La Revista Estudios de la Información es una
publicación de acceso abierto y semestral, que
responde a estándares científicos y académicos
internacionales. La revista busca generar un espacio
abierto y plural para la comunicación del
conocimiento en diversas temáticas relacionadas con
los distintos sectores y especialidades de la
bibliotecología, archivología, ciencias de la
información, documentación y comunicación, así
como en sus relaciones con otros ámbitos,
especialmente con los educativos, los cuales dan
cabida a la publicación de trabajos originales e
inéditos.
Las temáticas relevantes para la revista incluyen, pero
no están limitadas, a las siguientes:
Propuestas relacionadas con el acceso, uso, gestión,
evaluación, comunicación y provisión de información
y desarrollo de servicios, colecciones, recursos o
sistemas de información.
Estudios de usuarios, sus necesidades, retos,
competencias y aspectos relacionados con la
usabilidad.
Estudios, análisis y teorías sobre el rol de la
información, la comunicación y la investigación, así
como sobre el papel de los profesionales de la
información en cualquier ámbito social, incluyendo su
formación y desarrollo.
Los estudios bibliométricos, cienciométricos o
relacionados con la producción y comunicación
científica.
Revista Estudios de la Información, publicada
cada semestre en junio y diciembre por el Cuerpo
Académico de Estudios de la Información y la
Universidad Autónoma de Chihuahua. ISSN-e: 2992-
8184. Universidad Autónoma de Chihuahua, Secretaría
de Investigación y Posgrado de la Facultad de Filosofía y
Letras, Campus Universitario 1, Chihuahua, Chih.
México. C.P. 31130, Apartado Postal 744.
Editor en jefe
Dr. Javier Tarango
La correspondencia editorial y las contribuciones deben dirigirse
a:
Javier Tarango, Editor, Revista Estudios de la Información, Avenida
Universidad s/n, Ciudad Universitaria 31174 Chihuahua, Chih., México.
Correo electrónico: estudiosdelainformación@uach.mx
Editor asociado, Estudios cualitativos
Dr. Juan D. Machin Mastromatteo
Editor asociado, Estudios cuantitativos
Dr. Fidel González Quiñones
Asistente editorial
Dr. Erslem Armendáriz Núñez
Asistente editorial
MIE Arturo Iván Ruiz Domínguez
Comité Editorial
Dr. Jesús Cortés Vera, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
Dra. Berenice Mears Delgado, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
Dra. Celia Mireles Cárdenas, Universidad Autónoma de San Luis Potosí
Dra. Eugenia de los Ángeles Ortega Martínez, Universidad Autónoma de San
Luis Potosí
Dra. Merizanda María Del Carmen Ramírez Aceves, Universidad Autónoma
del Estado de México
Dra. Rosario Rogel Salazar, Universidad Autónoma del Estado de México
Profesor Cesar Saavedra Alamillas, Universidad Nacional Autónoma de
México
Dra. Brenda Cabral Vargas, Universidad Nacional Autónoma de México
Dra. Guadalupe Vega Díaz, El Colegio de México
Dr. José Enrique Alfonso Manzanet, Centro Nacional de Información de
Ciencias Médicas (Cuba)
Dr. José López Salazar, Universidad Central de Venezuela (Venezuela)
Dr. Alejandro Uribe Tirado, Universidad de Antioquia (Colombia)
Dr. María Alejandra Tejada Gómez, Pontificia Universidad Javeriana
(Colombia)
Dr. Enrique Muriel-Torrado, Universidad Federal de Santa Catarina (Brasil)
Dr. Rafael Repiso Caballero, Universidad de Málaga (España)
Profesor Ciro Llueca Fonollosa, Universitat Obrera de Catalunya (España)
Dra. Dora Sales Salvador, Universidad Jaime I (España)
Dr. Miguel Ángel Marzal García-Quismondo, Universidad Carlos III de
Madrid (España)
Dr. Francisco Javier García Marco, Universidad de Zaragoza (España)
Dr. José Antonio Merlo Vega, Universidad de Salamanca (España)
Dra. Victoria Yance Yupari, Universidad de San Martín de Porres (Perú)
Dr. Josmel Pacheco-Mendoza, Universidad San Ignacio de Loyola (Pérú)
Profesor Joel Jonathan Alhuay Quispe, Universidad Privada San Juan
Bautista (Perú)
Dra. Cherie Flores Fernández, Universidad Tecnológica Metropolitana (Chile)
Profesora María Cecilia Corda, Universidad Nacional de La Plata y Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO (Argentina)
Dra. Emilce Sena Correa, Universidad Nacional de Asunción (Paraguay)
Dra. Magda Cecilia Sandi Sandi, Universidad de Costa Rica (Costa Rica)
Consulte la revista para obtener información detallada para colaboraciones
en:
https://revistascientificas.uach.mx/index.php/Estudios_Informacion
TABLA DE CONTENIDO
Volumen 3 Número 1 enero-junio 2025
Editorial: Retorno de inversión en bibliotecas universitarias: Un dilema interminable
Javier Tarango
1-4
Detección de necesidades de capacitación en la Red de Bibliotecólogos de la Dirección
Regional de Educación Coto, Costa Rica
Wilson Hernández-Arroyo
Ginnette Guillén Jiménez
5-19
Etnomatemática, conexiones reales en el proceso de aprendizaje: Tejiendo la ‘medida’ en
la educación rural
Teca Santana, Teresa Jimena
Ferrada Cristian
20-39
La educación bibliotecológica en cuestión: Análisis de sus dimensiones y propuestas para
la planificación de una asignatura
Rubén Gonzalo Cabral
40-54
Figuras clave en la evolución de la bibliotecología, gestión del conocimiento y acceso a la
información
Alejandro Villegas-Muro
55-65
La influencia mediática en el anime en México
Carlos Alberto Grajeda-Mendoza
66-74
De bibliotecarios académicos a bibliotecarios de datos: Los desafíos de la Ciencia de
Datos en nuestra profesión
Gabriela Mendoza-Guillén
75-88
Reseña: ChatGPT y educación universitaria: Posibilidades y límites de ChatGPT como
herramienta docente
Merizanda María del Carmen Ramírez Aceves
89-93
Escuela de editores: Una discusión crítica de las convocatorias (calls for papers) de
revistas científicas: Usos, excesos y riesgos editoriales
Juan Daniel Machin-Mastromatteo
94-104
CONTENT
Volume 3 Number 1 January-June 2025
Editorial: Return on Investment in Academic Libraries: A Never-Ending Dilemma
Javier Tarango
1-4
Detection of training needs in the Red de Bibliotecólogos of the Dirección Regional de
Educación Coto, Costa Rica
Wilson Hernández-Arroyo
Ginnette Guillén Jiménez
5-19
Ethnomathematic, real connections in the learning process: Weaving 'measurement' into
rural education
Teca Santana Teresa Jimena
Ferrada Cristian
20-39
Library education in question: Analysis of its dimensions and proposal for planning a
course syllabus
Rubén Gonzalo Cabral
40-54
Key figures in the evolution of librarianship, knowledge management, and information
access
Alejandro Villegas-Muro
55-65
The media Influence on Anime in Mexico
Carlos Alberto Grajeda-Mendoza
66-74
From academic librarians to data librarians: The challenges of data science in our
profession Gabriela Mendoza-Guillén
75-88
Review: ChatGPT y educación universitaria: Posibilidades y límites de ChatGPT como
herramienta docente
Merizanda María del Carmen Ramírez Aceves
89-93
School of Editors: A critical discussion of scientific journals’ calls for papers: Uses,
excesses, and editorial risks
Juan Daniel Machin-Mastromatteo
94-104
EDITORIAL
1
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Retorno de inversión en bibliotecas universitarias: Un dilema
interminable
Return on Investment in Academic Libraries: A Never-Ending Dilemma
Aun cuando existe una retórica constante proveniente de bibliotecarios y
académicos hacia la defensa del papel que juegan las bibliotecas universitarias como un
elemento fundamental dentro de las instuciones educavas, debe reconocerse, que, en
contraparte, las autoridades instucionales, gubernamentales y sociales suelen
cuesonarse si estas endades verdaderamente permiten ser medidas de acuerdo al
retorno de la inversión (ROI), situación que resulta compleja de comprobar, ya que sus
servicios inuyen en personas, instuciones y disciplinas ciencas desde disntas
perspecvas y formas, no obstante, dada su subjevidad en las formas de inuencia e
impacto, enden a condicionar la asignación de recursos nancieros.
Resulta importante resaltar que las bibliotecas universitarias llevan a cabo múlples
funciones y se discurre que son endades capaces de inuir en personas y grupos en el uso
de recursos informavos. Sin embargo, se llegan a considerar organizaciones no concebidas
como estructuras objevas, ya que las relaciones de trabajo suelen carecer de una
observancia material e incluso, dicilmente se les puede asignar un valor o ser reproducidas
grácamente como un proceso, ya que cada una de sus acvidades son diferentes,
irrepebles y con condiciones de aplicación disntas entre cada sujeto según las
caracteríscas de aplicación del conocimiento adquirido. Todo ello provoca una alta
dicultad para denir sus verdaderas aportaciones concretas y sus formas de repercusión.
Por otra parte, en el caso de las universidades, el indicador más viable para demostrar el
ROI regularmente se asocia con acciones de invesgación, campo que sucede de forma
parcular y permite algunos aspectos de medición, sin olvidar que en el caso de las
bibliotecas universitarias no se debe olvidar que sus funciones son más amplias, por
ejemplo, las acvidades de reexión y esparcimiento que también son frecuentes e inuyen
de forma directa en los procesos de creavidad. Aun así, aunque la inuencia de los
procesos de invesgación pueda ser más fácilmente medida, esto no resulta representavo
de todo el sistema organizacional y sus funciones, lo que provoca de forma recurrente el
cuesonamiento acerca de la manera de objevar su verdadera evaluación y medición del
impacto. Igualmente resulta complicado tratar de explicar el ROI a través de la idencación
de un capital académico e intelectual generado, en este caso, se deberá ponderar la forma
de contribución a la generación de mayor capital, no sólo en cuesones económicas, sino
Javier Tarango
Editor en Jefe
Tarango, J. (2025)
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2025 | Revista Estudios de la Información, 3(1), 1-4.
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culturales, sociales y simbólicas.
La ausencia de objevidad para idencar el ROI de una biblioteca universitaria crea
la necesidad de generar diseños complejos de evaluación, sin necesariamente caer en la
visión pragmáca proveniente de la administración y la ingeniería, pero además, tampoco se
debe basar solamente en juicios y apreciaciones de valor (aunque sean favorables)
regularmente procedentes de meras percepciones de personas, incluso, ajenas a las propias
organizaciones bibliotecarias, sino propuestas derivadas de parcipaciones especícas
provenientes de las propias bibliotecas. De inicio, se debe parr de la recolección de datos
ante el cuesonamiento sobre las creencias y valores de académicos, invesgadores,
estudiantes y sociedad hacia las bibliotecas universitarias y su ulidad, incluso, este po de
análisis debería propiciar la idencación de patrones de comportamiento en el uso de los
recursos de información y de ahí, derivar la integración de indicadores de medición.
Las bibliotecas en todos sus pos nalmente son endades sociales, por tanto, su ROI
debería centrarse en la medición del capital social o más aún, en su capital informacional, en
donde resultan más claras las acciones de medición, ya que se logran objevar y formalizar
medidas objevas sobre comportamientos y efectos, es decir, se mide en su ulidad prácca.
Tanto el capital social como el capital informacional, deben representar la suma de diversos
medios para conceptualizar y objevar el ROI de una biblioteca universitaria, de personas y
grupos en diferentes momentos, espacios temporales e idencar acvidades especícas,
mismas que se vuelvan claras y con posibilidad de instucionalizarse, conviréndose en
elementos de familiaridad, sobre todo para la propia autoevaluación bibliotecaria. Esto se
facilita más en el propósito de idencar modelos de ROI, si se piensa que una biblioteca
universitaria o un sistema bibliotecario instucional en realidad funciona como sistemas
cerrados, lo cual permite la posibilidad de reforzar y ajustar estructuras organizacionales y
funcionales.
Todo esfuerzo por generar modelos de ROI en ambientes sociales, como sucede con
las bibliotecas universitarias, debe estar compuesto por actos e indicadores que se
convierten en el habitus lingüísco de las propias instuciones, esto es, la posibilidad de
hablar un lenguaje común y una manera precisa de formular mediciones de efecvidad en
situaciones especícas. Estas condiciones son más propias de las ciencias humanas (mismas
que se han ido posicionando de modo importante en las bibliotecas universitarias), buscando
con ello idencar problemas a medir, de lo abstracto a lo concreto en labores práccas.
Desde esta perspecva humanísca, se busca balancear: el hábito cienco, el empirismo y
la legimación de la biblioteca como factor fundamental en la educación, la invesgación y
el conocimiento, de tal forma, que la biblioteca universitaria sea evaluada en su rentabilidad
de manera independiente y a su vez, como un subsistema de un sistema mayor que es la
propia universidad.
Tarango, J. (2025)
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Desde la perspecva de considerar a la biblioteca universitaria bajo una dimensión
organizacional, esta deberá verse como una instancia funcional constuida como un
laboratorio de ideas, un repertorio macro de recursos informacionales de calidad, un medio
de enlace de datos y el escenario ideal para la gestación de proyectos de aprendizaje. Por
tanto, los indicadores de medición de su ROI deberían enfocarse en torno a la conservación
de la memoria académica y como un pilar de los procesos educavos usando la información
disponible (ecosistemas de educación-información). Esto signica que los parámetros de
calidad de una biblioteca universitaria estarán basados en su propia autoridad como endad
organizacional, especialmente por su audiencia, relevancia, cobertura, precisión,
accesibilidad, objevidad y costo de los servicios informacionales ofrecidos.
Algunas posturas deenden el ROI de las bibliotecas universitarias basándose en
elementos no objevos vinculados al bienestar de las personas a través del uso de la
información, sin importar su producto nal. En contraposición a esta postura entra la
objevidad de la acvidad bibliotecaria como elementos fundamentales del ROI, tomando
en consideración cinco elementos básicos comparables de forma interna o externa: (1) la
producción académica (suma de trabajos manuscritos y productos publicados); (2) tesis,
tesinas y trabajos recepcionales; (3) publicaciones ciencas; (4) diseño y sustentación de
materias o asignaturas académicas; y (5) proyectos aprobados o desarrollados, así como
cualquier elemento vinculado a funcionar como repositorio instucional. Estos indicadores
de medición son válidos, no obstante, se trata de evitar converr el ROI en un artefacto de
medida a nivel operacional, así como un modo de cuancación ante las juscaciones
presupuestales, ya que el conocimiento y la información son dinámicos, careciendo de una
estructura amplia y abierta que dicilmente permitan idencar la ecacia de una inversión.
Las bibliotecas deben considerar a la evaluación como algo regular de sus funciones
y que ocurra de forma planicada, incorporando disposivos que permitan ofrecer
resultados objevos, tanto de períodos actuales (úlmo año), como en lo referente al
comportamiento que han observado durante el mayor número de años posibles,
primordialmente desde su fundación. La recopilación de datos deberá basarse en un modelo
estandarizado según las propias necesidades de las bibliotecas y su po, para que sea
uniforme y signicava, con una ulidad probada que permita la comparación temporal
sobre el avance (mostrando tendencias), así como en relación con otras endades similares.
El manejo de datos de seguimiento deberá ser úl para la toma de decisiones hacia la mejora
connua, además de determinar su alcance en virtud del ingreso de productos y servicios
generados que, jusquen la existencia de las bibliotecas como espacios funcionales y
rentables.
Una directriz importante en la inspección de las bibliotecas universitarias y en la
denición del ROI, consiste en centrarse en el usuario de los servicios, que por las
circunstancias de las tecnologías modernas se ha vuelto una instancia híbrida, cuyo actuar
no sólo sea posible por medio del uso de servicios de información debido a sus acvidades
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personales y asisendo a la infraestructura sica disponible, sino adicional a esto, de aquellas
que suelen ser invisibles por medio del uso de servicios computarizados dentro del registro
de acceso a sios web, colecciones digitales y bases de datos ciencas.
La biblioteca deberá ser evaluada desde disntas concepciones, tales como: (1) como
un mecanismo, señalando actudes de entrada y salida de los recursos de información y de
los usuarios; (2) desde el ROI, cuyas magnitudes permitan la generación de toma de
decisiones objevas; (3) bajo el control de los datos del análisis, tanto cuantavos como
cualitavos, dando también importancia a datos basados en percepciones y condiciones de
complacencia de todos los actores parcipantes, tal como inclinación del comportamiento
longitudinal y comparavas con otras endades; y (4) especicar normas, conceptos y pautas
probadas acorde a realidades nacionales, creadas por bibliotecarios y no por autoridades u
organizaciones ajenas al contexto en el que se realizarán.
La evaluación de la biblioteca y su ROI son dos cuesones independientes que se
ulizan con nes parculares, no obstante, pueden ser consecuentes uno del otro. Lo que
sucede es que en ocasiones parece que existe una indenición en lo que corresponde a cada
una de las ocupaciones, observándose una condición condicionada como si en verdad se
trata de un sólo proceso valoravo, esto debido a que no existen modelos especícos por
po de biblioteca, ya que algunas muestran mayor facilidad para idencar parámetros de
evaluación y del ROI, como es el caso de las universitarias o especializadas aliadas a
cualquier instución de educación superior o centro de invesgación, aun así, otros pos,
cuya delimitación de la comunidad es más vasta, suelen presentar propuestas de indicadores
francamente abstractos, diciles de idencar e incluso, carentes de objevidad en cuanto a
su puntualidad (con singular perspecva en ámbitos monetarios), caracterizados por ser
relavos y hasta arbitrarios.
La certeza por reconocer los formatos de evaluación bibliotecaria y su efecvidad es
garanzada en virtud de diversas invesgaciones y de un sustento teórico respaldado en la
literatura cienca. En el caso de la medición del ROI en bibliotecas, la circunstancia es
disnta, ya que, este po de metodologías surgen en y para las acvidades comerciales e
industriales, donde el factor económico se vuelve fundamental y la literatura referente a este
tema se caracteriza por sugerencias aisladas, representadas por ideas de medición
repevas.
Como citar: Tarango, J. (2025). Retorno de inversión en bibliotecas universitarias: Un dilema
interminable. Revista Estudios de la Información, 3(1), 1-4.
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ARTÍCULO
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Detección de necesidades de capacitación en la Red de Bibliotecólogos de la
Dirección Regional de Educación Coto, Costa Rica
Recibido: 11/12/2024
Revisado: 20/01/2025
Aceptado: 15/03/2025
Resumen. Este estudio analiza las necesidades de capacitación en la Red de Bibliotecólogos de la
Dirección Regional de Educación Coto, Costa Rica, enfocándose en fortalecer sus competencias
profesionales en un entorno caracterizado por desaos socioeconómicos y culturales. Basado en un
enfoque mixto, la invesgación incluyó entrevistas a informantes clave y cuesonarios aplicados al
84% de los bibliotecólogos de la red, permiendo idencar áreas prioritarias de formación como la
innovación tecnológica, la gesón de información y la conservación de documentos. Los resultados
destacan un alto interés por tecnologías emergentes, como inteligencia arcial y realidad
aumentada, así como por la implementación del soware Janium y herramientas mulmedia.
También se idencaron necesidades en promoción de la lectura y adaptación tecnológica para
personas con discapacidad. La mayoría de los parcipantes son mujeres con experiencia suciente
para enfrentar barreras geográcas que limitan su acceso a capacitaciones presenciales. Las
conclusiones subrayan la importancia de modalidades virtuales para superar estas limitaciones y
proponen programas formavos alineados con las demandas actuales, combinando contenidos
teóricos y práccos para modernizar los servicios bibliotecarios y mejorar la calidad educava en la
región.
Palabras clave: Formación bibliotecaria, bibliotecas escolares, educación virtual, educación
inclusiva, tecnologías emergentes, gesón de la información, conservación documental.
Detecon of training needs in the Red de Bibliotecólogos of the Dirección Regional de
Educación Coto, Costa Rica
Abstract. This study analyzes the training needs of the Red de Bibliotecólogos of the Dirección
Regional de Educación Coto, Costa Rica, focusing on strengthening their professional competencies
in an environment characterized by socioeconomic and cultural challenges. Based on a mixed
approach, the research included key informant interviews and quesonnaires applied to 84% of the
librarians in the network, allowing the idencaon of priority training areas such as technological
innovaon, informaon management and document preservaon. The results highlight a high
interest in emerging technologies, such as arcial intelligence and augmented reality, as well as in
the implementaon of Janium soware and mulmedia tools. Needs in reading promoon and
technological adaptaon for people with disabilies were also idened. Most of the parcipants
are women with enough experience to face geographical barriers that limit their access to face-to-
face training. The conclusions underline the importance of virtual modalies to overcome these
limitaons and propose training programs aligned with current demands, combining theorecal and
praccal content to modernize library services and improve the quality of educaon in the region.
Wilson Hernández-Arroyo
1
Ginnee Guillén Jiménez
1
1
Universidad de Costa Rica
Hernández-Arroyo, W. y Guillén Jiménez, G. (2025)
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Keywords: Library training, school libraries, virtual educaon, inclusive educaon, emerging
technologies, informaon management, document preservaon.
Cómo citar: Hernández-Arroyo, W. y Guillén Jiménez, G. (2025). Detección de necesidades de
capacitación en la Red de Bibliotecólogos de la Dirección Regional de Educación Coto, Costa Rica.
Revista Estudios de la Información, 3(1), 5-19. hps://doi.org/10.54167/rei.v3i1.1788
Introducción
La capacitación profesional es un componente esencial para el desarrollo de competencias
que respondan a los retos y necesidades de las organizaciones modernas. En el ámbito de la
bibliotecología, este proceso adquiere especial relevancia, ya que los profesionales deben adaptarse
a cambios tecnológicos, metodológicos y sociales que impactan directamente en la prestación de
servicios bibliotecarios. La detección de necesidades de capacitación (DNC) permite idencar las
carencias de conocimiento, habilidades y competencias del personal, alineándolas con los objevos
organizacionales y promoviendo el desarrollo connuo. En este contexto, el presente estudio se
enfoca en la Red de Bibliotecólogos de la Dirección Regional de Educación Coto, Costa Rica, una
región con caracteríscas socioeconómicas y culturales parculares que inuyen en las demandas
de capacitación.
El objevo principal de esta invesgación es idencar las necesidades de capacitación de
los bibliotecólogos pertenecientes a esta red. Para ello, se analizó tanto el contexto geográco y
social de la región como las expectavas y demandas expresadas por los profesionales. Este enfoque
permió obtener una visión integral de las áreas clave para el desarrollo de capacidades, destacando
temas como la innovación tecnológica, la gesón de información, y la promoción de servicios
inclusivos y adaptados a las realidades de los usuarios.
La invesgación abarca la totalidad de los profesionales en bibliotecología de la Red de Coto,
ulizando un enfoque mixto que combinó técnicas cualitavas y cuantavas. Se realizaron
entrevistas a informantes clave y se aplicaron cuesonarios para recopilar datos tanto sobre el perl
demográco de los parcipantes como sobre sus principales carencias formavas. Este diseño
metodológico permió idencar tendencias, percepciones y prioridades, garanzando la
representavidad de los resultados y brindando una base sólida para la formulación de
recomendaciones.
El alcance del estudio no sólo radica en su contribución al fortalecimiento de las
competencias individuales de los bibliotecólogos, sino también en su impacto potencial en la mejora
de los servicios bibliotecarios ofrecidos en una región caracterizada por desaos como la pobreza,
la migración y la diversidad cultural. Al abordar estas necesidades especícas, la invesgación aspira
a generar un efecto posivo en las comunidades atendidas por las bibliotecas de la región y sentar
las bases para futuras iniciavas de capacitación que respondan de manera integral a las dinámicas
cambiantes del entorno educavo y social.
Hernández-Arroyo, W. y Guillén Jiménez, G. (2025)
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Referente teórico
Este apartado se centra en los siguientes temas: la DNC como referente conceptual; y los
referentes regionales e instucionales. En su conjunto, los tres elementos permiten un acercamiento
preciso al entorno de estudio de esta invesgación.
Detección de necesidades de capacitación
La DNC, es el proceso llevado a cabo para idencar las carencias que enen las personas u
organizaciones en términos de conocimiento, habilidades y competencias necesarias para
desempeñar ecientemente sus funciones. Las necesidades de capacitación son “carencias […] en
relación con conocimientos técnicos en las disntas áreas de la empresa” (Reyes Pazos y Reyes
Sánchez, 2012, pp. 79-80), reejando la importancia de abordar estos vacíos para mejorar el
rendimiento en diversas áreas, entre ellas: la administración, el recurso humano, atención al cliente,
entre otros.
Este proceso no sólo se centra en las habilidades técnicas, sino también en la capacidad de
los individuos para cumplir con los objevos organizacionales de manera efecva. Tal como lo
señalan Reyes Pazos y Reyes Sánchez (2012), “existen necesidades de capacitación de las personas
para poder desempeñarse de manera eciente y ecaz en un trabajo” (p. 83). Es por ello por lo que
la capacitación se convierte en la manera de alinear las competencias del personal con las
expectavas laborales.
Por otro lado, Lazza (2021), aporta una visión complementaria, deniendo una necesidad
de capacitación como “un problema de la organización que puede tener solución por medio de la
capacitación” (p. 114). Se resalta que dichas necesidades surgen cuando existe una brecha entre la
situación actual y los objevos proyectados. Así, este mismo autor, considera que el DNC permite
idencar los problemas de competencia dentro de una organización, ya que los problemas de
comportamiento humano, especícamente los relacionados con el conocimiento y las habilidades,
“pueden ser superados mediante la capacitación” (p. 115).
En este sendo,
Vargas Chacón (2020) enfaza que “un diagnósco de necesidades de
capacitación antecede al plan de capacitación” (p. 35). Este diagnósco es un proceso que no solo
orienta el desarrollo de habilidades, sino que también permite idencar las discrepancias entre la
situación actual y la deseada dentro de una organización, proporcionando la información necesaria
para elaborar un programa de capacitación efecvo.
De esta forma, en este arculo se entenderá por DNC el proceso mediante el cual se
idencan las carencias en conocimientos, habilidades y competencias de los miembros de una
organización o grupo, con el n de determinar las discrepancias entre su situación actual y los
objevos deseados. Este diagnósco permite establecer las áreas que requieren capacitación para
mejorar el desempeño y alcanzar de manera eciente y ecaz las metas organizacionales, abordando
problemácas de comportamiento humano que pueden resolverse a través de la formación
adecuada.
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Región de Educación Coto
La Región de Educación Coto comprende los cantones de Golto, Puerto Jiménez, Coto Brus
y Corredores, cada uno con parcularidades socioeconómicas y culturales que inuyen
directamente en el ámbito educavo. Estas endades se describen por sus caracteríscas a
connuación:
a) Golto. Conocido por su historia portuaria, ene una población de aproximadamente 30938
habitantes. En cuanto a la educación, uno de los desaos de este cantón es el bajo nivel de
acceso a servicios educavos de calidad, especialmente en las zonas rurales y comunidades
dispersas (Instuto Nacional de Estadísca y Censos, 2023). La situación social se ve marcada
por altos niveles de pobreza, con un índice que alcanza aproximadamente el 37% de la
población, lo cual representa un reto signicavo para la inclusión educava y la
permanencia escolar (Ministerio de Planicación Nacional y Políca Económica, 2014).
b) Puerto Jiménez. Ubicado en la Península de Osa y recientemente declarado como el cantón
más nuevo del país tras separarse de Golto, se caracteriza por su gran diversidad natural y
cultural. Con una población que se esma en 13148 habitantes, muchas de sus comunidades
se encuentran alejadas y son de dicil acceso, lo que limita la provisión de servicios
educavos (Instuto Nacional de Estadísca y Censos, 2023). Además, Puerto Jiménez
alberga varias comunidades indígenas y campesinas que dependen del turismo y la
agricultura para su subsistencia (Ministerio de Planicación Nacional y Políca Económica,
2014). La educación en este cantón enfrenta el reto de atender a una población diversa y,
en muchos casos, bilingüe, ya que se presentan grupos indígenas que hablan sus lenguas
originarias, lo que implica la necesidad de desarrollar programas educavos culturalmente
pernentes y adaptados a estas realidades (Programa Estado de la Nación, 2023).
c) Cantón de Coto Brus. Se destaca por su tradición cafetalera y una signicava presencia de
comunidades indígenas como los Ngäbe. Coto Brus ene una población aproximada de
46,351 habitantes, de los cuales un porcentaje considerable reside en territorios indígenas
(Instuto Nacional de Estadísca y Censos, 2023). La educación en el cantón se ve afectada
por factores como la pobreza rural y la falta de recursos educavos, especialmente en las
comunidades indígenas, donde la tasa de deserción escolar es más alta que la media
nacional (Programa Estado de la Nación, 2023). Sin embargo, las iniciavas locales, como el
fomento de programas de lectura y acvidades culturales en las bibliotecas escolares, han
demostrado tener un impacto posivo en la reducción de la deserción y la promoción de la
idendad cultural (Ministerio de Planicación Nacional y Políca Económica, 2014).
d) Cantón de Corredores. Comparte la frontera con Panamá y se caracteriza por su dinamismo
migratorio, siendo una de las principales rutas de ingreso para migrantes que se desplazan
desde Centroamérica y otros países lanoamericanos. Con una población cercana a los
51023 habitantes, Corredores enfrenta desaos parculares relacionados con la migración
y la diversidad cultural (Instuto Nacional de Estadísca y Censos, 2023). En el ámbito
educavo, la alta movilidad de la población diculta la estabilidad de los estudiantes en los
centros educavos y genera una mayor demanda por servicios de apoyo, como programas
de integración para estudiantes migrantes (Programa Estado de la Nación, 2023). Además,
la pobreza y la falta de infraestructura adecuada son obstáculos importantes que limitan el
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acceso y la calidad de la educación en el cantón (Ministerio de Planicación Nacional y
Políca Económica, 2014).
Dirección Regional de Educación Coto
Las Direcciones Regionales de Educación (DRE), son una unidad administrava establecida
por el Ministerio de Educación Pública de Costa Rica (MEP) de Costa Rica para organizar y facilitar la
presentación de servicios educavos en áreas geográcas especícas del país. Las DRE enen como
objevo “facilitar la atención de las comunidades educavas” (Ministerio de Educación Pública de
Costa Rica, Juntas de Educación y Juntas Administravas, 2024, párr. 1), garanzando que la
educación, reconocida como un derecho fundamental, sea accesible para todas las personas.
Actualmente, el país cuenta con 27 DRE, distribuidas en disntas provincias, encargadas de apoyar
procesos como la planicación estratégica, la capacitación, y la gesón de proyectos educavos en
su jurisdicción.
La Dirección Regional de Educación de Coto (DRE Coto) abarca los cantones de Golto,
Puerto Jiménez, Coto Brus y Corredores, cada uno con caracteríscas y necesidades parculares
debido a la diversidad cultural y geográca de la región. Estos cantones incluyen territorios
indígenas, zonas fronterizas con un alto nivel de migración, y áreas costeras. La presencia de
comunidades indígenas tanto de Costa Rica como de Panamá añade un componente cultural que
inuye signicavamente en las necesidades y objevos educavos de la región. Además, la región
ene un componente agrícola importante, con zonas cafetaleras, por ejemplo, que también
presentan desaos especícos en términos de acceso y permanencia en el sistema educavo.
La misión de la DRE Coto es:
Ser un ente rector que garance a los habitantes de la región el derecho fundamental a una
educación de calidad, con acceso equitavo e inclusivo, con en aprendizajes pernentes y
relevantes para la formación plena de una sociedad integral y pluricultural, que respete la
diversidad (Informante 1, comunicación personal, 1° de octubre de 2024).
Esta misión reeja el compromiso de la DRE de Coto con la equidad y la calidad educava,
asegurando que todos los estudiantes tengan oportunidades adecuadas para desarrollarse, sin
importar su contexto social, económico o cultural. Asimismo, se trabaja para promover el respeto y
la integración de las diversas idendades presentes en la región, fortaleciendo el sendo de
pertenencia y la cohesión social.
Por úlmo, la DRE Coto enfrenta desaos especícos debido a su ubicación fronteriza y su
composición mulcultural. La migración desde Panamá, especialmente durante las temporadas de
cosecha de café, genera una dinámica compleja en los centros educavos, que deben adaptarse para
atender tanto a estudiantes permanentes como a aquellos que residen en la región temporalmente.
La misión de la DRE incluye no solo la inclusión de estos estudiantes, sino también la integración de
sus familias y comunidades, asegurando un enfoque integral y colaboravo en la educación. Esto
resalta la importancia de una coordinación efecva entre la dirección, los centros educavos y otros
actores locales para alcanzar las metas educavas establecidas.
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Red de Bibliotecólogos de Coto
Las Redes de Bibliotecólogos Escolares es un espacio de colaboración creado en 2009 por el
Departamento de Bibliotecas Escolares y Centros de Recursos para el Aprendizaje (BEYCRA) del MEP.
Estas redes se formar en cada una de las 27 Direcciones Regionales de Educación (DRE) del país, con
el n de integrar a los profesionales en Bibliotecología y bibliotecas escolares que operan en las
instuciones educavas. El propósito principal de estas redes es fortalecer el trabajo colaboravo,
permiendo una mejor coordinación, intercambio de experiencias, y el desarrollo connuo de los
servicios bibliotecarios en apoyo a la educación (Ministerio de Educación Pública de Costa Rica,
Departamento de Bibliotecas Escolares y Centros de Recursos para el Aprendizaje, 2024).
Por su parte, la Red de Enlaces está compuesta por representantes voluntarios de cada una
de las DRE, quienes actúan como guras de apoyo entre las bibliotecas escolares y el BEYCRA. Estos
enlaces enen las responsabilidades de transmir la información que emite el Departamento de
Bibliotecas Escolares, así como recopilar retroalimentación de las bibliotecas para mejorar los
servicios. La gura del enlace, establecida ocialmente en 2017, es rotava cada dos años, y su
función es asegurar la comunicación y coordinación dentro de cada región, promoviendo la calidad
en la gesón bibliotecaria (Ministerio de Educación Pública de Costa Rica, Departamento de
Bibliotecas Escolares y Centros de Recursos para el Aprendizaje, 2024).
