ARTÍCULO
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e-ISSN: 2992-8184
2025 | Revista Estudios de la Información, 3(2), 42-62.
hps://doi.org/10.54167/rei.v3i2.2084
Análisis sociodemográco de museos en Chihuahua, México: Un diagnósco
general basado en la centralidad de públicos
Recibido: 17/09/2025
Revisado: 15/10/2025
Resumen. El presente arculo ene como objevo caracterizar sociodemográcamente a los
públicos y no públicos de los museos del municipio de Chihuahua, México, comprender sus
representaciones sociales sobre la instución museísca y evaluar la centralidad de públicos en los
museos de la ciudad, a parr de datos recientes que incluyen el periodo posterior a la pandemia de
COVID-19. Se trata de un estudio exploratorio-descripvo, de po mixto, que incorpora tanto el
Índice de Centralidad de Públicos (ICP) como encuestas aplicadas en población abierta y visitantes.
Los resultados muestran, por un lado, que persisten importantes carencias presupuestales y de
recursos humanos, y por otro, que la población en general connúa percibiendo a los museos como
espacios estácos, aunque se observan transformaciones recientes en los hábitos de consumo
cultural, con un mayor peso de las visitas familiares y el uso de entornos digitales.
Palabras clave: Museos, instuciones museíscas, estudios de público, centralidad de públicos,
diseño exposivo, espacio exposivo.
Sociodemographic analysis of museums in Chihuahua, México: A general diagnosis
based on public centrality
Abstract. This arcle aims to provide a sociodemographic characterizaon of the public and non-
public audiences of museums in the municipality of Chihuahua, México, understand their social
representaons of museum instuons, and evaluate the centrality of audiences in the city's
museums, based on recent data from the period following the COVID-19 pandemic. This is a mixed-
method exploratory-descripve study that incorporates both the Public Centrality Index (ICP) and
surveys conducted among the general populaon and visitors. The results show, on the one hand,
that signicant budgetary and human resource shoralls persist, and on the other, that the general
populaon connues to perceive museums as stac spaces, although recent transformaons in
cultural consumpon habits have been observed, with a greater emphasis on family visits and the
use of digital environments.
Keywords: Museums, museum instuons, audience studies, audience centrality, exhibion design,
exhibion space.
Lenin Pavel Acosta Garay
Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua, México
Fidel González-Quiñones
Universidad Autónoma de Chihuahua, México
Acosta Garay y González-Quiñones (2025)
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hps://doi.org/10.54167/rei.v3i2.2084
Cómo citar: Acosta Garay, L. P. y González-Quiñones, F. (2025). Análisis sociodemográco de museos
en Chihuahua, México: Un diagnósco general basado en la centralidad de públicos. Revista Estudios
de la Información, 3(2), 42-62. hps://doi.org/10.54167/rei.v3i2.2084
Introducción
Existe una amplia producción cienca y de divulgación sobre temas de museología y
museograa, a pesar de que Estados Unidos y Europa dominan en este po de estudios,
Lanoamérica cuenta con una importante trayectoria, de tal suerte que existen asociaciones como
Ibermuseos y CECA, que son entes especializados en el desarrollo de polícas públicas para los
museos en América Lana y además cuentan con una producción documental especializada.
En el caso de México, instuciones como el Instuto Nacional de Antropología e Historia, la
UNAM y la Universidad Iberoamericana, se han ocupado de producir en los úlmos cincuenta años
una candad considerable de estudios sobre públicos, museología, conservación y educación
(Muñoz-Aréyzaga, 2017). Sin embargo, la mayoría de sus temácas se centran en museos del área
metropolitana, principalmente museos de la Ciudad de México.
En el caso de Chihuahua, existe solo tres invesgaciones sobre museos y abordan solo
parcialmente la infraestructura museal con la que cuenta la ciudad de Chihuahua. El trabajo más
anguo sobre museos que se encontró registro, fue una tesis de licenciatura realizada por Salais
(2023) en donde hace una descripción del funcionamiento técnico de Casa Chihuahua Centro de
Patrimonio Cultural y da una breve reseña histórica del inmueble y sus modicaciones
arquitectónicas; el segundo trabajo es también una tesis de nivel maestría de Guérrez Mendoza
(2018), que se centra en el aspecto educavo del museo de Hidalgo y el calabozo del mismo nombre,
que se alberga en el sótano de Casa Chihuahua. Su propuesta aborda desde la partes cuantava y
cualitava las visitas de grupos escolares, pero descarta los grupos no escolares y los visitantes
circunstanciales, a pesar de que estos forman parte importante del número total de asistentes a los
museos referidos en el estudio. Finalmente, el estudio más reciente publicado en cuanto a museos
en Chihuahua, es un arculo publicado por Acosta Garay y González Quiñones (2020) donde se
aborda una discusión ontológica sobre el a qué se le llama hoy en día museo y da una perspecva
un poco más amplia de la labor museográca en la ciudad estudiada.
