es crear una IA, una máquina que tenga una inteligencia general similar a la humana; y (3) la
inteligencia especial que es la que lleva a cabo trabajos específicos, realiza tareas concretas, pero
de manera superior a la inteligencia humana. Concluye que el reto consiste en orientar el uso
humano de estos sistemas de forma ética.
El capítulo 3, Transhumanismo y Posthumanismo: ¿Pronóstico o ideología? introduce la
reflexión a través de la referencia literaria, ahora se apoya en los hermanos Huxley, particularmente
en Un mundo feliz de Aldous y no tanto en Julian, pero sí menciona que este último quien en 1927
introduce una idea de transhumnaismo. La creencia de que a través de la tecnología podemos ser
mejores versiones del ser humano, la transformación a través de las tecnociencias, a través del
acrónimo NBIC (nanoteconología, biotecnología, informática – big data, internet de las cosas – y
ciencias cognitivas – IA, robótica, entre otras). ¿Se puede servir al hombre, trascendiendo al hombre,
permaneciendo hombre al actualizar nuevas posibilidades de su naturaleza humana?
Se corre el riesgo de la instrumentalización de la vida humana. La autora plantea que ello no
debe, ni puede ser permisible. Aquí realiza – a gusto de quien suscribe – uno de los análisis más
interesantes del libro, apoyada en la críca de Kant, sobre la responsabilidad de no menr de la
ciencia. Arma: “es lícito aventurar bosquejos de totalidad y de futuro como idea regulava, como
orientación… desde los avances con que ya se cuenta, pero no es lícito darlos por realidad
contrastada”. Muestra así tres desaos para la éca en este entorno transhumanista: el primero, una
ideología, ya liberar, ya progresista, ya indeterminada detrás de la técnica; el segundo, cuidar que
no se intente seducir desde las pulsiones humanas, intereses económicos; y, tercero, esclarecer el
po de éca al que se apela al mostrar una bondad moral en el entorno transhumano. Se debe
disnguir entre las propuestas que gozan de un respaldo cienco de aquellas que no lo enen.
En el capítulo 4, Inteligencia Artificial confiable ¿Un cambio de época? se presenta el interés
del marco regulatorio europeo para la IA, de manera que se pueda cuidar el desarrollo de la misma
bajo supervisión humana y al servicio de las personas. Explica como el marco normativo en el
espacio europeo es de vanguardia en ese sentido. Sin embargo, propone, precisamente la necesidad
que ante los requerimientos del mercado y del entorno global, se genere una ética para este cambio
de época, aquí es donde desarrolla su modelo normativo propuesto: (1) beneficencia; (2) autonomía
y dignidad; (3) explicabilidad y rendición de cuentas; 4) no dañar; y (5) promover un mundo justo
¿Un cambio de época?
En el Capítulo 5, Ética robótica la autora hace un recorrido por la llamada cuarta revolución
industrial y la robótica, la autora cuestiona en primer término ¿qué es un robot? Y ella misma aporta
una variada serie de descripciones. Plantea el desafío ético para la robótica hablando entre otras
cosas del riesgo de la deshumanización del trabajo de la salud. Sostiene la necesidad de generar una
ética para las máquinas y cuestiona si se tratará de una ética para las máquinas o para agentes
artificiales autónomos, reflexión que continúa en el capítulo 6.
El Capítulo 6; ¿Qué ética para las máquinas inteligentes? se centra en la reflexión continua
sobre la necesidad ética para las máquinas, la autora sostiene que lo que es lo más popular o lo más
solicitado, no necesariamente es lo éticamente correcto. Manifiesta cómo es un error común
confundir alta incidencia de preferencias en una encuesta, con lo que se ‘debe’ hacer.
Evidentemente refiere una lógica de mercado. Se debe – sostiene la autora -generar una ética que