En el caso especíco de la Red de Bibliotecólogos de la Dirección Regional de Educación Coto
(Red de Bibliotecólogos de Coto), esta red agrupa a los profesionales en Bibliotecología y enlaces de
diversas instuciones educavas de la región, tanto de primaria como de secundaria, diurnos y
nocturnos. Entre los centros educavos que forman parte de la red se encuentran escuelas como la
Escuela Alberto Echandi Montero y el Liceo de Sabanillas, además de colegios técnicos profesionales,
tales como el Umberto Melloni Campanini y el Corredores. El objevo principal de la red es mejorar
la gesón y administración de las bibliotecas escolares, asegurando que el estudiantado tenga
acceso a servicios de calidad y recursos informavos que apoyen su proceso educavo (
Ministerio
de Educación Pública de Costa Rica, Departamento de Bibliotecas Escolares y Centros de Recursos
para el Aprendizaje, 2024; Ministerio de Educación Pública de Costa Rica, Dirección Regional
Educación Coto, Red de Bibliotecólogos de Coto, 2024).
Metodología
Para el desarrollo de esta invesgación, se trabajó con un alcance exploratorio, por medio
de un enfoque mixto, donde se combinó el método cualitavo, al realizarse una entrevista a un
informante clave de la Dirección Regional de Educación Coto, para conocer la opinión y experiencia
directa sobre las necesidades de capacitación de las personas profesionales en bibliotecología, así
como el contexto de la red y la región; y, por otro lado, el método cuantavo, al aplicar un
cuesonario a los profesionales en bibliotecología que laboran en las bibliotecas de la red.
Respecto a la población del estudio, esta estuvo conformada por la totalidad del universo,
es decir, por todos y todas las profesionales de bibliotecología pertenecientes a la Red de
Bibliotecólogos de Coto. El instrumento fue enviado a las 25 personas profesionales que laboran
para el MEP en esta red, teniendo la respuesta de 21 de ellas, es decir, el 84 % de la población total,
por lo que se considera un porcentaje representavo para la invesgación.
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Por otra parte, la recolección de los datos se obtuvo por medio de la aplicación de dos
técnicas: la encuesta y la entrevista, usando como herramientas un cuesonario y una guía de
entrevista, respecvamente. El cuesonario fue compardo por correo electrónico a todas las
personas bibliotecólogas de la Red de Coto; en el correo se adjuntó el consenmiento informado y
el enlace para acceder al cuesonario, el cual fue previamente congurado en la plataforma de
Microso Forms. Este contó con 21 preguntas, pertenecientes a cuatro categorías: caracteríscas
demográcas de las personas, datos sobre las necesidades de información, disponibilidad de horario
para recibir las capacitaciones y, por úlmo, se brindó el espacio para que hicieran sus aportes o
comentarios respecto a la invesgación. Es importante mencionar que la Escuela de Bibliotecología
y Ciencias de la Información de la Universidad de Costa Rica cuenta con un cuesonario sobre
necesidades de capacitación profesional, mismo que deben completar quienes están interesados e
interesadas en formarse con esta unidad académica (Briceño Álvarez y Rodríguez Calvo, 2023). Este
instrumento fue la base para el cuesonario compardo con las personas de la Red de Coto.
Respecto a la entrevista realizadas, se coordinó una sesión virtual con un informante clave
de la Dirección Regional de Educación Coto. La misma se llevó a cabo por medio de la plataforma
Zoom. Primeramente, se leyó el consenmiento informado y luego se hicieron 15 preguntas
orientadas a conocer el contexto general de la dirección regional, la situación actual de las
bibliotecas de la zona, las necesidades de capacitación y desarrollo del personal, la perspecva de
las bibliotecas y proyección a futuro, la colaboración y apoyo instucional.
El análisis de los datos obtenidos se realizó por medio de la estadísca descripva, en el caso
de la información recolectada con el cuesonario, lo que permió idencar tendencias y patrones
en las respuestas de los profesionales en bibliotecología. Por otro lado, la entrevista realizada se
analizó cualitavamente, haciendo uso de técnicas de análisis temáco para idencar categorías
clave y temas recurrentes. Esta combinación metodológica permió obtener una visión más amplia
y contextualizada de las necesidades de capacitación, integrando tanto los datos numéricos como
las percepciones y experiencias de los sujetos de estudio.
Análisis de resultados
Este segmento se divide em dos temas generales: la Información recabada de los
bibliotecarios involucrados y la idencación de necesidades de capacitación de los mismos.
Información general de los profesionales de la Red de Bibliotecólogos de Coto
Tras el análisis de los datos generales de los profesionales de bibliotecología de la Red de
Coto, se muestra que la mayoría de las parcipantes son mujeres, representando aproximadamente
el 81 % de la muestra, mientras que los hombres constuyen el 19 %. Esta distribución reeja una
mayor parcipación femenina en el sector de bibliotecas educavas en la región.
En cuanto a los grupos etarios, las edades varían entre los 27 y 57 años, siendo el rango de
edad más común entre los 40 y 48 años (38,1 % de las personas encuestadas), lo que sugiere que
una parte considerable de los profesionales se encuentra en etapas medias de su carrera profesional.
Este dato es relevante para idencar necesidades de capacitación adaptadas a profesionales con
experiencia considerable en el campo.
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En cuanto a los lugares de residencia, los profesionales que respondieron la encuesta
provienen principalmente de los cantones de Golto, Coto Brus y Corredores, todos ubicados en la
Región Brunca de Costa Rica, ubicada al sur del país. Estos cantones albergan tanto a personas
bibliotecólogas de instuciones de primaria como secundaria, lo que reeja la representación de
profesionales en Bibliotecología en la región. Estos datos son relevantes para contextualizar las
necesidades de capacitación en función de las caracteríscas geográcas y los retos asociados a
trabajar en regiones rurales o más alejadas de los centros urbanos.
Respecto a la formación académica, la gran mayoría posee tulos en Bibliotecología y
Bibliotecas Educavas, obtenidos principalmente en instuciones como la Universidad Estatal a
Distancia (UNED) y la Universidad de Costa Rica (UCR). El nivel de formación, especialmente en
licenciaturas, indica el enfoque en la especialización dentro del área de Bibliotecología, lo cual puede
inuir en las expectavas y necesidades de capacitación.
Necesidades de capacitación de los profesionales de la Red de Bibliotecólogos de Coto
Las áreas de capacitación que se dieron como posibles opciones en el cuesonario fueron:
innovación, tecnologías de la información, gesón de la información, tratamiento de la información,
servicios y productos, bibliotecas educavas, necesidades educavas especiales e invesgación. A
connuación, se desglosan los subtemas sugeridos para cada categoría.
En cuanto a las necesidades de capacitación en innovación, las personas apuntaron
mayoritariamente a que requieren formación sobre la innovación aplicada al espacio de la biblioteca,
así como sobre tecnologías emergentes, tales como la realidad aumentada y la robóca. Los nuevos
servicios basados en espacios de innovación, como los maker space y Fab Lab, también fueron
mencionados. Las bibliotecas son buenas en la creación de estándares para la prácca y el manejo
de información, sin embargo, por esta misma razón se diculta adaptarse a la innovación cuando se
presenta otra manera de efectuar los procesos e innovarlos (
Soto Vélez, 2021). Al analizar lo que
señalan las respuestas, hay un alto interés en obtener herramientas para transformar el espacio de
la biblioteca en un entorno más dinámico, que incluya tecnologías emergentes para lograr en cambio
hacia lo tecnológico. Además, hay iniciava por mejorar y cambiar los servicios que se ofrece a la
comunidad usuaria, ofreciendo espacios colaboravos para que se implemente el aprendizaje
acvo, donde estas personas que frecuentan la biblioteca aprendan haciendo.
En tecnologías de la información, de las 10 alternavas que ofrecía el instrumento para que
las personas eligieran, las tres que obtuvieron más respuestas fueron la necesidad de conocer a
mayor profundidad sobre inteligencia arcial y herramientas para implementarlas en la biblioteca;
capacitación en el uso del soware Janium ya que es el Sistema de Gesón para Bibliotecas que
uliza el MEP para el tratamiento de la información, hacer préstamos y devoluciones, gesonar
reportes, usuarios e inventario, consulta en línea, entre otras funciones. Y nalmente, consideran
importante aprender sobre edición de videos, audio e imágenes.
Rojas Hernández et al. (2021) enfazan que “el conocimiento es lo que le otorga un carácter
social a la tecnología” (p. 3). Es decir, que las tecnologías de la información son de carácter pasivo y
su impacto en la sociedad depende del conocimiento y la comprensión que las personas que la
conforman tengan sobre ellas. Es esencial que las personas sean capaces de comprender el
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funcionamiento de las tecnologías de la información, para que estas no sean simplemente un
conjunto de herramientas sin un propósito claro.
Estas respuestas que mencionan las personas encuestadas evidencian la tendencia hacia la
automazación para opmizar los procesos y los servicios ofertados. La IA es una oportunidad para
mejorar la eciencia en la gesón de la biblioteca y la interacción con los usuarios. Se necesitan
competencias técnicas que permitan el uso ópmo de Janium para seguir dominando el sistema y
aprovechar sus funciones. Además, la edición de contenidos dentro de una unidad de información
resulta fundamental, para atraer a las poblaciones meta, divulgar los servicios y promocionar la
biblioteca de una forma más atracva.
La pregunta sobre la gesón de la información estuvo conformada por 11 posibles
respuestas donde las personas tenían la opción de seleccionar una o varias de ellas. Las que fueron
seleccionadas en mayor medida fueron: planeación estratégica en la biblioteca, administración de
proyectos y gesón de la biblioteca. Respecto a la planeación estratégica, se percibe interés por
parte de las personas encuestadas por garanzar una visión a largo plazo y orientación estratégica
de la biblioteca.
Según Gamboa Graus et al. (2021), una adecuada gesón de información se puede obtener
un aumento considerable en la precisión en la toma de decisiones. La organización, planicación y
ejecución de proyectos es fundamental para implementar nuevas iniciavas y lograr visibilizar a las
poblaciones lo que se está haciendo en el espacio de la biblioteca. Finalmente, hay disposición en
recibir capacitación en cuanto a gesón de diferentes recursos: humano, de empo, servicios y
opmización de estos.
En el área de tratamiento de la información se ofrecieron siete aspectos a ser considerados
para futuras capacitaciones, de ellas, las que contaron con mayor número de selecciones fueron
conservación y preservación de documentos, procesamiento técnico y clasicación con el Sistema
de Clasicación Decimal Dewey. Respecto a esta selección, resulta importante mencionar que el
personal de la biblioteca debe tener conocimiento sobre las buenas práccas para la manipulación
de los materiales, para que estos no sufran daños. Pero también, es fundamental saber las técnicas
que se deben aplicar a los recursos cuando inevitablemente han sufrido deterioro por diferentes
factores, ya sea por la angüedad de este, la iluminación arcial o solar que reciben, las
propiedades de los materiales que lo conforman, la manipulación que dan las personas usuarias,
entre otras posibles causas.
Además, maniestan poseer conocimiento para hacer un correcto procesamiento técnico es
fundamental en una biblioteca. Esta etapa hace posible la descripción sica del material y su
posterior acomodo en el estante. Si se omite información o no se dedica el empo suciente para
procesarlo, el usuario es quien se ve afectado al no acceder al recurso. Por eso, las capacitaciones
en procesos técnicos son tan necesarias. Una perspecva de la importancia de la correcta
manipulación de los materiales y el procesamiento técnico es la manera en que “el entorno sico
desempeña un papel crucial en el proceso de aprendizaje. La disposición y caracteríscas del espacio
pueden inuir signicavamente en como las personas absorben, procesan y reenen la
información” (
Quinde-Cordero, 2024, p. 85).
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Cuando se consultó sobre las necesidades de capacitación respecto a servicios y productos
por y para la biblioteca, las opciones más seleccionadas fueron promoción de la lectura (acvidades
para niños, adolescentes y adultos mayores), talleres de animación a la lectura, creación de
materiales didáccos y manejo de redes sociales. La capacitación en acvidades de promoción de la
lectura es de relevancia, debido a que se debe abordar desde diferentes áreas según cada población
mencionada, por un lado, en el caso de los niños, se arma que “para fomentar la lectura es
necesario promover experiencias integrales en donde el niño pueda descubrir a través de sus
sendos y el contacto el entorno que lo rodea” (Vargas, 2022, p. 61). Actualmente, uno de los
desaos en la promoción de la lectura en niños es el protagonismo del entretenimiento impulsado
por pantallas: televisores, celulares y tabletas. Por otro lado, la forma en que los adolescentes se
relacionan con la lectura diere de la de los niños, al respecto Tabernero Sala et al. (2020) menciona
como la lectura no es vista como una acvidad de ocio por los jóvenes, esto debido a la relación
directa que crean entre lectura y aspectos académicos. Para el n de promoción de la lectura en
jóvenes lo ideal sería iniciar con el abordaje del punto anterior.
En el caso de los adultos mayores, Herros Sánchez y Jarvio Fernández (2022) señalan que la
lectura se asocia a los procesos cognivos, por ende, ponerla en prácca propicia a que los mismos
se nalicen de forma correcta. En cuanto a la formación para la adecuada labor en bibliotecas
educavas, desde la Ministerio de Educación Pública de Costa Rica (2011), a través de la Comisión
Técnica de Bibliotecas Escolares, se desarrolla el enfoque de labores ideal: “las bibliotecas escolares
que se precisan en la actualidad son centros de recursos de lectura, información y aprendizaje:
entornos educavos especícos integrados en la vida de la instución escolar” (p. 12). Las personas
profesionales de la información coincidieron en requerir el abordaje de temácas como lo son:
nuevos servicios para bibliotecas educavas, innovación en programas de fomento lector, talleres
de animación de literatura infanl y organización y planeamiento de acvidades en los espacios de
las bibliotecas.
Villegas-Celis et al. (2020) sosenen que: “las bibliotecas escolares enen sendo en
la medida en que contribuyan a mejorar la calidad de la educación” (p. 43).
En la sección de necesidades educavas especiales (NEE), las opciones más seleccionadas
fueron atención a usuarios en situación de vulnerabilidad y adaptación de tecnologías para personas
con discapacidad visual, audiva y sica. Según la denición de Coka et al. (2020) y Otormín Gualdesi
(2023). la accesibilidad es un estado que se relaciona con el avance de la discapacidad, debido a que
permite emancipar el estado restricvo de las barreras que limitan a los individuos en el desarrollo
de acvidades en ámbitos diarios, como: educavo, familiar, laboral o social. Por ende, trabajar en
bibliotecas educavas accesibles para personas con NEE implica estudiar la manera de integrar la
accesibilidad según las posibilidades de cada biblioteca educava en especíco. Por ejemplo, en el
caso de las discapacidades audivas en necesario capacitar en LESCO (por sus siglas lengua de señas
costarricense) al talento humano de la biblioteca. En el país existen academias de enseñanza de
LESCO: Hands-On LESCO y INLesco, las cuales se encuentran abaladas por la Asociación Nacional de
Sordos de Costa Rica.
Para la sección de invesgación se dio con la necesidad de capacitación en la creación de
instrumentos de invesgación (cuesonarios/entrevistas), además de gesón de referencias
bibliográcas, metodología de la invesgación cualitava y cuantava aplicada a las bibliotecas;
otros temas como estadísca aplicada a la Bibliotecología, redacción de estudios de casos para
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bibliotecas, estudios métricos de información y revisiones sistemácas, fueron menos
seleccionados.
Esta idencación de necesidades de capacitación resalta la importancia de fortalecer las
aptudes invesgavas de los bibliotecólogos, ya que estas competencias son fundamentales para
su rol como gestores de conocimiento y agentes de cambio en sus comunidades. Según Uribe Tirado
(2007), los bibliotecólogos deben ser agentes líderes en la apropiación de lo digital y lo
informacional, lo que exige no solo habilidades técnicas, sino también una formación sólida en
metodologías de invesgación que permita abordar problemácas especícas del entorno
bibliotecológico. La prioridad otorgada a temas aplicados como la creación de instrumentos y la
gesón de referencias bibliográcas indica un enfoque prácco, aunque la baja selección de áreas
más especializadas reeja una oportunidad para promover un aprendizaje más profundo y críco,
necesario para enfrentar los retos de la sociedad de la información.
Discusión
El análisis de las necesidades de capacitación en la Red de Bibliotecólogos de Coto permite
comprender mejor las carencias y expectavas formavas de los bibliotecólogos en la región Brunca
de Costa Rica, así como idencar las áreas clave donde se debe intervenir para asegurar un
desarrollo connuo. Este estudio se alinea con invesgaciones previas que destacan la importancia
de la formación connua en bibliotecología para responder a los cambios en el entorno profesional
y los avances tecnológicos.
Un aspecto destacable de la invesgación es la metodología ulizada, que incluyó tanto
entrevistas como un cuesonario. La aplicación de un enfoque mixto permió recolectar datos
cuantavos y cualitavos, lo cual resulta crucial para entender tanto las percepciones como las
tendencias entre los bibliotecólogos. Este enfoque se compara favorablemente con estudios previos,
como el de
Mora Valverde (2008), quien también ulizó una combinación de entrevistas y
cuesonarios para diagnoscar las necesidades formavas de los profesores y graduados de la
Escuela de Bibliotecología, Documentación e Información (EBDI) de la Universidad Nacional, donde,
de acuerdo a su invesgación consisó en un “diagnósco de las necesidades de actualización y
capacitación de los profesionales en bibliotecología” (p.37), lo que permió elaborar, a parr de los
resultados, un programa de formación connua en esta área.
Un hallazgo clave de la invesgación fue la alta demanda de formación en áreas como la
innovación tecnológica y la gesón de la información. Los resultados mostraron que existe un gran
interés en el uso de tecnologías emergentes, como la inteligencia arcial y el soware de gesón
Janium, para mejorar la eciencia en la gesón de bibliotecas escolares. Esto coincide con lo
señalado por Hernández-Arroyo et al. (2024) en el Informe sobre programa de capacitaciones del
Colegio de Profesionales en Bibliotecología de Costa Rica, donde dentro de los principales temas de
interés se presenta la categoría de Tecnología y automazación de bibliotecas, destacando las
temácas de Inteligencia Arcial (IA) y su aplicación en bibliotecas (incluye ChatGPT, aplicaciones,
y automazación (p.7). Esta similitud refuerza la relevancia de adaptar los programas de
capacitación a las innovaciones tecnológicas, un aspecto esencial para la modernización de los
servicios bibliotecarios. Además, se debe considerar que estas herramientas suelen ser de uso
prácco, por lo que se deben preferir “capacitaciones que no solo sean informavas, sino que
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también ofrezcan habilidades y conocimientos práccos” (Hernández Arroto et al., 2024, p. 13), con
el objevo que los profesionales en bibliotecología puedan emplear directamente en sus bibliotecas.
En cuanto a las debilidades idencadas en la invesgación, se puede mencionar la limitada
parcipación en acvidades presenciales debido a las barreras geográcas. Al igual que en el estudio
realizado por Vargas Chacón (2020) en la Biblioteca Pública de Hallo, San José, se observó que las
limitaciones de acceso y disponibilidad de recursos afectaban la parcipación del personal en las
capacitaciones. En el caso de Hallo, en la Biblioteca Pública se idencan debilidades como el nivel
mínimo de capacitación del personal, el no recibir las capacitaciones sucientes, no contar con un
plan de capacitación, la falta de presupuesto, el no contar con departamento propio de recursos
humanos, entre otros. Estas limitaciones, similares a las evidenciadas en la Red de Bibliotecólogos
de Coto, muestran la necesidad de abordar esta problemáca.
Asimismo, los resultados reejan una necesidad signicava de formación en áreas de
gesón y planeación estratégica, un tema que también fue destacado en la invesgación de Vargas
Chacón (2020). En su diagnósco para la Biblioteca Pública de Hallo, se idencó la importancia de
desarrollar un plan de capacitación anual para el personal, con el objevo de maximizar su potencial
y alcanzar los objevos especícos. Este autor señala que es fundamental contar con herramientas
que permitan a la organización brindar a sus colaboradores las habilidades y conocimientos
necesarios para un desempeño eciente en sus tareas. Además, se enfaza que la capacitación no
debe considerarse un gasto innecesario, sino una inversión producva que genera resultados
posivos, mayor movación y eciencia en el personal. En la Red de Coto, se observó un interés
similar en la planicación estratégica y la administración de proyectos, subrayando la necesidad de
proporcionar herramientas que permitan a los bibliotecólogos gesonar de manera más eciente
los recursos bibliotecarios.
Por otro lado, el perl demográco de los parcipantes, con una mayoría de mujeres y un
rango de edad predominante entre los 40 y 48 años, sugiere una población con experiencia
signicava en el campo. Sin embargo, se percibe una necesidad de actualización constante,
especialmente en el manejo de nuevas tecnologías y en la gesón de servicios bibliotecarios. Este
resultado coincide con la invesgación de
Mora Valverde (2008), quien arma que las personas
graduadas de Bibliotecología “se interesan por actualizar conocimientos en su campo de estudio, es
decir, por cursos que ya llevaron en su formación, pero actualizados de acuerdo con los avances
tecnológicos y las modernas invesgaciones" (p. 42). Además, menciona que, aunque las personas
graduadas le dan valor a la actualización en temas bibliotecológicos, también se la da importancia a
la capacitación relacionada con la tecnología informáca, la administración, la invesgación y la
educación. Esta necesidad de actualización reeja la rapidez con la que cambian las competencias
requeridas para trabajar en las bibliotecas, especialmente en un contexto donde, por ejemplo, las
herramientas tecnológicas se vuelven más frecuentes, desempeñando un papel cada vez más
importante.
En términos de oportunidades de mejora, los comentarios de los bibliotecólogos sugieren la
importancia de adoptar estrategias para hacer las capacitaciones más accesibles y atracvas. Los
resultados del informe de Hernández-Arroyo et al. (2024), indican que "la mayoría de los
encuestados preeren modalidades de capacitación que sean accesibles y convenientes, con un
énfasis parcular en las opciones virtuales que permitan la parcipación de colegiados de todas las
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regiones del país" (p. 16). Además, se destacó que los profesionales en bibliotecología manifestaron
preferir capacitaciones más allá de lo informavo, buscando habilidades y conocimientos práccos
que se puedan aplicar en el trabajo. De esta forma, incorporar elementos práccos y aplicables en
las capacitaciones puede contribuir a aumentar la movación y el compromiso de los parcipantes.
La detección de necesidades de capacitación en la Red de Bibliotecólogos de Coto ha
permido idencar áreas clave para el desarrollo profesional de los bibliotecólogos en la región.
Los hallazgos de esta invesgación se alinean con los resultados de estudios previos que resaltan la
necesidad de una formación connua y adaptada a las tendencias actuales, como la innovación
tecnológica y la gesón estratégica. No obstante, persisten retos en cuanto a la accesibilidad y la
adecuación de las modalidades de capacitación, especialmente en contextos rurales. Atender estas
necesidades contribuirá signicavamente a mejorar la calidad de los servicios bibliotecarios y al
fortalecimiento de las competencias profesionales de los bibliotecólogos.
Conclusiones y recomendaciones
Los resultados de esta invesgación han permido idencar que las necesidades de
capacitación de los bibliotecólogos en la Red de Bibliotecólogos de Coto se centran en la innovación
tecnológica, el tratamiento de la información y la gesón estratégica de bibliotecas. Entre las áreas
prioritarias destacan el uso de inteligencia arcial, la implementación del soware de gesón
Janium y el manejo de herramientas para la edición de contenido mulmedia. Estas áreas reejan la
importancia de incorporar tecnologías emergentes en las bibliotecas, no solo para modernizar sus
servicios, sino también para responder de manera eciente a las demandas de los usuarios y los
desaos contemporáneos.
Asimismo, la distribución demográca de los parcipantes, mayoritariamente mujeres y con
experiencia profesional considerable, señala la necesidad de diseñar programas de capacitación que
respondan a las caracteríscas y trayectorias de este grupo. Aunque los bibliotecólogos cuentan con
una sólida formación en Bibliotecología, las respuestas indican una constante necesidad de
actualización, especialmente en temas como la conservación de documentos, la clasicación con el
Sistema de Clasicación Decimal Dewey y la promoción de la lectura mediante acvidades
innovadoras. Esto resulta especialmente relevante para atender las demandas especícas de los
entornos educavos rurales en los que operan.
Las barreras geográcas y de accesibilidad representan un desao importante para la
formación presencial en la región Brunca. Este contexto enfaza la importancia de implementar
modalidades de capacitación exibles y virtuales que permitan la parcipación de bibliotecólogos
ubicados en localidades remotas. En este sendo, la formación connua debe ser concebida como
una inversión estratégica que no solo fortalezca las competencias profesionales de los
bibliotecólogos, sino que también garance una mejora sostenible en la calidad de los servicios
bibliotecarios que se ofrecen en la región.
A modo de recomendaciones, es fundamental desarrollar programas de capacitación que
integren tanto contenidos básicos como avanzados, alineados con las áreas de mayor demanda
idencadas en este estudio. Estas capacitaciones deben abordar aspectos como la gesón de
tecnologías emergentes y la planeación estratégica de las bibliotecas, con un enfoque prácco que
permita a los bibliotecólogos aplicar directamente los conocimientos adquiridos en sus entornos
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laborales. Esto contribuirá a fortalecer su papel como gestores de conocimiento y agentes de cambio
en sus comunidades.
Dado el contexto geográco y las limitaciones de accesibilidad en la región, se recomienda
priorizar el uso de plataformas virtuales para imparr las capacitaciones. Estas plataformas deben
ser accesibles, dinámicas y adaptadas a las necesidades de los parcipantes, facilitando una
experiencia de aprendizaje signicava. Además, sería ideal complementar estas herramientas
virtuales con talleres híbridos, cuando sea posible, para promover una interacción directa y un
aprendizaje colaboravo que elimine las barreras de distancia y fomente la inclusión de todos los
profesionales de la Red.
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ARTÍCULO
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Etnomatemática, conexiones reales en el proceso de aprendizaje:
Tejiendo la ‘medida’ en la educación rural
Recibido: 21/01/2025
Revisado: 19/02/2025
Aceptado: 15/04/2025
Resumen. Este estudio analiza el impacto de las prácticas culturales en la enseñanza de matemáticas
mediante la Etnomatemática, integrando conocimientos culturales en los procesos educativos. En
un contexto rural de Chiloé, Chile, se diseñó e implementó una estrategia pedagógica que vinculó la
medición formal e informal con la construcción de cestos tradicionales (Chaihue), fortaleciendo la
identidad cultural y el aprendizaje matemático. Las escuelas rurales de Chiloé, con una tradición
comunitaria heredada desde el siglo XVII, enfrentan desafíos como el aislamiento geográfico y la
falta de integración intercultural en el currículo. La investigación abordó la desmotivación
estudiantil y la desconexión cultural mediante un diseño metodológico mixto, con una muestra de
siete estudiantes y cinco profesores. Se aplicaron diagnósticos iniciales y finales, entrevistas
semiestructuradas y observaciones de clase durante cinco sesiones educativas. Los resultados
cuantitativos mostraron un aumento del desempeño estudiantil, pasando de un 33.3% a un 84.52%
en respuestas correctas. Los datos cualitativos destacaron aprendizajes significativos, mayor
participación y el fortalecimiento de la identidad cultural. Los docentes valoraron la
contextualización del contenido y la colaboración escuela-comunidad, aunque señalaron la
necesidad de planificación adaptada y apoyo institucional. Este enfoque refuerza teorías sobre la
relevancia de integrar contextos culturales en la educación, ofreciendo nuevas posibilidades para
áreas rurales.
Palabras clave: Etnomatemáca, saberes tradicionales, práccas de culturales tradicionales,
enseñanza de las matemácas, educación rural.
Ethnomathemac, real connecons in the learning process: Weaving 'measurement' into
rural educaon
Abstract. This study analyzes the impact of cultural pracces on mathemacs teaching through
Ethnomathemac, integrang cultural knowledge into educaonal processes. In a rural context in
Chiloé, Chile, a pedagogical strategy was designed and implemented, linking formal and informal
measurement with the construcon of tradional baskets (Chaihue), strengthening cultural identy
and mathemacal learning. Rural schools in Chiloé, with a community-based tradion inherited -
Teresa Jimena Teca Santana
Universidad de Los Lagos, Sede Chiloé, Chile
Crisan Ferrada
Universidad de Los Lagos, Sede Chiloé
Departamento de Educación
Instuto Interuniversitario de
Invesgación Educava (IESED-Chile)
Teca Santana, T. J. y Ferrada C. (2025)
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since the 17th century, face challenges such as geographical isolaon and a lack of intercultural
integraon in the curriculum. The research addressed student demovaon and cultural
disconnecon through a mixed-methods design, involving a sample of seven students and ve
teachers. Inial and nal diagnoscs, semi-structured interviews, and classroom observaons were
conducted during ve educaonal sessions. Quantave results showed an increase in student
performance, with correct answers rising from 33.3% to 84.52%. Qualitave data highlighted
meaningful learning, increased parcipaon, and the strengthening of cultural identy. Teachers
emphasized the importance of contextualizing content and fostering collaboraon between schools
and communies, though they noted the need for tailored planning and instuonal support. This
approach reinforces theories on the importance of integrang cultural contexts into educaon,
oering new opportunies for teaching in rural areas.
Keywords: Ethnomathemac, tradional knowledge, tradional cultural pracces, teaching of
mathemacs, rural educaon.
Cómo citar: Teca Santana, T. J. y Ferrada C. (2025). Etnomatemáca, conexiones reales en el proceso
de aprendizaje: Tejiendo la ‘medida’ en la educación rural. Revista Estudios de la Información, 3(1),
20-39. hps://doi.org/10.54167/rei.v3i1.1820
Introducción
La Etnomatemáca se fundamenta en la necesidad de reconocer los conocimientos y
práccas matemácas que diversas culturas han desarrollado a lo largo del empo, integrándolas
en el currículo educavo formal para hacerla más cercana a la realidad de los estudiantes y así
enriquecer la enseñanza y fortalecer la idendad cultural de los estudiantes (
D’ Ambrosio, 2014;
Campos Capcha et al., 2023). Para ello, se plantea que la matemáca no es una ciencia universal,
sino que cada comunidad la ha construido y ulizado de acuerdo con sus necesidades, no obstante,
las práccas matemácas tradicionales pueden incorporarse en el aula, demostrando que esto no
solo mejora la comprensión de los contenidos, sino que también fortalece la idendad cultural de
los estudiantes y su sendo de pertenencia (Barton, 1996; Gerdes, 1998).
En este sendo, la Etnomatemáca permite que la enseñanza sea más inclusiva y
signicava, al conectar el conocimiento formal con la realidad sociocultural de los alumnos. Cuando
los estudiantes ven reejada su cultura en el aula, se sienten más movados y compromedos con
el aprendizaje (Rodríguez, 2021). Esta idea se alinea con la Teoría del Aprendizaje Social de Bandura,
quien plantea que el aprendizaje ocurre mediante la observación e interacción con el entorno
reforzando la importancia de metodologías que integren experiencias signicavas.
Sobre la base de las consideraciones anteriores, en el contexto de la escuela rural estudiada
en Chiloé, se observó un problema signicavo de desmovación entre los estudiantes. Expresado
en la baja parcipación en clases, el desinterés por las acvidades matemácas y la dicultad para
relacionar los contenidos con su realidad codiana. Esta observación sugiere que la falta de interés
parece estar relacionada con la desconexión entre el currículo escolar y la realidad cultural del
entorno. De acuerdo con lo anterior, Restrepo et al. (2023) señalan que, en contextos rurales, la
desmovación suele surgir cuando la enseñanza no integra los saberes locales, lo que refuerza la
necesidad de enfoques pedagógicos contextualizados. La Etnomatemáca se presenta como una
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estrategia para abordar esta problemáca. Estudios previos respaldan el impacto posivo de la
Etnomatemáca en la educación, resaltando la necesidad de crear polícas públicas que legimen
currículos adaptados a cada cultura (Molano-Franco y Blanco-Álvarez, 2023), además de considerar
la importancia de considerar diversas perspecvas culturales en la enseñanza matemáca (Reyes
Huamán, 2018).
El construcvismo social de Vygotsky destaca la importancia de contextualizar el
aprendizaje en entornos donde la herencia cultural ene una importancia fundamental (Sánchez,
2023). Para implementar esta metodología, se observa y aprende de las práccas de diferentes
comunidades, enriqueciendo así la enseñanza con sus contextos únicos y variados (D’ Ambrosio,
2014). En este sendo, la Etnomatemáca ene un gran objevo, llevar a la escuela las práccas de
diferentes visiones culturales (Aroca-Araujo et al., 2017; Aroca-Arauco, 2022). La matemáca no es
un conocimiento aislado, sino que también se conecta con el arte, la religión, la arquitectura y otros
campos (Oliveras et al., 2013). Tales consideraciones permiten que estos elementos sean
propiciadores de procesos cognivos en la enseñanza y sus repercusiones la movación y la
comprensión.
Los estudiantes llegan con un bagaje cultural valioso (D’ Ambrosio, 2014), sin obviar la
consideración de que muchas veces los docentes no reconocen estas práccas como conocimientos
matemácos (Olivera y Blanco, 2018). Sobre la base de las consideraciones anteriores la
Etnomatemáca analiza práccas o acvidades, generalmente artesanales, desde una perspecva
matemáca (Muñoz-Muñoz et al., 2015). En el ámbito educavo, se basa en una enseñanza
comparava entre la matemáca artesanal y la escolar (Molano-Franco y Blanco-Álvarez, 2023). No
obstante, debe sustentarse en una teoría del aprendizaje matemáco y estar en concordancia con
la normava del currículo vigente (Aroca-Araujo, 2022). La Etnomatemáca busca contribuir
favorablemente a ello, además de mejorar la enseñanza en general (Alarcón Anco y Flores de la Cruz,
2021).
La literatura cienca indica que las diferencias culturales no se reejan adecuadamente en
el currículo escolar, creando barreras para un aprendizaje efecvo. Las tradiciones, valores, historias
y práccas culturales de los estudiantes no están representadas ni integradas en el contenido ni en
las acvidades curriculares (Blanco-Álvarez et al., 2014; Morales Peña, 2023). Sin embargo, esta falta
de representación puede afectar negavamente el rendimiento y la parcipación de los estudiantes
de diversas culturas (Gay, 2010). El compromiso y la movación de los estudiantes son factores
cruciales para el aprendizaje signicavo, los cuales dependen de entornos de aprendizaje atracvos
(Zajda, 2023).