En el estado de Chihuahua, los museos se centran en los municipios con más población,
siendo Chihuahua, Juárez y Parral los que enen mayor número de estos y cabe mencionar que es
el segundo estado del norte del país con más museos, tal como se puede observar en la Tabla 1.
Tabla 1. Distribución de museos por municipios del estado de Chihuahua
Municipio
Candad
Municipio
Candad
Municipio
Candad
Ahumada
1
Aquiles Serdán
1
Bocoyna
1
Casas Grandes
1
Coyame
1
La Cruz
1
Cuauhtémoc
2
Cusihuiriachi
1
Chihuahua
14
Delicias
3
Galeana
1
Guachochi
2
Guerrero
3
H. del Parral
6
Juárez
6
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Municipio
Candad
Municipio
Candad
Municipio
Candad
Julimes
1
Madera
3
Ojinaga
1
Riva Palacio
1
Santa Bárbara
1
Satevó
1
Fuente: Creado a parr de información del Sistema de Información Cultural (SIC)
El estado de Chihuahua cuenta con 3,741,869 habitantes, es decir que existen 71,959
habitantes por cada museo. El museo del estado que reporta mayor número de visitantes por año
es el Museo de la Revolución de las Culturas del Norte con más de 180 mil visitantes en 2023
(Instuto Nacional de Antropología e Historia [INAH], 2024), de los cuales un porcentaje importante
son de origen extranjero y de otros estados de México.
Además del aspecto cuantavo, existen pocas evaluaciones cualitavas de los contenidos
y de la eciencia con la que estos se transmiten a los visitantes. Es decir, que se está midiendo la
calidad de los museos solo por el número de visitantes que aenden y no por la calidad de sus
contenidos y si estos son signicavos para el visitante. Esto es comprensible puesto que la mayoría
fueron concebidos como un apoyo a la llamada educación formal y su existencia se jusca
mayormente en el número de visitas. La escuela es entonces el principal promotor de la visita a los
museos de Chihuahua, la cual no deja de ser una instución reproductora del lenguaje hegemónico
del Estado. Esto podría explicar porque que solo un 35% de los visitantes a museos nacionales ene
la intención de regresar a visitar de nuevo el museo (Instuto Nacional de Estadísca y Geograa
[INEGI], 2024).
A parr de las anteriores consideraciones, se plantea responder ¿Cuál es la situación
administrava actual de los museos en el municipio de Chihuahua? Y ¿Cuál es la percepción que la
población ene de los museos en el municipio de Chihuahua?
Antecedentes de los museos en México
E
(Morales, 1999; Ochoa, 2010).
Antecedentes de los museos en el municipio de Chihuahua
La instucionalización de los museos ene sus precedentes, y es crucial entender las
movaciones detrás de su creación más que simplemente analizar cronológicamente su fundación.
En el contexto contemporáneo, se puede dialogar con muchos de los creadores o precursores de los
museos de la ciudad, lo cual, aunque basado en escasos documentos, ofrece un valioso aporte para
comprender cómo surgieron estos espacios.
Aunque las evidencias documentales son limitadas, se ha constatado que no hay
antecedentes claros sobre los orígenes de los museos actuales en el municipio de Chihuahua. La
información recabada principalmente proviene de la etnograa y la historia oral. Este estudio
histórico ha revelado que muchos de los museos fueron establecidos por expertos en el campo como
Iker Larrauri, Felipe Lacouture y Graciela Schmilchuk. Es crucial realizar un análisis comparavo entre
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las condiciones en las que fueron fundados estos museos y su estado actual. “La situación de los
museos del Estado es similar a la del padre que ene muchos hijos, pero no se hace cargo de ellos
una vez que nacen” (Mancera, comunicación personal, 21 de mayo de 2022).
Los protomuseos
Antes de la apertura del primer museo en Chihuahua en 1961, ya exisan acvidades que
se asemejaban a las realizadas por los museos instucionales. Estas incluían exposiciones pláscas,
tertulias literarias y exhibiciones de colecciones individuales, aunque picamente dirigidas hacia
sectores sociales con alto poder adquisivo, la alta burocracia y, en menor medida, el sector
universitario. La primera exposición registrada, sobre minería en 1904, fue encargada por el
gobernador Creel e incluía una extensa colección de ejemplares chihuahuenses, fósiles, documentos
mineros, fotograas de minerales, directorios de compañías mineras y una biblioteca especializada.
Después de ser saqueada en 1933 y pasada a la Escuela Parcular de Agricultura de Ciudad Juárez
en 1948, fue nalmente devuelta al Palacio de Juscia y Educación cinco años después (Almada,
1987).
