de IA en corrección si es dicil disnguirla de una generación creava. En
tal caso, se puede sugerir a los autores que se limiten a usar herramientas tradicionales que no
ulicen tecnología de IA o que empleen revisiones de colegas humanos.
Al respecto del uso de IA por parte de revisores y editores, una políca prohibiva también
debe aplicarse a estos actores internos de la revista, de lo contrario, se caería en un doble discurso o
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estándar del po: los autores no pueden usarla, pero nosotros sí. Entonces, este po de políca
prohibiría: (1) que los editores usen la IA para realizar una evaluación inicial de un manuscrito; y (2)
que los revisores pares empleen la IA para redactar sus evaluaciones. Además de incluir esto en la
políca sobre el uso de la IA, en las directrices para los revisores debería indicarse lo siguiente: al
aceptar revisar para la revista, el evaluador se compromete a no ulizar herramientas de IA
generava para elaborar su informe, ni a subir el manuscrito a tales herramientas. Esto también se
puede fundamentar considerando lo siguiente: el envío de cualquier parte del manuscrito a servicios
como ChatGPT u otros similares está terminantemente prohibido por movos de condencialidad,
respeto a la propiedad intelectual de los autores y porque la evaluación debe reejar el juicio experto
del revisor, no de un algoritmo. Asimismo, la evaluación del editor no debe delegarse en la IA, ya que
no debe usarse para decidir sobre la publicación, dado el compromiso humano con la calidad. Estos
aspectos, aunque están relacionados con el funcionamiento interno de la revista, conviene
documentarlos para cumplir con principios de transparencia y porque, por ejemplo, actores como el
Directory of Open Access Journals (DOAJ), conocido por exigir en sus evaluaciones que las revistas
expliciten en su página web, de manera pública y con amplio nivel de detalle, todas sus polícas
editoriales, ya solicita aspectos como este dentro de aquellos que evalúa en las polícas relacionadas
con la IA (ver DOAJ, 2025).
Una políca prohibiva sienta la postura clara de que los contenidos publicados y los procesos
detrás de tal publicación deben ser 100% humanos. La IA nos puede entusiasmar y, en mi experiencia,
considero que entusiasma a algunos quizás demasiado, pero debemos revisar la esencia y el propósito
de una publicación cienca (o de cualquier escrito, en realidad) para rearmar que se trata de una
acvidad intelectual, éca y críca que exige agencia humana. Porque, al tener acceso a estas
tecnologías, cualquiera puede pedirle un texto automáco sobre cualquier tema. Es decir, si un autor
publicara verbam, sin ningún po de reexión ni reelaboración, un texto generado por IA, esto no
tendría mucha gracia, ya que cualquier persona con acceso a estas herramientas podría obtener un
texto similar, sin realizar esfuerzo alguno tampoco. Así, se pierde no solo el mérito autoral, sino
también la responsabilidad epistémica que conlleva la producción cienca. Por consiguiente, la
creciente habilidad de la IA para generar textos ciencos podría ser lo que nalmente falta para que
las discusiones que cuesonan la relevancia actual del arculo cienco como género documental
(especialmente bajo la estructura de Introducción, Metodología, Resultados y Discusión [IMRyD])
lleguen a abolirlo, a favor de otro género simplicado que asegure una autoría más visible, un mayor
control humano, una intervención de la IA más transparente y tolerable por todos o que anule su uso
por completo. En este contexto, se agravan, por supuesto, las consecuencias derivadas del infame
mantra de publica o perece, el cual puede orillar a más autores a que usen estas herramientas para
incrementar su producvidad de manera cuantava y no necesariamente cualitava.