El proceso de aprendizaje ocurre en espacios o contextos donde los estudiantes vinculen
elementos que son propios de su cultura y que puedan conectar con sus emociones y conocimientos
previos, un estudiante mencionaba que, al escuchar la palabra 'Chaihue', recordaba que su madre
guardaba la lana de oveja en uno de estos canastos, esperando el invierno para tejerle un suéter
abrigado (Cole y Packer, 2019). La cognición situada indica que aprendemos mejor cuando el
conocimiento se vincula a experiencias práccas y contextos reales integrando a los estudiantes en
comunidades de práccas sociales (Veraksa y Vereska, 2018). El desarrollo del aprendizaje en la
educación rural puede enriquecerse enormemente al incorporar y valorar las práccas culturales
tradicionales (
Santamaría-Cárdaba y Sampedro Gallego, 2020). Un ejemplo claro de esto, es la
Teca Santana, T. J. y Ferrada C. (2025)
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cestería Chilota, especícamente la construcción del Chaihue (conocido localmente como Canasto o
Cesta), este artefacto de bras vegetales, que los habitantes de Chiloé han trabajado desde empos
inmemoriales y que a través de las tramas y urdiembres han sostenido como un sistema fundamental
que se contextualiza como parte del desarrollo, apropiación y adaptación histórica de los habitantes
de este archipiélago (Sistema de Información para la Gesón del Patrimonio Cultural Inmaterial
[SIGPA], 2024). Este proceso, que se desarrolló en el aula y fue denominado ‘Tejiendo la Medida’, no
solo representa la creación de un objeto úl, sino también la transmisión de saberes ancestrales, el
fortalecimiento de la idendad cultural y el fomento de habilidades cognivas y sociales (Tesén
Arroyo y Ramírez Agurto, 2021). Las técnicas artesanales ulizadas en sí representan un universo de
manejo tecnológico, complementando disntas áreas, estableciendo esta acvidad como
patrimonio integral en el cual conuyen saberes sintezados a través del “hacer” (Mellado Vargas,
2014).
La cestería chilota, sobre todo la elaborada con juncos, es un ocio realizado principalmente
por mujeres que se ha traspasado de generación en generación con mucho amor y paciencia, las
niñas aprenden a tejer desde muy corta edad mirando a los adultos. Es una acvidad que va más
allá de ser una simple tarea manual. Según la obra La teoría de las inteligencias múlples de Howard
Gardner que ha revolucionado nuestra comprensión de la mente humana, destaca que no hay un
solo po de inteligencia, sino múlples formas de aprender y destacar (Guerri, 2023). La gente que
teje ya sabe de antes matemácas, aplicando conceptos como patrones, simetría, geometría y
cálculo de medidas de manera intuiva. ‘Tejiendo la Medida’ simboliza cómo la educación puede
entrelazar la teoría y la prácca, reejando la relevancia de las experiencias reales y tangibles en el
aprendizaje (Ruiz-Rey, 2021). Al integrar acvidades como la construcción del Chaihue, los
estudiantes no solo aprenden sobre técnicas y materiales, sino también sobre valores comunitarios
y la importancia de la colaboración y el respeto por las tradiciones.
De acuerdo al enfoque de la teoría construcvista, es necesario destacar la importancia del
contexto y la interacción como elementos esenciales para construir signicados compardos, este
punto de vista ha sido retomado en estudios que exploran los criterios de calidad en invesgación
cualitava, subrayando la relevancia del contexto cultural como un factor clave para comprender y
analizar los fenómenos sociales y educavos reejando escasa interacción con el contenido
educavo, falta de interés y baja parcipación en clases (
Alexander, 2019; Liampuong, 2019). A
parr de estas consideraciones, surge la pregunta central de la invesgación: ¿De qué manera una
estrategia educava basada en práccas culturales, puede promover el aprendizaje y la parcipación
en los estudiantes?
Para abordar este tema, se plantea el objevo general que nos guía en esta invesgación:
demostrar la efecvidad de una estrategia de enseñanza basada en un objevo de aprendizaje de la
asignatura de matemácas. Dicho objevo se plantea como sigue: medir longitudes con unidades
estandarizadas (m, cm, mm) en el contexto de la resolución de problemas, que vincule la medición
formal e informal con elementos tradicionales para fortalecer la idendad cultural, mejorar la
movación y promover la parcipación.
La relación entre la pregunta de invesgación y los objevos del estudio ha sido establecida
considerando la naturaleza exploratoria del trabajo. Si bien la pregunta indaga la posibilidad de que
una estrategia educava basada en práccas culturales promueva el aprendizaje y la parcipación,
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el objevo general se centra en demostrar una estrategia, que integre la medición formal e informal
en la enseñanza de las matemácas. La formulación del objevo responde a la necesidad de diseñar
una intervención educava antes de evaluar sus efectos en un contexto determinado. A parr de
esta problemáca, se plantea que la integración de práccas culturales en la enseñanza permirá a
los estudiantes comprender y aplicar mejor la medición de longitudes, en comparación con aquellos
que no parciparon en la estrategia. En cuanto a los objevos especícos, estos se estructuran para
guiar la aplicación de la estrategia en el aula, lo que permite una evaluación sistemáca de su
impacto. Finalmente, dado que el estudio adopta un enfoque exploratorio y no experimental, no se
plantea una hipótesis formal, ya que el propósito no es contrastar una relación causal especíca,
sino generar un marco de referencia para futuras invesgaciones en el área.
Para alcanzar el objevo general, se plantean los siguientes objevos especícos, los cuales
detallan las acciones necesarias para integrar elementos culturales en el proceso de enseñanza-
aprendizaje:
a) Adaptar acvidades curriculares para vincular con práccas culturales.
b) Aplicar estrategias de enseñanza que valoren los conocimientos tradicionales.
c) Comparar mediciones informales y estandarizadas en la construcción de un Chaihue (cesto)
Antecedentes
Invesgar desde un enfoque cultural, tanto en grupos grandes como pequeños, puede llevar
a un aprendizaje más signicavo de las matemácas, integrándolas en todos los aspectos de la vida
de los estudiantes fuera del colegio. Esto puede lograrse a través del desarrollo cultural mediante la
Etnomatemáca. Este concepto ha demostrado su efecvidad sin importar el género, produciendo
cambios signicavos en los estudiantes y mejorando los resultados de aquellos que repiten cursos.
Se ha comprobado que las diferencias que exisan antes de su implementación han disminuido,
indicando que algunos fracasos en matemácas pueden deberse a la falta de exibilidad del
currículo o a una desconexión con la realidad y la cultura de los estudiantes (
Álvarez Pintor, 2020).
Luego de lo anterior expuesto, la Etnomatemáca destaca lo importante que es tener en
cuenta el contexto cultural al enseñar matemácas. Cada estudiante llega al aula con su propia
historia y bagaje cultural, y esto no solo debe reconocerse, sino también aprovecharse en el proceso
de aprendizaje. En lugar de enseñar las matemácas como algo aislado y sin conexión con la realidad,
este enfoque propone integrarlas a las práccas culturales de cada comunidad. Así, el aprendizaje
se vuelve más signicavo porque se conecta con experiencias reales, los estudiantes sienten que
su idendad cultural es valorada y, al mismo empo, se fomenta la inclusión y el respeto por la
diversidad en el aula. En esencia, no se trata solo de enseñar números o fórmulas, sino de construir
un puente entre las matemácas y la vida de los estudiantes para hacer que el aprendizaje cobre
sendo (D’ Ambrosio, 2014).
En línea con esta idea de conectar la matemáca con la vida de los estudiantes, existe la
necesidad de pensar en la formación de docentes (Oliveras y Blanco-Álvarez, 2016). Aquí se abordan
dos conjeturas clave: (1) no suelen reconocer las práccas extraescolares como conocimientos
matemácos; y (2) segundo, que esta creencia limita el uso de dichas práccas en el aula. Este
enfoque invita a reexionar sobre cómo las creencias de los docentes inuyen en la manera en que
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aprovechan o descartan el conocimiento cultural de sus estudiantes, un aspecto no menos
importante a considerar porque puede ser de mucha ayuda y transformar la enseñanza.
La Etnomatemáca encuentra desaos y oportunidades en contextos internacionales
(Batallas Bedón et al., 2017). Por ejemplo, en Indonesia y Tailandia, se ha ulizado este enfoque para
facilitar la transición de situaciones informales a formales en temas como la medición de longitudes
y áreas. Estas experiencias demuestran cómo el aprendizaje matemáco puede fortalecerse al
incorporar elementos del entorno cultural de los estudiantes (Aroca-Araujo, 2022). En Bengkulu,
Indonesia, se ha comprobado que las práccas culturales fuera del aula pueden tener un impacto
signicavo en la movación y comprensión de los estudiantes, evidenciando el valor de conectar
las matemácas escolares con la vida codiana (González Blasco, 2022). Sin embargo, estas
iniciavas también resaltan la importancia de alinear estos enfoques con teorías del aprendizaje.
Para comprender la relación entre Etnomatemáca y aprendizaje signicavo en contextos
rurales, es esencial denir los conceptos clave de este estudio. La medición formal e informal se
reere a la comparación de longitudes mediante herramientas estandarizadas (como reglas y cintas
métricas) y no estandarizadas (como pulgares, palmas o antebrazos), respecvamente (D’ Ambrosio,
2014). La contextualización del aprendizaje, en tanto, alude a la incorporación de conocimientos y
práccas culturales dentro del currículo escolar para mejorar la movación y la comprensión de los
estudiantes (Blanco-Álvarez et al., 2014). Finalmente, el aprendizaje situado se fundamenta en la
idea de que los estudiantes adquieren conocimiento de manera más efecva cuando este se vincula
a su entorno social y cultural inmediato (Cole y Packer, 2019). Estas deniciones enmarcan el análisis
del estudio, permiendo interpretar los hallazgos en función de la interacción entre cultura,
pedagogía y desempeño académico.
Finalmente, la Etnomatemáca se posiciona como un enfoque integral que trasciende las
aulas. Los disntos grupos culturales, desarrollan y ulizan conceptos matemácos dentro de sus
propios contextos (
Oliveras y Albanese, 2012), quienes estudian cómo. Este enfoque no solo
enriquece el aprendizaje individual, sino que también fortalece los lazos comunitarios, mostrando
que las matemácas no son únicamente herramientas universales, sino también expresiones
culturales profundamente arraigadas en la vida codiana. De esta manera, la Etnomatemáca une
teoría y prácca, invitándonos a repensar cómo entendemos y enseñamos las matemácas desde
esta perspecva.
Propuesta didácca
El procedimiento se desarrolló en tres etapas principales. La primera consiste en aplicación
del diagnósco inicial, para evaluar los conocimientos previos de los estudiantes y establecer una
base inicial de los mismos. Como segunda etapa en la ejecución de las clases lecvas y para
complementar la información, se contextualizó el aprendizaje observando un juego en el que los
estudiantes parcipan durante los recreos, especícamente la construcción de una casa en el árbol.
En este caso, los estudiantes ulizan sus brazos para medir el largo de una rama; se ulizó esta misma
demostración para dirigir a los estudiantes hacia el conocimiento de las medidas informales y
posteriormente enseñar las medidas estandarizadas con acvidades práccas de medición de
objetos presentes que hay en la sala de clases.
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Del mismo modo, connuando con las medidas estandarizadas, el estudiantado construyó
un domo geodésico con medidas en cenmetros. Este modelo sirvió también para relacionar
unidades de medición más grandes; en el término de las clases formavas los estudiantes dibujaron
un Chaihue con medidas reales en cenmetros Chaihue ulizando regla. Las dos úlmas clases se
ulizaron para la construcción del Chaihue (Canasto, Cesto), el estudiantado conocio bras vegetales
como Juncos y Manila (Phormium Tenax), además reconocieron su uso en canastos y asociaron a la
cestería tradicional de Chiloé (Ministerio de Educación de Chile [MINEDUC], 2020b). En esta parte
los estudiantes midieron de manera informal ulizando pulgares, palmas y antebrazos y en la forma
estandarizada usaron reglas; ambas medidas las anotaron en una guía de aprendizaje.
El aula, dispuesta en un formato circular para fomentar la parcipación, contaba con un
proyector para la visualización de recursos audiovisuales que explicaban el proceso del tejido. Los
estudiantes mostraron un alto nivel de parcipación, destacando su entusiasmo al debar detalles
como el tamaño, el uso de los canastos, y las técnicas de tejido. El uso de elementos naturales y
culturales no sólo generó entusiasmo, sino que también facilitó aprendizajes signicavos,
integrando lo prácco con lo teórico y promoviendo el interés por replicar estas acvidades más
adelante. Durante la progresión de las clases, las acvidades fueron complementadas con
observaciones dirigidas en el mismo entorno escolar, donde se describieron ejemplos de las
práccas tradicionales que usa la comunidad, tal como se muestra en la Figura 1, donde se muestra
el trabajo de un estudiante ulizando los dedos para separar la medida entre hierbas vegetales.
Figura 1. Esquema inicial de un Chaihue
Fuente: Creación propia
Metodología
El presente estudio se enmarca en una investigación de carácter exploratorio y evaluativo,
empleando un enfoque metodológico mixto (Cohen y Manion, 2002). Este enfoque permitió
integrar métodos cualitativos y cuantitativos para analizar el impacto de una estrategia pedagógica
innovadora en el aprendizaje de las matemáticas dentro de un contexto cultural y rural específico,
que combinó herramientas cualitativas y cuantitativas (Johnson y Onwuegbuzie, 2004) para la
recolección y análisis de datos.
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Para fortalecer el carácter mixto del estudio, además de los análisis descriptivos, se realizó
un análisis inferencial exploratorio para determinar si la mejora observada en el desempeño de los
estudiantes tras la intervención pedagógica es estadísticamente significativa. Se aplicó la prueba de
Wilcoxon para muestras relacionadas, dado el tamaño reducido de la muestra, con el fin de evaluar
la diferencia entre los resultados del pre y post diagnóstico. Esta aproximación permitió no solo
describir los datos, sino también respaldar con evidencia estadística la efectividad de la estrategia
pedagógica basada en la integración de prácticas culturales en la enseñanza de las matemáticas.
Este diseño se centró en evaluar la implementación de una estrategia didáctica que vinculó
conocimientos matemáticos y culturales mediante la construcción de un Chaihue (cesto),
promoviendo la medición informal y estandarizada en el aula. Los instrumentos utilizados
incluyeron un diagnóstico inicial de 12 preguntas basado en una prueba modelo de competencia
matemática del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, registro de observaciones de clases y
escalas de apreciación aplicadas a estudiantes y profesores para recopilar datos de un total siete
estudiantes y cinco profesores. El procedimiento se llevó a cabo en el transcurso de cinco clases
lectivas comenzando con el diagnóstico inicial sobre medición. En las siguientes clases se utilizaron
medios audiovisuales para introducir los conceptos sobre medición informal y estandarizadas, con
actividades prácticas se midieron objetos de la sala de clases.
Para garantizar la coherencia del análisis cualitativo, el proceso de categorización de las
entrevistas combinó dos enfoques: uno deductivo, basado en la revisión teórica y en estudios
previos sobre la integración de prácticas culturales en la enseñanza de las matemáticas, y otro
inductivo, fundamentado en el análisis emergente de los datos obtenidos. Inicialmente, se
estableció una estructura preliminar de categorías basadas en literatura relevante sobre pedagogía
culturalmente situada y enfoques en Etnomatemática. No obstante, durante el análisis de las
entrevistas, se realizó un refinamiento de estas categorías mediante un proceso iterativo de
codificación y recategorización, asegurando que las interpretaciones reflejaran con precisión las
respuestas de los docentes. Así, las categorías finales resultaron de la interacción entre el marco
teórico y la información empírica recopilada en el estudio. Estas categorías se respaldaron en la
literatura existente y se definieron de la siguiente manera:
a) Beneficios del uso de prácticas culturales en la enseñanza de matemáticas. Esta categoría
abarca cómo las prácticas culturales permiten a los estudiantes conectar los contenidos con
su identidad y entorno local, promoviendo aprendizajes significativos y un sentido de
pertenencia. Estas estrategias refuerzan la relevancia pedagógica en contextos específicos
(
Gay, 2010).
b) Conexión con la comunidad y colaboración. Enfocada en cómo las prácticas culturales
fomentan la colaboración entre estudiantes, profesores y familias, fortaleciendo los lazos
comunitarios. Este aspecto se fundamenta en reconocer a la educación como un acto
transformador y colectivo (Freire, 1997).
c) Ejemplo de prácticas culturales. Explora casos concretos, como el uso de actividades
relacionadas con la agricultura, pesca o artesanía, para contextualizar las matemáticas en la
vida diaria de los estudiantes. Esto consiste en incorporar fondos de conocimiento locales
en el aula enriquece el aprendizaje (Moll et al., 1992)
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d) Desafíos y limitaciones. Esta categoría aborda las barreras identificadas en la
implementación de enfoques educativos culturalmente relevantes, como la planificación
adaptada, resistencia cultural y limitaciones de tiempo y recursos. En este aspecto surge la
necesidad de apoyo institucional para superar estas dificultades (Nieto, 2002).
El proceso de codificación de las entrevistas siguió un enfoque temático. Cada entrevista
fue transcrita y analizada para identificar fragmentos relevantes que se alinearan con las categorías
previamente definidas. Los relatos de los profesores fueron codificados manualmente, asignando
etiquetas específicas a los fragmentos que correspondían a cada categoría. Los datos se analizaron
utilizando estadísticas descriptivas y categorización para clasificar las respuestas. El grupo estudiado
incluye siete estudiantes de 10 a 12 años, en un contexto rural de bajos ingresos en donde
participaron cinco docentes, quienes residen en ciudades cercanas a la escuela.
Para garanzar un análisis integral de la implementación didácca, la invesgación combinó
dos espacios de observación: el aula y el contexto comunitario. La construcción del Chaihue (cesto)
se realizó dentro del aula como parte de las sesiones pedagógicas planicadas, permiendo el uso
de estrategias guiadas y la integración de la medición estandarizada con la medición informal. De
manera complementaria, se llevaron a cabo observaciones de campo en espacios extracurriculares
en los que los estudiantes interactuaban con miembros de la comunidad, idencando y
documentando práccas culturales auténcas relacionadas con la cestería.
Estas observaciones se realizaron en el entorno inmediato de la escuela y en visitas a talleres
artesanales locales, con el propósito de comprender la aplicación real de las técnicas tradicionales
de tejido y enriquecer el análisis cualitavo del estudio. Esta triangulación metodológica permió
conectar el aprendizaje escolar con la prácca cultural en su contexto genuino. Para complementar
el análisis del impacto de la estrategia pedagógica, se implementaron diversas herramientas de
recolección de datos cuantavos, entre los ulizados se destaca la aplicación del diagnósco inicial
y nal de 12 preguntas basado en una prueba modelo de competencia matemáca del Instuto
Nacional de Evaluación Educava.
Análisis de resultados
En esta sección se presentan los resultados obtenidos del pre-diagnóstico aplicado a los
estudiantes, el cual tuvo como objetivo identificar su nivel inicial de desempeño en la comprensión
y aplicación de los contenidos evaluados. La evaluación constó de 12 preguntas, y los resultados se
expresan en términos de respuestas correctas, porcentaje de aciertos y una interpretación
cualitativa de los mismos.
Análisis del prediagnóstico
La siguiente tabla resume el desempeño individual de los estudiantes, así como el promedio general
del grupo. Cada resultado incluye una interpretación que proporciona un contexto cualitativo sobre
el nivel de logro alcanzado y las áreas potenciales de mejora. Tal como se observa en la Tabla 1, sólo
el 33.3% de los estudiantes lograron respuestas correctas en el diagnóstico inicial, lo que evidencia
un conocimiento limitado en el manejo de unidades de medida estandarizadas. Este desempeño
inicial pone de manifiesto la necesidad de implementar estrategias pedagógicas innovadoras que
integren las matemáticas con prácticas culturales, buscando generar aprendizajes más significativos
y conectados con el contexto de los estudiantes.
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Tabla 1. Porcentajes de aciertos por estudiante parcipante en el prediagnósco
ID Estudiante
Respuestas
correctas
Total de
preguntas
Resultados
(%)
Interpretación
E1
5
12
41.7
Desempeño moderado, ligeramente
superior al promedio general
E2
1
12
8.3
Desempeño muy bajo, con margen
considerable para mejorar
E3
5
12
41.7
Desempeño moderado, en línea con el
promedio del grupo
E4
4
12
33.3
Desempeño ligeramente inferior al
promedio, pero dentro de la variabilidad
esperada
E5
6
12
50.0
Desempeño superior al promedio,
destacando dentro del grupo
E6
4
12
33.3
Desempeño consistente con el promedio
general
E7
3
12
25.0
Desempeño consistente con el promedio
general
Promedio prediagnósco
33.3
El promedio general muestra que la mayoría
de los estudiantes necesitan mejorar
El análisis estadístico de los resultados respalda esta conclusión. El promedio de respuestas
correctas fue de cuatro, lo que refleja que los estudiantes, en su mayoría, lograron un desempeño
bajo, cercano al promedio del grupo. La mediana también se ubicó en cuatro, lo que indica que la
mitad de los estudiantes se desempeñaron por debajo o alrededor de este valor. Por otro lado, la
desviación estándar de 1.58 sugiere una dispersión moderada en los resultados, lo que implica cierta
heterogeneidad en el nivel de comprensión de los estudiantes. Finalmente, el rango de cinco
(diferencia entre el estudiante con mayor acierto igual a seis y el menor igual a uno) evidencia la
amplitud en los niveles de desempeño dentro del grupo. Estos datos destacan la importancia de
abordar las desigualdades en el aprendizaje de los estudiantes, fortaleciendo sus habilidades a
través de enfoques contextualizados y culturalmente relevantes.
En general, los estudiantes respondieron correctamente a cuatro de las 12 preguntas, según el
promedio. La mediana refuerza que la mayoría de ellos alcanzaron un nivel similar de aciertos. Por
otro lado, la desviación estándar muestra una dispersión moderada, lo cual indica que hubo cierta
variabilidad en el desempeño de los estudiantes. La Tabla 2 evidencia una mejora sustancial en el
desempeño de los estudiantes tras la intervención pedagógica, reflejada en un incremento
significativo del promedio grupal, que pasó de 33.3% en el pre-diagnóstico a 84.52% en el
postdiagnóstico. Este aumento destaca la efectividad de la estrategia implementada para fortalecer
la comprensión de los conceptos evaluados.
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Tabla 2. Porcentaje de aciertos por estudiante en el postdiagnósco
ID
Estudiante
Respuestas
correctas
Total,
Preguntas
Resultados
(%)
Interpretación
E1
5
12
100
Excelente desempeño. Este estudiante logró un
resultado perfecto, indicando una comprensión
total del contenido evaluado y un gran avance
respecto al prediagnósco
E2
1
12
100
Resultados sobresalientes, con una mejora
sustancial respecto al prediagnósco, donde
observó un desempeño muy bajo (8.3%).
Reeja un aprendizaje efecvo
E3
5
12
100
Excelente desempeño. Este estudiante ha
alcanzado una mejora considerable,
demostrando dominio completo del contenido
evaluado
E4
4
12
100
Desempeño perfecto, señalando un avance
destacable. El estudiante ha superado las
expectavas, considerando su rendimiento
anterior
E5
6
12
100
Este estudiante mostró una mejora notable
respecto al prediagnósco. Su resultado reeja
un sólido aprendizaje
E6
4
12
0,00
No parcipó en la evaluación postdiagnósco.
Esto impide evaluar su progreso, pero sería
importante determinar las razones para
abordar cualquier necesidad de apoyo
E7
3
12
91,67
Desempeño excelente, con sólo un pequeño
margen de error. Este resultado sugiere un
aprendizaje importante respecto al
prediagnósco
Promedio postdiagnósco
84,52
El promedio obtenido por los estudiantes en el
postdiagnósco, reeja un desempeño grupal
notablemente mejorado en comparación con el
prediagnósco, donde el promedio había sido
del 33.3%
Algunos hallazgos resultantes de este análisis son los siguientes:
a) El total de aciertos alcanzado por la mayoría de los estudiantes (E1, E2, E3, E4 y E5)
demuestra un dominio completo del contenido y un avance notorio respecto a su
desempeño inicial. Estos resultados confirman que las intervenciones diseñadas lograron
impactar positivamente en las habilidades evaluadas, permitiendo que los estudiantes
superaran sus dificultades iniciales.
b) En contraste, el estudiante E6 no participó en el postdiagnóstico, lo que imposibilita evaluar
su progreso. Este hecho resalta la importancia de garantizar la asistencia y continuidad en
los procesos de evaluación para obtener una visión integral del grupo.
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c) Por otro lado, E7, aunque no alcanzó el 100%, mostró un desempeño sobresaliente con un
91.67% de aciertos, lo que sugiere un aprendizaje significativo. Esto indica que incluso los
estudiantes que inicialmente presentaron dificultades lograron superar gran parte de sus
retos.
d) Como se observa en la tabla, solo el 33.3% de los estudiantes lograron respuestas correctas
en el diagnóstico inicial, lo que evidencia un conocimiento limitado en el manejo de
unidades de medida estandarizadas.
Como consecuencia de este análisis, se presentan a connuación dos inferencias que
juscan la importancia de esta clase de procesos invesgavos:
a) Estos resultados resaltan la efectividad de las estrategias pedagógicas utilizadas y su
capacidad para cerrar brechas de aprendizaje en el grupo evaluado. Sin embargo, también
plantean la necesidad de diseñar mecanismos que aseguren la participación de todos los
estudiantes y la consolidación de los aprendizajes a largo plazo.
b) Este desempeño inicial pone de manifiesto la necesidad de implementar estrategias
pedagógicas innovadoras que integren las matemáticas con prácticas culturales, buscando
generar aprendizajes más significativos y conectados con el contexto de los estudiantes.
El análisis estadístico de los resultados respalda esta conclusión. El promedio de respuestas
correctas fue de cuatro, lo que refleja que los estudiantes, en su mayoría, lograron un desempeño
bajo, cercano al promedio del grupo. La mediana también se ubicó en cuatro, lo que indica que la
mitad de los estudiantes se desempeñaron por debajo o alrededor de este valor. Por otro lado, la
desviación estándar de 1.58 sugiere una dispersión moderada en los resultados, lo que implica cierta
heterogeneidad, lo que evidencia la amplitud en los niveles de desempeño dentro del grupo nivel
de comprensión de los estudiantes.
El promedio porcentual obtenido por los estudiantes en el post diagnóstico, 84.52%, refleja
un desempeño grupal notablemente mejorado en comparación con el prediagnóstico, donde el
promedio había sido de 33.3%. Este avance demuestra que los estudiantes han logrado una
comprensión mucho más sólida de los conceptos evaluados, resultado directo de las estrategias
pedagógicas implementadas.
En el diagnóstico inicial, los estudiantes tuvieron un desempeño limitado, con una mayor
cantidad de respuestas malas en las preguntas semiconstruida y cerradas. En el post diagnóstico, se
observó un aumento significativo en las respuestas correctas, particularmente en las preguntas
semiconstruida.
Los estudiantes E1, E2, E3, E4 y E5 mostraron mejoras consistentes, logrando un puntaje
perfecto en las preguntas semiconstruida y cerradas. El estudiante E7 presentó un aumento en las
respuestas correctas, aunque conservó una respuesta incorrecta en las preguntas cerradas. La media
de respuestas correctas en las preguntas semiconstruida pasó de 2.57 en el pre diagnósco a 7 en
el post diagnósco. La media de respuestas correctas en las preguntas cerradas pasó de 0.71 a 4.86,
evidenciando una mejora signicava. El cambio más signicavo se dio en estas preguntas, en que
todos los estudiantes lograron responder correctamente tras la intervención, salvo el caso del
estudiante E6, ausente en el post diagnósco. Si bien se observó un avance importante, se
idencaron áreas de mejora en preguntas más especícas, especialmente en el caso de E7.
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Al desarrollar un comparavo de los resultados obtenidos en el prediagnósco y
postdiagnósco sobre la unidad temáca “Medición y Geometría” se evidencian en la Tabla 3, una
comparava presentada a connuación y sinteza los resultados por estudiante, diferenciando entre
respuestas correctas (buenas) e incorrectas (malas).
Tabla 3. Resultados comparavos del prediagnósco y postdiagnósco
Estudiante
Diagnósco
Medida
(Buenas)
Medida
(Malas)
Geometría
(Buenas)
Geometría
(Malas)
Total de
preguntas
E1
Pre
5
6
1
0
12
E1
Post
11
0
1
0
12
E2
Pre
1
10
0
1
12
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En el Desempeño General el prediagnósco, los estudiantes mostraron un bajo desempeño
general en ambas áreas, con un promedio de 3.85 respuestas correctas en Medida y 0.14 en
Geometría. En el postdiagnósco, el desempeño mejoró signicavamente, alcanzando un
promedio de 10.85 respuestas correctas en Medida y 1.0 en Geometría. En los Cambios por Áreas
en el bloque de medida, se observó un incremento notable en el número de respuestas correctas,
pasando de un rango de 1-6 respuestas correctas en el prediagnósco a 10-11 respuestas correctas
en el post-diagnósco.
Las respuestas incorrectas se redujeron dráscamente, indicando un mejor entendimiento
de los conceptos abordados. A su vez el bloque de Geometría, aunque el área mostró una mejora
consistente, el número de preguntas fue limitado, lo que restringió la variabilidad de resultados en
relación con las tendencias individuales todos los estudiantes mejoraron su desempeño tras la
intervención. El caso más destacado es E2, quien pasó de una respuesta correcta en Medida y cero
en Geometría a un desempeño perfecto en el postdiagnósco. El estudiante E7, aunque mostró una
mejora notable, fue el único que no logró un puntaje perfecto en Medida en el postdiagnósco.
Para la efecvidad de la intervención, la estrategia pedagógica aplicada tuvo un impacto
signicavo en la comprensión y resolución de problemas relacionados con las áreas evaluadas. La
reducción de respuestas incorrectas a niveles mínimos en el postdiagnósco demuestra la
efecvidad del enfoque implementado, rearmando lo que menciona
Cole y Packer (2019) y la teoría
de Vygotsky, el aprendizaje es más efecvo cuando el conocimiento se relaciona con experiencias
práccas y contextos reales.
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Con el objevo de integrar los hallazgos cualitavos y cuantavos, se realizó un análisis
complementario que permió contrastar los resultados obtenidos a través de las entrevistas con los
datos descripvos del desempeño estudianl. La mejora en el rendimiento académico evidenciada
en la fase cuantava (incremento del 33.3% al 84.52% en respuestas correctas) se correlacionó con
las percepciones de los docentes, recogidas en la fase cualitava. Los tesmonios de los docentes
indicaron que la conexión entre las matemácas y la cultura local fomentó la parcipación
estudianl y promovió una comprensión más signicava del contenido. Este hallazgo sugiere que
la implementación de estrategias basadas en práccas culturales no solo ene un impacto medible
en el rendimiento académico, sino que también genera un cambio en la percepción del aprendizaje,
fortaleciendo la idendad cultural y la movación de los estudiantes. Así, la triangulación de datos
cualitavos y cuantavos refuerza la validez del estudio, evidenciando la relación entre la
percepción de los docentes y la mejora en el desempeño de los estudiantes.
Para asegurar la validez del análisis cualitavo, se aplicó un proceso de codicación temáca
basado en el enfoque de Braun y Clarke (2006), que consta de seis fases: (1) familiarización con los
datos; (2) generación de códigos iniciales; (3) búsqueda de temas;(4) revisión de los temas; (5)
denición y denominación de los temas; y (6) producción del informe. A parr de las entrevistas
realizadas a los docentes, se idencaron patrones recurrentes en las respuestas que permieron
establecer cuatro categorías emergentes: (1) benecios del uso de práccas culturales; (2) conexión
con la comunidad y colaboración; (3) ejemplos de práccas culturales; y (4) desaos y limitaciones.
Estas categorías no fueron predeterminadas, sino que surgieron del análisis inducvo de los
datos, asegurando así que reejen con precisión las percepciones de los parcipantes. Además, para
fortalecer la relación entre la estrategia educava aplicada y los resultados obtenidos, se realizó una
triangulación de los datos cualitavos y cuantavos, donde las mejoras observadas en el
desempeño de los estudiantes en la prueba de evaluación se alinearon con las percepciones de los
docentes sobre el impacto posivo de la contextualización cultural en la enseñanza de las
matemácas. Este enfoque permite sustentar de manera más rigurosa la relación entre la
intervención pedagógica y el aprendizaje de los estudiantes.
A partir de las entrevistas realizadas a docente (D), se identificaron cuatro categorías
principales que describen sus percepciones sobre la integración de prácticas culturales en la
enseñanza de las matemáticas. Estas categorías, respaldadas por literatura relevante, se presentan
a continuación con sus respectivos relatos y análisis. Estas categorías y relatos identificados en la
investigación son los siguientes:
a) Benecios del uso de práccas culturales en la enseñanza de matemácas. Importancia de
la pedagogía culturalmente relevante en la conexión entre el contenido y los estudiantes
(Gay, 2010).
“Para los estudiantes de la escuela, los benecios para integrar estas práccas serían varios,
uno de los aspectos más posivos es que los estudiantes se senrían más idencados y
conectados al contenido ya que al integrar práccas locales, de su entorno, se senrían más
cercano a la explicación del contenido y desarrollo del mismo” (D 2).
Los profesores destacaron que integrar práccas culturales permite a los estudiantes
relacionarse con los contenidos desde su idendad y entorno local. Esto refuerza el
aprendizaje signicavo, movación y sendo de pertenencia. Estas observaciones
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coinciden con Gay (2010), quien enfaza el impacto posivo de la pedagogía culturalmente
relevante.
b) Conexión con la comunidad y colaboración. La educación como una prácca de libertad y
colaboración social (Freire, 1997).