Durante la primera mitad del Siglo XX, el banco minero, el palacio de gobierno, el banco
comercial mexicano y el paraninfo universitario fueron centros neurálgicos de la acvidad cultural
en la ciudad, acogiendo a arstas de diversos niveles. Grupos empresariales, especialmente el Grupo
Chihuahua, fueron los principales impulsores de exposiciones, conferencias y eventos culturales. En
los años sesenta y setenta, la vida cultural era acva, aunque los espacios disponibles eran escasos.
El sépmo piso del Banco Comercial albergó numerosas exposiciones pictóricas, frecuentadas
principalmente por la alta sociedad, con excepciones como el autor y su hermana. Además, el
Instuto de Relaciones Culturales México-estadounidense, ubicado en el cuarto piso del edicio de
la unión ganadera en la calle Escorza, organizaba exposiciones con arstas tanto estadounidenses
como mexicanos (Muñoz, comunicación personal, 6 de febrero de 2021).
En los años noventa, el vesbulo del Edicio Héroes de la Reforma se usaba para
exposiciones de arte contemporáneo, impulsado por el Arq. Mario Arras, quien buscaba un espacio
permanente para estas obras, dando origen más tarde al Museo Casa Redonda. Inicialmente, el
Banco Comercial, el vesbulo del Teatro de los Héroes, el Edicio Héroes de la Revolución y el salón
rojo del Palacio de Gobierno fueron lugares desnados al disfrute del arte y la cultura,
principalmente para la élite social de Chihuahua. A nales del siglo XX surgieron los primeros museos
gubernamentales abiertos al público en general. En los años 2000, se desarrollaron museos con una
considerable inversión gubernamental, enfocados en temas especícos más que en la historia del
edicio que los albergaba. Desde 2010, solo se han inaugurado tres nuevos museos, mientras los
existentes enfrentan una crisis operava y económica persistente.
Estudio de público en el contexto de los museos
Al igual que el área educava, los estudios de público enen ya una importante trayectoria
en el quehacer de los museos. “Su llegada entra con mayor claridad en los años ochenta del siglo
pasado, como un área con personal especializado; ya sea externamente, desde consultorías privadas
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que otorgan el servicio o bien desde el ámbito universitario, donde la relación públicos-museos
interesa más decididamente a invesgadores de diversas disciplinas sociales, incluida la museología”
(Pérez Castellanos, 2016, p. 22).
Según Pérez Castellanos (2016), los estudios de públicos son un área de la museología que
se dedica a la invesgación de los visitantes de los museos, y de otras instuciones anes, desde un
punto de vista amplio, el cual incluye no solo a los visitantes reales sino también a los potenciales e
incluso a los llamados no públicos. Por su parte Schmilchuk (1996), dice que “los estudios de públicos
pretenden ocuparse de toda la gama de comportamientos y actudes, hábitos culturales y
construcciones imaginarias ligados al modo en que la gente uliza su empo libre en los espacios
concebidos para la recreación y la información” (p. 32)
Variadas han sido las experiencias sobre los estudios de público en el mundo, Schmilchuk
(2012) realiza una categorización de aquellos auspiciados por los propios museos, instuciones
gubernamentales e invesgadores independientes, destacando que los estudios de públicos en
museos rara vez difunden sus resultados, quizás por miedo a exponer sus debilidades. Así mismo, la
autora señala que en México no existen estudios sistemácos que den cuenta de la evolución de las
polícas culturales y hasta hace apenas un par de años se ha logrado establecer un sistema de
información cultural que concentre parte de la información cuantava que se genera en los
espacios museográcos, cosa que, a más de diez años de camino, no ha cambiado.
Por otro lado, en los úlmos veinte años se han venido desarrollando diversos estudios con
enfoques mulvariados que centran su análisis en el cómo los contenidos de las exposiciones
repercuten en el usuario, la conguración de las concepciones colecvas a parr del consumo
cultural, la experiencia del visitante y la función recreava o educava de los museos; todos estos
estudios han marcado una pauta y cuesonado las polícas públicas de los museos y su ulidad.
Sheel (1973), uno de los pioneros en la evaluación de públicos de museos, se centró en la
efecvidad de los elementos exposivos. Según él, la ecacia se mide por la línea medida del cambio
observable en la conducta, que se produce por los elementos exposivos, coherente con las metas
u objevos de esos elementos.