De todas maneras, la políca prohibiva debe expresarse de forma: (1) armava, es decir,
promoviendo la originalidad; y (2) prevenva: estableciendo sus controles y sanciones. Esta opción
podría minimizar los riesgos de fraude o error debidos a la IA, pero exige recursos del equipo editorial
para vigilar su cumplimiento, ya que podría requerir que todos los envíos se someeran a revisión
por soware para ayudar a determinar si hay contenido posiblemente generado con IA y si se puede
determinar un uso indiscriminado (esto siempre requerirá una decisión nal humana y experta), lo
cual podría ser muy costoso y complejo. Sin embargo, este escenario sería aconsejable para revistas
con alta sensibilidad éca o aquellas que quieran enviar un mensaje fuerte de defensa de la autoría
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humana. Dado que se prohíbe terminantemente su uso, esta políca deberá solicitar a los autores
una declaración de no uso de IA. Un ejemplo sintéco y no exhausvo para empezar a escribir esta
políca prohibiva sería el siguiente:
Nuestra revista no admite el uso de herramientas de IA generava para la redacción, edición,
análisis de datos, generación de imágenes o cualquier otro aspecto relacionado con la
preparación de manuscritos. Los autores deben tener en cuenta los siguientes principios a la
hora de preparar sus envíos para la revista y deben enviar una carta de declaración de uso de
la IA: La autoría corresponde exclusivamente a personas humanas. Ninguna IA podrá gurar
como autor o coautor. Los autores deberán cercar expresamente en el proceso de envío que
el manuscrito ha sido elaborado sin asistencia de IA. Se permite únicamente el uso de
correctores ortográcos o gramacales tradicionales. Si se detecta contenido generado con
IA, el manuscrito será rechazado de inmediato; en caso de detectarse tras la publicación,
podrá iniciarse un proceso de retractación. Los revisores y editores no podrán emplear IA para
elaborar sus dictámenes ni cargar manuscritos inéditos en estas herramientas, en resguardo
de la condencialidad. Dado que se prohíbe terminantemente el uso de IA, los autores
deberán rmar una declaración de no uso de IA.
Políca restricva: inteligencia arcial para ciertos usos limitados
Este enfoque, el más común entre las grandes editoriales y asociaciones internacionales de
editores, permite el uso de la IA para pocas y determinadas acvidades, por lo que dichas
restricciones deben declararse de manera muy clara en la políca. A connuación, resumo los
lineamientos que deben desarrollarse como parte de una políca restricva.
Es de suma importancia que este po de políca dena los usos permidos frente a los
prohibidos. Por lo tanto, estos deben detallarse claramente y con ejemplos de cuáles son los únicos
usos aceptables de la IA en la elaboración de manuscritos y en otras acvidades de la revista. Una
políca restricva puede permir uno o varios de los siguientes usos: (1) corrección o mejoramiento
de gramáca, ortograa o eslo; (2) traducción asisda (por ejemplo, usar DeepL para traducir textos
escritos por los propios autores); (3) mejoramiento de metadatos como el tulo, resumen o palabras
clave (de libre elección o seleccionadas de un tesauro especíco); (4) borradores de textos,
resúmenes de literatura, propuestas de estructura; y (5) síntesis de secciones especícas del texto
principal.
La políca también debe señalar lo que no se permite, es decir, usar la IA para generar ideas
o contenidos, incluyendo redactar secciones originales del manuscrito, analizar datos, elaborar la
discusión o la conclusión, generar referencias y producir o alterar imágenes. Una redacción posible a
este respecto sería: se autoriza el uso de herramientas de IA únicamente para mejorar la claridad
exposiva de la redacción del manuscrito (por ejemplo, para corregir la gramáca o reformular
oraciones), pero no para generar contenido intelectual nuevo (ideas, interpretaciones, texto original)
ni para analizar o interpolar datos. Este uso se ha juscado bajo la lógica de que la IA se estaría
empleando sobre material existente que fue creado previamente por los autores y no para generar
contenido nuevo. Adicionalmente, debería especicarse que no se debe citar una IA como fuente de
información, por ejemplo, se puede incluir una armación del po: no se aceptará citar
conversaciones con IA como respaldo bibliográco; en su lugar cite literatura publicada vericable y
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en casos excepcionales puede agregar citas de po comunicación personal exclusivamente para citar
expresiones verbales o escritas (informales) de personas. Como se detallan los usos autorizados,
también es relevante señalar las herramientas concretas que se permiten emplear. Por ejemplo: el
uso de sistemas basados en IA como Grammarly, Paperpal, Trinka o DeepL (este úlmo para la
traducción) está permido para apoyar la corrección o mejora de la redacción, así como la traducción
del contenido original de los autores. Esta disnción ayuda a los autores a entender qué se incluye en
cada categoría.