“Principalmente el reconocer que vivimos en sociedad, por lo que, implementando esta
estrategia, se podría ser más colaboravo” (D4)
La integración de estrategias basadas en práccas culturales fomenta la colaboración entre
estudiantes, profesores y familias, promoviendo el trabajo en equipo y fortaleciendo los
lazos comunitarios. Según Freire (1997), la educación es un acto de transformación social
que se construye colecvamente.
c) Ejemplo de práccas culturales. Uso de fondos de conocimiento en contextos educavos
para conectar práccas locales con el aprendizaje (Moll et al., 1992).
“El contextualizar las matemácas con su entorno, también los ayudaría a vincular las
matemácas con aspectos de su vida diaria, encontrándoles un sendo más concreto a esta
asignatura y que puede ser replicada en su vida diaria” (D2).
Los ejemplos mencionados, como el uso de acvidades vinculadas a la agricultura, pesca o
artesanía local subrayan cómo las matemácas pueden contextualizarse en las acvidades
diarias de los estudiantes, aportándoles un signicado prácco. Moll et al. (1992) destacan
la importancia de incorporar fondos de conocimiento en el aula.
d) Desaos y limitaciones. Barreras estructurales en la implementación de práccas educavas
culturalmente relevantes (Nieto, 2002).
“Algunos desaos pueden ir enfocados en adaptar los contenidos a la idendad local,
planicar en torno a esto, considerando los empos que se desnan a la planicación de
contenidos” (D2)
Los principales desaos idencados incluyen la resistencia cultural, la planicación
adaptada y la falta de empo y recursos.
Nieto (2002) señala que estas limitaciones son
comunes en la implementación de enfoques culturalmente relevantes, requiriendo apoyo
instucional y exibilidad en las polícas educavas.
Según sus tesmonios, la contextualización de la enseñanza matemáca mediante la
construcción del Chaihue y el uso de medición informal y estandarizada permió que los estudiantes
mostraran mayor interés y parcipación en las clases, lo que a su vez facilitó su aprendizaje. Los
docentes coincidieron en que el aprendizaje vinculado a la cultura y las experiencias previas de los
estudiantes promovió un proceso de enseñanza más signicavo. Este hallazgo refuerza la relación
entre la percepción cualitava de los docentes y la mejora cuantava observada en los resultados
del test, sugiriendo que la integración de estrategias culturalmente contextualizadas puede tener un
impacto posivo en el rendimiento académico de los estudiantes.
Discusión y conclusiones
La integración de práccas culturales en la enseñanza de las matemácas, como se plantea
en este estudio, encuentra resonancia con las perspecvas desarrolladas por autores como D’
Ambrosio (2014), Oliveras y Blanco-Álvarez (2016) y Álvarez Pintor (2020). Estas contribuciones
destacan cómo la conexión entre las matemácas y el contexto cultural puede transformar el
aprendizaje en una experiencia signicava y relevante para los estudiantes.
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En primer lugar, la propuesta de incorporar práccas culturales para enseñar la medición de
manera informal y estandarizada responde a la necesidad idencada por Álvarez Pintor (2020) de
exibilizar el currículo y superar la desconexión entre el contenido académico y la realidad de los
estudiantes. Este enfoque permite reducir las barreras tradicionales en el aprendizaje matemáco,
especialmente para aquellos estudiantes que enfrentan desaos en el aula debido a métodos de
enseñanza homogéneos. Al igual que en estudios internacionales como los de Aroca-Araujo (2022)
y González Blasco (2022), este trabajo muestra que práccas culturales, como la construcción de
Chaihue, pueden ser un puente entre las experiencias diarias de los estudiantes y los conceptos
matemácos abstractos, aumentando la movación y mejorando la comprensión.
Desde la perspecva de D’ Ambrosio (2014), cada estudiante llega al aula con un bagaje cultural
único que debe ser reconocido y valorado. Este principio se reeja directamente en el diseño de la
estrategia propuesta, que busca conectar las matemácas escolares con las acvidades tradicionales
de la comunidad, transformando el aprendizaje en un proceso inclusivo y parcipavo. Esta
conexión no solo fomenta el respeto por la diversidad cultural, sino que también contribuye al
fortalecimiento de la idendad y el sendo de pertenencia de los estudiantes, tal como se observa
en la invesgación de Batallas Bedón et al. (2017) sobre la relación entre práccas culturales y
aprendizaje matemáco en contextos internacionales.
Por otro lado, la implementación de esta estrategia enfrenta desaos similares a los
idencados por Oliveras y Blanco-Álvarez (2016), quienes señalan que las creencias de los docentes
pueden limitar la incorporación de práccas extraescolares en el aula. Para superar esta barrera, es
fundamental trabajar en la formación docente, sensibilizando a los profesores sobre el valor del
conocimiento cultural en el aprendizaje matemáco y ofreciéndoles herramientas práccas para
integrar este enfoque en sus clases (Dávila Garzón y Pinos Benavides, 2020).
Por otra parte, al igual que Oliveras y Albanese (2012), este estudio subraya que la
Etnomatemáca no solo benecia a los estudiantes, sino que también fortalece los lazos
comunitarios al revitalizar práccas culturales locales y mostrar su relevancia en la educación formal.
En este sendo, la estrategia propuesta no solo es una herramienta pedagógica, sino también una
forma de preservar y revalorizar el patrimonio cultural, alineándose con la idea de que las
matemácas son tanto una herramienta universal como una expresión cultural profundamente
contextual.
Los resultados obtenidos en este estudio responden claramente a la pregunta de
invesgación: "¿De qué manera una estrategia educava basada en práccas culturales puede
fomentar el aprendizaje y la parcipación en los estudiantes?”.
Los resultados del diagnósco pre y post intervención, evidencian un avance considerable
en el desempeño de los estudiantes en las áreas de Medida y Geometría. La intervención educava
no solo mejoró las respuestas correctas en términos cuantavos, sino que también redujo las
respuestas incorrectas, consolidando aprendizajes signicavos. Esto respalda la validez de las
estrategias aplicadas y su potencial para ser replicadas en contextos similares. Este análisis
cualitavo evidencia que la integración de práccas culturales en la enseñanza de matemácas ene
un impacto signicavo en la idendad y movación de los estudiantes. Sin embargo, su
implementación requiere superar barreras estructurales y contar con un apoyo sostenido. Este
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enfoque educavo ene el potencial de generar aprendizajes signicavos y fortalecer los lazos
entre las comunidades educavas y sus contextos culturales. La relación entre el enfoque cultural y
el aumento en la movación de los estudiantes encuentra respaldo en las aportaciones de diversos
autores, como D’ Ambrosio (2014), considerado el pionero en Etnomatemáca.
El presente estudio ofrece un aporte único al enfocarse en la integración de una prácca
cultural especíca, la construcción de Chaihue (cestas tradicionales), en el proceso de aprendizaje
matemáco. Este enfoque trasciende las propuestas generales de educación intercultural al
implementar y evaluar una metodología concreta que vincula la medición formal e informal con una
acvidad tradicional. En este sendo, se aborda una problemáca clave la desconexión entre el
currículo escolar y las práccas culturales de las comunidades rurales de Chiloé (MINEDUC, 2020a).
Como se observó en el estudio, esta desconexión afecta tanto la movación como el aprendizaje de
los estudiantes, quienes muchas veces no se sienten reejados en el contenido académico.
La relación con estudios previos rearma que esta problemáca no es nueva, pero el aporte
de este estudio puede ser innovador al diseñar y evaluar estrategias pedagógicas que integran la
cultura local con los objevos curriculares de matemácas. A través de la construcción de un
Chaihue, se logró no solo enseñar conceptos matemácos como la medición, sino también fortalecer
el sendo de pertenencia, la idendad y el aprendizaje colaboravo.
Se observa claramente a través de los resultados que integrar elementos culturales en el
proceso de enseñanza no solo facilita la comprensión de los contenidos curriculares, sino que
también fortalece la idendad cultural, que es un aspecto relevante en la movación personal en
realizar este estudio, es rescatar y mantener las riquezas de idendad, a través de habilidades
motrices básicas, porque los niños/niñas como principio fundamental necesitan vivir dentro de los
‘ritmos de la naturaleza en la que crecen’, eso es lo que se aporta para hacer una habilidad manual,
Estas iniciavas destacan cómo las acvidades manuales fortalecen la coordinación ojo-mano, un
aspecto especialmente relevante en el contexto post-pandemia, donde la motricidad na ha sido
impactada negavamente por la disminución de acvidad sica y el aumento del uso de disposivos
electrónicos.
Este estudio ene algunas limitaciones importantes. Primero, la muestra de parcipantes es
pequeña, lo que podría afectar la representavidad de los resultados. Además, no se hizo una
comparación con otros grupos, lo que diculta evaluar cómo los resultados se contrastan con
diferentes contextos o poblaciones. La entrevista o encuesta realizada a los profesores proporcionó
una gran candad de información valiosa sobre la integración de práccas culturales en la
enseñanza. Sin embargo, debido al empo limitado, no fue posible procesar toda esta información.
Esto implica que existe información que podría ser considerada para futuros estudios.
En este estudio, aunque el enfoque principal está en la enseñanza de las matemácas en
contextos rurales, también se abre una puerta para reexionar sobre algo más profundo: cómo la
cosmovisión y la ritualidad, presentes en práccas culturales como la medición al construir campos
ceremoniales, conenen saberes matemácos ancestrales. Esto nos invita a seguir explorando un
terreno lleno de aprendizajes y posibilidades para el futuro. Esta experiencia deja en evidencia que
integrar elementos culturales en la enseñanza como, por ejemplo, en ciencias naturales, se podrían
relacionar práccas tradicionales como el uso del calendario lunar en la agricultura local o el
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conocimiento de plantas medicinales, para enseñar conceptos de ecología y biología. En el área de
lenguaje, la narración de historias propias de la comunidad podría fortalecer habilidades de
comunicación oral y escrita, al mismo empo que contribuye a preservar las tradiciones culturales
Este análisis cualitavo evidencia que la integración de práccas culturales en la enseñanza
de matemácas ene un impacto signicavo en la idendad y movación de los estudiantes. En
coherencia con el enfoque metodológico mixto del estudio, los hallazgos no solo se sustentan en el
análisis cualitavo de las entrevistas y observaciones, sino también en el análisis cuantavo del
desempeño estudianl antes y después de la intervención.
La implementación de herramientas estadíscas inferenciales, como la prueba de Wilcoxon,
permió respaldar los resultados obtenidos, evidenciando que la mejora en el aprendizaje de los
estudiantes no fue aleatoria, sino que se asocia signicavamente con la integración de elementos
culturales en la enseñanza. Este abordaje refuerza la validez de la invesgación al combinar análisis
cualitavos y cuantavos para ofrecer una comprensión más profunda del impacto de la estrategia
pedagógica. Sin embargo, su implementación requiere superar barreras estructurales y contar con
un apoyo sostenido. Este enfoque educavo ene el potencial de generar aprendizajes signicavos
y fortalecer los lazos entre las comunidades educavas y sus contextos culturales.
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ENSAYO
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La educación bibliotecológica en cuesón: Análisis de sus
dimensiones y propuestas para la planicación de una asignatura
Recibido: 11/01/2025
Revisado: 15/02/2025
Aceptado: 15/04/2025
Resumen. El diseño curricular y la planicación de asignaturas académicas de cualquier disciplina
cienca resultan fundamentales en la formación de recursos humanos, sin embargo, en áreas como
la bibliotecología pareciera no resultar un tema recurrente en el análisis de la literatura cienca.
Ante esto, el objevo de este arculo es contribuir al desarrollo de la teoría de la educación
bibliotecológica, pensando principalmente en los educadores y en el desao de armar programas de
asignatura, lo cual, no siempre es estudiado con la profundidad que se requiere y es representado a
través de una visión reduccionista que opaca la importancia de la prácca pedagógica que desde la
bibliotecología también requiere de la construcción de una idendad propia. El presente arculo,
hace una presentación sobre la educación bibliotecológica y sus disntas dimensiones, considerando
aspectos como la docencia universitaria, la invesgación en educación en ciencias de la información,
el uso de la tecnología en la docencia, las parcularidades en entornos de modalidad a distancia, el
perl docente y la planicación de las asignaturas como elemento clave del análisis. Todo ello
provoca la integración de conclusiones, basadas en el reconocimiento a la importancia de la
formación docente para integrar mejores propuestas de formación bibliotecológica.
Palabras clave: Educación bibliotecológica, rol del docente, formación docente, planicación
didácca, proceso de enseñanza y aprendizaje.
Library educaon in queson: Analysis of its dimensions and proposal for planning a
course syllabus
Abstract. Curriculum design and the planning of academic subjects in any scienc discipline are
fundamental to the training of human resources; however, in areas such as library science, they do
not seem to be a recurring theme in the analysis of scienc literature. Given this, the objecve of
this arcle is to contribute to the development of the theory of library science educaon, focusing
primarily on educators and the challenge of creang subject programs. This is not always studied in
the required depth and is represented through a reduconist vision that obscures the importance
of pedagogical pracce, which, from a library science perspecve, also requires the construcon of
a unique identy. This arcle presents library science educaon and its dierent dimensions,
considering aspects such as university teaching, research in informaon science educaon, the use
of technology in teaching, the specicies of distance learning environments, the teaching prole,
and subject planning as a key element of the analysis. All of this leads to the integraon of
conclusions based on the recognion of the importance of teacher training in integrang beer
library training proposals.
Rubén Gonzalo Cabral
Ponca Universidad Católica Argenna
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Keywords: Library educaon, the role of the teacher, teacher training, didacc planning, teaching and
learning process.
Cómo citar: Cabral, R. G. (2025). La educación bibliotecológica en cuesón: Análisis de sus
dimensiones y propuestas para la planicación de una asignatura. Revista Estudios de la Información,
3(1), 40-54. hps://doi.org/10.54167/rei.v3i1.1810
Introducción
El ejercicio de la docencia en bibliotecología sigue siendo dentro del campo disciplinar un
espacio escasamente explorado. Tal vez, haya otras temácas que se consideran más importantes y
por ello las publicaciones toman otra dirección, o puede que se piense a la docencia como un ejercicio
que se puede llevar adelante sin preparación pedagógica y didácca alguna.
Lo cierto es, que es importante preocuparse por los aspectos relavos a la formación docente
del personal docente bibliotecario que ejerce la docencia universitaria si se quieren lograr en las
escuelas de bibliotecología y ciencias de la información resultados favorables y aprendizajes
signicavos por parte del estudiantado, que, en deniva, es la misión que se ene como
formadores de futuros profesionales. Ser docentes y preocuparse por ello, es profesionalizar este rol,
darle endad y hacerlo visible. Para ello es necesario una revisión constante de la prácca docente y
profesional, reexionar al respecto, pensar sobre cómo hacer mejor las cosas considerando la acción
didácca como un elemento imprescindible.
Este texto está pensado para el personal docente que necesitan tener una idea sólida sobre
lo que implica planicar una cátedra para su dictado, para aquellos profesionales de la información
dedicados a la docencia, bienintencionados, que se hacen cargo de una asignatura sin tener una guía
de cómo armar sus clases, como también para aquella población estudianl en bibliotecología o de
la disciplina que estén interesados en desempeñarse como docentes en el futuro. Planicar, es tomar
decisiones ancipadas sobre lo que se hará para seguir un camino hacia la meta esperada. Sin
embargo, nadie prepara a los profesionales de la información sobre sobre la exibilidad en la
planeación, considerando que existen muchos factores que afectan el esquema previo. Pasa tanto en
la gesón de bibliotecas, en la prestación de un servicio como en la docencia. Planicar es entender
el proceso de enseñanza y aprendizaje como contrato pedagógico entre docentes y el estudiantado.
La planicación es probablemente el primer instrumento en el que pensamos al momento de
encarar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Entonces, se debe iniciar por revisar algunos
conceptos: ¿Cómo es enseñar en bibliotecología? ¿Qué signica enseñar? ¿Qué diferencias hay entre
enseñanza-aprendizaje de enseñanza y aprendizaje? ¿Cómo se vinculan todas estas piezas? ¿Existe
alguna relación? ¿Qué papel juega la planicación en todo esto? El texto adquiere el formato de un
ensayo, haciendo un análisis documental de los aportes de los principales teóricos del campo de la
educación bibliotecológica de América Lana para luego proponer algunos lineamientos generales en
la construcción de una asignatura.
En esta propuesta, se hace un análisis de estos aspectos en sendo amplio para aterrizar en
lo que es una de las dimensiones que también deben considerarse para la formación de los docentes
universitarios vinculados con la bibliotecología: la planicación didácca. Antes, se debe comenzar
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idencando aquellos aspectos que competen a la docencia y a la invesgación didácca de la
disciplina con las siguientes preguntas: ¿Cómo se enseña la bibliotecología? ¿A qué aspectos se le da
importancia? ¿Qué formación debe tener el personal docente en bibliotecología? ¿Qué herramientas
uliza para planicar y luego llevar a cabo sus clases? ¿Cuáles deben ser sus competencias más allá
del conocimiento disciplinar de la bibliotecología?
Enseñanza de la bibliotecología
La vanguardia sobre la forma en qué se concibe la enseñanza de la disciplina, idencando
que existe desde hace décadas una tensión entre la prácca didácca orientada a la técnica
bibliotecaria, más que a la teoría. Si bien, la tendencia técnica es la predominante, ambas son
importantes y se debería considerar una triada que permita pensar en directrices para un abordaje
equilibrado en la enseñanza de la bibliotecología (Ríos Ortega, 2007). Esto es, entender que la
bibliotecología se constuye a parr de: (1) fenómenos, conceptos y teorías; (2) en el fundamento de
la historia intelectual de los conceptos y las teorías bibliotecológicas; y (3) en el cambio conceptual
del estudiantado de la disciplina para que exista un proceso de transformación de las ideas
preconcebidas por la población estudianl y el nuevo conocimiento que se genera en la mente de
estos (Ríos Ortega, 2007).
Además de esta tensión existente entre lo teórico y lo prácco, existen complementos
enfocados en lo social y humanísco que se suman a este debate educavo al ser la acvidad
bibliotecológica un campo del saber relacionado directamente con el crecimiento de los individuos y
de la sociedad (Múnera Torres, 2018); considerando la necesidad de formar a bibliotecólogos con
competencias para el trabajo en equipo, la comunicación, la colaboración, la resolución de
problemas, con habilidades para la invesgación, la creavidad y la empaa con la sociedad
(
Rodríguez Valerio, 2020b).
La enseñanza es en principio un proceso de comunicación, en el que se requiere al menos de
dos personas y en el que una de ellas posee un saber que debe ser compardo (Fenstermacher, 1989),
entendiendo por saber a un conjunto de contenidos disciplinares que representan el fundamento de
una asignatura. Es en esa interacción donde la enseñanza se constuye como un intento de alguien
de transmir cierto contenido a otra persona (Basabe, 2012). Esto signica que alguien puede
enseñar algo y no exisr un aprendizaje del otro lado, en el que se proponen ciertos conocimientos
que el estudiantado no se apropia por diversas circunstancias, tal vez porque el disposivo didácco
elegido no es el mejor o porque un tema no interesa e incluso porque pueden aprenderse cosas
disntas de las propuestas por un docente.
Por ello, la información que surge (en el intercambio dialogado con el estudiantado) debe ser
úl, para la adquisición de otros conocimientos y cultural, para la formación del espíritu de quienes
lo adquieren (Cousine, 2014). Enseñar, es una acvidad que busca favorecer el aprendizaje generando
andamiajes que ayuden al estudiantado hasta que pueda construir conocimientos primero en el
intercambio con el docente y luego por sí solos (buscando el ideal de la metacognición). Por otra
parte, se debe dividir el concepto de enseñanza-aprendizaje que puede interpretarse como un
proceso en el cual un docente enseña y todos los educandos aprenden un contenido de la misma
forma, cuando en realidad es que enseñanza y aprendizaje no deben ir juntos, porque la enseñanza
puede darse en forma homogénea, pero los aprendizajes siempre surgen de forma diversa, porque
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cada persona ene empos diferentes, maneras disntas de comprender o de conocer un aspecto
presentado en clase, en deniva su manera de aprender.
La enseñanza no es transmir conocimientos, sin esperar nada a cambio, sino que debe haber
una búsqueda. El personal docente que se conforma con presentar conocimientos enseña sólo en
apariencia, sino que es responsable debe asisr y preparar su clase provisto de todo un instrumental
pedagógico: presentar conocimientos con ayuda de lecciones bien preparadas, interrogaciones,
exposiciones, selección de ejercicios escritos, correcciones, etc.; todo lo que constuye el conjunto
de los métodos didáccos (Cousine, 2014). Mientras que la persona que aprende debe estar
compromeda con su propia construcción de conocimientos, lo cual implica revisar regularmente su
trayectoria formava, usando herramientas como la autoevaluación o la coevaluación con sus pares.
Enseñar es denido como una forma de intervención desnada a mediar en la relación entre
el estudiantado y un contenido a aprender, sucediendo como una acvidad marcada tanto por los
rasgos del conocimiento a transmir como por las caracteríscas de sus desnatarios o actores
parcipantes en el proceso (Basabé y Cols, 2012). Por eso, para poder ejercer esta prácca lo inicial
es planicar, desarrollando objevos, señalando metodologías de trabajo, ejerciendo procesos de
evaluación, por mencionar los principales aspectos a considerar; por tanto, el diseño de una
propuesta de enseñanza es una tarea compleja que:
que implica reexionar y tomar una serie de decisiones relacionadas con los propósitos
educavos, qué cosas se van a enseñar, cómo se las va a enseñar, con qué recursos, en qué
empos. Entre los criterios que la guían se pueden idencar las concepciones sobre la
enseñanza y el aprendizaje, y a parr de ellas el papel y el alcance de las acciones del docente,
el papel de los alumnos, las acvidades más valiosas para el aprendizaje, los espacios y
empos en los que se desarrolla la comunicación y las interacciones, así como también las
tecnologías y recursos necesarios para desarrollar la propuesta (
Boeris, 2021, p. 3)
El papel del estudiantado en los procesos educavos ha cambiado también. Ahora deben
adquirir un rol más protagónico y no sólo ser meros receptores de contenidos, deben trabajar con
ellos para construir sus propios conocimientos dejando entrever que existen tendencias construcvas
respecto a los procesos de aprendizajes. En este sendo:
Se ha evidenciado la necesidad de involucrar a los estudiantes en procesos de enseñanza que
esmulen la socialización y posibiliten un rol más acvo por parte de estos, debido a esta
realidad es relevante implementar estrategias didáccas con acvidades práccas y lúdicas,
donde lo lúdico se reere a generar en el aula espacios más creavos que enriquecen los
procesos de enseñanza aprendizaje por medio del planteamiento y ejecución de nuevos
enfoques de conocimiento dirigidos a los estudiante, que junto con el profesor desarrollan
propuestas de parcipación que educan para la vida (Chaves Salgado et al., 2022, p. 3-4)
Enseñar en bibliotecología ene diversos retos relacionados con el proceso mismo, tales
como enseñar a grupos numerosos, por ejemplo, encontrando estrategias didáccas efecvas al
complejizarse la interacción entre el personal docente y el estudiantado (Chaves Salgado et al., 2022)
y al perderse la posibilidad de realizar encuentros personalizados que aendan a las necesidades y
problemas de cada persona. Otras que enen que ver con la realización de trabajos interdisciplinarios,
un enfoque actual, necesario y cada vez más presente en las escuelas de formación y que mejoran la
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experiencia de aprender al ser “un abordaje más integral ya que cada persona puede aportar diversas
ideas, acvidades y recursos desde su área de experiencia, lo cual enriquece la percepción
pedagógica. Sin embargo, se resalta que para que el trabajo entre profesionales de diferentes
disciplinas sea exitoso, la planicación debe realizarse desde una mentalidad exible que permita el
trabajo colaboravo” (Mora-Coto y Rodríguez-Valerio, 2023, p. 46).
Otras preocupaciones enen que ver con la necesidad de desarrollar líneas de invesgación
que se preocupen por temas relavos a la enseñanza de la Bibliotecología (Corda y Medina, 2016),
por generar programas de educación emocional para el docente (Guevara Villanueva et al., 2023),
por los desaos viables ante emergencias sanitarias globales y la adaptación a los nuevos escenarios
(Rodríguez Valerio, 2021), dejando una preocupación abierta por la forma en que se debe desarrollar
el proceso de enseñanza y aprendizaje mediado por tecnologías cuya tendencia en el presente y en
el futuro se maniestan como una posibilidad hacia la educación híbrida (Tarango y Lau, 2013).
Otros aspectos importantes a considerar en las nuevas tendencias de la educación
bibliotecológica se resumen a connuación:
a) Creación de currículos exibles (Escalona Ríos, 2008).
b) Calidad educava de los programas de formación que ofrecen las escuelas de la disciplina
(Escalona Ríos, 2022).
c) Necesidad de implementar programas de tutoría académica para atender de forma
personalizada las necesidades de los alumnos (Parada, 2018).
d) Desaos constantes que impone la sociedad de la información (Barber, 2004).
Está claro que el escenario para los nuevos bibliotecarios requiere de profesionales con un
perl amplio que: “conducidos por la acción determinen el comportamiento que los haga cumplir con
su misión, transformar la visión social de este profesional y elevar su inuencia en la cultura nacional,
regional y universal” (
Sosa et al., 2007, p. 228). Estas tendencias ofrecen la posibilidad de generar
especializaciones en ciertas acvidades bibliotecarias, lo que implica el desarrollo de posgrados para
bibliotecarios expertos en inteligencia arcial orientado a la prestación de servicios, el desarrollo de
especialistas en alfabezación informacional, en preservación, en docencia universitaria, en
invesgación, en gesón de unidades de información, entre tantas otras esferas que empiezan a
tomar importancia para pensar la educación bibliotecológica.
a) La enseñanza de la Bibliotecología es un eje de la disciplina en construcción constante. Esto
se debe a la aparición de textos sobre metodologías para la enseñanza (Corda, 2016; Ríos
Ortega, 2007, 2015; Escalona Ríos, 2022).
b) La confrontación entre la teoría y la prácca, donde, la primera, que hace referencia a un
conjunto de conceptos e ideas acerca de los fenómenos propios de la disciplina y la segunda,
que concreta acciones relacionadas a ese conjunto de conceptos en determinado espacio de
empo y lugar. La teoría bibliotecológica es una forma de concebir a nuestra ciencia, mientras
que la prácca es la forma de concretarla y aplicarla (Marnez Arellano y Ríos Ortega, 2012).
c) La construcción de una didácca bibliotecológica (Ríos Ortega, 2008; Ríos Ortega y Pulido
Díaz, 2015; Díaz-Jatuf, 2015), basada en procesos de invesgación y tendiente a la generación
de una epistemología sólida de la teoría didácca bibliotecológica.
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d) Ulización de herramientas tecnológicas que apoyan el desarrollo de los procesos de
enseñanza y aprendizaje (Corda, 2016), con capacidad de migrar a otras modalidades
educavas, regularmente no convencionales y especialmente ligadas al uso y aplicación de
las nuevas tecnologías (Boeris, 2021).
e) Generar mecanismos que permitan integrar un perl que idenque los elementos que debe
desarrollar cualquier docente dentro del campo de la ciencia bibliotecaria y de la información
(Corda, 2016; Corda et al., 2020; Jaramillo et al., 2017; Jaramillo, 2018; Jaramillo y Salazar
Álvarez, 2020; Rodríguez Valerio, 2021).
Las metodologías de la enseñanza
Hablar de metodologías de enseñanza, ene un signicado asociado a las técnicas o
estrategias a las que el personal docente acude para intentar transmir conocimientos y práccas al
estudiantado o en el mejor de los casos, para construir algo con él. Es diferente del método de
aprendizaje que el estudiantado usa para aprender. Esto posibilita tener personal docente que uliza
a la lección como metodología para dar a conocer un contenido y del otro lado, el estudiantado uliza
diversos mecanismos de representación del conocimiento adquirido.
Dicho esto, se concreza que el método de enseñanza se enende eventualmente como “el
conjunto de técnicas y acvidades que un profesor uliza con el n de lograr uno o varios objevos
educavos, que ene sendo como un todo y que responde a una denominación conocida y
comparda por la comunidades cienca” (Navarro Lores y Samón Matos, 2017, p. 28), aunque una
denición más precisa sería decir que es “la secuencia de acciones, acvidades u operaciones del que
enseña que expresan la naturaleza de las formas académicas de organización del proceso para el logro
de los objevos de enseñanza” (Navarro Lores y Samón Matos, 2017, p. 29). La metodología es lo que
Fortea Bagán (2019) dene como aquello que responde a la pregunta ¿Cómo enseñar? En referencia
a la actuación del profesorado y el estudiantado durante el proceso de enseñanza y aprendizaje.
En esta misma línea, se deben disnguir tres conceptos fundamentales: (1) estrategia de
enseñanza, entendida como la pauta de intervención en el aula decidida por el profesor (puede incluir
aspectos de mediación del profesorado, organización del aula y uso de recursos didáccos); (2) tareas
(cada acvidad a realizar en un empo y situación determinada); y (3) procedimientos (entendidos
como: secuencia de tareas, técnicas orientadas a procedimientos que conducen a resultados precisos.
Desde este enfoque, surgen las estrategias de enseñanza, mismas que eventualmente se convierten
en metodologías didáccas (Fortea Bagán, 2019)
De acuerdo a lo que venimos desarrollando, es necesario pensar una enseñanza de la
bibliotecología equilibrada entre la teoría y la prácca. Algunos casos de éxito sobre esta temáca
son los siguientes:
a) Existen experiencias como la realizada por los estudiantes de la Universidad de Costa Rica que
muestran que es necesario la generación de material didácco para el aprendizaje prácco
de la clasicación y el resumen (Calvo Guillén, 2020).
b) Para innovar en la enseñanza de la asignatura procesamiento de materiales documentales
especiales usando herramientas de la web 2.0 e implementando un aprendizaje colaboravo
a través de un OPAC con las caracteríscas de este po de web y alcanzando resultados
sasfactorios en la mejora de la interacción y construcción del conocimiento prácco de los
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estudiantes de bibliotecología (Stubbs, 2016). Este úlmo aspecto es interesante, pues los
estudiantes aprenden mejor realizando discusiones, tareas diversas y a través de experiencias
práccas dentro y fuera del aula (Chaves Salgado et al., 2022).
c) En el caso del aprendizaje de los procesos técnicos, algunas experiencias muestran que no se
requiere de memorización, sino de la comprensión de las herramientas de normalización
(Briceño Álvarez y Rodríguez Calvo, 2023, p. 14) y su nalidad es “fomentar el desarrollo de
habilidades que permitan mantener la uniformidad de cada uno los recursos dentro de las
diferentes colecciones de las bibliotecas, todo con el objevo principal de que las personas
usuarias puedan tener una mejor comprensión de los datos cuando hagan búsquedas y
recuperen información” (Briceño y Rodríguez, 2023, p. 6).
d) En relación con las asignaturas relacionas con la gesón de la información y usuarios de la
información al usar el aula virtual en Moodle a manera de soporte de las clases presenciales
y como repositorio documentales de las asignaturas siendo el objevo perseguido en las
cátedras fomentar el pensamiento críco y la vinculación de la teoría con la prácca
profesional usando didáccas que incluyan clases teóricas-práccas, estudios de caso,
bibliograa digital entre otros recursos (Corda, 2012). El uso de las aulas virtuales en un
principio funcionó bajo esta modalidad, en el que “generalmente (…) se suben archivos
elaborados por los mismos docentes” (Corda y Medina, 2017, p. 55), lo cual representó un
primer intento de innovación de los procesos educavos presenciales (Corda, 2016).
e) Algunas otras propuestas se centran en han experimentado las siguientes metodologías en
los procesos educavos bibliotecológicos: métodos de casos (Estrada Cuzcano y Alfaro
Mendives, 2015; González Pérez, 2015; Corda et al., 2017), aprendizaje basado en proyectos
(Corda et al., 2020) y aprendizaje basado en problemas (Pinheiro dos Santos et al., 2023).
A parr de tales planteamientos se proponen los siguientes aspectos a considerar: (1) todas
las metodologías son equivalentes cuando se trata de hacer alcanzar objevos simples como la
adquisición y la comprensión de conocimientos; (2) las metodologías más centradas en el estudiante
son especialmente adecuadas para alcanzar objevos relacionados con la memorización a largo plazo,
el desarrollo del pensamiento, el desarrollo de la movación y la transferencia o generalización de
aprendizajes; y (3) la ecacia superior de ciertas metodologías didáccas es aparentemente menos
atribuible a ellas por sí mismas que a la candad y calidad de trabajo intelectual personal del
estudiante que permiten generar (Fortea Bagán, 2019).
Existen algunas ideas que podrían enriquecer las práccas de enseñanza y aprendizaje, como
las presentadas por Sabelli (2008) para la cual, integrar enseñanza y extensión universitaria sirve para
generar conocimiento en el ámbito académico, de forma que exista un enriquecimiento mutuo entre
la academia y la sociedad. Esta visión de la integralidad de la invesgación junto a la extensión se
debería lograr considerando tres dimensiones: una territorial, la disciplinar y otra
intra/interinstucional. Algunos fundamentos que explican esta prácca son: integración de la
invesgación a la enseñanza y la extensión; parcipación central y acva de estudiantes; compromiso
con las problemácas del medio; intercambio dinámico con la comunidad respetando saberes,
necesidades y cultural local; y el propiciar y conformar redes locales.
Considerar esta prácca serviría como “importante puente con el medio social, y la relación
con los actores gubernamentales, a quienes les competen un rol fundamental en las polícas públicas
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de información nacionales y locales. Por tanto, es importante también integrar en esa visión la
parcipación del colecvo bibliotecario” (Sabelli, 2008, p. 59). Por otra parte, propone como una
estrategia didácca innovadora al Design Thinking, metodología que en cinco etapas disntas permite
conocer los problemas, denirlos, idear soluciones, hacer protopos de las ideas para conocer su
facbilidad y nalmente probarlas, donde se “busca solucionar problemas mediante la
experimentación y la generación de ideas innovadoras, también posibilita el diseño o rediseño de
productos y servicios” (Rodríguez Valerio, 2020a, p. 4).
En esta misma línea, es posible citar el trabajo que buscó aplicar la neurociencia y el Design
Thinking en búsqueda de mejorar el aprendizaje de conceptos matemácos en estudiantes del área
de bibliotecología y ciencias de la información de la Universidad de Costa Rica (Mora-Coto y
Rodríguez-Valerio, 2023), integrando aspectos emocionales y de movación para lograr aprendizajes
signicavos. Dicha experiencia, muestra que no solo fue efecva la estrategia, sino que también se
fortalecieron habilidades socioemocionales y se desarrollaron ambientes de aprendizaje posivo.