Además, encontró que el empo dedicado a la visita y la movación del visitante inuyen
en la candad de conocimientos adquiridos, y que las personas con educación superior aprenden
signicavamente más que aquellas con menor nivel educavo (Sheel et al., 1968), cuyas
propuestas destacan la estrecha relación entre estudios de públicos, evaluación de exposiciones y
educación, áreas que, aunque aún difusas, convergen en la importancia de alinear los objevos
exposivos del museo para una evaluación efecva. Falk y Dierking (1992) propusieron que el museo
es un espacio de aprendizaje autónomo, donde el visitante elige qué profundizar. Su modelo de
aprendizaje contextual considera tres aspectos superpuestos: el personal, que incluye movaciones,
expectavas, conocimientos y creencias previas; el sociocultural, que abarca la inuencia de la
sociedad y el papel del individuo como miembro de ella; y el sico, que se reere al ambiente de
interacción. Estos autores no solo evaluaron cuánto aprendían los visitantes en el museo, sino que
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enfazaron comprender los contextos sicos y sociales de los visitantes antes, durante y después de
la visita.
En México, Monzón (1955) realizó el primer estudio de públicos tras notar la disminución de
visitantes en el Museo de Historia en 1952. Su invesgación consisó en una muestra cuantava y
longitudinal que incluyó variables como la movación de visita, datos socioeconómicos de los
visitantes y sugerencias para mejorar la experiencia. Eder (1977) llevó a cabo el primer estudio de
públicos en un museo de arte mexicano. Su invesgación incorporó un cuesonario que exploraba
datos sociodemográcos y movaciones de los visitantes, así como un análisis de las estrategias de
markeng que inuían en la visita a la exposición, mejorando así las técnicas de difusión y
apreciación arsca.
En los años setenta y ochenta, se cricó el museo como aparato ideológico del Estado y se
demandó su democrazación. En 1987 surge el texto El público como propuesta: cuatro estudios
sociológicos en museos de arte rompiendo con los anguos estudios de públicos. Bajo la dirección
de García Canclini, surgieron invesgaciones cricando la disparidad entre polícas culturales y
resultados, inuenciadas por la antropología urbana y la sociología de Bourdieu, quien en 1969
reveló que solo individuos con educación especíca, inuenciada por su clase social, pueden
apreciar los museos, excluyendo a los demás. Así, los museos desempeñan una función de
diferenciación social que “consiste en reforzar el senmiento de pertenencia en unos, y en los otros
el senmiento de exclusión” (Bourdieu y Darbel, 2003).
En México, se realizaron estudios en los museos principales de la Ciudad de México, sobre
todo en el Museo Nacional de Antropología e Historia y el Museo Nacional de Artes de la Ciudad de
México (MUNAL). En el caso del museo de antropología se destacan los estudios de Orellana (1988),
Muñoz-Aréyzaga (2017) y Massa (2004) ya que un resultado común y concluyente de estos estudios
fue que el museo seguía reproduciendo discursos propios de una hegemonía nacionalista, más allá
de una experiencia de aprendizaje. Tanto el Museo Nacional de Antropología como el MUNAL, son
parte importante de la oferta cultural de la Ciudad de México y del país entero y ambos reciben una
vasta candad de turistas nacionales y extranjeros. Por tanto, resulta interesante conocer cómo se
han abordado los estudios para públicos que no son mayoritariamente escolares.
Rosas-Mantecón y Schmilchuk (2008) realizaron un estudio de públicos en el MUNAL,
quienes centraron su atención en los disposivos interpretavos y de comunicación de la exposición
“El Cuerpo Aludido” en el año 2015. El estudio uliza diversas técnicas de invesgación: observación
de públicos, entrevistas a visitantes y personal del museo, análisis de documentos y evaluación del
diseño museográco. La observación directa es central en la metodología, generando estrategias de
entrevistas informales y coparcipación, que derivaron en mejoras implementadas durante la
exposición. Concluye que lo más importante en los estudios de público no es si los visitantes usan
los recursos museográcos, sino la movación detrás de su uso. Los autores señalan que “no hemos
simplemente comprobado si los visitantes usaban o no los recursos, si leían o no los textos, sino que
nos preguntamos de dónde viene el leer o no leer” (p. 83).
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Como se mencionó con anterioridad, los estudios de público generalmente se realizaban por
iniciava de los propios museos y sus resultados no eran del todo accesibles. Sin embargo, en la
úlma parte del Siglo XX y a principios del XXI, se crearon diversas instuciones como el Observatorio
Permanente de Públicos en Francia fundado en 1990, el Laboratorio Permanente de Público de
Museos en España fundado en 2008 y el mismo año en México se creó un departamento en el
Instuto Nacional de Antropología e Historia (INAH) denominado Programa Nacional de Estudios del
Público, aunque mayormente enfocado a los museos dependientes de dicho organismo (Muñoz-
Aréyzaga, 2017). A pesar de su instucionalización, los estudios de público no son una prácca
común en los museos no dependientes de organismos como el INAH, incluso el departamento antes
señalado tuvo una drásca reducción presupuestal en 2020, lo que limitó aún más la accesibilidad
de estos instrumentos para los museos del país.