Así como hay usos autorizados y prohibidos, una parte infaltable de esta políca consiste en
exigir que se declare el uso (o no uso) de la IA. A diferencia del primer escenario, en este se reconoce
que puede haber aportes de IA (aunque acotados); por lo tanto, se debe requerir a los autores que
declaren claramente cómo y dónde emplearon la IA. Lo más prácco es pedir que lo mencionen en
la sección de agradecimientos, en una nota al pie y/o en la carta de presentación al editor. Ejemplo
de redacción: si los autores ulizaron alguna herramienta de IA permida, debe indicarlo en los
agradecimientos y en la carta de presentación para el editor, especicando la herramienta y el
propósito (por ejemplo, se ulizó ChatGPT para mejorar la redacción del apartado de resultados). La
idea de este aspecto es que, incluso si la IA solo se ulizó como corrector gramacal, la transparencia
completa es un rasgo deseable en todos los manuscritos que se reciban. Opcionalmente, se podría
citar la herramienta empleada en las referencias. En cualquier caso, la políca debe reiterar que la
responsabilidad sobre el manuscrito y posterior publicación recae en los autores, ya que deben
asegurarse de revisar cualquier sugerencia dada por la IA y corregir errores antes de entregar el
manuscrito. Se puede pedir a los autores que presenten la siguiente declaración: los autores son
plenamente responsables de la versión nal del texto. Toda ayuda de IA fue supervisada y editada
para garanzar la exactud y evitar sesgos o plagio.
La políca también debe incorporar la exigencia de llevar a cabo una vericación humana
exhausva de cualquier contenido intervenido con IA. Muchas polícas enfazan que los autores
deben comprobar los datos, hechos y referencias para asegurarse de que la IA no haya introducido
errores, información infundada o citas alucinadas (fuentes inventadas por la IA, las cuales parecen
plausibles, pero no existen). Puede enunciarse lo siguiente en la políca: si ulizó IA generava en la
redacción y preparación de su manuscrito: (1) revise y valide manualmente cada armación
generada; (2) compruebe que todas las citas bibliográcas correspondan a fuentes reales y
pernentes (las IA suelen inventar referencias, lo cual es inaceptable); (3) garance que no se han
incorporado pasajes plagiados y la redacción debe reejar el propio eslo y comprensión de los
autores. Incluso se puede recomendar al autor que ulice detectores de IA o vericadores de similitud
por su cuenta antes de realizar su envío, declarar que lo ha hecho (mencionando la herramienta
empleada) y presentar el resultado.
En cuanto a las imágenes, una políca restricva no permiría su generación o alteración por
IA, por lo que esta prohibición debe incluirse de manera explícita: no se aceptarán guras, grácos o
fotograas creados mediante herramientas de IA generava (MidJourney, DALL·E, Manus,
NotebookLM, entre otras), salvo que formen parte de la metodología de la invesgación y se explique
detalladamente su generación (modelo ulizado, parámetros, etc.). Esto úlmo correspondería a
casos como un estudio sobre algoritmos generavos que incluya imágenes generadas como objeto
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de análisis y podría también aplicarse al análisis de texto generado como parte de la invesgación
presentada en un manuscrito.
En cuanto a revisores y editores, este escenario podría admir que los revisores empleen la
IA mínimamente y con precaución. Al respecto, podemos indicar: si un revisor lo necesita, puede usar
herramientas de IA generava exclusivamente para mejorar la redacción o traducir su propio informe
de revisión, pero no para generarlo. En todo caso, el revisor es responsable del contenido y debe
nocar al editor si empleó tal asistencia. Bajo este escenario, es importante indicar a los revisores
que no deben subir los manuscritos completos a una IA por cuesones de condencialidad y para
preservar la integridad del proceso de revisión por pares. Es decir, el revisor puede usar DeepL para
traducir al inglés una sección de su informe escrito en español, pero no puede subir el manuscrito a
ChatGPT y pedirle resumir el arculo y señalar sus puntos débiles. La políca puede requerir que el
revisor declare condencialmente al editor cualquier uso de IA, lo cual permite vericar si se usó
inapropiadamente. En cuanto al editor, el mayor responsable de la revista, este debe dar el ejemplo
y, de manera similar a lo que se señaló sobre los revisores, los editores no deben emplear la IA para
evaluar manuscritos. Sin embargo, algunos usos operavos podrían ser úles y aceptables, como el
uso de sistemas de recomendación basados en algoritmos para la idencación de potenciales
revisores. Por cuesones de transparencia, el uso editorial de la IA también debería detallarse en la
políca.