Otra propuesta es la posibilidad de generar currículos exibles que permita salir de las
estructuras rígidas de los planes de estudio y se ejercite en el desarrollo de formaciones que se
adapten a los cambios que proponen la globalización y las nuevas tecnologías en la que los
estudiantes deben ser capaces de tomar decisiones sobre las asignaturas a cursar construyendo de
esta forma su inerario de formación, fomentando la interdisciplinariedad y la mejora de la calidad
educava y la pernencia social de la bibliotecología, aspecto que se constuye en una apuesta al
requerir la intervención de disntos agentes para su construcción (Escalona Ríos,2004). Al parecer
toda propuesta que busque innovar más allá del medio que generalmente suele ser el tecnológico,
requiere de manera esencial, de la creavidad del docente y de una correcta planicación de la
acvidad para imaginar un encuentro de enseñanza y aprendizaje dotado del ambiente necesario
para que el aprendizaje sea signicavo.
Se pueden ulizar técnicas más soscadas en este sendo, y remirse a lo estrictamente
tecnológico y al uso del aula virtual. Si se quiere aprender desde el punto de vista histórico la
importancia de una biblioteca como la de Alejandría, puede hacerse una secuencia didácca que
comience con la lectura de un libro para conocer la sociedad en la que se inserta, sus colecciones y
las forma de gesonar la biblioteca y asociar esta lectura a otras que presentan avances importantes
en la invesgación historiográca de las bibliotecas desde nuestra perspecva como la obra de
Barbier (2015), llamada justamente Historia de las Bibliotecas.
Perl del docente
Pensar el perl del docente es importante, de modo que, indagar en sus competencias es
necesario. Empecemos deniendo al perl como el “conjunto de caracteríscas, cualidades,
competencias que idencan la formación de una persona para asumir, en condiciones ópmas, las
funciones y tareas de la educación superior con calidad, en conformidad con los retos que plantean
las dinámicas de la actual sociedad (…)” (Jaramillo y Salazar Álvarez, 2020, p. 140) y considerando las
responsabilidades propias de la educación superior que, además, involucran a la invesgación y la
extensión.
Para denir el perl del docente en la bibliotecología es necesario considerar las “core
competences” que la Special Library Associaon clasica en ocho áreas, ellas son: (1) fundamentación
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teórica; (2) organización de la información y el conocimiento; (3) tecnologías de la información y
comunicación; (4) recursos de información y del conocimiento; (5) recuperación y análisis de la
información; (6) servicios de información y del conocimiento; (7) éca informacional; y (8)
competencias complementaria (Jaramillo, 2018).
Algunas conclusiones respecto al perl del docente con comunes a problemácas de América
Lana América Lana, como entender que uno de los factores que mova la elección de un profesor
universitario en bibliotecología se basa en sus antecedentes profesionales y la no exigencia de
competencias pedagógicas. Siendo esta úlma, un requisito necesario para garanzar buenos
procesos de enseñanza y aprendizaje (Tarango, 2020; Cabral, 2018). Existen casos en la que para ser
docentes sólo se requiere de tener aprobado un curso de didácca universitaria, exisendo otras
opciones alternava cuyo cumplimiento es optavo como cursos de actualización docente y talleres
de asesoría pedagógica (Calvo Guillén, 2020) u otras alternavas como los denominados laboratorios
docentes (Corda y Medina, 2017; Corda et al., 2020), que proponen un aprendizaje entre pares para
que sean los mismos docentes universitarios quienes a través de su intercambio entre colegas puedan
apropiarse de nuevas herramientas didáccas que mejoren su desempeño docente.
En otro trabajo se arma que:
Es necesario un perl docente de bibliotecología polivalente, capaz de adecuarse al medio
con adaptabilidad natural, exible, con pleno desarrollo de las competencias necesarias, pero
también debe tener la capacidad de desarrollar habilidades en otros sujetos favoreciendo en
ellos la reexión críca, la autonomía y la responsabilidad, que abra espacios de interrelación
entre saberes y capacidades. De igual forma, es necesario que haya en el docente de
bibliotecología capacidad pedagógica y una actud proacva a la hora de parcipar en la
toma de decisiones concernientes a la educación, y que potencie el desarrollo de nuevas
capacidades a lo largo de la vida para formar profesionales integrales (
Jaramillo et al, 2017,
p. 35)
Lo cierto hasta ahora, es que para ser docente en la universidad no es necesario contar con
tulo de profesor porque pareciera ser suciente el conocimiento de la disciplina, como si éste
garanzará el éxito de la experiencia en la formación de profesionales. Por supuesto que es necesario
ser experto en el tema que se enseña, como también lo es el conocer teorías del aprendizaje,
didácca y pedagogía para saber cómo desarrollar este proceso. Pero los conocimientos necesarios
para enseñar en la universidad actualmente se sumergen a otro desao que es el de incorporar la
tecnología para innovar o para expandir otros formatos que adquiere la educación superior, en el que
aparecen escenario virtuales, asincrónicos o sincrónicos cada vez con mayores desarrollos y que
implican una serie desaos que amplían el abanico de requisitos que un profesor debe tener.
Ante las necesidades de un acercamiento a un perl docente más acorde a las demandas
actuales es el modelo TPACK, basado en la combinación de elementos equilibrados entre
epistemología, didácca y tecnología (Koehler et al., 2015), lo cual pareciera dar ciertas garanas para
entender cómo encarar este proceso de perfeccionamiento de los profesores en bibliotecología,
siendo una nueva demanda la de incorporar estas competencias a su desarrollo y perl. Este modelo
busca integrar el uso de la tecnología a los conocimientos disciplinares y pedagógicos que un docente
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debe tener, siendo escasa su aplicación en nuestro campo de momento y no siendo intención de este
arculo explorar este fenómeno que sí es de interés para los profesores en bibliotecología.
Planicación de una asignatura en bibliotecología
La úlma parte de este arculo está centrado en presentar los elementos generales que se
deben considerar en una planicación didácca. Lo primero que resulta conveniente mencionar es
que cada instución ene una manera o modelo de construir los programas analícos de sus
asignaturas, lo cual suele presentarse en forma de planilla predeterminada con aquellos campos que
la organización considera como necesarios para la programación. Esto provoca una variedad de
alternavas, tan amplia como el número de instuciones que se consulten.
Organizarlo, armarlo, dejarlo listo como contrato pedagógico entre docentes y estudiantes,
suele ser considerado un proceso burocráco que insume empo valioso para otras cosas, cuando
alcanzaría con delimitar contenidos y bibliograa a trabajar, sin necesidad de ocupar empo y
reexión para su estructuración. Hacer un programa, es a veces, movo de quejas y de
consideraciones ingenuas por parte del docente “experto” en su campo disciplinar, pero vacío en lo
pedagógico-didácco.
Este pensamiento es muy bien ilustrado por Steiman (2012), quien maniesta que la entrega
del programa suele ser vista como un:
acto burocráco: como hay alguien que lo pide, entonces hay que presentarlo, casi como un
trámite. Si bien algunas universidades o a veces al interior del propio sistema (...) se
prescriben o sugieren formatos para la entrega de los programas, cuando no hay formalidades
expuestas, la mayoría de nosotros sólo volcamos un listado de los “temas” que vamos a
enseñar y su bibliograa y a lo sumo, según la ocasión, le adosamos a ello los objevos de la
cátedra y algunas aclaraciones respecto a la evaluación (...) El programa es más un fasdio
que un instrumento de trabajo, es más una exigencia que una presentación pública de
nuestras ideas acerca de lo que haremos desde nuestras intervenciones de enseñanza, es
más una molesa que un organizador para la clase (p. 18-19)
El concepto de proyecto de cátedra, por ser más amplio que el de programa, entendiendo
que es una concepción superadora que puede denirse como una propuesta académica en la que se
explicitan ciertas previsiones, decisiones y condiciones para la prácca didácca que intenta hacer
explícitos los acuerdos que conguran un contrato didácco con los estudiantes y la instución
(
Steiman, 2012). Además, esta propuesta destaca que la necesidad de su elaboración radica en
valores para el propio docente, el estudiantado y la instución.
Existen dos condiciones en el ámbito de la planicación de asignaturas: (1) para el primer
grupo en el que se implementa una nueva planeación didácca, es importante porque permite
organizar mejor el trabajo docente, evitando las improvisaciones y facilitando el intercambio con
otros colegas. Además, ayuda a reexionar sobre la propia prácca porque una vez culminado el
programa de la asignatura se puede “volver” sobre el documento escrito para mejorarlo y hacer
nuevas previsiones; y (2) para el estudiantado, es un instrumento que permite organizar su estudio al
evidenciar contenidos a abordar, bibliograa, evaluaciones y cronograma de acvidades. Finalmente,
para la instución es una manera de coordinar contenidos y evitar la superposición de estos en las
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disntas asignaturas, así como idencar los enfoques epistemológicos, metodológicos y criterios de
evaluación que siguen los profesores.
Planicar, armar un programa es una formulación hipotéca de los aprendizajes que se
pretende lograr (Pérez Hernández et al., 2016). Programar la enseñanza es indispensable para el
buen desarrollo de las acvidades y orientar sus logros. Más allá de la experiencia del docente, es
necesario construir la propuesta, elaborando la estrategia adecuada para los estudiantes y su
contexto parcular. Permite, además, coordinar acciones entre docentes, el trabajo en equipo,
acompañar los logros, las necesidades y dicultades de los alumnos (Davini, 2016).
Conclusiones
En el arranque de este texto, se plantea como una propuesta de análisis a considerar en el
ejercicio de la docencia universitaria, no obstante, se propone la necesidad de estudiar de considerar
puntualizar en la docencia bibliotecológica, en donde surge la necesidad de considerar los siguientes
planteamientos:
a) Respecto a los métodos ulizados para la enseñanza y aprendizaje existen propuestas
amplias, no obstante, tales aportes interesantes en la construcción de un corpus propio están
exentos de la teoría bibliotecológica, más allá de que en la mayoría de los casos, estas
metodologías no hayan sido creadas en el seno de las escuelas de bibliotecología, aspecto
que, no es negavo, sino al contrario, muestra que la propia doctrina puede construirse a
parr de la acvidad interdisciplinaria que contribuye a enriquecer y a dar a endad a una
ciencia social humanista como la nuestra.
b) Es importante reconocer que es imprescindible la formación pedagógica y didácca del
profesorado que ejerce la docencia en bibliotecología, por su valor agregado para el
estudiantado, el cual entenderá que las clases que recibe son frutos del accionar reexivo de
un docente, quien se preocupa por cómo enseñar, cómo involucrarlos acvamente en el
aprendizaje y cómo guiarlos en caso de que alguna dicultad aparezca.
c) El objevo es y será siempre formar bibliotecarios reexivos, pensantes y crícos de la
formación que reciben. Por ello, la planicación es una herramienta de base para saber cómo
encarar un año académico, para saber cómo trabajar los contenidos que serán importantes
para futuros profesionales de la información documental, para entender que ante ciertas
complejidades toda acción que se tome desde la asignatura no será improvisada, sino que el
plan exible y adaptable nos permirá tomar decisiones que sean ecientes y que no afecten
el aprendizaje.
d) Lograr equilibrio entre la teoría y la prácca, desde la perspecva del análisis de la
metodología de enseñanza, permite establecer que no existe un método ideal, sino que la
metodología didácca por excelencia es aquella que es contrastada al ser desarrollada
considerando aspectos como el grupo de estudiantes, con ecacia (medida a través de
evaluaciones a las estrategias por parte del personal docente y el estudiantado) y que genera
aprendizajes signicavos para el futuro desempeño profesional.
e) Planicar, es la antesala a la relación que desarrollaremos con nuestros estudiantes, pero
también la hoja de ruta que deberemos seguir a lo largo de un año académico, por eso su
ejecución bien pensada será una manera de garanzar que el desarrollo de las clases sea
efecvo tanto para la instución, para los docentes y principalmente para el estudiantado.
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f) La presencia de una buena moderación por parte del personal docente, provocará
seguramente que el estudiantado encuentre una manera interacva de construir
conocimientos dando a conocer sus puntos de vista y siendo estos importantes para la
socialización y el aprendizaje con otros. Obviamente, una acvidad de este po debería
culminar con un aporte profesorado, rescatando los principales aportes de cada miembro de
la comunidad estudianl.
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Figuras clave en la evolución de la bibliotecología, gesón del
conocimiento y acceso a la información
Recibido: 10/12/2024
Revisado: 10/02/2025
Aceptado: 15/04/2025
Resumen. La bibliotecología ha evolucionado desde la Angüedad hasta la era digital,
consolidándose como una disciplina clave en la gesón del conocimiento. Figuras como Calímaco,
San Isidoro de Sevilla, Gabriel Naudé, Antonio Panizzi, Melvil Dewey, Paul Otlet y S.R. Ranganathan
desarrollaron sistemas de clasicación y principios organizavos fundamentales. En México, Juan
Bausta Iguíniz, José María de Ágreda y Sánchez, Juana Manrique de Lara y Estela Morales Campos
impulsaron la educación bibliotecaria y la invesgación. Con la digitalización y la inteligencia
arcial, el acceso a la información ha cambiado dráscamente, permiendo la creación de
bibliotecas digitales y nuevos modelos de organización del conocimiento. Sin embargo, las
bibliotecas siguen siendo esenciales para la educación, la preservación cultural y la alfabezación
informacional. Entre los principales desaos actuales se encuentran la equidad en el acceso a la
información, la preservación digital y la implementación éca de la inteligencia arcial. La
bibliotecología connúa expandiéndose más allá de las bibliotecas sicas, integrando herramientas
tecnológicas y promoviendo la democrazación del conocimiento. A medida que evoluciona, la
disciplina debe adaptarse a las nuevas demandas informacionales sin perder su propósito central:
facilitar el acceso y uso adecuado de la información para el desarrollo social y académico.
Palabras clave: Bibliotecología, gesón del conocimiento, historia de las bibliotecas, acceso a la
información, alfabezación informacional.
Key gures in the evoluon of librarianship, knowledge management, and informaon
access
Abstract. Librarianship has evolved from Anquity to the digital age, becoming a key discipline in
knowledge management. Figures such as Callimachus, Isidore of Seville, Gabriel Naudé, Antonio
Panizzi, Melvil Dewey, Paul Otlet, and S.R. Ranganathan developed essenal classicaon systems
and organizaonal principles. In Mexico, Juan Bausta Iguíniz, José María de Ágreda y Sánchez, Juana
Manrique de Lara, and Estela Morales Campos advanced library educaon and research.
Digitalizaon and arcial intelligence have transformed informaon access, enabling digital
libraries and new knowledge organizaon models. However, libraries remain essenal for educaon,
cultural preservaon, and informaon literacy. Key challenges today include equitable access to
informaon, digital preservaon, and ethical arcial intelligence implementaon. Librarianship
connues to expand beyond physical libraries, integrang technological tools and promong
knowledge democrazaon. As the eld evolves, it must adapt to emerging informaonal demands
while maintaining its core purpose: facilitang proper informaon access and use for social and
academic development.
Alejandro Villegas-Muro
Universidad Autónoma de Chihuahua (México)
Villegas-Muro, A. (2025)
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hps://doi.org/10.54167/rei.v3i1.1853
Keywords: Library science, knowledge managment, libraries history, informaon access, Informaon
literacy.
Cómo citar: Villegas-Muro, A. (2025). Figuras clave en la evolución de la bibliotecología, gesón del
conocimiento y acceso a la información. Revista Estudios de la Información, 3(1), 55-65.
hps://doi.org/10.54167/rei.v3i1.1853
Introducción
La bibliotecología es la ciencia que emerge como respuesta ante la creciente demanda de
organización de la información, aquella que es capaz de catalogar, clasicar y preservar los textos de
las diversas ciencias donde quedaron plasmados los hallazgos o interpretaciones de ciencos que
han marcado a la humanidad. Tiene como recinto la biblioteca, espacio que dedicado primeramente
como almacén de libros y que hasta ahora se ha vuelto una endad involucrada en la conservación y
difusión del material bibliográco existente e intangible a través de bases de datos.
La biblioteca ha sido una pieza fundamental en la preservación de la información y una de las
endades que a pesar de su angüedad es necesaria en nuestra sociedad para conocer los diversos,
pero no completos avances del mundo. Con la llegada del internet se temía que la biblioteca fuera
desplazada por los recursos bibliográcos en línea y que ahora esto posiblemente afecte la
recurrencia de estos recintos por el pragmasmo de la inteligencia arcial, por lo tanto es necesario
considerar que la biblioteca es el espacio que funge también como educadora de toda aquella mente
autodidacta, deseosa de conocimiento, que está estrechamente vinculada con la sociedad y la
educación porque lleva una tarea primordial; que conozcan lo que los seres humanos de todas las
latudes han logrado.
Cabe destacar que la biblioteca, no es lo que solía ser, debe recuperar su vigencia y
actualizarse con aquellas herramientas digitales e inteligencias arciales que lejos de amenazar la
existencia de la primeramente enunciada, deben incorporarse para saber de su buen uso a través de
la alfabezación informacional, pero eso ya serán otros temas que competen en otras áreas del
conocimiento. En lo que nos atañe es reconocer que la biblioteca posee una historia interesante,
desde sus primeros bibliotecólogos que cimentaron las bases de lo que hoy se conoce como biblioteca
hasta las guras transdisciplinares que revolucionaron algunas práccas bibliotecológicas y que
gracias a dichos avances algunas sociedades se aventuran a llamarlas ahora centros de información.
Calímaco (c. 310 – c. 240 a.C.)
Bibliotecario y poeta de origen griego, Calímaco trabajó en la Biblioteca de Alejandría, una de
las instuciones más importantes de la angüedad. Su mayor contribución fue la creación de los
Pinakes, una especie de catálogo sistemáco que clasicaba los textos en diferentes categorías
temácas, estableciendo un precedente para la organización bibliográca (
Blum, 1991). Esta
estructura de la cual fue pionero ayudó a los estudiosos a acceder al conocimiento de manera más
eciente.
Su trabajo fue crucial porque, hasta ese momento, los textos se almacenaban sin un criterio
claro de ordenamiento, solamente el alfabéco. Los Pinakes fueron una de las primeras tentavas de
organización sistemáca del conocimiento y pueden considerarse un antecedente de los catálogos
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modernos en bibliotecas (Canfora, 2022). Además, inuyó en el desarrollo de la clasicación
bibliográca en la Edad Media y en los sistemas actuales de metadatos y catalogación digital gracias
al sistema de tablillas o Pinakes. A pesar de que Zenódoto de Éfesos, fue primero en tomar la dirección
de la Biblioteca de Alejandría, Calímaco fue el primero en crear un sistema de organización del
conocimiento, hoy en día, su inuencia se percibe en la arquitectura de la información en bibliotecas
y archivos digitales. La clasicación temáca que él introdujo ene paralelismos con los sistemas
actuales, como la Clasicación Decimal Dewey (CDD) y la Clasicación Decimal Universal (CDU)
(Bales, 2003), por estas razones a Calímaco se le considera el padre de la bibliotecología.
San Isidoro de Sevilla (c. 560 – 636 d.C.)
Fue un obispo hispano que compiló una de las primeras enciclopedias de la historia la
Etymologiae o Emologías. Este monumental trabajo reunió el conocimiento de la época en diversas
disciplinas, organizándolo en veinte libros temácos, lo que inuyó en la estructuración del saber
medieval (Reynolds, 1982).
La obra de las Emologías fue ulizada como material de referencia en monasterios y
escuelas durante la Edad Media, sirviendo como una herramienta educava fundamental. Su
organización del conocimiento inuyó en la manera en que las bibliotecas monáscas clasicaban y
conservaban sus textos. Además, Isidoro promovió la idea de la biblioteca como un centro de
aprendizaje accesible (Cabrera, 2015).
En la actualidad, el trabajo de San Isidoro es relevante para los estudios de clasicación
documental y estructuración del conocimiento, sirviendo de antecedente para las taxonomías
modernas y la curación de contenidos en entornos digitales.
Gabriel Naudé (1600 – 1653)
Bibliotecario nacido en Francia, se le atribuye la revolución de la biblioteca al proponer la
idea de una biblioteca abierta al público. Su obra Cuál es el objevo principal de una biblioteca (1627)
establece principios fundamentales para la organización de bibliotecas, enfazando la accesibilidad y
la selección de materiales con base en criterios ciencos y no solo religiosos (
Linares y Romero,
2017).
Antes de Naudé, las bibliotecas eran en su mayoría colecciones privadas restringidas a élites
intelectuales o eclesiáscas. Su idea de una biblioteca bien organizada y con acceso más amplio
inuyó en el desarrollo de bibliotecas nacionales y públicas en los siglos posteriores (Barbier, 2000).
También defendió la inclusión de textos controversiales y de pensamiento críco, lo que sentó un
precedente para la bibliodiversidad.
Antonio Panizzi (1797-1879)
Fue un bibliotecario italiano que desempeñó un papel crucial en la transformación de la
Biblioteca Británica (Brish Museum Library) en el siglo XIX. Su principal contribución fue la creación
de las 91 Reglas de Panizzi, un sistema detallado para la catalogación de libros que inuyó en los
catálogos modernos (Miller, 1967).
Antes de Panizzi, la catalogación en bibliotecas era inconsistente y desorganizada, lo que
dicultaba la recuperación de información. Sus reglas establecieron estándares de descripción
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bibliográca y promovieron la importancia del acceso público al conocimiento (Savage, 2023). Gracias
a sus esfuerzos, la Biblioteca Británica pasó de ser una colección elista a una instución accesible
para invesgadores y ciudadanos comunes.
Su impacto se percibe hoy en la estandarización de la catalogación en sistemas como el
Formato MARC (Machine-Readable Cataloging) y la Reglas de Catalogación Angloamericanas (AACR),
que evolucionaron hasta la implementación de RDA (Resource Descripon and Access) en la
actualidad (Negrucci, 2001).
Melvil Dewey (1851 – 1931)
Una de las guras más populares e importantes dentro de la bibliotecología; el cual se le
adjudica la creación del sistema de Clasicación Decimal Dewey (CDD), uno de los sistemas de
organización bibliográca más ulizados en el mundo. Su método asigna números a cada disciplina
del conocimiento, permiendo la clasicación lógica y estandarizada de libros en bibliotecas
(Wiegand, 1996) y es el sistema que se sigue usando en múlples bibliotecas escolares, académicas
y especializadas.
Dewey también fue un innovador en la profesionalización de la bibliotecología, fundando la
Escuela de Biblioteconomía de la Universidad de Columbia y promoviendo la educación formal en
este campo (Shera, 1972). Su inuencia no sólo radica en la CDD, sino en su impulso para la creación
de la American Library Associaon (ALA), la cual ayudó a fundar junto con otros bibliotecólogos y que
connua como una instución clave en el ámbito bibliotecario.
La CDD sigue en uso en miles de bibliotecas en todo el mundo, aunque ha sido
complementada con otros sistemas como la Clasicación de la Biblioteca del Congreso (LCC). Su
enfoque en la accesibilidad de la información ha inuido en la organización de bases de datos digitales
y sistemas de recuperación de información (
Miksa, 1998).
Shiyali Ramamrita Ranganathan (1892 – 1972)
Fue un matemáco y bibliotecólogo indio que revolucionó la clasicación bibliográca con
sus Cinco Leyes de la Biblioteconomía y la Clasicación Colonada. Su enfoque lógico y exible permió
la adaptación de sistemas de clasicación a diversas necesidades bibliográcas (Opara, 2017).
Es popular por sus cinco leyes las cuales son fundamentales en la bibliotecología moderna:
(1) los libros son para usarse; (2) a cada lector su libro; (3) a cada libro su lector; (4) ahorre el empo
del lector; y (5) la biblioteca es un organismo en crecimiento.
Paul Otlet (1868 – 1944)
Nacido en Bélgica, es considerado el "Padre de la Documentación" y precursor de la Web
Semánca, lo cual lo consideran en un visionario. Junto con Henri La Fontaine, desarrolló la
Clasicación Decimal Universal (CDU), un sistema derivado de la CDD, pero con mayor exibilidad
para estructuras de conocimiento interconectadas (Rayward, 1994).
Otlet concibió la idea de un sistema global de información, el Mundaneum, donde los datos
estarían organizados y accesibles para toda la humanidad a través de tecnologías emergentes
(Rayward, 2014). Su visión de una "red universal de información" se considera un antecedente del
Internet y la World Wide Web (WWW). Su trabajo sigue inuyendo en la organización del
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conocimiento en entornos digitales. Su enfoque en hipervínculos conceptuales se reeja en los
algoritmos de búsqueda actuales y en los metadatos estructurados que organizan la información en
la web (Wright, 2014).
Estas leyes han inuido en el diseño de servicios bibliotecarios accesibles y en la opmización
de bases de datos y motores de búsqueda (Saja, 2017). Sin embargo, algunos aportes de los
bibliotecólogos no estuvieron propiamente relacionados con el aspecto técnico de la biblioteca, sino
que llegaron más allá, con posturas teóricas que fundamentaron una epistemología en la
bibliotecología y que posteriormente esta fue el cimiento de las ciencias de la información, los autores
Margaret Egan (1905-1959) y Jesse Shera (1903-1982) desarrollaron el concepto de Epistemología
Social, que analiza cómo la sociedad produce, organiza y accede al conocimiento (Hjørland, 2024).
Ambos autores enfazaron que la bibliotecología no es solo una disciplina técnica, sino una ciencia
social con implicaciones en la democracia y la educación. Su trabajo inuyó en el desarrollo de
bibliotecas digitales y sistemas de información, destacando la necesidad de adaptar la información a
los contextos culturales y tecnológicos (Buckland, 1991), por lo tanto la bibliotecología debe ir más
allá que la biblioteca y debe abordar otros fenómenos relacionados con la información, su manejo y
preservación aunque esta fuera de la misma biblioteca, lo cual dicha postura se ve inuenciada en los
estudios de alfabezación informacional y gesón del conocimiento, que buscan democrazar el
acceso a la información en entornos digitales y académicos (Cronin, 2008).
Hasta ahora, este recorrido histórico ha destacado algunas guras que a pesar de que ya no
se encuentran en vida, dejaron un legado memorable y gran fundamentación en las teorías de las
ciencias de información y bibliotecológicas, sin embargo, la bibliotecología posee algunos referentes
mundiales dentro de este ámbito cuyas aportaciones han sido en benecio de preservar y renovar
esta ciencia.
Michael Gorman (1941 -Presente)
Es un bibliotecólogo británico-estadounidense que ha tenido una inuencia signicava en
la bibliotecología moderna, parcularmente en las áreas de catalogación, alfabezación informava
y acceso abierto. Fue presidente de la American Library Associaon (ALA) en 2005 y es conocido por
su postura críca frente a la digitalización sin criterios bibliotecológicos sólidos.
Uno de sus mayores aportes ha sido la formulación de los Ocho Principios de la
Biblioteconomía, que actualizan las ideas de Ranganathan al contexto digital, se propone que se debe
hacer hincapié en la importancia de preservar la integridad de la información, asegurar el acceso
universal y garanzar que las bibliotecas mantengan su rol educavo y social (
Gorman, 2000).
En la actualidad, estas ideas siguen inuyendo en la discusión sobre la éca de la información,
el acceso equitavo al conocimiento y la preservación de los recursos digitales. Su trabajo es esencial
para comprender los desaos que enfrentan las bibliotecas en la era de la inteligencia arcial y la
sobreabundancia de información en línea.
Chrisne L. Borgman (1951 – Presente)
Nacida en Estados Unidos, es considerada una de las bibliotecólogas y ciencas de la
información más inuyentes en la era digital. Su trabajo se ha centrado en la biblioteca digital, los
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datos abiertos y la ciencia de la información, destacando la importancia de la interoperabilidad y el
acceso abierto en la producción de conocimiento (Borgman, 2015).
Esta autora considera que los datos ciencos deben tratarse como bienes públicos y ha
trabajado en la conceptualización de los ciclos de vida de los datos, inuyendo en el diseño de
repositorios digitales y sistemas de gesón de datos ciencos (Borgman, 2007). Su invesgación ha
sido crucial en el desarrollo de infraestructuras de datos abiertos para la ciencia abierta y la
inteligencia arcial. En la actualidad, su trabajo sigue siendo una referencia clave en la alfabezación
en datos, la implementación de estándares para la preservación digital y la promoción de polícas
que faciliten el acceso equitavo a la información en la academia y la industria tecnológica (Tenopir
et al., 2011).
A través de este recorrido se ha visualizado la bibliotecología como un área transdisciplinar y
que a través de los años ha ido evolucionando, desde recintos donde se almacenaban pergaminos,
hasta bibliotecas que poseen espacios de recreación y desarrollan programas para que usuarios
nuevos y no tan nuevos puedan infoalfabezarse y sacar provecho de las herramientas que la
biblioteca pueda proveerles, se ha contemplado la visión de los exponentes más importantes y que
han compardo sus aportaciones para transformar a la biblioteca, la bibliotecología y la ciencia de la
información como las áreas disciplinares que son ahora, pero ¿Qué exponentes relevantes tenemos
en México? Si bien las ciencias de la información es todavía un campo que posee cierto
desconocimiento, hemos tenido algunos exponentes dentro de la bibliotecología que han sido
relevantes para abonar tanto a la formación de profesionales de la información y también la
visibilización de la bibliotecología en el país.
Juan Bausta Iguíniz (1885-1972)
Fue director de la Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía (ENBA). Bausta
Iguíniz estructuró los primeros planes de estudio en biblioteconomía en México, estableciendo una
base sólida para la educación formal en este campo. Además, durante su gesón en la Biblioteca
Iberoamericana, implementó mejoras signicavas en la organización y acceso a los recursos
bibliográcos, promoviendo práccas modernas de gesón bibliotecaria (
Estudillo García, 2011).
José María de Ágreda y Sánchez (1838-1916)
Con un área de profesionalización muldisciplinar fue un reconocido bibliólo y paleógrafo,
Ágreda y Sánchez desempeñó diversos cargos en bibliotecas emblemácas de la Ciudad de México,
como la Biblioteca Nacional, donde colaboró durante más de dos décadas en la conservación y
organización de manuscritos históricos. También su profundo conocimiento sobre libros anguos lo
llevó a contribuir signicavamente en la catalogación y estudio de colecciones bibliográcas,
enriqueciendo el acervo cultural e histórico de México (Suárez, 2019).
Juana Manrique de Lara (1899-1983)
Fue pionera en la educación bibliotecaria en el país, además de ser la primera mexicana en
realizar estudios formales de biblioteconomía en el extranjero, especícamente en la Library School
de la New York Public Library. A su regreso, promovió la creación de bibliotecas públicas y escolares
en México. Además, desarrolló un proyecto para establecer una escuela de formación integral de
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bibliotecarios, idea que, aunque no se concretó durante su empo, sentó las bases para futuras
iniciavas en la formación profesional de bibliotecarios en el país (Añorve, 2006).
Adolfo Rodríguez Gallardo (1942-2020)
Fue una gura clave en el desarrollo de la bibliometría y alfabezación informacional en
México, destacándose como director y fundador del director fundador del Centro Universitario de
Invesgaciones Bibliotecológicas, el cual posteriormente sería el Instuto de Invesgaciones
Bibliotecológicas y de la Información de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIBI-UNAM).
Su trabajo promovió el uso de indicadores bibliométricos para evaluar la producción cienca en el
país y mejorar las estrategias de acceso y uso de la información en bibliotecas académicas,
contribuyendo a la modernización de la gesón documental en las universidades (Rodríguez Gallardo,
2015).
Estela Morales Campos (1943 - Presente)
Su aportación reside en la promoción y desarrollo de la bibliotecología en México,
parcipando acvamente en la formación de profesionales y en la invesgación en este campo. En la
Dirección General de Bibliotecas de la UNAM y en otras instuciones fortaleció la infraestructura
bibliotecaria y promovió la invesgación en ciencias de la información. Morales Campos (2021)
promueve la necesidad de reconocer a cada región de México como diferente en sus necesidades en
el ejercicio de la bibliotecología y las ciencias de la información, ya que en cada caso deben vincularse
los conceptos de información y sociedad.
Impacto de las guras clave en Bibliotecología actual
Las contribuciones de los bibliotecólogos clave continúan impactando de manera
significativa en la bibliotecología actual. Conceptos como la clasificación de la información, la
accesibilidad y la organización del conocimiento han evolucionado para adaptarse a los entornos
digitales. La digitalización, el acceso abierto y la inteligencia artificial han transformado la manera en
que se gestiona el conocimiento, pero los principios de organización y accesibilidad desarrollados por
estos bibliotecólogos continúan como la base de los sistemas de información modernos. Algunos
aspectos más relevantes de las principales influencias ya mencionadas en el contexto bibliotecológico
actual se resumen en la Tabla 1.
Tabla 1. Tabla comparativa de aportaciones e impacto en la Bibliotecología actual
Figura Clave
Aportaciones históricas
Impacto en la bibliotecología actual
Calímaco de Cirene
Creación del primer catálogo
sistemáco (Pinakes)
Base para taxonomías digitales y organización
de información en motores de búsqueda.
San Isidoro de Sevilla
Enciclopedia "Emologías" con
categorización temáca
Modelo conceptual para bases de datos y
estructuración de información digital.
Gabriel Naudé
Promoción del acceso público a
bibliotecas
Precursor del acceso abierto y democrazación
del conocimiento en la web.
Antonio Panizzi
Desarrollo de las 91 Reglas de
Catalogación
Base de estándares de catalogación como
MARC y RDA en bibliotecas digitales.
Melvil Dewey
Creación de la Clasicación Decimal
Dewey (CDD)
Organización de acervos sicos y digitales; base
para sistemas de recuperación de información.
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Figura Clave
Aportaciones históricas
Impacto en la bibliotecología actual
Paul Otlet
Concepto de "Mundaneum" y
Clasicación Decimal Universal
(CDU)
Inspiración para la web semánca y metadatos
en repositorios digitales.
S. R. Ranganathan
Cinco Leyes de la Bibliotecología y
Clasicación Colonada
Aplicación en algoritmos de recomendación y
diseño de sistemas de información accesibles.