Durante el período de la pandemia y la paulana apertura de museos a nales del 2021,
gran parte de los estudios de público se enfocaron en los hábitos de consumo digital de las
audiencias, varios museos migraron sus exposiciones a la virtualidad. Uno de los estudios más
destacables es el de Nikolaou (2024) que analiza el impacto de la transformación digital acelerada
en los museos después del connamiento, enmarcándola en el concepto de ‘posdigital’ y su principal
argumento es que los museos ya no pueden separar lo sico de lo virtual, sino que deben construir
experiencias híbridas coherentes. El estudio propone lineamientos para que las instuciones
culturales aprovechen la tecnología sin perder su dimensión humana y educava.
Otros estudios como el de Palumbo (2022) analizan cómo los museos y las instuciones
culturales enfrentaron el cierre sico durante la pandemia de COVID-19 y qué estrategias adoptaron
para garanzar su supervivencia, concluyendo que la resiliencia instucional depende de la
capacidad de los museos para combinar innovación tecnológica con sendo comunitario.
En síntesis, los estudios más recientes sobre públicos de museos, se han enfocado en cómo
estos han tenido que adaptar su modelo operavo, equilibrando experiencias presenciales y
digitales (Yun, 2022).
Es relevante mencionar que, aunque los estudios de público enen una fuerte carga prácca,
su principal mérito es la adaptación de teorías al campo experimental. Los estudios recientes son
muldisciplinarios y transdisciplinarios, llegando a enfoques posmodernos como analizar un objeto
desde su carácter polisémico, psicológico y simbólico. Sin embargo, este estudio solo aspira a un
análisis sociodemográco de los públicos y no públicos, una construcción histórica de la semióca
museográca y un diagnósco general de centralidad de públicos.
Metodología
El presente estudio es de po exploratorio-descripvo, con un enfoque mixto de carácter no
experimental transeccional. Incluye la revisión de fuentes primarias en archivos de la administración
pública y hemerotecas, además de bases de datos de Scopus y Google académico principalmente.
La recolección de datos y la aplicación de los instrumentos de medición se realizó entre los años de
2022 a 2024. En cuanto a su delimitación, el estudio se realizó exclusivamente en los museos del
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municipio de Chihuahua. Los instrumentos ulizados para recabar los datos cuantavos fueron el
IPC y cuesonarios de públicos y no públicos.
Índice de Centralidad de Públicos (ICP)
Este instrumento mide desde la perspecva del sujeto el grado en que cada uno de los
museos se centra o no en los visitantes, lo cual, combinado con la observación directa, da como
resultado un diagnósco muy úl para entender la situación actual de los museos de la ciudad. Se
trata de un instrumento diseñado por Gándara y Pérez (2015) que nace bajo la premisa de que son
los públicos el pilar principal del quehacer museográco y es el aspecto que agluna todas las áreas
que involucran a un museo.
El instrumento incluye 108 aspectos a evaluar en cada espacio museal, permiendo al
invesgador valorar la disposición de estos espacios para atender a los públicos, usando parámetros
numéricos. Este instrumento fue complementado con un análisis etnográco, ya que la aplicación
de un solo instrumento puede reducir la conabilidad del estudio. Además, muchos aspectos
evaluados están relacionados con la infraestructura, lo cual desfavorece a los museos con
presupuestos insucientes para señaléca, mantenimiento y limpieza.
Cuesonarios de públicos y no públicos
El cuesonario de públicos estuvo dirigido a los visitantes habituales o que se encontraron
en los museos al momento de la aplicación. En un primer momento se pensó en diseñar un
instrumento que ayudara a entender las dinámicas de los públicos asistentes a los museos, pero al
poco empo se dio cuenta de la existencia de la Encuesta General de Museos del INEGI, la cual se
estaba aplicando desde el año 2017 por parte de los museos. Por lo tanto, se optó por realizar el
rastreo de microdatos por museo y calcular el número de encuestas por espacio, según el tamaño
de muestra especíco. Este instrumento sirvió para aligerar en gran medida la carga nanciera y
temporal que implicaba la aplicación de las encuestas, pero representó un reto importante, ya que
muchas de ellas están codicadas por disntos algoritmos y claves.
El tamaño de muestra se calculó tomando como población al número de visitantes al año
reportadas por INEGI (2019), posteriormente se calculó la media mensual y se aplicó la fórmula para
el cálculo del tamaño de muestra para esmar una proporción en poblaciones innitas, con una
conanza del 95%, un margen de error del 5% y una probabilidad de éxito del 50%, realizando el
ltrado de microdatos, acorde a un muestreo estracado basado en la asistencia a cada museo.