La políca restricva aprovecha las ventajas de la IA para mejorar la escritura, lo cual puede
ser especialmente úl si hay barreras idiomácas en juego, pero a la vez es un escenario que busca
preservar la integridad intelectual del trabajo cienco al reservar la generación de conocimiento y
su interpretación a los humanos. Podría armar que la mayoría de las revistas se encuentran en este
nivel restricvo, por lo que existen muchos ejemplos a seguir si necesitamos redactar una políca de
este po. Un ejemplo sintéco para empezar a escribir esta políca restricva sería el siguiente:
Nuestra revista reconoce que las herramientas de IA generava pueden ser úles como apoyo
en tareas menores de escritura. Por ello, se autoriza exclusivamente su uso para: (1)
corrección ortográca, gramacal o de eslo; (2) traducción de textos escritos por los autores
o de citas; y (3) reformulación de frases para mejorar la claridad. Por lo tanto, no está
permido el uso de IA para generar ideas, redactar secciones originales del manuscrito,
producir o alterar imágenes, ni analizar datos o extraer conclusiones. Adicionalmente, los
autores deberán declarar en los agradecimientos cualquier uso permido de IA, especicando
la herramienta y el propósito (ejemplo: “Se empleó Grammarly para realizar la corrección
gramacal”). Los autores son responsables de la exactud, validez y originalidad de todo el
contenido del manuscrito. Los revisores podrán usar IA solo para mejorar la redacción de sus
informes (no para generarlos) y deberán informarlo condencialmente al editor. Los editores
podrán emplear herramientas automazadas con nes logíscos (detección de similitud o
presencia de texto generado por IA, así como para la búsqueda de revisores), pero no para
tomar decisiones editoriales.
Políca permisiva o experimental: Permir usos amplios, pero supervisados, de IA
En el enfoque permisivo o experimental, la revista acepta que la IA puede ser una herramienta
úl en varias etapas del proceso de invesgación y de escritura cienca, siempre y cuando haya
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transparencia total y se asegure una supervisión humana de estas tecnologías. Esta políca sería
adecuada para publicaciones tecnológicas o innovadoras que estén dispuestas y preparadas para
explorar cómo integrar la IA, sin sacricar la éca. A connuación, resumo los lineamientos que deben
desarrollarse como parte de una políca permisiva o experimental.
Una políca permisiva o experimental reconocería a la IA como herramienta legíma de
apoyo y como tal, la políca puede iniciar con la siguiente armación: la revista reconoce el potencial
de la IA generava para asisr a los autores en la invesgación y redacción, y permite su uso siempre
que se haga de forma responsable, transparente y respetando la originalidad y veracidad del trabajo
cienco. Como tal, los autores dan fe de que en todo momento supervisaron la herramienta
empleada y vericaron sus resultados y, por lo tanto, asumen la completa responsabilidad sobre la
publicación de su trabajo. Esta declaración sentaría una visión permisiva, pero, simultáneamente,
incluiría una advertencia sobre la preservación de la éca, la integridad y, especialmente, la
responsabilidad de los autores.
Por su naturaleza, esta políca debe enumerar explícita y exhausvamente cuáles son los
pos de aportes de la IA que se aceptan y reiterar que estos requieren de la supervisión de los
autores, quienes asumen plenamente la responsabilidad por su publicación. Por ejemplo, se puede
mencionar que: se permite el uso de herramientas de IA generava para generar borradores iniciales
de texto, resumir literatura, proponer estructuras para el manuscrito, traducir y editar la redacción
(corrección o mejoramiento de eslo y simplicación de la escritura), realizar análisis exploratorios de
literatura, datos o imágenes, así como para generar imágenes ilustravas, siempre que estén
claramente equetadas como generadas por IA y presenten datos vericados, sin embargo, la
manipulación de imágenes reales no está permida. Los usos mencionados se admiten siempre y
cuando los autores den fe de que: (1) vericaron y renaron exhausvamente dichos aportes antes de
incorporarlos al manuscrito; y (2) declaren detallada y dedignamente el uso de la IA en el arculo.