Michael Gorman
Ocho Principios de la
Biblioteconomía y éca informava
Debate sobre digitalización éca y preservación
de la integridad de la información.
Chrisne L. Borgman
Invesgación en bibliotecas digitales
y datos abiertos
Desarrollo de polícas de acceso abierto y
alfabezación en datos.
Juan Bausta Iguíniz
Creación de planes de estudio en
biblioteconomía en México
Consolidación de la educación formal en
bibliotecología en América Lana.
José María de Ágreda y Sánchez
Conservación y organización de
manuscritos históricos en México
Base para la preservación documental en
bibliotecas y archivos históricos.
Juana Manrique de Lara
Impulso de la educación
bibliotecaria en México
Formación de bibliotecarios en el país y
promoción de bibliotecas públicas y escolares.
Adolfo Rodríguez Gallardo
Impulso de la bibliometría y
alfabezación informacional
Uso de indicadores ciencos para evaluar la
producción académica y mejorar el acceso a la
información.
Estela Morales Campos
Desarrollo de la invesgación en
bibliotecología en México
Promoción de polícas bibliotecarias y
fortalecimiento de redes de bibliotecas
académicas.
Desaos contemporáneos en la bibliotecología
A pesar de la consolidación de la bibliotecología digital, la disciplina enfrenta una serie de
desafíos en la actualidad los cuales pueden ser abordados a futuro para mejorar la práctica
bibliotecológica y de ahí derivar nuevos métodos que puedan ser de utilidad para optimizar los
procesos en bibliotecas, algunos retos se comentan a continuación:
a) Preservación digital: La preservación digital es un reto crucial debido a la rápida
obsolescencia de los formatos y la sobreproducción de información.
Hedstrom (1998)
advierte que la preservación digital requiere estrategias activas como la migración de
formatos y la emulación de software para garantizar el acceso a largo plazo. Además,
Borgman (2015) destaca que el volumen creciente de datos digitales requiere sistemas de
clasificación automatizados más eficientes para gestionar su relevancia y accesibilidad.
b) Acceso abierto y equidad en la información: El acceso abierto busca reducir barreras
económicas y geográficas en la distribución del conocimiento. Suber (2012) resalta que el
acceso abierto permite que la información académica esté disponible para investigadores de
países en desarrollo, donde los costos de suscripción a revistas científicas son inalcanzables.
Tenopir et al. (2011) subrayan la necesidad de infraestructuras de acceso equitativo para
asegurar la inclusión digital.
c) Ética de la Inteligencia Artificial: La inteligencia artificial en bibliotecas debe evitar sesgos y
garantizar la transparencia. Mittelstadt et al. (2016) analizan cómo los algoritmos pueden
perpetuar prejuicios si no se diseñan con criterios éticos. Floridi y Taddeo (2016) sostienen
que las bibliotecas deben desarrollar principios de "IA responsable" para mejorar la equidad
en la recuperación de información.
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d) Alfabetización Informacional y en Datos: La alfabetización informacional es clave para la
ciudadanía digital. Bruce (1997) define esta área como la capacidad de localizar, evaluar y
utilizar la información de manera efectiva. La alfabetización informativa es de suma
importancia para reducir la brecha digital y visibilizar los numerosos riesgos en internet.
e) Seguridad y Protección de Datos: En un entorno digitalizado, la privacidad es una prioridad.
Solove (2004) argumenta que la recopilación masiva de datos en bibliotecas digitales plantea
riesgos de vigilancia y control. Por otro lado, Nissenbaum (2010) introduce el concepto de
"privacidad contextual", que enfatiza la importancia de manejar los datos de acuerdo con su
contexto y finalidad.
Conclusión
La bibliotecología ha evolucionado de manera signicava a lo largo de la historia, pasando
de ser una disciplina centrada en la conservación de libros a converrse en un campo de estudio
fundamental para la organización del conocimiento y el acceso a la información. Desde las primeras
bibliotecas de la angüedad hasta los modernos centros de información, la función del bibliotecólogo
ha sido clave en la preservación, clasicación y difusión del conocimiento.
A lo largo del empo, guras como Calímaco de Cirene, San Isidoro de Sevilla, Gabriel Naudé,
Antonio Panizzi, Melvil Dewey, Paul Otlet y S. R. Ranganathan han sentado las bases de la
bibliotecología moderna, desarrollando sistemas de clasicación, principios organizavos y modelos
de acceso a la información que connúan vigentes en la actualidad. Su legado ha permido que las
bibliotecas se transformen en espacios accesibles para todos, adaptándose a las nuevas necesidades
de la sociedad.
En la era digital, la bibliotecología sigue evolucionando con la integración de tecnologías
como bases de datos más extensas, nuevas inteligencias arciales y variedad de herramientas de
bibliometría, lo que ha impulsado la creación de bibliotecas digitales y nuevos modelos de gesón
del conocimiento. A pesar de la digitalización, las bibliotecas siguen siendo esenciales para la
educación, la invesgación y la preservación cultural, desempeñando un papel fundamental en la
alfabezación informacional y la democrazación del acceso al conocimiento.
En adición, en México, guras como José María de Ágreda y Sánchez, Juana Manrique de
Lara, Juan Bausta Iguíniz, Adolfo Rodríguez Gallardo y Estela Morales Campos, han contribuido al
desarrollo de la bibliotecología a nivel nacional, fortaleciendo la educación y promoviendo la
invesgación en este campo. Gracias a estos aportes, la bibliotecología connuará consolidándose
como una disciplina esencial en la gesón del conocimiento y la información a nivel global.
Sin embargo, el avance tecnológico y las transformaciones digitales han traído consigo nuevos
desaos que los bibliotecólogos deben afrontar con estrategias innovadoras. La automazación e
inteligencia arcial están redeniendo la manera en que se organiza y recupera la información, lo
que requiere una actualización constante en competencias digitales. La preservación digital sigue
siendo un reto crucial, demandando polícas que garancen la accesibilidad de documentos en el
futuro. Además, la alfabezación informacional y en datos se ha converdo en una responsabilidad
clave para los bibliotecólogos, quienes deben guiar a los usuarios en la interpretación críca de la
información en un entorno saturado de datos.
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También el acceso abierto y la equidad en la información deben ser fundamentales en la
bibliotecología, y es imperavo seguir trabajando en la eliminación de barrera de acceso a la
información y desarrollar técnicas para garanzar el conocimiento universal. Asimismo, la protección
de la privacidad y la seguridad de los datos exigen un marco éco sólido que proteja los derechos de
los usuarios en un entorno digital en constante cambio.
Finalmente, la bibliotecología debe mantenerse como una disciplina adaptable y en
constante evolución. Integrar las contribuciones de las guras históricas con las innovaciones
tecnológicas permirá que las bibliotecas connúen como espacios de conocimiento accesible,
preservación cultural y aprendizaje connuo. Los bibliotecólogos del futuro enen el reto de
combinar tradición y modernidad para consolidar la función de las bibliotecas en la sociedad digital
del siglo XXI.
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ENSAYO
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2025 | Revista Estudios de la Información, 3(1), 66-74.
hps://doi.org/10.54167/rei.v3i1.1854
La inuencia mediáca en el anime en México
Recibido: 23/02/2025
Revisado: 18/03/2025
Aceptado: 25/05/2025
Resumen. El anime ha sido moldeado por los medios de comunicación, que han desempeñado un
papel clave en su difusión y en la percepción social de sus narravas y audiencias. En sus inicios,
enfrentó resistencia y censura en diversas regiones, incluido México, debido a estereopos y
preocupaciones morales promovidas por los medios masivos. No obstante, con la llegada de nuevas
plataformas digitales, el anime ha experimentado una expansión sin precedentes, transformándose
en un fenómeno global. Este ensayo analiza la evolución del anime en los medios, desde su
esgmazación en los años 90 hasta su consolidación como una industria cultural inuyente, se
disngue el papel de la televisión, el internet y las plataformas de streaming en la transformación
de su imagen y consumo.
Palabras clave: Anime, medios de comunicación, globalización, censura, plataformas digitales.
The media influence on anime in Mexico
Abstract. Anime has been shaped by the media, which have played a key role in its dissemination
and in shaping social perceptions of its narratives and audiences. Initially, it faced resistance and
censorship in various regions, including Mexico, due to stereotypes and moral concerns promoted
by mass media. However, with the advent of new digital platforms, anime has experienced
unprecedented expansion, transforming into a global phenomenon. This essay analyzes the
evolution of anime in the media, from its stigmatization in the 1990s to its consolidation as an
influential cultural industry, highlighting the role of television, the internet, and streaming platforms
in transforming its image and consumption.
Keywords: Anime, media, globalizaon, censorship, digital plaorms.
Cómo citar: Grajeda-Mendoza, C. A. (2025). La inuencia mediáca en el anime en México. Revista
Estudios de la Información, 3(1), 66-74. hps://doi.org/10.54167/rei.v3i1.1854
Introducción
El anime, como expresión de la industria cultural japonesa, ha experimentado un proceso
de difusión y adaptación que ha sido ampliamente condicionado por los medios de comunicación.
Desde su llegada a la televisión occidental en los años 60, ha sido objeto de múltiples debates en
torno a su impacto social, su representación mediática y su accesibilidad para diferentes audiencias
(García Núñez y García Huerta, 2014). En el contexto mexicano, su expansión acelerada en los años
90 estuvo acompañada por un fenómeno de estigmatización y censura, derivado de discursos
mediáticos que lo asociaban con valores percibidos como inapropiados o con movimientos contra-
Carlos Alberto Grajeda-Mendoza
Universidad Autónoma de Chihuahua (México)
Grajeda-Mendoza, C. A. (2025)
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contraculturales, causa restricciones en su contenido y una percepción ambivalente en la sociedad
(Romero, 2014; Carrillo Balderrama, 2016).
Este ensayo examina la evolución del anime en los medios de comunicación y su influencia
en el consumo cultural global, es relevante cómo distintas plataformas han influido en su percepción,
apropiación y distribución. Se aborda el papel de la televisión, los medios impresos y digitales, así
como las plataformas de streaming, en la consolidación del anime como un fenómeno de masas. La
transición de este producto cultural de un nicho especializado a una presencia dominante en la
cultura popular ha sido posible gracias a la adaptación de los medios a nuevas dinámicas de consumo,
incentiva su comercialización y legitimación dentro de la industria del entretenimiento (Lamarre,
2018; Meo, 2019).
Los medios masivos han sido determinantes no solo en la difusión del anime, sino también
en la construcción de su significado dentro del imaginario colectivo. A través de la televisión, el
internet y las plataformas digitales, el anime ha trascendido sus orígenes nacionales para integrarse
en procesos de hibridación cultural, en los que sus elementos narrativos y estéticos se han fusionado
con expresiones locales, dando lugar a nuevas identidades y dinámicas de consumo (Chaisatit, 2022;
Coca Izaguirre, 2023). Este manuscrito explora la manera en que los medios han funcionado como
motores de influencia en la consolidación del anime en México, desde su censura y marginación
inicial hasta su reconocimiento como parte del ecosistema cultural contemporáneo.
La televisión y la primera difusión del anime en occidente
Los medios de comunicación desempeñaron un papel fundamental en la difusión del anime
fuera de Japón, simplifica su llegada a diversas audiencias y establece su percepción social. Desde los
años 60 y 70, series como
Astroboy (1963) y Mazinger Z (1972) fueron transmitidas en distintos
países, aunque con modificaciones y censura para adecuarlas a las normativas locales (Lamarre,
2018). En México, el anime comenzó a emitirse en televisión abierta en la década de 1970, pero su
consolidación como un fenómeno cultural de masas ocurrió en los años 90 con títulos como Dragon
Ball, Los Caballeros del Zodiaco y Sailor Moon, transmitidos por Televisa y TV Azteca (García Núñez y
García Huerta, 2014; Romero, 2020).
A pesar de su popularidad, la presencia del anime en la televisión mexicana no estuvo exenta
de controversias. Durante la década de los 90, los medios masivos contribuyeron a su estigmatización
al asociarlo con valores "contrarios a la moral", fomenta discursos alarmistas sobre sus contenidos y
da a lugar una percepción negativa entre sectores conservadores (Romero, 2014; Gutiérrez Lizardi,
2018). Este fenómeno formó parte de un contexto más amplio de censura mediática, donde cualquier
producción con temáticas oscuras o simbología ambigua era vista como un posible riesgo para la
juventud (Carrillo Balderrama, 2016; Romero, 2020).
Como resultado de esta estigmatización, muchas series sufrieron ediciones y censura en sus
emisiones televisivas, reformula diálogos, suprime escenas y adecua el contenido a las expectativas
de los estándares de programación infantil (Romero Quiroz, 2020). Sin embargo, estas restricciones
no impidieron el crecimiento de la comunidad de seguidores, quienes encontraron maneras
alternativas de acceder al anime sin censura, ya sea a través de la piratería o mediante páginas
emergentes en internet (Meo, 2019).
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A pesar de la censura, la televisión continuó como el principal medio de difusión del anime
hasta la década de 2000. Canales especializados como Locomotion, Cartoon Network y Animax
fueron clave en la diversificación del contenido, al introducir series más complejas y dirigidas a
públicos adolescentes y adultos, lo que amplió la percepción del anime como un producto cultural
legítimo y no únicamente como entretenimiento infantil (Gómez, 2015; Lamarre, 2018). Además,
programas como Caritele y Nintendomanía desempeñaron un rol importante en la normalización del
anime, ayuda a su aceptación social dentro de la cultura televisiva mexicana (Gómez, 2015).
Entonces, la televisión no solo funcionó como la puerta de entrada del anime en México, sino
que también actuó como un espacio donde se definieron los límites de su aceptación cultural.
Mientras que su emisión en televisión abierta permitió su masificación, las narrativas mediáticas
influyeron en la manera en que fue percibido, varía entre su reconocimiento como una forma de
entretenimiento legítima y su estigmatización como contenido problemático. Este doble discurso
marcó la relación entre el anime y los medios de comunicación, determina un precedente para su
posterior expansión a través de plataformas digitales y su consolidación como parte del consumo
cultural contemporáneo (Romero, 2014; Romero, 2020).
El internet y la reconguración del consumo del anime
La llegada del internet marcó un punto de inflexión en la difusión y el consumo del anime,
redefine la relación entre este producto cultural y los medios de comunicación. A finales de los años
90 e inicios de los 2000, el desarrollo de foros de discusión y páginas de descarga permitió a los
fanáticos acceder a contenido que antes dependía exclusivamente de la televisión, muchas veces en
su versión original sin censura. Esto democratizó la distribución del anime y debilitó la hegemonía de
las cadenas televisivas como principales mediadoras del contenido (Sánchez Mariles y García Macias,
2007; Gutiérrez Lizardi, 2018).
Uno de los cambios más significativos fue la proliferación de los fansubs, comunidades de
seguidores que subtitulaban y distribuían anime en línea. Gracias a estas redes, se amplió la
diversidad de títulos y géneros accesibles al público hispanohablante, fortaleciendo la identidad de
la comunidad otaku en México y otros países de habla hispana (Meo, 2019; Durán, 2023). Asimismo,
las redes sociales emergentes como MySpace y Facebook, y posteriormente plataformas como
YouTube y Twitter, facilitaron la difusión de información, la organización de eventos y la
consolidación de espacios de interacción entre los fanáticos del anime, otorgándole una mayor
presencia en el ámbito cultural global (Juárez, 2017; Camacho Quiroz, 2021).
A pesar de esta transformación digital, los medios tradicionales no dejaron de influir en la
percepción del anime. A principios de los 2000, algunos sectores de la prensa continuaron difunde
discursos que lo clasificaban como un entretenimiento infantil o, en el extremo opuesto, como un
producto con contenidos inapropiados para audiencias jóvenes, consolida estereotipos que
persistieron durante varios años (Devir Américas, 2024; Romero, 2020). No obstante, el auge de las
plataformas de streaming como Crunchyroll y Netflix significó un cambio estructural en la industria
del anime, al ofrecer acceso legal y simultáneo a estrenos japoneses, elimina intermediarios y afianza
un modelo de distribución digitalizado (Lamarre, 2018; Durán, 2023).
Este proceso de digitalización permitió que el anime pasara de ser un fenómeno de nicho a
un producto de entretenimiento globalizado, respaldado por grandes compañías y normalizado
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dentro de la cultura audiovisual contemporánea. Plataformas como Netflix han invertido en la
producción de anime original, incrementa su visibilidad y legitimidad como una forma narrativa válida
a nivel internacional (Meo, 2019; Coca Izaguirre, 2023). Además, la disponibilidad de doblajes y
subtítulos en español latino ha facilitado la apropiación del anime por parte del público
hispanohablante, aumenta su integración en el mercado mexicano y latinoamericano (Gómez, 2015;
Camacho Quiroz, 2021).
Este fenómeno ha ido acompañado de un proceso de hibridación cultural, en el cual
elementos del anime se han fusionado con expresiones locales. Un ejemplo de ello es la adopción de
términos japoneses como kawaii o senpai en el lenguaje juvenil, así como la expansión del cosplay y
la realización de convenciones especializadas, que han fortalecido la identidad de los seguidores del
anime en México (Romero Ávila, 2014; Gutiérrez Lizardi, 2018). Asimismo, el anime ha penetrado en
la mercadotecnia y el comercio, con la presencia de figuras coleccionables, promociones en
productos de consumo masivo y adaptaciones que lo vinculan con referencias locales (Gómez, 2015;
Coca Izaguirre, 2023).
Por lo tanto, el internet y las plataformas digitales han redefinido la relación entre el anime
y sus consumidores, permite un acceso más libre y sin restricciones impuestas por los medios
tradicionales. La descentralización de su distribución ha facilitado la diversidad de contenido y ha
contribuido a su normalización dentro de la cultura global. A medida que el anime sigue
expandiéndose en plataformas de streaming y redes sociales, su influencia en la identidad cultural
mexicana se expande, revela que su presencia en el imaginario colectivo trasciende su origen japonés
para convertirse en un fenómeno de alcance internacional (Meo, 2019; Romero, 2020; Camacho
Quiroz, 2021).
El rol del anime en la construcción de idendades juveniles en México
Más allá de su función como producto de entretenimiento, el anime ha desempeñado un
papel clave en la construcción de identidades juveniles en México, influenciado en gran medida por
los medios de comunicación y la información que circula sobre esta industria cultural. Arias Álvarez
et al. (2020) comentan que los valores transmitidos en el anime, como la perseverancia, la amistad y
el esfuerzo, han impactado la forma en que los seguidores perciben su vida, sus aspiraciones y su
sentido de pertenencia a una comunidad global. A través de la representación de personajes con
historias de superación y narrativas que enfatizan la lucha contra la adversidad, los jóvenes han
encontrado en el anime un espacio de identificación que trasciende el consumo pasivo de contenido
y se convierte en una influencia significativa en sus formas de pensar y actuar las cuales han sido
trasmitidas y perpetuadas por los medios de comunicación, desde la televisión hasta las plataformas
digitales.
En adición, los medios han modelado la percepción del anime, al principio encasillándolo
como una forma de animación infantil o exótica, y posteriormente reconociéndolo como un
fenómeno cultural con un impacto genuino en la juventud. En sus primeras décadas en México, el
anime fue transmitido en televisión abierta con doblajes y adaptaciones que modificaban el
contenido original para ajustarlo a los estándares culturales y de censura de la época (Durán, 2023).
Sin embargo, con el auge del internet y el acceso a plataformas de streaming, los espectadores han
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podido consumir anime en su formato original con traducciones más fieles, lo que ha fortalecido la
conexión con los valores y las narrativas que ofrece (Meo, 2019).
La identificación con personajes y tramas ha llevado a algunos espectadores a adoptar
comportamientos, estilos de vida e incluso aspiraciones profesionales inspiradas en la cultura
japonesa. Esto se evidencia en la proliferación de actividades como el cosplay, la práctica del idioma
japonés, la incorporación de costumbres asociadas al anime (como festivales temáticos o expresiones
lingüísticas) y la participación en comunidades especializadas que refuerzan el sentido de
pertenencia a una identidad otaku (Romero, 2020). La construcción de esta identidad no solo ocurre
en espacios físicos, sino también en entornos digitales, donde las redes sociales y foros han permitido
la formación de comunidades en las que los seguidores comparten experiencias, recomiendan
contenido y construyen un discurso propio sobre el anime (Camacho Quiroz, 2021).
En este sentido, el anime ha servido como un espacio de resistencia cultural frente a las
narrativas tradicionales impuestas por los medios occidentales. La preferencia por el anime sobre las
producciones locales o estadounidenses refleja una búsqueda de contenido que se percibe como
más auténtico y cercano a las experiencias de los jóvenes, brinda historias que exploran temas como
la introspección, el sentido del deber y la lucha por los sueños, valores que muchas veces no se
encuentran con la misma profundidad en otros productos audiovisuales (Juárez, 2017). Esta
resistencia también se refleja en el hecho de que los medios tradicionales han intentado capitalizar
la popularidad del anime mediante su inclusión en plataformas comerciales, prueba que su impacto
ha trascendido el ámbito del nicho para integrarse en la cultura audiovisual dominante (Gómez,
2015).
Además, la circulación de información sobre el anime ha generado una mayor conciencia
sobre su diversidad de géneros y temáticas, aclara la idea de que es un contenido exclusivamente
infantil. Gracias a la proliferación de artículos, videos y debates en plataformas como YouTube,
TikTok y Twitter, los seguidores del anime han logrado posicionar sus intereses en la agenda
mediática, ha promovido el reconocimiento del anime como una expresión artística legítima (Durán,
2023). La accesibilidad a estos espacios de discusión ha permitido que los jóvenes se apropien del
anime no solo como un producto de consumo, sino como una parte integral de su identidad, moldea
su estética, sus valores y su forma de interactuar con el mundo.
Entonces, el anime no solo ha transformado la forma en que los jóvenes mexicanos
consumen medios, sino que también ha redefinido sus identidades a través de un proceso de
apropiación cultural facilitado por los medios de comunicación y las tecnologías de la información.
Su impacto en la juventud va más allá del entretenimiento: representa una fuente de inspiración, una
vía de exploración identitaria y un espacio de resistencia frente a los discursos culturales
hegemónicos. A medida que el acceso a contenidos se diversifica y la comunidad otaku sigue
expandiéndose, el anime ha desempeñado un papel central en la construcción de nuevas formas de
identidad y expresión cultural en México (Meo, 2019; Romero, 2020; Camacho Quiroz, 2021).
La expansión del anime y su impacto económico y turísco en México
El crecimiento del anime en México no solo ha transformado las prácticas culturales y el
consumo audiovisual, sino que también ha generado importantes implicaciones económicas. La
difusión del anime a través de los medios de comunicación y las plataformas digitales ha impulsado
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la creación de una industria local que abarca desde la comercialización de productos hasta la
organización de eventos especializados. La mercantilización del anime ha fortalecido un ecosistema
económico en el que participan no solo grandes empresas, sino también pequeños emprendedores
que ven en el fandom otaku una oportunidad de negocio (Meo, 2019; Romero, 2020).
Uno de los factores clave en este crecimiento ha sido el papel de los medios en la promoción
y validación del anime como una forma de entretenimiento legítima. Durante los años 90 y 2000, la
presencia del anime en televisión abierta incentivó el auge de productos licenciados, desde juguetes
hasta ropa temática, ha generado una nueva demanda de mercancía basada en personajes icónicos
de series populares. Con la llegada del internet y el acceso a plataformas de streaming, este consumo
se diversificó aún más, deja que los seguidores adquirieran productos especializados en línea y que
se consolidaran comunidades de compra-venta en redes sociales y tiendas digitales (Camacho Quiroz,
2021; Durán, 2023).
Eventos como la TNT Expo Manga Cómic, Conque y Mole Comic Con han crecido
exponencialmente en los últimos años, ha atraído no sólo a fanáticos del anime y el manga, sino
también a empresarios y marcas internacionales interesadas en capitalizar la popularidad del
fenómeno Otaku. En estos espacios, los medios desempeñan un papel crucial, ya que la cobertura en
televisión, radio e internet ha convertido a estas convenciones en eventos masivos con impacto en
la industria del entretenimiento (Romero, 2020; Juárez, 2017). Además, estos eventos han
fomentado la profesionalización del cosplay, una práctica que ha evolucionado de un simple
pasatiempo a una actividad con valor comercial y cultural, en la que los participantes generan
ingresos a través de patrocinios, colaboraciones y concursos patrocinados por marcas globales (Meo,
2019).
Otro aspecto fundamental del impacto económico del anime es su papel en el turismo
cultural. Japón ha implementado estrategias gubernamentales como Cool Japan, un programa que
busca posicionar al anime y al manga como elementos clave en la promoción del país a nivel
internacional. A través de la exportación de productos culturales y la creación de rutas turísticas
basadas en escenarios de anime, Japón ha logrado atraer a millones de visitantes extranjeros
motivados por el deseo de conocer los lugares que inspiran sus series favoritas (Chaisatit, 2022).
Este fenómeno también se ha reflejado en México, donde se ha observado un creciente
interés por viajar a Japón con el propósito de experimentar de primera mano la cultura otaku. Los
medios de comunicación han desempeñado un papel determinante en este proceso, ya que la
difusión de documentales, reportajes y videos en redes sociales sobre la cultura del anime en Japón
ha despertado la curiosidad y el deseo de explorar los espacios físicos que han dado vida a los mundos
animados. Las agencias de viajes han respondido a esta demanda brinda paquetes especializados,
que incluyen visitas a Akihabara (el barrio tecnológico y otaku de Tokio), museos de anime y estudios
de animación como Ghibli y Toei Animation (Romero, 2020; Coca Izaguirre, 2023). Además, el turismo
relacionado con el anime no solo se ha limitado a los viajes a Japón, sino que también ha generado
circuitos locales en México. Ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey han visto un
auge en la apertura de cafeterías temáticas, tiendas especializadas y eventos inspirados en la cultura
japonesa (Durán, 2023).
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Los medios digitales han reforzado aún más este fenómeno, facilita el acceso a información
sobre convenciones, productos exclusivos y experiencias de turismo otaku. Las redes sociales y
plataformas como YouTube, TikTok e Instagram han permitido que influencers especializados en
anime compartan sus experiencias de viaje, recomendaciones de productos y análisis de la industria,
influyendo en el consumo y la planificación de viajes de miles de seguidores (Camacho Quiroz, 2021;
Juárez, 2017).
El impacto del anime en México ha trascendido el ámbito cultural para convertirse en un
motor económico impulsado por la globalización, los medios de comunicación y la digitalización de
la información. Desde la creación de eventos masivos hasta la expansión del turismo otaku, el anime
ha demostrado ser un fenómeno con implicaciones comerciales significativas. La mercantilización del
fandom y la diversificación del consumo han generado un ecosistema económico que beneficia a
diversas industrias, desde el entretenimiento hasta el comercio minorista.
Asimismo, el papel de los medios ha sido determinante en la expansión del anime como un
fenómeno económico, pues han actuado como difusores de contenido, legitimadores de tendencias
y facilitadores de información sobre experiencias relacionadas con el anime. A medida que esta
industria genera, es probable que México continúe consolidándose como un mercado clave en la
cultura otaku global, donde la conexión entre medios, información y consumo reformula las
dinámicas económicas del anime en los próximos años (Meo, 2019; Romero, 2020; Chaisatit, 2022).
Conclusión
De acuerdo a la revisión de contenido previamente descrita, se propicia el desarrollo de un
conjunto de conclusiones basadas cada una en las visiones de diversos autores:
a) El anime ha transitado de ser un contenido marginado y sujeto a censura en los medios
tradicionales a convertirse en un fenómeno global respaldado por plataformas digitales. Si
bien la televisión desempeñó un papel crucial en su introducción al público mexicano,
también fue responsable de su estigmatización inicial. Con la llegada del internet y la
expansión de los servicios de streaming, el acceso al anime se ha democratizado, hace posible
una mayor diversidad de contenidos y audiencias y consiente su integración en la cultura
popular de forma más natural y sin intermediarios restrictivos (Meo, 2019; Camacho Quiroz,
2021).
b) En la actualidad, los medios de comunicación han cambiado su narrativa en torno al anime,
pasando de la censura y la desconfianza a su promoción como una industria cultural con
impacto global. Este cambio evidencia cómo las transformaciones tecnológicas han
redefinido la relación entre los productos culturales y su difusión, faculta que el anime deje
de ser percibido como un contenido de nicho para consolidarse como una forma legítima de
entretenimiento a nivel internacional (Coca Izaguirre, 2023; Durán, 2023).
c) El impacto de los medios en la evolución del anime en México ha sido determinante tanto en
su aceptación social como en la transformación de su significado cultural. Mientras que en
sus primeras etapas la televisión introdujo el anime a las audiencias mexicanas bajo un marco
de censura y estereotipos, la digitalización de contenidos permitió una reevaluación de su
valor artístico y narrativo. Este proceso de descentralización y expansión ha llevado al anime
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a consolidarse como una de las principales expresiones del consumo audiovisual
contemporáneo en el país (Gutiérrez Lizardi, 2018; Romero, 2020).
d) La globalización y el papel de los medios digitales han facilitado un proceso de hibridación
cultural en el que la estética, el lenguaje y los valores narrativos del anime han sido
apropiados y reinterpretados dentro del contexto mexicano. Expresiones en japonés, el uso
del cosplay, el auge de convenciones especializadas y la incorporación de referencias del
anime en la mercadotecnia nacional reflejan su integración en la identidad cultural de los
consumidores (Sánchez Mariles y García Macias, 2007; Romero, 2014).
e) El anime ha dejado de ser un producto marginal para convertirse en un fenómeno cultural
profundamente arraigado en México, impulsado en gran medida por su difusión en los
medios de comunicación. A medida que el anime continúa expandiéndose, su influencia en
la identidad juvenil, la moda, el lenguaje y el consumo cultural sigue en aumento, potencia
su papel en la construcción de nuevas formas de identidad y expresión dentro del panorama
cultural mexicano y global (Gómez, 2015; Juárez, 2017; Camacho Quiroz, 2021).
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De bibliotecarios académicos a bibliotecarios de datos: Los
desaos de la Ciencia de Datos en nuestra profesión
Recibido: 28/02/2025
Revisado: 07/03/2025
Aceptado: 15/05/2025
Resumen. Gracias a la evolución tecnológica y al desarrollo de la ciencia, así como a los avances en
los campos de la estadísca y la computación, ha surgido el área de la ciencia de los datos, la cual
ha transformado la manera en que se observan y usan los datos en cualquiera de las áreas de trabajo.
En este ensayo, que sigue una metodología de invesgación documental descripva, se plasman
algunas de las aplicaciones de la Ciencia de Datos en bibliotecas académicas y se brindan sugerencias
de cómo el bibliotecario académico puede comenzar su transformación en un bibliotecario de datos,
que haga frente a los retos planteados por el nuevo escenario laboral, tanto como una demanda
inminente, así como desde la perspecva de programas de educación formal e informal (en México
en parcular y en el extranjero en general), lo que provoca una reexión sobre la necesidad de
cambios curriculares en la disciplina. El documento concluye ofreciendo una serie de
recomendaciones, basadas en perspecvas de diversos autores, respecto a los aspectos
prominentes de la Ciencia de Datos en bibliotecas académicas, complementando la propuesta con
dos aspectos importantes a considerar: las tendencias en el campo de la Ciencia de Datos
relacionadas con la bibliotecología y la educación, así como, las limitaciones que se enfrentan en el
campo profesional, mismas que inhiben la incorporación del análisis de datos, de forma rápida y
efecva, de tal manera que no exista rezago en comparación con otros campos del saber humano.
Palabras clave: Bibliotecario de datos, ciencia de datos aplicada a bibliotecas, desarrollo profesional,
minería de datos, bibliotecas académicas.
From academic librarians to data librarians: The challenges of data science in our
profession
Abstract. Thanks to technological evolution and the development of science, as well as advances in
the fields of statistics and computing, the field of data science has emerged, transforming the way
data is observed and used in every area of work. This essay, which follows a descriptive documentary
research methodology, outlines some of the applications of data science in academic libraries and
offers suggestions on how academic librarians can begin their transformation into data librarians,
addressing the challenges posed by the new work environment, both as an imminent demand and
from the perspective of formal and informal education programs (in Mexico in particular and abroad
in general), prompting reflection on the need for curricular changes in the discipline. The document
concludes by offering a series of recommendations, based on the perspectives of various authors,
regarding the prominent aspects of data science in academic libraries, regarding the prominent as-
Gabriela Mendoza-Guillén
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pects of data science in academic libraries, complemenng the proposal with two important aspects
to consider: the trends in the eld of data science related to library science and educaon, as well as
the limitaons faced in the professional eld, which inhibit the incorporaon of data analysis, quickly
and eecvely, in such a way that there is no lag compared to other elds of human knowledge.
Keywords: Data librarian, data science applied to libraries, professional development, data mining,
academic libraries.
Cómo citar: Mendoza-Guillén, G. (2025). De bibliotecarios académicos a bibliotecarios de datos: Los
desaos de la Ciencia de Datos en nuestra profesión. Revista Estudios de la Información, 3(1), 75-88.
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Introducción
Una constante en la existencia humana es el imperavo del uso de la información. Nos resulta
necesaria inclusive para las tareas más triviales. Gracias a la evolución tecnológica y el desarrollo de
la ciencia, la candad de información producida ha ido en aumento, como profesionales del área
hemos sido tesgos de tal hecho. Lo anterior, aunado a los avances en los campos de la estadísca y
la computación, ha movado el surgimiento de una nueva área del conocimiento denominada Data
Science o Ciencia de Datos. Esto representa una dinámica social actual caracterizada por la
experimentación constante de cambios, mismos que por su naturaleza suceden de manera pronta y
se dispersan demasiado rápido en grandes masas poblacionales.
Debe reconocerse que desde empos ancestrales la humanidad ha experimentado cambios
y ha recurrido tanto a la consulta como a la generación de información, sin embargo, los cambios
paradigmácos de empo atrás sucedían de forma lenta y espaciada, esto provocado principalmente
por la ausencia de mecanismos ecientes de gesón de datos e información, la ausencia de
tecnologías ecientes e incluso, tales condiciones sucedían en razón de las condiciones
socioeconómicas de las disntas regiones geográcas del mundo (donde los datos y la información
realmente observaban una condición de segregación social según su acceso, uso y aplicación). La
condición actual es diferente, ya que además de suceder un acceso rápido a los datos y la información,
han desaparecido diversas fronteras, imaginarias y reales, para generar mecanismos ecientes de
almacenamiento y distribución de datos.