Por su parte, el cuesonario de no públicos, fue uno de los instrumentos que implicó un
mayor empo de diseño y aplicación, pues de este se desprendieron los resultados de la percepción
actual que se ene de los museos por parte de la población abierta. Para ello se recurrió a un modelo
realizado por la Comisión Nacional de Invesgación Cienca y Tecnológica (CONICYT) en Chile,
sobre la percepción social de la ciencia y tecnología (2019), adaptado a la percepción social de la
cultura y los museos chihuahuenses, la cual se divide en dos dimensiones: la dimensión
representacional y la prácca operacional.
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Parendo de este contexto, cada una de las dimensiones planteadas en el modelo del
CONICYT fueron evaluadas en un mismo cuesonario de 18 preguntas el cual se divide en tres partes:
Los datos sociodemográcos, donde se idencaron factores como edad, sexo, nivel educavo y
ocupación; la dimensión representacional, que da cuenta de la imagen del museo y su entorno y la
dimensión prácca operacional, que habla de los intereses y consumos de los públicos cauvos y
potenciales del museo. Este instrumento se mandó para ser evaluado y validado por expertos, para
luego pasar a su aplicación a la población abierta.
El principal interés con este instrumento fue el de conocer la precepción general de la
población y la movación de visita o no a los museos y además brindó información muy úl en
cuanto al carácter socioeconómico de los públicos que asisten y que no asisten a museos de forma
periódica. La segmentación de la muestra se respaldó en la división georreferenciada del municipio
en cuatro cuadrantes (norte, centro, sur-oriente y sur poniente), tomando en cuenta la densidad de
población de acuerdo al Inventario Nacional de Viviendas de INEGI, se aplicaron 386 encuestas a
población mayor de 15 años durante los meses de sepembre y octubre de 2022.
Análisis de resultados: Los museos en la actualidad
Aspecto administravo
Las instuciones de las que dependen los museos están ligadas a sus orígenes, aunque
algunos han migrado a otro ente gubernamental o se han constuido como asociaciones civiles. La
gura administrava de los museos es tenue en el aparato gubernamental; varios han desaparecido
o nunca han exisdo como gura presupuestaria. Esto dicultó conocer los presupuestos asignados
y el número de visitantes. En la tabla 1 se muestra la adscripción administrava de los museos del
municipio de Chihuahua.
Tabla 1. Adscripción administrativa de los museos de Chihuahua
Museo
Adscripción administrava
Casa Juárez
Secretaría de Cultura del Estado
Museo Hidalgo
Secretaría de Cultura del Estado
Casa Redonda
Secretaría de Cultura del Estado
Casa Chihuahua
Fideicomiso entre Gobierno Municipal, Estatal y
Promotora de la Cultura Mexicana A.C.
Quinta Gameros
Universidad Autónoma de Chihuahua
Polifórum
Universidad Autónoma de Chihuahua
Semilla
DIF Estatal
Casa de Villa
SEDENA
Tarike
Fundación Cultural Tarike
Mamut
Asociación Civil del Museo de Paleontología
Casa Siglo XIX
Instuto de Cultura del Municipio de Chihuahua
Centro de Desarrollo
Cultural
Instuto de Cultura del Municipio de Chihuahua
Museo Apache
Dirección de Desarrollo Económico y
Compevidad (Gobierno Municipal)
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La mayoría de los museos se habilitaron y remodelaron con parcipaciones federales,
especialmente a través del Programa de Apoyo a la Infraestructura de los Estados (PAICE). Algunos,
como el Centro de Desarrollo Cultural, fueron nanciados por el gobierno municipal, mientras que
otros, como el Tarike y el Mamut, enen edicios en comodato del gobierno estatal y colecciones
de la comunidad. Los empleados a menudo dependen de otras instuciones, pero trabajan en los
museos, como en Casa Chihuahua y el Museo Apache. En 2017, se creó el Departamento de Museos
en la Secretaría de Cultura Estatal, lo que permió conocer los presupuestos asignados a museos
estatales. Antes de eso, los recursos se equetaban en infraestructura, mantenimiento y eventos,
complicando el rastreo de fondos. Datos obtenidos muestran una tendencia a la baja en
parcipaciones gubernamentales. La tabla 2 muestra los presupuestos operavos de algunos
museos de Chihuahua. Para una mejor comprensión comparava, se sintezaron los datos y se
elaboraron grácos de evolución presupuestal versus número de visitantes, evidenciando una
correlación negava entre inversión y asistencia.