Un uso más amplio de la IA demanda de los autores que presenten una declaración
exhausva acerca de dicho uso, la cual debe exhibir un nivel de detalle sustanvo. Vale la pena
subrayar que disntas polícas al respecto señalan que dicha declaración se puede ubicar en
diferentes secciones especícas del manuscrito, tales como en la metodología, especialmente si se
empleó para analizar datos, en los agradecimientos, o incluso en una nueva subsección tulada
declaración sobre el uso de IA. La siguiente solicitud se puede anotar en la políca: en su declaración,
los autores deben informar: cuáles herramientas de IA usaron, cuál versión, para cuáles tareas
concretas, cuál fue el propósito de la generación y bajo cuáles condiciones o parámetros. Un ejemplo
de declaración que puede incluirse en la políca podría ser el siguiente: se ulizó ChatGPT (versión
GPT-5.2, OpenAI) para generar un resumen preliminar de las conclusiones, el 1 de agosto de 2025.
Posteriormente, los autores editaron sustancialmente dicho texto. Asimismo, Stable Diusion 2.1 se
empleó para procesar imágenes microscópicas reales, con el propósito de realizar un análisis
exploratorio (ver la sección de Metodología para más detalles). Todo el texto generado por IA fue
vericado y ajustado manualmente por los autores. La políca de Wiley
2
(2025) es interesante, ya que
2
La actualización de 2025 de la políca de Wiley en lo que respecta al uso de IA podría calicarse como una de
las más entusiastas de la industria, ya que no desanima su empleo, aunque sigue reforzando la importancia de
la responsabilidad de los autores sobre su uso, la necesidad de que sea declarada con transparencia y que
veriquen sus resultados.
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requiere que los autores conserven la documentación relacionada con su uso de IA, incluidos los
prompts y sus resultados, y sugiere que se deben usar herramientas que no restrinjan el uso de los
contenidos generados. Esto puede ser úl para los casos en que surjan dudas del editor o de los
revisores, e incluso una políca permisiva o experimental podría pedir que los prompts y resultados
sean entregados como documentos anexos al manuscrito, además, si esto se combina con la losoa
de la ciencia abierta, dichos anexos deberían publicarse junto al arculo, así como se hace con las
revisiones por pares en modalidad abierta. Una declaración más detallada también dependerá del
volumen de texto generado por IA, la cual deberá indicar claramente los pasajes que no fueron
transformados por los autores (por ejemplo, usando comillas y citaciones apropiadas).
La políca debe reiterar que, aunque la IA puede ser de ulidad, no puede gurar como
autora, ya que no puede asumir responsabilidad legal o éca sobre un manuscrito. Además, como he
mencionado anteriormente, cuanto más se use la IA, se debe hacer más énfasis en el hecho de que
los autores asumen la responsabilidad por todo el contenido. La políca, entonces, debería
mencionar que, de manera similar a cualquier soware, si la IA arroja resultados erróneos, los autores
son quienes deben detectarlos y corregirlos.
También deben considerarse los pos de imágenes generadas por IA que serían permidas y
denirse que debe incorporarse una nota al pie de la gura que declare el uso de la IA para su
generación. Una regla general que podría ser de ulidad sería la de admir cualquier imagen que sea
ilustrava o esquemáca, pero nunca una imagen que simule datos o resultados, ni tampoco
imágenes originales que hayan sido posteriormente modicadas por IA. Estas úlmas serían muy
claras en la medicina u otras ciencias naturales, donde no sería admisible usar una imagen de un
examen o de un experimento que haya sido generada o alterada por IA.