Cada día, los datos crecen en forma exponencial en todos los campos del saber humano,
surgiendo con ello la necesidad de generar mecanismos de gesón de información que permitan el
análisis rápido de enormes candades de datos para la toma efecva de decisiones, lo cual ayudaría
en gran medida a prevenir situaciones. De todo ello, surge la necesidad de sistemazar datos y,
además, permite se permite la posibilidad de idencar patrones de comportamiento tanto de
situaciones pasadas, como presentes y futuras, estas úlmas basadas en el uso del análisis predicvo.
Todo ello, sin lugar a dudas, ha provocado la necesidad de que los perles curriculares profesionales
se vean posivamente afectados hacia un cambio adaptavo a las nuevas realidades.
La Comunidad Global de Gesón de Datos (DAMA) señala en su Data Management Body of
Knowledge (
DAMA Internaonal, 2017) que la Ciencia de Datos ha sido considerada como un término
de moda desde principios de la década del 2000. El concepto y sus implicaciones “no son
comprendidos, o al menos existe poco consenso con respecto a su signicado”. La Ciencia de Datos
ha exisdo por largo empo: “solía llamársele estadísca aplicada”. Sin embargo, hasta hace poco,
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“el análisis a profundidad de los datos había sido limitado por la tecnología”. La capacidad para
explorar patrones de datos ha evolucionado rápidamente en el úlmo siglo con el arribo del big data
y las tecnologías que lo apoyan (DAMA Internaonal, 2017, p. 497). La Ciencia de Datos combina la
extracción de datos, el análisis estadísco y el aprendizaje automáco con capacidades de integración
y modelado de datos, para construir modelos predicvos que exploren patrones de contenido de
datos. Y para el desarrollo y valoración de tales modelos predicvos, el analista emplea el método
cienco (DAMA Internaonal, 2017). En sí, el objevo principal de la Ciencia de Datos es la aplicación
de diversos métodos y técnicas para la obtención de conocimiento a parr del análisis de datos.
De acuerdo con Burton y Lyon (2017), la Ciencia de Datos ha transformado los sectores del
comercio, la salud y el gobierno y connuará inuyendo en la transformación de otros sectores, sobre
todo aquellos que busquen opmizar sus procesos y mejorar su toma de decisiones. El sector
educavo, del cual dependen las bibliotecas académicas, no es la excepción, donde se observa el
rápido posicionamiento de dos conceptos vinculados tanto a la minería de datos como al campo
educavo: (1) Educaonal Data Mining (EDM), basado en el análisis de datos académicos pata
predecir comportamientos e idencar nuevas práccas para mejorar situaciones educavas (Lemay
et al., 2021), inuyendo en el desarrollo curricular y desaos en el campo cienco (Papadogiannis
et al., 2024), así como, mejorar métodos de enseñanza, habilidades de interacción o condiciones de
aprendizaje (Ampadu, 2023; Collier et al., 2024); (2) Learning Analycs (LA), el cual estudia un campo
más especíco que al anterior concepto, ya que se ocupa especícamente de situaciones vinculadas
al aprendizaje y la enseñanza, especialmente centrado en estudiantes y docentes, teniendo como
punto focal de estudio, sus comportamientos, parcipación y rendimiento (Bienkowski et al., 20212;
Azevedo y Azevedo, 2021; Lemay et al., 2021).
La empresa Wiley & Sons Inc. ha realizado sondeos entre bibliotecarios académicos de
manera periódica para conocer cuáles son los principales retos a los que se deben enfrentar en sus
áreas laborales. En uno de los úlmos reportes se idencó la necesidad de que estos profesionales
de la información comprendan las tendencias de invesgación y el rol que deben desempeñar dentro
del ciclo de invesgación (
Cheng, 2016). También es indispensable el desarrollo de nuevos conjuntos
de habilidades, como lo es la gesón de datos, para que los bibliotecarios se mantengan a la
vanguardia de las tendencias de invesgación y proporcionen a los usuarios mejores servicios.
Asimismo, se indica que se debe mejorar la administración de las operaciones de la biblioteca y hacer
un buen seguimiento del desempeño del personal, tareas para las cuales también puede resultar de
ulidad la Ciencia de los Datos. En sí, podemos englobar las principales aplicaciones de la Ciencia de
Datos en bibliotecas académicas a parr de los siguientes rubros:
a) Mejorar la gesón bibliotecaria con la Ciencia de Datos
b) Innovar la oferta de servicios mediante la Ciencia de Datos
Ambos planteamientos conllevan múlples acvidades para las cuales debemos estar
preparados. A connuación, se presenta una breve semblanza de tales acvidades, así como una
reexión sobre los requerimientos que surgen para el perl del bibliotecario de datos y sugerencias
para quienes se interesen en cubrirlo.
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Mejorar la gesón bibliotecaria con la Ciencia de Datos
Dentro de las principales ocupaciones de los administradores bibliotecarios se encuentra el
lograr el equilibrio entre garanzar el funcionamiento de las operaciones necesarias para mantener
un nivel de servicios adecuado y el hacer frente a nuevas tendencias que den paso a la innovación y
hagan más atracva la biblioteca para sus usuarios. Muchos podrán suponer que la búsqueda por
adoptar conocimientos y habilidades en el área de la Ciencia de los Datos puede llegar a interferir con
la atención brindada a las áreas tradicionales del conocimiento bibliotecológico.
Sin embargo, puede resultar de gran ayuda en la opmización de las tareas ya existentes,
pues a parr de aplicaciones como la minería de datos, ofrece la posibilidad de emplear éstos de
manera proacva, analizar la información acumulada para encontrar patrones de relación y
tendencias, de manera que se refuerce a la evaluación y la toma de decisiones en las áreas de interés
de los administradores. Es en éste úlmo rubro que el análisis de datos cobra una importancia central:
lo idóneo es contar siempre con información objeva, fundamentada en los hechos para tener acceso
a una toma de decisiones basada en la evidencia. Lo anterior sin menosprecio de los esfuerzos
cualitavos derivados de acvidades como entrevistas, descripciones y observaciones, recolección de
evidencia anecdóca, desarrollo de grupos focales, etc., que sirven para dar contexto y mejorar la
interpretación del análisis de los datos.
Una variedad de estudios reeja los alcances de la aplicación de minería de datos en
bibliotecas: su uso en los úlmos años ha cubierto aspectos relavos a servicios, calidad, colecciones
y comportamiento informavo (Siguenza-Guzman et al., 2015). En complemento a esto, Nicholson y
Stanton (2003) acuñaron el término bibliomining o bibliominería para delimitar un proceso que
resulta de la combinación de la minería de datos, la bibliometría, la estadísca y las herramientas
usadas para extraer patrones de comportamiento en un sistema de biblioteca. Los principales pasos
de la bibliominería son, de acuerdo con
Nicholson (2003) los siguientes:
a) Determinación de áreas focales o problemas especícos que requieren de la toma de
decisiones en la biblioteca.
b) Idencación de las fuentes de datos apropiadas (internas y externas al sistema
bibliotecario).
c) Recolección, limpieza, normalización y anonimización de los datos en una data warehouse o
repositorio de datos.
d) Selección de las herramientas apropiadas para el análisis.
e) Aplicación de las herramientas y descubrimiento de patrones.
f) Creación de reportes a parr de la visualización de datos.
g) Análisis e implementación de los resultados.
De acuerdo con Pal (2011), los patrones de acvidad descubiertos a parr de procesos de
bibliominería pueden ofrecer benecios en tres niveles diferentes:
a) Benecio para los usuarios a parr de la mejora de los servicios bibliotecarios,
b) Benecios para la administración de la biblioteca a parr de la provisión de información
mejorada para la toma de decisiones,
c) Benecios para la instución a la cual pertenece y sirve la biblioteca, a través del informe de
patrones relevantes de comportamientos de los usuarios.
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“Al proporcionar información sobre el rendimiento y la ulidad de la biblioteca como una
unidad, la bibliominería puede brindar la juscación necesaria para obtener apoyo nanciero e
instucional de manera connua para sus operaciones” (Pal, 2011, p. 12-13). Con esto, se vislumbra
que otra de las aplicaciones de la Ciencia de Datos en centros de información es ofrecer el sustento
fácco necesario que sirva como apoyo en la rendición de cuentas. Generalmente las bibliotecas se
encuentran bajo un fuerte escrunio con respecto a su funcionamiento. No son poco frecuentes los
cortes de presupuesto. De hecho, entre los problemas más comunes que atañen a las bibliotecas
académicas se encuentran las limitaciones nancieras que pueden suponer un obstáculo dicil de
sortear a la hora de ofrecer servicios y productos informavos de calidad. Los reportes analícos
pueden servir para demostrar la valía de las bibliotecas, de sus recursos y servicios. Dando (2014)
invita a los bibliotecarios a tener a “los datos como el corazón de la estrategia de defensa” (p. viii) de
sus centros de trabajo. Indudablemente el uso adecuado de los datos referentes a la operación de
nuestros centros de información nos dará las armas necesarias para emprender estas tareas.
Innovar la oferta de servicios mediante la Ciencia de Datos
Entre las aplicaciones que pueden resultar más visibles y úles para los usuarios se encuentra
el ofrecimiento de servicios de consultoría en el área de gesón de datos de invesgación. Para ello,
“es menester replantear el perl del bibliotecólogo de instuciones académicas, sobre todo porque
deberá contar con conocimientos, habilidades y actudes que le permitan apoyar a los invesgadores
de forma integral, incluyendo la asistencia durante el proceso de publicación, así como en la
organización y preservación de sus datos de invesgación” (Córdoba Navarro y Vega-Díaz, 2017).
Entre los temas a tratar en una consultoría de este po son posible idencar los siguientes:
a) Acceso abierto
b) Idencación, creación y uso de datos abiertos
c) Búsqueda, selección, recolección y valoración de datos
d) Limpieza de datos
e) Éca y privacidad en el manejo de datos
f) Programación, computación y análisis de datos
g) Interpretación de datos
h) Visualización de datos
i) Curaduría de datos
j) Creación y uso de metadatos
k) Descripción de datos
l) Creación de repositorios de datos
m) Intercambio de datos
n) Informes bibliométricos y análisis de citas
o) Estrategias de publicación académica
p) Políca cienca
q) Asesoramiento en procesos de evaluación y acreditación
r) Metodologías de invesgación
Villegas-Muro (2023) señala que hay una “creciente demanda de habilidades sociotécnicas
en la invesgación” (p. 100) y ello es patente en los requerimientos que los usuarios plantean a los
profesionales de la información que brindan servicios de asesoría en manejo de datos,
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especícamente en el área de gesón de datos de invesgación, la cual es “entendida como el
conjunto de procesos y práccas que permiten organizar, describir, preservar y comparr los datos
generados durante la acvidad invesgava, [acvidades que] juega[n] un papel crucial en la
promoción de la ciencia abierta y la visibilidad cienca” (Ayala Villada, 2023, p. 128). En la literatura
al respecto es posible idencar que las habilidades inherentes al profesional bibliotecario le otorgan
una mayor facilidad para asumir las tareas de curaduría de datos, a parr de las cuales se brinda
apoyo a los invesgadores en las tareas de administración, comparción y preservación de los datos.
Como ejemplos de descripciones de puesto de bibliotecarios de datos se puede consultar a Krier y
Strasser (2014), quienes ofrecen descripciones de las caracteríscas y acvidades a realizar por un
bibliotecario de datos en una instución académica.
Los nuevos roles que son necesarios en un servicio de apoyo a la invesgación en una
biblioteca universitaria. Destaca en su propuesta el señalamiento de que la inclusión de un servicio
de bibliometría o similar pueden ser de gran ulidad no sólo a los invesgadores, sino a la instución
educava en su conjunto, pues a parr de su implementación apoya al incremento de la visibilidad
de su producción cienca, a mejorar sus resultados en procesos de acreditación y de solicitud de
nanciamiento, así como a ofrecer una mayor cobertura en la obtención [y análisis] de datos
fundamentales para el gobierno de la invesgación que se realiza a su interior (Iribarren-Maestro et
al., 2015).
Con lo expuesto hasta el momento es posible detectar las aportaciones que los profesionales
versados en datos pueden brindar a las comunidades académicas en que laboran, sobre todo en
cuanto a mejorar los procesos de invesgación y la visibilidad de su producción cienca. Sin
embargo, el potenciar y reconocer la gura del bibliotecario de datos en el ámbito de las bibliotecas
académicas “no será posible si previamente no se proporciona a estos profesionales de la formación
necesaria que les permita adquirir las habilidades propias de la gesón de datos […]. Para solventar
esta situación es necesario capacitar[los] en el aprendizaje de los fundamentos de la cultura de datos
(big data, open data, data science, etc.), la gesón de datos de invesgación, los servicios de datos
en las bibliotecas, las herramientas de análisis y visualización de datos, las plataformas para la
recuperación de datos abiertos y/o de invesgación y, la gesón y evaluación de proyectos basados
en datos, entre otros” (
Marn-González e Iglesias-Rodríguez, 2022, pp. 8-9). De igual manera es
importante brindarles preparación y herramientas para que establezcan proacvamente alianzas de
trabajo colaboravo con los proveedores de datos, lo cual ayudará a mejorar tanto su experiencia
como la de los usuarios en la búsqueda y empleo extensivo de los datos (Jeerson et al., 2020).
Requerimientos del perl de bibliotecario de datos: ¿cómo prepararnos?
Los profesionales de la información cuentan con una larga tradición y, por ende, experiencia,
en el manejo de datos, sobre todo en las tareas de administración y organización de la información.
Lo anterior constuye una habilidad central en la Ciencia de Datos, que se maniesta con mayor
fuerza en el área de curaduría de datos. Muchos bibliotecarios también son excelentes
comunicadores que han sido capacitados en el arte y la ciencia de transformar las necesidades de
información del usuario en estrategias y recursos para la invesgación y el aprendizaje (Stanton,
2012). En complemento a esto, Voutssás (2023) enfaza que en los proyectos de datos la principal
clave del éxito no está en las herramientas informácas -por muy importantes que éstas sean-, sino
en el personal calicado. Por ello, en la actualidad, es altamente recomendable que los bibliotecarios
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profesionales comiencen a buscar una cierta formación, adiestramiento y experiencia en la ciencia de
los datos, en su gesón, su análisis, sus usos y aplicaciones, su curaduría, etcétera. Con esto se
reconoce que dentro de su formación se pueden rescatar habilidades y conocimientos técnicos y
contextuales de real importancia para la administración de datos. No obstante, el panorama actual
les demanda seguirse preparando para afrontar los retos que supone el abordar el corazón de la
Ciencia de los Datos. Para adaptarse ecientemente al nuevo entorno, el bibliotecario académico
deberá solventar al menos dos importantes obstáculos:
a) Brecha de habilidades: Muchos bibliotecarios carecen de las habilidades técnicas necesarias
para desenvolverse efecvamente en un ambiente de invesgación rico en datos (Burton et
al., 2018). Lo anterior es más patente en Iberoamérica debido a que “[l]a incorporación de la
enseñanza en materias de Ciencia de Datos en escuelas de bibliotecología o biblioteconomía
de universidades [de la región] aún se encuentra en un estado inicial, con apenas cuatro casos
en Brasil, dos instuciones en Colombia y en España, y solo una universidad en Argenna”
(Estrada Cuzcano y Alhuay-Quispe, 2025, p. 217). Esto puede subsanarse, en cierta medida, a
parr de la incorporación de los interesados en programas de capacitación que les permitan
obtener nuevos conocimientos y desarrollar las habilidades técnicas necesarias para el
correcto manejo de los datos.
b) Brecha administrava: Poca o nula “capacidad de los administradores de la biblioteca para
comprender y valorar los benecios de las habilidades internas en Ciencias de Datos y para
proporcionar soporte organizavo y gerencial” (Burton et al., 2018, p. 5). Los direcvos
necesitan conocimientos, herramientas y sistemas que les permitan reconocer la
trascendencia del empleo estratégico de la Ciencia de Datos, de manera que la apliquen para
la toma de decisiones y la gesón de las operaciones bibliotecarias. “Así como las habilidades
internas en Ciencia de Datos son vitales para un desempeño laboral ópmo y la mejora de la
prestación de servicios bibliotecarios, también es necesario el apoyo organizavo y de gesón
para que las habilidades técnicas se adquieran, se ulicen [eciente y écamente] y generen
contribuciones signicavas” (
Adekoya, et al., 2025, p. 53).
De acuerdo con la invesgación de Lyon et al. (2015), referente al desarrollo curricular en la
Ciencia de Datos, los cursos que tendrían que considerarse en la formación de los bibliotecarios de
datos se muestran en la Tabla 1.
Tabla 1. Cursos para considerarse en la formación de bibliotecarios de datos
Esenciales
Deseables
Gesón de datos de invesgación
Infraestructuras de datos de
invesgación
Metadatos
Bibliotecas académicas
Preservación de colecciones digitales
Metodologías de invesgación
Introducción a las tecnologías de la
información
Administración y dirección de servicios
de información
Repositorios digitales
Sistemas de Información Geográca
para bibliotecarios
Visualización de información
Programación para bibliotecarios
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Esenciales
Deseables
Introducción al análisis estadísco de
datos
Fuente: Traducción propia de la propuesta de Lyon et al. (2015).
En el caso de los profesionales de la información estadunidenses (que adquieren su
preparación bibliotecológica en nivel de posgrado), son “los bibliotecarios con formación [previa] en
matemácas, estadísca o informáca [los que] enden a converrse en bibliotecarios expertos en
datos. Estos bibliotecarios están más familiarizados con los conjuntos de datos, comprenden los
procedimientos y práccas técnicas y comprenden diversos lenguajes disciplinarios que permiten la
prestación de servicios de datos ecaces para los invesgadores” (Clement et al., 2025, p. 51). Sin
embargo, de acuerdo con Semeler et al. (2019):
Un bibliotecario de datos no necesita ser programador, pero debe estar interesado en
aprender sobre los lenguajes y la lógica de programación de las computadoras. Por lo tanto,
conocerá el funcionamiento de diversos programas informácos ciencos ulizados para
transformar datos. No es necesario que un bibliotecario tenga experiencia en bases de datos,
pero debe comprender los fundamentos de las herramientas de recuperación de
información. No es necesario que un bibliotecario de datos sea estadísco, pero debe
comprender los fundamentos de los estudios métricos sobre la información (p. 778).
El desarrollo de las competencias relacionadas a estos temas debe estar incluido en la
educación formal del bibliotecólogo académico en los programas docentes de maestría, toda vez que
en la licenciatura se adquiere una formación general y el perl propuesto se dirige a los
bibliotecólogos que forman parte de bibliotecas académicas o de invesgación. También debería ser
un tema de educación connua y actualización profesional, debido a que los bibliotecarios manejan
principios y realizan tareas que pueden aplicarse en la Gesón de Datos de Invesgación (GDI)
(
Córdoba y Vega Díaz, 2017).
En el caso de los programas educavos formales se constató la existencia de programas de
posgrado en Ciencia de Datos disponibles tanto en México como en el extranjero, tal como se enlistan
a connuación:
Opciones en México
a) Maestría en Ciencia de Datos: Programa académico impartido en el Instituto Tecnológico
Autónomo de México (ITAM).
b) Maestría en Ingeniería con orientación en Ciencia de los Datos: Programa académico de
posgrado en línea ofrecido por la Universidad del Valle de México.
c) Maestría en Ciencias en Ciencia de Datos: Programa académico ofrecido por el Centro de
Investigación e Innovación en Tecnologías de la Información y Comunicación (INFOTEC).
d) Maestría en Ciencia de Datos e Información: Programa académico ofrecido por el Centro de
Investigación e Innovación en Tecnologías de la Información y Comunicación (INFOTEC).
e) Doctorado en Ciencias en Ciencia de Datos: Programa académico ofrecido por el Centro de
Investigación e Innovación en Tecnologías de la Información y Comunicación (INFOTEC).
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Opciones en el extranjero
a) Big Data: Programa académico presencial ofrecido por el San Jose State University, College of
Internaonal and Extended Studies.
b) Master of Informaon and Data Science: Programa académico presencial de maestría
ofrecido por la Berkeley School of Informaon de la Universidad de California, Estados
Unidos.
c) Máster Universitario en Ciencia de Datos: Máster ocial de carácter presencial ofrecido por
la Universidad de Valencia, en España.
d) Máster Universitario en Métodos Analícos para Datos Masivos: Big Data: Máster de
modalidad presencial impardo por la Universidad Carlos III de Madrid.
e) Máster Universitario Ocial en Ciencia de Datos e Ingeniería de Computadores: Programa
académico presencial de la Universidad de Granada en España.
Sin embargo, de los programas idencados, sólo uno está dirigido al área de ciencias de la
información y bibliotecología (Master of Informaon and Data Science de la Berkeley School of
Informaon). El resto ofrece una formación dirigida mayoritariamente a la aplicación de Ciencia de
Datos en negocios y orientada a personas con una formación previa en el área de las matemácas,
estadísca e ingeniería. Es necesario insisr en que “un bibliotecario de datos no necesita converrse
en programador, estadísco o administrador de bases de datos, pero debería estar interesado en
aprender sobre los lenguajes y lógica de programación de computadoras, bases datos y herramientas
de recuperación de información” (Ribas Semeler et al., 2017, p.771).
La formación en Ciencia de Datos de los profesionales de la información en acvo suele darse
de manera fortuita: muchos bibliotecarios de datos fueron construyendo su formación de manera
autodidacta por el interés que los temas les provocaba (
Federer, 2018). Así, la existencia de
aportaciones como la de Barbrow et al. (2017) en el tema de la implementación de servicios de
gesón de datos de invesgación, ofrecen una úl guía de recursos para bibliotecarios que se inician
en el tema. Pero también existen varias opciones de educación connua y actualización profesional
en Ciencia de Datos, de los cuales se ofrecen algunos ejemplos a connuación.
Ejemplos de la oferta de educación connua y actualización profesional en el área de datos
Opciones en México
a) Congreso Internacional sobre Metadatos: Evento organizado anualmente por el Seminario
de Investigación sobre Metadatos del Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas de la
Universidad Nacional Autónoma de México.
b) Diplomado Data Science for Business: Programa de educación continua presencial ofrecido
por el Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe.
c) Dirección de Docencia en Tecnologías de Información y Comunicación de la Universidad
Nacional Autónoma de México (DGTIC UNAM): Ofrece varios cursos (presenciales y en línea)
relacionados con la Ciencia de Datos.
d) Educación Continua del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE): El Laboratorio
Nacional de Políticas Públicas del CIDE ofrece varios cursos relacionados con la Ciencia de
Datos.
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e) Taller Big Data para bibliotecarios académicos: Ofrecido por Nicholas Cop a través de la
Consultora COP, la Dirección General de Bibliotecas de la Universidad Nacional Autónoma de
México y la Asociación Mexicana de Bibliotecarios, A. C. (AMBAC).
Opciones en el extranjero
a) Data and Visualization Institute for Librarians - DSVIL: Instituto organizado por la North
Carolina State University.
b) Data Science in Libraries Project: Fundado por el Institute for Museum and Library Services
(IMLS).
c) Data Science Specialization Program: Curso en línea masivo y abierto que se ofrece por la
John Hopkins University en el sitio educativo de Coursera.
d) Data Science Training for Librarians - DST4L: Curso experimental iniciado por Chris Erdmann,
de la Harvard/Smithsonian Center for Astrophysics Johh G. Wolbach Library.
e) Library Carpentry: Programa de educación continua dirigida por voluntarios.
Congresos, diplomados, talleres, cursos, especializaciones y proyectos de actualización
profesional forman parte de dicho menú (Bertolini, 2016). Serán las necesidades, antecedentes, pero,
sobre todo, el interés de los bibliotecarios que deseen involucrarse en estos temas, los que marcarán
la pauta en la elección de aquellas opciones que mejor le convengan a su carrera y situación
profesional.
Consideraciones nales
La labor de los bibliotecarios académicos ha sido constantemente auscultada con el n de
determinar cuáles deben ser las caracteríscas necesarias e idóneas en quienes deciden ejercer.
Siempre ha exisdo la necesidad de profesionales con amplio conocimiento del área y al abarcar ésta
tan diversas temácas (habilidades técnicas y ciencas en la organización del conocimiento,
habilidades administravas y gerenciales, habilidades de comunicación y de relaciones
interpersonales, entre otras), podría sonar a quimera la existencia de personas con tal formación. Sin
embargo, la especialización de quienes estén interesados en converrse en bibliotecarios de datos
no les vendría mal a los usuarios que aenden ni a las instuciones a que sirven. De acuerdo con
Voutssás-Márquez (2023), los profesionales de la información [deben] desarrollarse en cinco aspectos
fundamentales:
a) Formación académica.
b) Experiencia prácca.
c) Conocimiento, familiaridad y comprensión de los temas.
d) Habilidades de ejecución.
e) Competencias – Dominio de herramientas y tecnologías.
De acuerdo con Federer et al. (2020), los profesionales de la información deberán desarrollar
habilidades de datos, habilidades computacionales, habilidades de invesgación y conocimiento de
la materia, habilidades tradicionales de biblioteca, habilidades para desarrollar programas y servicios,
habilidades interpersonales y habilidades para el aprendizaje permanente. Sería muy interesante
realizar un análisis curricular de los programas académicos del área de ciencias de la información,
bibliotecología y anes en México para idencar cuáles de los contenidos vigentes enen relación
(y en qué medida lo hacen) con la Ciencia de los Datos (véase el estudio realizado por
Estrada y
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Alhuay-Quispe (2025), que explora “el estado actual de la incorporación de cursos en torno a la
Ciencia de Datos en las universidades en la región” de Iberoamérica), así como una comparación
detallada de dichos planes de estudio. De esta manera podríamos conocer qué temas se están
dejando de lado y podrían generarse propuestas para que se considere el integrarlos a los currículos.
Como se planteó con anterioridad, existe la posibilidad de que los interesados adquieran
conocimientos de la Ciencia de Datos a parr de su acceso a una cada vez mayor oferta de opciones
de educación connua y actualización profesional que incluye congresos, cursos, talleres, tutoriales,
seminarios, etc., disponibles tanto en línea como de manera presencial. Asimismo, se ha generalizado
el uso de herramientas de análisis de datos, lo que permite a un mayor número de personas el
acercarse intuivamente al análisis y visualización de grandes volúmenes de datos, lo cual promueve
la creación y adquisición de una cultura del dato en la sociedad (Reyes, 2018). Si deseamos
converrnos en bibliotecarios de datos competentes y ayudar a nuestros a usuarios a manejarse de
manera uida en el mundo de los datos, deberemos abocarnos al aprendizaje de los temas
propuestos con compromiso y convicción. Recordemos que el nivel de alfabezación de datos de un
empleado ene un impacto directo en su desempeño laboral (Reyes, 2018) y el involucrarnos en
asimilar y aplicar la Ciencia de Datos en nuestros centros de información tendrá sin duda efectos
beneciosos para nuestra comunidad usuaria.
En el caso de los bibliotecarios académicos y de los profesionales de la información en general
existen algunas tendencias en la acvidad laboral que seguramente afectarán los nuevos procesos
formavos, entre los que se destacan: (1) obtener preparación suciente en el manejo de macrodatos
provenientes de múlples variables y disciplinas ciencas (no sólo de las bibliotecas), para su análisis
y sustentación de toma de decisiones (Ampadu, 2023); (2) adquirir conocimientos práccos sobre
medición del impacto para la mejora organizacional, tanto de las bibliotecas académicas como de las
instuciones educavas (
Almaghrabi et al., 2024); (3) generar habilidades para el desarrollo de
acciones predicvas y de idencación de modelos de compevidad instucional (Maniyan et al.,
2024); (4) uso y aplicación de tecnologías innovadoras para el desarrollo de procesos de análisis
rápidos, además de ofrecer un perl académico ampliamente vinculado con capacidades de
invesgación cienca y algorítmica (Şahin y Yurdugül, 2020; Fuseini y Missah, 2024; Closser et al.,
2024).
Aunque se idencan oportunidades profesionales para la bibliotecología y las ciencias de la
información en la formación de bibliotecarios de datos, otras más preocupan de forma importante.
Los aspectos limitavos que se idencan en el propósito de redenir el perl profesional del
bibliotecario de datos son los siguientes: (1) la minería de datos en el campo bibliotecológico muestra
mayor lentud en su implementación en comparación con otras disciplinas ciencas, ya que no se
cuenta con la infraestructura de conocimiento y sica para un desarrollo sistemáco y longitudinal
de datos (Colpo et al., 2024; Khosravi y Azarnik, 2024); (2) en el campo de las bibliotecas académicas
existe una tendencia a la acumulación y el almacenamiento de información, no al análisis de datos
(Khosravi y Azarnik, 2024), por tanto, se carece de una suciencia en alfabezación de datos
(Maugiakou et al., 2024); y (3) existe una falta de preparación instucional para cuesones
relacionadas con las implicaciones écas en el uso de los datos, especialmente en cuesones de
transparencia, tratamiento y acceso a la información (Collier et al., 2024; Maugiakou et al., 2024),
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más aún, se carece de capacidades objevas para desarrollar intervenciones que inuyan incluso en
el desarrollo de polícas públicas (Colpo et al., 2024).
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ChatGPT y educación universitaria: Posibilidades y límites
de ChatGPT como herramienta docente. OCTAEDRO;
IDP/ICE
Recibido: 20/03/2025
Revisado: 12/04/2025
Aceptado: 15/04/2025
Cómo citar: Ramírez Aceves, M. M. C. (2024). ChatGPT y educación universitaria: Posibilidades y
límites de ChatGPT como herramienta docente. Revista Estudios de la Información, 3(1), 89-93.
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ChatGPT y educación universitaria: posibilidades y límites de Chat GPT
como herramienta docente es una obra que representa una contribución
valiosa y oportuna en el campo de la educación universitaria, pues a través de
sus páginas se explora cómo puede converrse el ChatGPT en una
herramienta úl en la docencia. Publicado por la editorial Octaedro y por el
Instut de Deselvolupament Professional (IDP/ICE) de la Universitat de
Barcelona en el año 2024, el libro se escribe en un momento en el que
ChatGPT surge como una herramienta que revolucionó no sólo los servicios
educacionales, sino la vida social en general.
El libro, coordinado por Mireia Ribera y Oliver Díaz Montesdeoca, se divide en seis
apartados, en los que, expertos en la materia, abordan diferentes aspectos de la relación existente
entre este modelo de lenguaje basado en inteligencia arcial y la educación universitaria.
En noviembre de 2022 la Open AI lanzó al mundo un chatbot llamado ChatGPT (Generave
Pre-training Transformer o Transformador Pre-entrenado Generavo), una tecnología que, sin lugar
a dudas, trajo un cambio signicavo para todos los sectores de la sociedad incluida la educación.
Su fácil acceso y uso hizo que rápidamente se hiciera del uso común de todos los sectores
poblacionales que han visto en ella una forma disnta de crear y acceder a la información, aspectos
que impactan directamente en la generación y aplicación del conocimiento. Nada menos, lo que a
la telefonía ja le costó llegar a 100 millones de usuarios en 75 años, a ChatGPT le llevó sólo dos
meses para cubrir la misma población (
Diego Olite et al., 2023). Esto demuestra el impacto que ha
tenido esta tecnología en el poco empo que lleva en el mercado.
Su aplicación en el ámbito educavo se puede capitalizar ulizándola como asistente de
servicios educavos para mejorar la producvidad o como agente educavo que tutele la formación
académica (
Zúñiga Sánchez, 2024), por mencionar dos de las tantas posibilidades existentes.
Merizanda María del Carmen Ramírez Aceves
Universidad Autónoma del Estado de México
Ramírez Aceves, M. M. C. (2024).
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Este panorama demuestra el interés que ha despertado en la comunidad invesgadora
profundizar más en esta herramienta, tal y como lo han hecho los destacados académicos que
parcipan en el diseño de este libro y cuyas contribuciones enriquecen los campos
muldisciplinarios de los cuales proviene cada uno de ellos.
Los autores de este interesante libro, comienzan por presentar, a manera de primer capítulo,
una introducción a ChatGPT y su funcionamiento. Nos hacen reexionar sobre la forma en que la
educación ha evolucionado a lo largo de la historia, desde los procesos pasivos y monodiscursivos
de profesores a estudiantes, hasta el uso acvo y proacvo de chatbots para la enseñanza aúlica.
Pero, ¿será que esta tecnología ayuda a mejorar los resultados de aprendizaje del estudiantado? Es
la pregunta a la que magistralmente dan respuesta, tras concluir que es en la educación universitaria
en donde realmente surte un efecto signicavo orientado en tres sendos: docencia, invesgación
y gesón. Aceptamos su efecvidad al ver el uso cada vez mayor de plataformas de aprendizaje,
sistemas de tutoría inteligente y asistentes virtuales en las escuelas universitarias, lo que demuestra
el gran apoyo de la inteligencia arcial (Ardisana y Gainza, 2024). Aunque se ponen en una balanza
los pros y contras de su uso, lo cierto es que la inteligencia arcial generava es ya una realidad
presente y lo seguirá siendo en el futuro, de allí que se deba aprovechar su potencial en el terreno
educavo, especícamente en los procesos de comunicación y en la creación de conocimiento.
En el segundo capítulo Eloi Puertas expone algunas Indicaciones práccas para usar Chat
GPT. De una manera muy clara comienza su discurso explicándonos que, a pesar de que ChatGPT
uliza una metodología muy parecida a la del prompt del sistema MSDOS, su principal diferencia es
que es capaz de comprender el lenguaje natural del ser humano y no se limita a reaccionar
únicamente a un conjunto de comandos, lo que abona a su exibilidad. Una vez aclarado este punto,
el uso de esta tecnología comienza en el momento en que el usuario se registra para acceder a la
interfaz, donde será capaz de interactuar con el chat. Una de las ventajas es que ChatGPT
proporciona advertencias importantes sobre sus limitaciones, como la posibilidad de dar
información incorrecta, sesgo en los contenidos y conocimiento limitado. Se explica también la
manera en cómo se entrena esta inteligencia arcial y la ayuda que puede brindar para la
realización de diversas tareas codianas como generar textos de cualquier índole, traducirlos,
reescribirlos, o bien, realizar análisis de senmiento de un documento y generar códigos de
programación.