Tabla 2. Presupuestos asignados a los diferentes museos
Museo
Años
2019
2020
2021
2022
2023
2024
Casa de Juárez e Hidalgo
355,794
235,678
75,237
36,443
56,148
90,344
Casa Redonda
1’573,938
416,753
611,553
720,458
840,386
608,115
Casa Chihuahua
8’039,078
7’326,286
6’431,452
5’788,136
6´534,876
7’358326
Semilla
11’113,228
7’298,321
6’866206
9’480,364
8’890,132
11’744,114
Casa de Villa
66,282
87,685
121,989
146,163
161,352
178,846
Tarike
116,000
0
87,234
82,000
26,745
71,154
Casa Siglo XIX y Centro de
Desarrollo Cultural
1’184,452
231,0172
80,770
298,668
392,725
1’495,671
Museo Apache
112,000
87,000
87,000
87,000
61,000
61,000
Nota: Elaborado a parr de Plataforma Nacional de Transparencia y expresados en pesos mexicanos.
A pesar de lo complicado de rastrear los presupuestos, se puede constatar que la inversión
en museos no es constante y en términos globales ende a disminuir, contrario a que se esperaría
al menos un incremento en términos de la inación. La pandemia en 2020 provocó una baja
signicava en el presupuesto, desnado a mantener salarios y servicios básicos. Al levantarse
algunas restricciones, espacios como Casa Redonda, Museo de Hidalgo y Casa Juárez no pudieron
reabrir de inmediato. El Museo Tarike dejó de recibir el presupuesto mínimo y cerró, reabriendo en
2021 con personal voluntario. A mediados de 2021, las restricciones sanitarias ya se habían
minimizado y de 2022 a 2024, los museos de la ciudad retomaron sus dinámicas de funcionamiento
normales, con presupuestos sin grandes cambios.
Las pardas presupuestales y el número de personal en los museos de la ciudad han
disminuido signicavamente, en algunos casos más del 50%. Según extrabajadores y observación
etnográca, el recurso humano es una de las áreas más afectadas. Por ejemplo, el Museo Tarike pasó
de tener tres profesores en 2008 a operar con voluntariado en 2010; el Museo Casa Juárez redujo
su planlla de 15 a 8 trabajadores, y Casa Chihuahua pasó de 38 plazas operavas a 17. Muchos
museos abrieron sin personal adecuado, como la Casa Siglo XIX y el Museo Apache, y luego
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consolidaron departamentos mínimos. Además, no existe un sistema estandarizado de registro de
visitantes, con estadíscas proporcionadas solo a nivel estatal por el INEGI desde 2017. Al solicitar
datos a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, se encontraron registros incompletos,
dicultando la precisión de datos globales.
Además de los problemas de subregistro, existe una disparidad de parámetros de control
interno, pues al tener liación en disntas dependencias los indicadores que debe entregar cada
museo son muy disntos entre sí. Según la experiencia de los autores, los museos de la Secretaría
de Cultura (2021a) recopilan datos de edad, sexo y ocupación desde 2020 mediante boleteras
electrónicas que reportan automácamente. En los museos municipales, solo se registra el número
global de visitantes. Tras varias solicitudes a través de la Plataforma Nacional de Transparencia, se
obtuvo una aproximación del número de visitantes en algunos museos de la ciudad, como se
muestra en la tabla 3.
Tabla 3. Número de visitantes por año
Museo
Año
2019
2020
2021
2022
2023
2024
Casa Juárez
29,094
0
0
15,131
20,148
32,344
Hidalgo
39,840
0
42,204
35,141
36,139
54,152
Casa Redonda
6,879
1,589
452
6,621
9,508
7,889
Casa Chihuahua
118,752
7,477
38,465
65,843
78,231
67,652
Semilla
68,998
9609
12,386
33,547
77,963
119,567
Casa de Villa
35,860
0
10,105
41,417
75,094
75,832
Tarike
2,527
1,657
654
2,627
4,765
1,659
Casa Siglo XIX
6,025
2,265
3,628
7,865
5,142
6,396
Centro de
Desarrollo Cultural
38,223
2,104
5,121
35,237
22,005
16,752
Museo Apache
2,903
320
3,215
3,080
2,962
3,912
Según el INEGI, los museos de Chihuahua reportaron 14.3 millones de visitas en 2024. El
municipio de Chihuahua ene el 25% de los museos del estado (14 de 56), pero solo recibió 428,632
visitas, menos del 5% del total estatal. Es esperable que los museos con mayor presupuesto tengan
más público. La Figura 3 muestra una disminución en la auencia de visitantes con el paso de los
años, acentuada por la pandemia de 2020 y que hasta 2024, no ha logrado recuperarse del todo.
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Figura 1. Visitantes a museos en la ciudad de Chihuahua
La información parece mostrar una crisis, que pudiese generarse en la falta de una clara
políca administrava. Algunos museos son invisibles ante el ojo gubernamental, pues ni siquiera
enen un presupuesto asignado, su poco personal está categorizado en la menor escala de salarios
y aparentemente son poco rentables dado que su ingreso por taquilla es magro o inexistente. Si a
esto se suma la falta de planes de manejo y planeación estratégica, es de sorprender que algunos
sigan aún abiertos.