En cuanto a los revisores y editores, esta políca bien puede seguir los lineamientos claves
de los anteriores dos escenarios, es decir, no permir que se suban los manuscritos a una herramienta
de IA y que no se desarrollen las evaluaciones con esta tecnología, limitando su uso a la revisión de
eslo de un dictamen. Por otro lado, se puede asumir una perspecva más experimental al proveer
una herramienta, idealmente de código abierto (o alternavamente, un desarrollo propio o el acceso
a un modelo de lenguaje entrenado localmente) y bajo el control de la revista o editorial (para impedir
violaciones a la condencialidad de los manuscritos) que permita apoyarse en la IA para realizar las
evaluaciones y detectar a su vez un uso no declarado de IA. Vale destacar que la opción elegida debe
declararse claramente en la políca y solicitar el consenmiento de los autores para que los editores
y revisores empleen la IA en sus manuscritos. En la políca se podría anotar lo siguiente: el equipo
editorial (editores y revisores) podrá usar herramientas de IA para la detección de contenidos
generados por dichas herramientas, así como para asisr en la evaluación de los manuscritos, tanto
en la revisión inicial, así como en la revisión por pares. Al realizar un envío, se enende que los autores
están al tanto de esto y otorgan su consenmiento para que el equipo editorial ulice la tecnología
mencionada para los propósitos especicados. Estas herramientas no serán empleadas para tomar
decisiones sobre los envíos, más bien, solo para apoyar las labores de evaluación y no se almacenará
ni comparrá el contenido de los arculos fuera del proceso editorial. Los revisores que empleen IA
en sus evaluaciones deberán declarar claramente cómo la ulizaron.
Aunque permite el uso de IA de manera más permisiva o experimental, este po de políca
también deberá asegurar la integridad de la invesgación, por ejemplo, al no tolerar malas práccas
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como el plagio, el uso indiscriminado de IA, la fabricación de datos o la presencia de citas alucinadas,
las cuales serán tratadas con severidad (por medio del rechazo del trabajo o retracción). Como señala
el Commiee on Publicaon Ethics, “el factor clave es la responsabilidad y claridad sobre su uso. La
necesidad de su detección surge cuando su uso no es declarado” (COPE, 2023, párr. 27). Esta cita
puede inspirar la losoa de esta políca, es decir, se considerará éca la IA declarada y controlada,
mientras que se determinará como una mala prácca el uso oculto o irresponsable de la IA. Como
puede apreciarse, este es un po de políca muy compleja de implementar y que requiere mucha
conanza en la buena fe de los autores y demás actores relacionados con la revista, especícamente
en lo que respecta a sus habilidades para usar correctamente la IA y declarar su empleo de manera
transparente y exhausva. Por eso no sería tan común encontrar una revista que la asuma (al menos
aún). Un ejemplo sintéco para empezar a escribir esta políca permisiva o experimental sería el
siguiente:
Nuestra revista reconoce la ulidad de la IA generava como herramienta de apoyo a la
invesgación y la escritura cienca, siempre que se ulice de forma transparente y con
supervisión humana. Se permite que los autores ulicen herramientas de IA para los
siguientes propósitos: (1) preparar borradores iniciales, resúmenes, tulos, selección de
palabras clave o propuestas de estructura del arculo; (2) traducir, corregir eslo, así como
para simplicar o mejorar su redacción; (3) como apoyo exploratorio para la revisión de
literatura o análisis preliminar de datos; y (4) crear imágenes ilustravas, siempre que estén
claramente equetadas como generadas por IA y no representen datos ciencos falsos,
erróneos o sesgados. Los autores deberán incluir una “Declaración sobre el uso de IA” al nal
del manuscrito e incluirla en la carta de presentación para el editor. Dicha declaración debe
detallar de manera exhausva la herramienta ulizada, su versión, fecha de consulta,
propósitos de la generación y los prompts empleados; así mismo, los autores deberán anexar
todos los intercambios con las herramientas de IA que emplearon en formato PDF como un
archivo anexo complementario. Ejemplo de declaración: “los autores ulizaron ChatGPT
(versión GPT-5.2, OpenAI) el 15 de diciembre de 2025 para generar un resumen preliminar de
las conclusiones. El texto fue posteriormente revisado y editado por los autores”. Se pide a los
autores que recuerden que una IA no puede gurar como autor de un trabajo. Los autores
humanos son responsables de la exactud, originalidad y validez de todo el contenido. El uso
indebido (plagio, citas falsas, fabricación de datos) se tratará como una falta grave. Los
revisores y editores podrán subir los manuscritos inéditos a la IA dispuesta por la revista de
manera privada solamente para esta tarea. Se podrá usar IA en tareas internas (detección,
resúmenes, apoyo logísco) bajo estricto control y condencialidad. Al realizar un envío los
autores declaran entender y estar de acuerdo en que su manuscrito sea procesado por la IA
de manera auxiliar a la revisión humana.