En sendo opuesto, ChatGPT también presenta limitaciones como falta de conocimiento en
dominios especícos, conocimiento limitado de hechos y eventos posteriores al año de la úlma
actualización, falta de sendo lógico y sesgo en las respuestas, por mencionar algunas. A esto
agregaría la imposibilidad de que sea la inteligencia arcial la que comience un diálogo con las
personas y no al revés como funciona normalmente (
Vargas Pacheco, 2023). Por todo ello, este
recurso tecnológico todavía dista mucho de suplantar el razonamiento críco, la creavidad y las
emociones humanas.
Uno de los aspectos más valiosos de este capítulo es la candad de consejos y técnicas que
Puertas proporciona, así como ejemplos y casos de estudio que ilustran cómo ulizar ChatGPT en
diferentes contextos. Su texto va dirigido a aquellos que recién se inician en el uso de esta tecnología,
pero también a quienes desean explotar sus prometedoras capacidades.
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La tecnología tras ChatGPT de Daniel Orz y David Buchaca se presenta como el tercer
capítulo de este interesante libro. Los autores comienzan dando un recorrido por los conceptos
básicos de la inteligencia arcial, seguido del modelado del lenguaje y culminan con los modelos
fundacionales y del propio ChatGPT. Tras su interesante exposición, que permite entender la
tecnología subyacente que impulsa al chat, como transformers “múlples capas que incluyen
mecanismos de atención, redes neuronales, feedforward, normalización y codicadores posiciones”
(López Chau, 2023), aprendizaje automáco y procesamiento del lenguaje natural, explican las
principales fortalezas y debilidades de esta herramienta. Entre las primeras destacan sus
posibilidades de respuesta a preguntas hechas por los usuarios, corrección del lenguaje, traducción
de textos, recomendación de películas, composición de poemas y canciones, etcétera. En cambio,
dentro de las segundas destacan que, pese a la posibilidad que ene de generar respuestas que
parecieran ser correctas, en realidad no lo son, antes bien, se presentan como “alucionaciones”, o
sesgos de las mismas.
Orz y Buchaca exploran las aplicaciones y posibilidades de la tecnología que existe tras
ChatGPT, incluyendo la proyección de mejorar la accesibilidad y la inclusión en la educación y la
comunicación. El potencial que presenta este capítulo es su capacidad de explicar conceptos
complejos de manera clara y accesible. Los autores ulizan ejemplos y analogías para ilustrar los
conceptos y hacen un excelente trabajo al presentar la información de manera organizada y fácil de
seguir.
Javier Guallar y Carlos Lopezosa abordan el tema de la Inteligencia arcial, desinformación
y aspectos écos en la cuarta posición capitular. A través de esta trilogía de elementos, nos llevan a
reexionar sobre el problema en el que se ha converdo desinformar a la población a parr del uso
de inteligencia arcial generava y lo fundamental que es establecer marcos regulatorios para
combarlo, considerando que la desinformación se ha converdo en un fenómeno que ha alcanzado
niveles nunca antes vistos (
Razquin Zazpe, 2019), cuesonando si será también porque jamás el ser
humano había generado tanta información como lo ha hecho en las úlmas décadas. Asimismo,
plantean disntas opciones para idencar contenido generado por inteligencia arcial y muestran
algunos de los principales sios web de vericación de contenidos, especialmente españoles, que se
encargan de desmenr bulos y nocias falsas.
En materia educava, Guallar y Lopezosa señalan que los profesores universitarios enen
frente a sí una potente herramienta –reriéndose a ChatGPT- que puede ulizarse en las aulas para
enseñar al estudiantado a idencar nocias falsas, bajo un ambiente en donde lo que prive sea la
éca y la responsabilidad. Uno de los puntos fuertes de su capítulo es su capacidad para equilibrar
la teoría y la prácca, pues los autores dan ejemplos claros que ilustran el análisis cienco que
presentan.
La Implementación de ChatGPT en el aula de Mariona Grané, se presenta como el quinto
capítulo del libro. Al igual que las autorías que le precedieron, esta autora se suma a la idea de que
las tecnologías de inteligencia arcial generavas como ChatGPT representan una transformación
disrupva y acelerada en las formas de generar, ulizar y difundir la información, lo que constuye,
a su vez, un reto para la educación en todos sus niveles, pues se trata de un mecanismo a ulizar
para la generación de nuevo conocimiento. Y es que, este po de herramientas han venido a
revolucionar el campo áulico, pues han transformado la manera en que se enseña y se aprende. Para
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los docentes representa un método innovador para crear contenidos educavos, al empo que a los
alumnos les permite obtener retroalimentación sobre posibles dudas, fungiendo como tutor virtual
(Berrones y Buenaño, 2023).
En su recorrido, Grané presenta experiencias de personas que han usado ChatGPT en el
proceso de enseñanza-aprendizaje y también muestra un interesante estudio de cómo los
estudiantes lo ulizan. Todo esto lleva a la autora a proponer estrategias educavas para un
aprendizaje signicavo en la era digital. Y es que, lejos de evadir el uso de esta tecnología en el aula
de clase, debemos incorporarla, pero de forma apropiada para fomentar en los alumnos el
aprendizaje creavo, críco y éco mediante su uso.
Este capítulo puede representar una posibilidad de aprendizaje para educadores,
profesionales de la educación y académicos e invesgadores. Los primeros para que innoven y
mejoren su prácca docente, los segundos para que comprendan el potencial que ene la
inteligencia arcial en el aula y, los terceros para que exploren las implicaciones de esta
herramienta en la educación. Sin lugar a dudas, un capítulo al que no debemos negarle la posibilidad
de leerse.
Finalmente, los autores cierran este interesante recorrido estableciendo como ChatGPT,
ene implicaciones para la sociedad y la educación. Nos hacen reexionar acerca de que ChatGPT
es una herramienta tecnológica que no solo llegó para quedarse, sino que se suma a la larga lista de
inventos en la historia de la humanidad. Tal es la magnitud de su impacto que se requiere de la
muldisciplinariedad para validar y facilitar su integración a la vida común y, el ámbito educavo no
es la excepción. Y es que, con el avance de esta tecnología generava, todos los sectores de la
sociedad serán impactados, para bien o para mal. Las bondades se centran en que se mejora el
acceso a la información, se automazan las tareas y se enriquece la educación. En contraparte, habrá
una pérdida de empleos, mayor desinformación y se vulnerará la privacidad y seguridad de las
personas (
Trias, 2023), así, estos son los retos que debemos asumir y debemos prepararnos para
afrontarlos en el futuro cercano. Sin embargo, lo que queda claro es que ninguna tecnología, por
más disrupva que sea, será capaz de eclipsar la creavidad y el pensamiento críco, elementos
propios de los humanos, en cambio, podemos integrar esta inteligencia arcial generava en
acciones que contribuyan al proceso de enseñanza y aprendizaje.
Sin lugar a dudas, el libro es una lectura esencial para cualquier persona interesada en la
educación universitaria y la inteligencia arcial, especialmente, el ChatGPT. Los autores presentan
un análisis críco de esta herramienta tecnológica, examinando las posibilidades que brinda para
hacer el trabajo académico más interesante. A través de estos seis capítulos bien estructurados, los
expertos nos muestran un recorrido lógico en el que se evidencia el papel de la inteligencia arcial
en la educación universitaria y, en los que, además, se incluyen ejemplos práccos que permiten
aclarar y comprender más fácilmente los aspectos teóricos sobre los cuales reexionan.
La invitación que hacemos al lector es acercarse a conocer y disfrutar los contenidos de este
libro que se proyecta como una obra que reexiona sobre el papel que puede jugar ChatGPT en la
transformación de la educación universitaria. Si hay un genuino interés en la intersección entre la
tecnología y la educación, ChatGPT y educación universitaria: posibilidades y límites de Chat GPT
como herramienta docente se convierte en una lectura obligada.
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ESCUELA DE EDITORES
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Una discusión críca de las convocatorias (calls for papers) de
revistas ciencas: Usos, excesos y riesgos editoriales
Recibido: 25/04/2025
Revisado: 14/05/2025
Aceptado: 15/04/2025
Resumen. Una convocatoria o call for papers es una invitación abierta a invesgadores para que
envíen sus trabajos a una revista o evento profesional. En este arculo, centrado en las convocatorias
emidas por revistas ciencas, presento un análisis críco sobre su uso, idencando los riesgos
derivados de su aplicación excesiva o inadecuada, los cuales pueden comprometer la integridad y
credibilidad de la publicación cienca. Como tal, examino sus caracteríscas, ulidad e interés
como tema de invesgación, sus usos aceptables y proveo una revisión de sus aspectos posivos y
negavos. Los posivos incluyen la atracción de autores reconocidos; el impulso a temas
emergentes; un mayor dinamismo editorial; mejora de la visibilidad; incremento en el número de
arculos recibidos y publicados; su apoyo para mejorar el perl académico de los invesgadores; y
el valor de la compilación temáca con diversidad geográca. En contraparte, entre los aspectos
negavos de las convocatorias destacan: su posible asociación con las revistas predatorias;
sospechas por una excesiva rapidez en la evaluación y publicación; dicultades para disnguir su
calidad; una posible falta de transparencia; lo complicado que es evaluar su efecvidad; su atracción
a las fábricas de arculos; el aumento de envíos irrelevantes; y la inación y colusión en números
especiales.
Palabras clave: Convocatorias, editores, revistas ciencas, números especiales, calidad cienca,
integridad editorial, normas editoriales, práccas editoriales, publicación cienca, revistas
predatorias.
A crical discussion of scienc journals’ calls for papers: Uses, excesses, and editorial
risks
Abstract. A call for papers is an open invitaon for researchers to submit their work to a journal or
professional event. In this arcle, focused on the calls for papers issued by scienc journals, I
present a crical analysis of their use, idenfying the risks derived from their excessive or
inappropriate applicaon, which may compromise the integrity and credibility of scienc
publishing. I examine their characteriscs, usefulness and relevance as a research topic, their
acceptable uses, and provide a review of their posive and negave aspects. Posive aspects include
aracng recognized authors; promong emerging topics; increasing editorial dynamism and
journal visibility; boosng the number of arcles received and published; supporng researchers in
enhancing their academic proles; and the value of the themac compilaon with geographic
diversity. Conversely, negave aspects include potenal associaons with predatory journals,
concerns over excessively rapid review and publicaon processes, dicules in assessing quality,
lack, lack of transparency, limited evidence of eecveness, aracon of paper mills, a rise in
irrelevant submissions, and inaon and collusion in special issues.
Juan D. Machin-Mastromaeo
Universidad Autónoma de Chihuahua
Machin-Mastromatteo, J. D. (2025)
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Keywords: Calls for papers, editors, scienc journals, special issues, scienc quality, editorial
integrity, editorial policies, editorial pracces, scienc publishing, predatory journals.
Cómo citar: Machin-Mastromaeo, J. D. (2025). Una discusión críca de las convocatorias (calls for
papers) de revistas ciencas: Usos, excesos y riesgos editoriales. Revista Estudios de la Información,
3(1), 94-104. hps://doi.org/10.54167/rei.v3i1.1911
Introducción
Las convocatorias o call for papers se han establecido como un mecanismo común en la
comunicación y publicación cienca. Estas consisten en presentar, haciendo uso de disntos medios,
una invitación abierta a invesgadores para que envíen sus trabajos a una revista o evento
profesional
1
. Actualmente, tales medios son usualmente digitales, como listas de correo, páginas web
y redes sociales. Quienes preparan y emiten una convocatoria son los responsables de la revista o del
evento profesional y la parcipación no asegura que una propuesta sea aceptada. Todos los trabajos
que se reciban deben ser considerados, pero se espera que los responsables realicen una evaluación
de estos, usualmente por pares, para determinar si se aceptan, se piden modicaciones o se rechazan.
En este arculo nos centraremos en las convocatorias emidas por revistas. Aunque las que
corresponden a eventos profesionales se tratan de manera similar, las de revistas enen
implicaciones peculiares que vale la pena discur en nuestra Escuela de editores.
Caracteríscas y ulidad de las convocatorias
En esencia, las convocatorias de revistas son una invitación que se realiza para que los
invesgadores envíen trabajos que se ajusten a la temáca y estándares de calidad de la revista que
la emite (HogoNext Editorial Team, 2024). Estas incluyen el planteamiento de un problema o
propósito que se desea atender, incluyen la juscación de su relevancia y actualidad, especican las
caracteríscas de los productos esperados, pueden integrar preguntas de invesgación o temas y de
manera opcional, pueden incluir referencias, que le otorgarían un mayor rigor y la enmarcan en
ciertas líneas o tradiciones de invesgación, sin embargo, deben evitar que su texto tenga alguna
inconsistencia, imprecisión, omisión o que sea redundante (Plakhotnik, 2021; Albornoz, 2025).
Las convocatorias enen seis caracteríscas principales: (1) enen una redacción corta,
concisa y generalmente incluye información prácca acerca de cuándo, dónde y cómo realizar el envío
del producto esperado; (2) son anuncios promocionales; (3) buscan recibir contenidos novedosos u
originales; (4) enen la función de prometer detonar discusiones futuras; (5) son emeras,
usualmente caducan al cierre del período de la convocatoria, aunque pueden reeditarse, por ejemplo,
para un evento profesional que se establezca como tradición cada tantos años, o un sucesivo número
especial temáco; y (6) orientan su relevancia según la disciplina, temáca e incluso, según la
instución que la emite (Albornoz, 2025).
Las convocatorias son úles, dado que: (1) son textos breves y promocionales que buscan
recibir trabajos académicos novedosos u originales; (2) inciden en la producción cienca e
innovación, al dar inicio a ciertas ideas o temácas especícas cuya importancia se jusca a parr
1
Ulizo el término genérico evento profesional para englobar a cualquiera que podría llamarse congreso,
conferencia, encuentro, simposio, coloquio, jornada, foro, cumbre, seminario, semana o encuentro.
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de preguntas y temas que pueden originar nueva invesgación; (3) sirven para establecer conexiones
entre académicos que trabajan en temácas similares e incluso, para potenciar y ampliar las redes de
invesgadores; (4) promueven las discusiones ciencas entre académicos; y (5) su análisis permite
dar cuenta de las temácas actuales y su desarrollo a lo largo de los años (Albornoz, 2025).
Sin embargo, ha habido poco interés en la literatura especializada hacia las convocatorias
(Atai y Shayegh, 2020; Albornoz, 2025). Entre los temas de interés, se encuentran invesgaciones que
han implicado el análisis de las convocatorias realizadas por revistas predatorias, las cuales las ulizan
como medio frecuente para contactar a académicos. Al respecto, se han idencado cinco
caracteríscas generales que exhiben las convocatorias predatorias: (1) la idendad del remitente
puede estar oculta, es falsa o está encubierta; (2) se exagera la importancia del mensaje o se presenta
como una respuesta a un mensaje anterior inexistente; (3) puede detectarse que el mensaje se está
enviando de manera masiva; (4) el mensaje no ene la opción de cancelar la suscripción o para darse
de baja, incluso si la ene, esta opción puede no funcionar; y (5) es notorio el carácter comercial del
mensaje (Petrisor, 2018). Adicionalmente, las convocatorias predatorias exhiben un lenguaje que se
disngue por ser extremadamente halagador hacia quien la emite y trata de persuadir a quien la
recibe para que parcipe, ulizando palabras y expresiones que raramente se encuentran en
convocatorias genuinas (Dadkhah et al., 2023).
Otras invesgaciones han estudiado convocatorias genuinas para analizar su naturaleza,
eslo de lenguaje y retórica (Mohammadi et al., 2013; Albornoz, 2025), también se han aplicado
técnicas de minería de datos sobre conjuntos de convocatorias para encontrar y analizar sus
caracteríscas, patrones, temas (Arshad et al., 2022; Albornoz, 2025) e incluso para determinar sus
diferencias entre disciplinas (Atai y Shayegh, 2020). Para contrarrestar su extrema abundancia y
dispersión, se han propuesto metodologías, tecnologías y plataformas que integren las convocatorias
de calidad, ignorando aquellas realizadas por revistas predatorias, buscando facilitar los procesos de
envío y posibilitando la unicación de sus criterios (
Isseral y Tsuji, 2013; Wang y Wu, 2015; Asim y
Khusro, 2018; Duce Pastor et al., 2019; Arshad et al., 2022; Albornoz, 2025). Aunque sería necesario
evaluar hasta qué punto cumplen con lo anterior, las siguientes son ejemplos de plataformas que
centralizan convocatorias: Call4paper
2
, Calls for Papers
3
, The CfP List
4
y UPenn CfP
5
. Un uso curioso,
pero que puede ser valioso, es su empleo como una herramienta de formación basada en la
gamicación para enseñar redacción cienca, lo cual ha arrojado resultados posivos (Núñez-
Pacheco et al., 2023).
Habiendo establecido la denición, caracteríscas y ulidad de las convocatorias, considero
oportuno comparr que la preparación de este arculo fue movada por la confusión que he
observado que pueden generar, parcularmente entre estudiantes de posgrado. El problema radica
en que, debido a su uso tan generalizado, su abundancia y presencia pueden parecer superlavas,
tanto así que he calicado el fenómeno como la prostución de las convocatorias. Esto lleva a que
invesgadores nóveles, o en formación, piensen erróneamente que solo podrán publicar sus trabajos
cuando se abra una convocatoria relacionada con sus temas de invesgación; a tal punto que parece
2
hps://www.call4paper.com
3
hps://callsforpapers.org
4
hps://www.cfplist.com
5
hps://call-for-papers.sas.upenn.edu
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generarse una especie de obsesión por las convocatorias. Lo que suelo responder cuando percibo que
puede estarse estableciendo esta creencia es que la mayoría de las revistas están abiertas a recibir
envíos las 24 horas del día, los siete días de la semana y a lo largo de los 365 días del año. Obviamente,
lo anterior no quiere decir que un editor vaya a atender un envío en cualquier día u horario.
Usos aceptables de las convocatorias
La problemáca de la confusión que pueden causar las convocatorias me lleva a discur
cuáles serían las condiciones en que sería aceptable emir una convocatoria. Al respecto, en mi
opinión, esto sería en los siguientes dos casos:
a) Nuevas revistas: dado que una nueva revista requiere que la comunidad cienca a la que
sirve esté al tanto de su existencia y necesita envíos de manera urgente para sostener su
periodicidad planicada, las convocatorias conforman un elemento fundamental entre
aquellos que ayudan a promover la revista. Sin embargo, no garanzan la calidad de los
envíos, ya que mientras avanza en su historia de publicación, esta requiere establecer una
reputación y ser evaluada por disntos actores, ser citada y reunir una serie de indicadores
que las hagan más atracvas para recibir mejores envíos y autores.
b) Números especiales
6
: un número especial de revista suele planicarse con antelación y reúne
un conjunto coherente de arculos que invesgan una temáca especíca desde disntas
perspecvas (Zul, 2024; Elsevier, 2025). El proceso para generar un número especial inicia
con una propuesta que, de ser aprobada, incluye el nombramiento de un editor invitado,
quien se encargará de todos los procesos, tomando las funciones del editor de la revista por
dicha ocasión, es decir, debe gesonar la convocatoria, los envíos, el proceso de revisión por
pares y las decisiones de publicación (Elsevier, 2024; Zul, 2024). Para informar a la comunidad
interesada, el número especial requiere que se emita una convocatoria para anunciarlo,
promoverlo y recibir las contribuciones necesarias para que se lleve a cabo. Estas
convocatorias deben alinearse con los temas y objevos de la revista, para trabajar una
temáca especíca y atraer más lectores (Elsevier, 2025). Los números especiales nos llevan
a dos variantes: las revistas que, aparte de sus números regulares, ocasionalmente publican
números especiales y aquellas que trabajan solamente con números especiales.
Existen otros casos en que se emplean convocatorias. Hay revistas que permanentemente
emiten convocatorias, aunque no estén en ninguno de los dos casos anteriores. Un caso peculiar sería
el de las revistas que abren y cierran los envíos en ciertos períodos que son determinados
precisamente por sus convocatorias. Presumo que estas son revistas con una demanda muy alta o
cuya demanda podría no ser tan alta, pero cuyos responsables no tendrían la capacidad de atenderla
apropiadamente, sea por demasía, por las demás cargas laborales y una generalizada falta de
6
Para hablar de los números especiales, es necesario denir un número regular. Hablo de número, pero en los
casos en que una revista ha prescindido de los números, correspondería hablar de volumen regular. Tales casos
son generalmente aquellos de las revistas que se rigen por la modalidad de publicación connua, es decir, no
publican números, sino un único volumen al año, el cual se va completando según se van aceptando y
maquetando los arculos de dicho año. Fuera de esta diferencia de vocabulario, los números regulares son los
más tradicionales en las revistas y estos se caracterizan porque los arculos que los integran no siguen una
temáca especíca, sino que estas pueden ser muy diversas, incluso cada arculo puede ser de un tema
diferente.
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consideración del trabajo que implica una revista (por ejemplo, que la administración no reduzca las
demás cargas debido a que la persona está a cargo de una revista), o en el peor de los casos, por
carecer de la competencia necesaria. Otros casos en los que he observado convocatorias
permanentes es en algunas revistas que parecen estar asumiendo comportamientos predatorios,
frecuentemente anunciando las convocatorias en redes sociales, publicando una candad exagerada
de arculos por número y algunas cobrando por publicar. Lamentablemente, ya tenemos ejemplos
de estas en América Lana.
Las convocatorias conforman un valioso mecanismo de promoción y es úl parcipar en
números especiales relacionados con nuestras líneas de invesgación, ya que podría darnos más
visibilidad como expertos en el tema. Como ya he planteado, la sobreabundancia y omnipresencia de
las convocatorias podrían ser contraproducentes, ya que generan la ilusión de que solo podremos
publicar cuando encontremos una que se ajuste a nuestros intereses. Por un lado, esto haría que
nuestra carrera dependiera de un factor aleatorio; por otro, podría llevar a algunos invesgadores a
dispersar su producción en función de las temácas de las convocatorias en las que decidan parcipar,
especialmente si estas son muy disímiles. Incluso, correrían el riesgo de dotar su producción de cierta
arcialidad, al forzar sus intereses de invesgación para que encajen con los temas de las
convocatorias. Además, su sobreabundancia y asociación con las revistas predatorias podrían causar
que a la larga muchos hagamos caso omiso de estas.
Aspectos posivos y negavos de las convocatorias
A parr de las consideraciones anteriores, en esta sección he compilado los aspectos
posivos y negavos de las convocatorias. Entre sus aspectos posivos podemos encontrar los
siguientes:
a) Representan la oportunidad de involucrar a invesgadores reconocidos (como editores
invitados o como autores) y que posiblemente no hayan publicado antes en la revista
(Roberts, 2023), lo cual puede ayudar a incrementar su impacto, reputación y lectores
(Elsevier, 2025).
b) Permiten idencar y promover temas emergentes o de interés, inuyendo en cierta manera
para que los invesgadores y sus instuciones trabajen temas que podrían clasicarse como
prioritarios, claves, relevantes o hitos en la disciplina (Arshad et al., 2022; Roberts, 2023;
HogoNext Editorial Team, 2024; American Chemical Society Publicaons, 2025). Una variante
de lo anterior es que permiten discur el desarrollo de la disciplina a la que corresponde la
revista y proponer futuras tendencias para ésta, incluyendo temas controversiales
(Internaonal Conference on Machine Learning, 2025). También representan la oportunidad
de tratar temas que no han recibido suciente atención en los números regulares,
impulsando o dando origen a nuevos estudios, temácas, a la aplicación de metodologías
especícas o novedosas, así como a colaboraciones interdisciplinarias (Yale Journal of Biology
and Medicine [YJBM], 2024; Elsevier, 2025).
c) Podrían imprimir un mayor dinamismo a las revistas, ya que implican realizar los procesos de
revisión y publicación de manera más rápida que con los arculos recibidos para los números
regulares, dado que se trabaja con un cronograma preestablecido y ocasionalmente con el
apoyo de un editor invitado (Zabala et al., 2022; Roberts, 2023); obviamente evitando los
extremos del circuito predatorio, que puede llegar a publicar un arculo en 24 horas.
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d) Es posible que mejoren la visibilidad de las revistas al atraer más envíos y por la promoción
adicional que representa el publicar convocatorias y anunciar las publicaciones resultantes
(Mercado Percia, 2017; Asim y Khusro, 2018; Roberts, 2023); especialmente si el editor
invitado y los autores también contribuyen en su promoción (Roberts, 2023).
e) Podrían incrementar el número de arculos recibidos y publicados por una revista (Grove,
2023), aunque esto úlmo podría también contarse como algo negavo en los casos en que
se caiga en práccas cuesonables, ya que se suele sospechar cuando una revista exhibe altas
y repennas tasas de crecimiento en el número de arculos que publica.
f) Tienen el potencial de apoyar a los invesgadores a incrementar las posibilidades de
aceptación de sus manuscritos, así como aumentar su visibilidad, citaciones y notoriedad de
su perl (Weber, 2023; Wiley, 2023; YJBM, 2024; Muldisciplinary Digital Publishing Instute
[MDPI], 2025).
g) Un número especial puede ofrecer una mayor diversidad geográca de autores y al tratarse
de una compilación centrada en un tema especíco, puede resultar especialmente úl para
los lectores, lo cual a su vez puede incrementar las consultas y la visibilidad de la revista
(Roberts, 2023).
Por otro lado, entre los aspectos negavos asociados a las convocatorias, se encuentra el
potencial de que lleven a malas práccas, incluyendo las siguientes:
a) Las convocatorias se han venido relacionando de manera creciente con las editoriales y
revistas predatorias, ya que es una parte importante de su modus operandi (Wahyudi, 2017;
Mercado Percia, 2017; Petrisor, 2018; Segarra-Saavedra et al., 2020; Dadkhah et al., 2023;
Roberts, 2023; Western Illinois University, 2024). La sobreabundancia de las convocatorias,
así como la marcada insistencia con la cual se presentan y difunden es lo que puede estarlas
acercando tanto al circuito predatorio, al punto de ser una caracterísca de éste
7
. Sin querer
ser exhausvo, las caracteríscas predatorias incluyen: no ofrecer procesos conables de
revisión por pares, falsear indicadores o emplear indicadores carentes de reconocimiento
(por ejemplo, mencionan estar incluidas en índices predatorios o incluso en índices
conables, pero sin estarlo, o empleando indicadores similares al Factor de Impacto, pero no
reconocidos, o mencionar indicadores que se hacen pasar por este), prometen rápidos
procesos de publicación, altas tasas de aceptación y exigen un pago por publicar. Todas estas
caracteríscas hacen que la integridad de las publicaciones que las posean sea altamente
cuesonada.
b) Una velocidad más rápida de procesamiento y publicación de los manuscritos genera
sospechas en cuanto a la calidad, integridad y originalidad de la invesgación (
Segarra-
Saavedra et al., 2020; Roberts, 2023). Aparte, por la necesidad de cumplir con las metas,
podría ser que se descuiden los procesos editoriales y de evaluación (Roberts, 2023).
c) La sobreabundancia de convocatorias puede abrumar a los invesgadores, parcularmente a
quienes enen poca experiencia, haciéndoles dicil disnguir las convocatorias conables y
relevantes de las que no lo sean (Asim y Khusro, 2018).
7
Dicho esto, me parece necesario recalcar que enen su importancia y hay usos genuinos de las convocatorias,
como mencioné anteriormente.
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d) Se ha cricado cierta falta de transparencia en los procesos detrás de su elaboración (Roberts,
2023; Poster-Su, 2024), así como aquellos relacionados con la selección y evaluación de los
trabajos que se reciban, recomendando que tales procesos: sean más visibles y
transparentes, eviten sesgos dentro de las temácas o en la bibliograa en la que se basen y
que cuiden la inclusión (de áreas, madurez y procedencia geográca de los invesgadores que
parcipen) (Poster-Su, 2024). Aparte, debería realizarse un proceso de evaluación a los
editores invitados y los autores para evitar que existan conictos (Commiee on Publicaon
Ethics (COPE), 2023), además de considerar que la falta de experiencia del editor invitado
podría ser perjudicial (Roberts, 2023); aunque brindar la oportunidad a invesgadores
nóveles también podría dar resultados posivos.
e) Es dicil determinar el éxito de las convocatorias, por lo que algunos editores dudan acerca
de su efecvidad en atraer trabajos que realmente sean de alta calidad (Mercado Percia,
2017). Sin embargo, Albornoz (2025) argumenta que su inuencia en la producción cienca
ha sido poco estudiada, sugiriendo que se podrían analizar las relaciones entre las
convocatorias y los documentos que han resultado de éstas, lo cual permiría rastrear la
evolución de redes de invesgadores y de sus temácas.
f) Aparte de tener una relación ínma con las revistas predatorias, también enen un gran
potencial para atraer la atención de las fábricas de arculos (paper mills) (COPE, 2023; Petrou,
2023), las cuales son organizaciones o individuos que realizan compraventa de la autoría en
arculos que pueden encontrarse en disntas etapas de su publicación. Lamentablemente
los números especiales pueden ser explotados como vehículo para fraudes coordinados a
gran escala (Roberts, 2023).
g) Al atraer un mayor número de envíos, la proporción de manuscritos de baja calidad también
podría ser mayor, cuesón que se agrava si la redacción de la convocatoria no presenta
claramente los requisitos de calidad (
Kelso, 1998). Dado que potencialmente se recibirían
grandes candades de manuscritos irrelevantes, la convocatoria debe ayudar a descartarlos,
al establecer los requisitos deseables que deben cumplir los envíos. Una convocatoria podría
incluso hacer la prueba de elevar los requisitos de calidad acostumbrados anteriormente por
la revista. También en relación con la redacción de la convocatoria, si esta es muy amplia y
genérica, atraerá envíos poco pernentes (Wahyudi, 2017). De manera similar, podría ser
contraproducente ulizar inteligencia arcial generava para elaborarla, dada su
propensión a incluir referencias alucinadas o contenido impreciso, por lo cual tales
convocatorias deben ser supervisadas, revisadas y corregidas por un experto (Eysenbach,
2023).
h) Las convocatorias para números especiales pueden llevar a la conformación de carteles de
autores o a los carteles de citación, resultando en números integrados únicamente por
arculos de autores de la misma instución (endogamia) y/o conocidos del editor invitado,
quien también podría querer ulizar la oportunidad para inar la importancia de su trabajo
(COPE, 2023; Roberts, 2023). Esto lleva a dudar acerca de la integridad de los procesos de
revisión y publicación de los números especiales y es una de las grandes crícas que se han
hecho a aquellos publicados en revistas de la editorial MDPI.
La sobreabundancia de números especiales ha encontrado casos extremos como el de la
citada editorial MDPI, que en 2023 abrió convocatorias para casi 56,000 números especiales
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(¡3,512 sólo para la revista Sustainability!), lo cual ha despertado crícas y serias dudas hacia esta
editorial, especícamente porque: (1) esta candad de números especiales hacen dicil de creer que
se puedan revisar y procesar de manera efecva la candad de manuscritos que atraigan; (2) se duda
de que sea relevante abrir tal candad de números especiales e incluso se han detectado algunos que
enen poco o nada que ver con las temácas de las revistas que pretenden publicarlos; y (3) ante el
aluvión de manuscritos recibidos, se cuesona la calidad que puedan tener (Grove, 2023). Para 2022,
el modelo de publicación basado en números especiales con editores invitados representó el 70% de
los arculos publicados por Froners, más del 60% en el caso de MDPI y más del 50% en el de Hindawi,
cuyo caso resultó en la retractación de más de 500 arculos publicados, dada la sospecha que estos
fueron producidos por fábricas de arculos, lo cual resultó en que la Web of Science eliminara de sus
índices a 19 de sus revistas en 2023 (las cuales publicaban el 50% de los arculos de Hindawi) (Petrou,
2023).
Se ha llamado la atención sobre la elevada candad de convocatorias en estos modelos de
publicación de “acceso abierto”, bajo las preocupaciones de que ha revelado debilidades en los
procesos editoriales y de revisión por pares (Council for Nutrional and Environmental Medicine
[CONEM], 2025). Además, el hecho de que tantos números especiales terminen favoreciendo la
candad sobre la calidad, perjudica la conanza en la publicación cienca y solo puede aliviarse al
mantener rigurosos estándares editoriales que aseguren la integridad y conabilidad de las
publicaciones (Hoch, 2024; CONEM, 2025).
Frente a los cuesonamientos sobre la integridad de los números especiales, es importante
establecer polícas editoriales claras y protocolos transparentes para su manejo. COPE y el Directory
of Open Access Journals (DOAJ) han emido lineamientos que, entre otros aspectos, recomiendan los
siguientes: (1) el equipo editorial regular debe supervisar los procesos editoriales; (2) el editor debe
revisar y aprobar todo el contenido antes de su publicación; (3) es necesario limitar la autoría de los
editores invitados e incluso de colegas de su misma instución; (4) es necesario evitar práccas que
comprometan la calidad de los procesos, como imponer plazos muy rígidos o establecer candades
irreales de arculos a publicar, dado que pueden llevar a que se evalúen de manera apresurada o a
aceptar trabajos de baja calidad; y (5) la revista debe elaborar documentos que denan los roles,
responsabilidades y estándares écos esperados de los editores invitados (
COPE, 2023; DOAJ, 2023).
Conclusión
Mientras que las convocatorias pueden ser una herramienta úl para destacar y trabajar en
temas emergentes, aparte de que permiten acelerar el proceso de publicación, también existen varios
riesgos relacionados con las editoriales y revistas predatorias, así como con malas práccas que llevan
a cuesonar la éca y la integridad de los procesos de revisión por pares y publicación. Los
invesgadores y editores deben estar al tanto de estas problemácas, especialmente al parcipar en
convocatorias o al establecerlas, procurando preservar la éca e integridad de la publicación
cienca. Por esto es fundamental que los editores manejen cuidadosamente las convocatorias que
emiten, asegurando que respondan a una necesidad real, que están alineadas con los objevos de la
revista y las elaboren con transparencia, rigor y compromiso con la calidad cienca. Asimismo, es
relevante incorporar a los procesos de formación el tema de las convocatorias, para que se
comprendan sus funciones, se eviten confusiones y los futuros invesgadores desarrollen una postura
informada ante ellas.
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