pretendía ayudar al interlocutor a iluminar y expresar verdades que ya estaban en su interior, pero
que no le habían sido formadas ni puestas en la mente (Abbagnano y Visalberghi, 1992). La moral y
la teoría del Estado necesitan una metasica previa, es decir, de una teoría sobre el qué del hombre
y del universo, ya que construir un supuesto del comportamiento humano implica la comprensión
de qué es el hombre y cómo vino a ser el mundo en que vivimos.
De acuerdo con Platón, el conocimiento no es solo un conocer, sino un amor a la sabiduría
(Platón, 389 a.C./1988). Además, sosene que tanto la razón como el amor serán vías del
conocimiento, especialmente el amor a la razón, y se agrega una tercera: el conocimiento por las
imágenes, que se encuentran repedamente en su obra bajo la forma de mitos y alegorías (Xirau,
1990). Platón se conviró en uno de los principales lósofos de la historia, pues plasma una teoría
que habla sobre las ideas y el mundo sensible. Al mismo empo, es considerado uno de los
pensadores griegos de mayor inuencia en el área de la pedagogía y de la educación. Según Chacón
y Covarrubias (2012), logró recuperar de los presocrácos las ideas de inmortalidad y transmigración
del alma de Pitágoras, el devenir de Heráclito, las diferencias de las formas de conocimiento de
Parménides y la dialécca de Zenón. Considera también que la educación permite al hombre salir
de un estado de ignorancia para llegar al conocimiento verdadero, que es la comprensión de la idea
del bien. Dicho de otra manera, transitar de lo aparente a lo verdadero, lo que le permite al hombre
superar el sendo común, pasando de la realidad sensible a la inteligible.
De acuerdo con Abbagnano y Visalberghi (1992), Platón propuso que a través de la
educación se podría liberar el alma del cuerpo mediante el conocimiento. Desarrolló un plan
educavo dividido en dos partes: la educación elemental, en donde se propone un espacio infanl
con juegos, cantos y fábulas debidamente seleccionadas, seguida de una introducción progresiva a
la música con la declamación de poetas de cuyas obras serán censurados los pasajes no educavos,
y la gimnasia. La educación superior, que inicia a parr de los 20 años, se exende hasta los 30 años,
donde los más idóneos estudiarán ciertas materias propedéucas que no son otra cosa que las
methemata pitagóricas. Solo quienes hayan conrmado plenamente sus capacidades para el estudio
podrán connuarlo pasados los 30 años, ejercitándose en la dialécca, mientras que los menos
idóneos serán desnados a las funciones de guerreros.
Los aspirantes a lósofos, por el contrario, cumplidos los 35 años, deberán pasar por un largo
aprendizaje prácco como funcionarios de segundo orden al servicio del Estado. Solo a los 50 años
se les dejará libres por un cierto empo para dedicarse a la contemplación y, nalmente,
desempeñar el ocio de lósofos-regentes. La enseñanza consiste básicamente en guiar para formar
en el alma del hombre un saber losóco, pues no puede haber verdadera enseñanza si esta no se
cimienta en el amor a la sabiduría, en el deseo por el saber y en la necesidad de la búsqueda de la
verdad. La enseñanza es el despertar, en el alma de los sujetos, del amor a la sabiduría; es un proceso
individual de transformación.
Una de las caracteríscas parculares de los lósofos griegos que se interesaron en la
educación era buscar el desarrollo de esta a través de los ideales de la sociedad. Tal es el caso de
Aristóteles, quien estaba convencido de que, para poder tener gobernantes disntos, la educación
era fundamental, ya que solo a través de esta era posible formar buenos ciudadanos (Aristóteles,
323 a.C./1988). Desarrolló un modelo al que denominó “empírico”, que es de suma importancia
para el surgimiento del pensamiento occidental contemporáneo. El lósofo estaba convencido de