Conclusión
El análisis presentado en este arculo evidencia que, independientemente de que una revista
adopte una políca prohibiva, restricva o permisiva sobre el uso de IA, dicha políca debe
redactarse de manera detallada y explícita, integrarse efecvamente en su cultura editorial y estar
públicamente disponible. También debe ser consistente con las directrices para autores y revisores.
Sin embargo, plantear, entender y seguir los principios de una políca de este po requiere una
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formación especíca sobre las caracteríscas de estas tecnologías, dado que el proceso de
evaluación, integridad y toma de decisiones connúa siendo un ejercicio humano, en el que la
responsabilidad nal recae en editores y revisores.
Uno de los aspectos más delicados abordados en el arculo es el uso de porcentajes de
detección de IA como criterio en las polícas editoriales. Establecer umbrales jos, especialmente
cuando estos son bajos, como en el caso de porcentajes cercanos al 10%, conlleva un riesgo elevado
de falsos posivos, lo cual podría derivar en tomar decisiones injuscadas, es decir, acusar el uso de
IA al observar un bajo porcentaje a quien en realidad no la ulizó. Además, debido a que las
herramientas de detección no ofrecen resultados consistentes ni vericables, su uso como criterio
primario termina siendo problemáco y podría socavar la conanza en los procesos editoriales si no
se maneja con cautela y criterio experto.
Lo esencial en una políca sobre el uso de la IA en publicaciones ciencas es que, sin
importar el escenario que se asuma, la políca seleccionada debe ser explícita, coherente y
sustentada en los principios écos de transparencia, responsabilidad, originalidad y respeto a la
condencialidad y a los derechos de autor. Esto sería lo mínimo que debemos asentar para contribuir
a la preservación de la integridad cienca, aunque debemos aceptar que toda directriz, estándar o
políca relacionada con la éca e integridad de la invesgación representa un conjunto de buenas
práccas que debe seguir la comunidad académica, por lo cual su mera presencia no garanza su
acatamiento, ni nos exime de responsabilidades si surgiese alguna controversia. De todos modos,
cada revista debe ajustar los detalles de su políca a sus necesidades, contexto, disciplina y
posicionamiento frente a estas tecnologías. Aun con estas diferencias, el objevo esencial sería el
mismo: permir el aprovechamiento de las posibilidades que ofrece la IA siempre y cuando esto no
termine erosionando la éca ni la conanza en la invesgación publicada.
El propósito de este arculo ha sido ofrecer un marco analíco y prácco que permita a
editores y editoriales reexionar sobre el po de políca de IA que resulte más adecuado a su
contexto, necesidades y postura intelectual e instucional frente a las tecnologías generavas, para
que luego puedan desarrollar su propia políca. No propongo un modelo prescripvo, sino un
conjunto de escenarios posibles que pueden orientar la toma de decisiones editoriales informadas,
así como una guía para iniciar la redacción de una políca de uso de IA. He concebido los ejemplos
de redacción incluidos como planllas iniciales que pueden adaptarse y ampliarse. Sugiero a los
lectores interesados que seleccionen primero el po de políca que desean implementar y,
posteriormente, revisen los ejemplos correspondientes para ajustarlos a su realidad editorial. Estos
textos pueden complementarse con los elementos desarrollados en cada sección del arculo, así
como con otros aspectos que no hayan sido contemplados aquí o que los editores puedan considerar
necesarios según su disciplina, marco normavo o experiencia editorial. Asimismo, recomiendo
considerar aportes adicionales provenientes de otras polícas disponibles, así como de declaraciones
y lineamientos como la Declaración de Heredia.
Las polícas sobre el uso de IA, tanto en el ámbito editorial como en el educavo, son
imprescindibles, ya que mientras las herramientas avanzan y su uso se incrementa, la ausencia de
polícas claras puede generar incerdumbre, inconsistencias y conictos de diversa índole. Por esto,
el desarrollo y actualización constantes de estas polícas deben dejar de hacerse de manera reacva;
más bien, deben formar parte de un compromiso permanente con la integridad, transparencia y
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responsabilidad en la publicación cienca. Quienes asuman de manera ancipada tal abordaje
podrían estar mejor posicionados para enfrentar los constantes cambios tecnológicos y mantener la
conanza de sus comunidades académicas. En este sendo, más que regular los usos permidos o
prohibidos, las polícas también deben cumplir una función pedagógica y orientadora.
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Anexo
Eje
Política
prohibitiva
Política restrictiva
Política permisiva o
experimental
Principio rector
Solo contenido
humano
Solo apoyo
lingüístico
(gramática,
ortografía, estilo,
traducción de texto
propio)
IA admitida en varias etapas,
siempre con control humano
Usos permitidos de
IA en texto
Solo como
corrector
Corrección de estilo,
gramática,
ortografía,
traducción
Borradores, síntesis, estructura,
traducción y estilo, análisis
exploratorios (con validación
humana) y generar imágenes
ilustrativas
Usos prohibidos
Cualquiera
Generar secciones,
ideas, imágenes o
conclusiones, análisis
de datos, referencias
y paráfrasis
extensiva
Presentar resultados de IA sin
verificación, fabricación de
datos/citas o sustituir
razonamiento o responsabilidad
Generación de
imágenes o figuras
No se permite IA
Solo si forman parte
explícita de la
metodología
(describir proceso y
parámetros)
Solo ilustrativas o cuando el
objeto de estudio es IA y deben
etiquetarse como generadas por
IA. Precaución si representan
datos o resultados
Declaración del uso
de IA
Declaración de
no uso
obligatoria al
enviar
Declaración
obligatoria de uso
(herramienta y
propósito).
Declaración de no
uso si corresponde
Declaración exhaustiva y
conservar prompts y sus
resultados. Declaración de no
uso si corresponde
Verificación
humana
Total, y previa a
envío
Verificación de
exactitud,
originalidad y
pertinencia del
contenido revisado
por IA
Verificación rigurosa de cada
resultado de IA: hechos, citas,
métodos, resultados.
Documentar prompts,
resultados, procesos y
validaciones
Detección y
umbrales
Se pueden usar
detectores, pero
no se fijan
porcentajes
Igual
Igual
Machin-Mastromatteo, J. D. (2025)
116
2025 | Revista Estudios de la Información, 3(1), 101-116.
hps://doi.org/10.54167/rei.v3i2.2193
Eje
Política
prohibitiva
Política restrictiva
Política permisiva o
experimental
Revisores
Prohibido usar IA
para leer, resumir
o redactar
informes
Permitido solo para
mejorar redacción
de su informe (no
contenido analítico).
Informar al editor
sobre su uso
Posibilidades restrictivas o
permisivas. Ideal si se usa una IA
cerrada para apoyo logístico,
debe acordarse con la revista y
no exponer el manuscrito. Una
postura permisiva podría
permitir evaluaciones mediadas
por IA
Editores
Prohibido usar IA
para redacción de
decisiones
Permitidos apoyos
logísticos
(verificación de
similitud o uso de
IA), sin delegar
juicios
Usar herramientas internas o
seguras para ayudar a clasificar
o resumir, sin decisiones
automatizadas y con
salvaguardas de
confidencialidad
Confidencialidad y
datos por parte de
revisores y editores
No subir
manuscritos a IA
públicas
No subir
manuscritos a IA
públicas. Los autores
deben consentir el
uso de IA sobre su
manuscrito
No subir manuscritos a IA
públicas. Los autores deben
consentir el uso de IA sobre su
manuscrito
Propiedad
intelectual /
licencias
N/A (no IA)
La ayuda lingüística
no transfiere
derechos ni
introduce
restricciones
Las IA usadas no deben imponer
derechos sobre el uso de sus
resultados
Educación y
soporte
Mensaje editorial
que justifique el
enfoque “cero
IA”
Guía breve de “uso
permitido”, formato
de la declaración de
uso y lista de
herramientas
aceptables
Manual de buenas prácticas y
plantillas de declaración
Apelaciones y
transparencia
Canal de
apelación si se
cuestiona uso
indebido.
Evaluación de
casos por
comités.
Igual
Igual. Además de la posibilidad
de solicitar una bitácora de
prompts y sus resultados bajo
confidencialidad o requerir su
anexión al envío y ser publicable
con el artículo