El ICP y la observación directa
El ICP diseñado por Gándara y Pérez (2018) mide qué tanto los museos y sus contenidos
están centrados en el visitante. Evalúa aspectos como el entorno del edicio, señaléca, servicios,
didácca de colecciones y orientación espacial. Consta de 118 reacvos y en una primera aplicación
parecía excluyente, pues evaluaba aspectos que no permian una esmación equitava entre
museos con diferentes presupuestos. Sin embargo, en el conteo de reacvos, las diferenciaciones
de un espacio a otro se descontaban, permiendo una evaluación más democráca.
El ICP da un resultado numérico con base 100, donde aquel espacio que más se acerque al
100% es un lugar más centrado en su público. Los resultados se observan en la tabla 4 y presentan
una perspecva genérica del estado que guardan los museos revisados y facilitan la interpretación
de los puntos a evaluar al pasar información cualitava a cuantava.
Tabla 4. Resultados ICP
Museo
ICP
Casa Chihuahua
51.63
Museo de Villa
48.20
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Museo
ICP
Museo Semilla
46.50
Casa Redonda
38.95
Museo Tarike
36.05
Centro de Desarrollo Cultural
37.95
Bóveda
32.75
Polifórum
32.50
Quinta Gameros
31.95
Museo Apache
30.00
Casa Siglo XIX
29.63
Casa Juárez
25.74
Hidalgo
25.20
Museo del Mamut
20.40
La mayoría de los museos de Chihuahua salió mal evaluada en orientación espacial, difusión,
mecanismos de retroalimentación e interpelación al usuario. Carecen de referentes externos que
orienten al paseante sobre la ubicación del edicio, información sobre acvidades futuras y un índice
de la exposición o duración total del recorrido. Los sistemas de retroalimentación se basan en el libro
de visitas y no muestran alternavas para mantener contacto con el usuario a través de medios
electrónicos.
Todos los museos son de po instrucvo, transmiendo contenidos principalmente por el
canal visual (escrito). Algunas excepciones ulizan recursos audiovisuales para enriquecer la
experiencia, pero la información sigue dándose de forma vercal y algunos contenidos resultan
tediosos para el visitante. La infraestructura para personas con movilidad reducida, problemas
visuales o audivos, es otra de las carencias más constantes. El 70% de los lugares carecen de
elevadores, barandas, señaléca y disposivos de interpretación para públicos diferentes, y no
enen sus cédulas de texto traducidas a otro idioma extranjero.
Durante los meses de abril, agosto y noviembre de 2022, se realizaron recorridos en los
museos y se llevó un registro de las observaciones. Estas observaciones se sistemazaron mediante
chas de campo con categorías analícas predenidas (accesibilidad, mediación, experiencia
estéca, interpelación del público), lo que permió realizar comparaciones cualitavas entre
museos. Se pudo notar que los museos no forman parte de la vida codiana de los pobladores de la
ciudad, ya que muy pocos son los espacios que ofrecen un área de refugio para los paseantes. Los
edicios que albergan las colecciones son ordinariamente fastuosos, invitan muy poco al visitante a
entrar.
La información disponible sobre los contenidos de los espacios se ubica principalmente en
internet y redes sociales. En cuanto a los contenidos de los museos, más del 80% se enfoca en temas
históricos, un 16% en temas de arte y solo el 4% a ciencia y tecnología. La tendencia es muy similar
a la que se ene a nivel nacional, de los 1,473 museos registrados en el Sistema de Información
Cultural el 76 % tratan de temas de historia y arqueología 20% de arte y 5% son sobre ciencia y
tecnología (Secretaría de Cultura, 2021b).
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La transmisión de contenidos se da mayormente por el canal visual, pero en la observación
se pudo ver un importante componente emocional en la apreciación de algunos de los objetos y
obras expuestas. Las fotograas del asesinato de Villa, la recámara de Benito Juárez, el Calabozo en
el que estuvo preso Hidalgo, la sala del Ferrocarril, la recámara de caperucita, fueron los espacios
que provocaban una mayor candad de reacciones y lo que por ende se quedaba más presente en
la visita. Al cuesonar algunos visitantes, la mayoría mencionaba algún componente emovo.
También se observó la clara presencia de públicos escolares, en su mayoría del nivel
preescolar y primaria. A decir de los guías y custodios, la población escolar siempre ha sido el fuerte
de los museos y las restricciones pandémicas en mucho mermaron las visitas escolares, apenas
empezaron a volver a parr de abril de 2021 con una presencia mucho menor. Sin embargo, hubo
un aumento signicavo en cuanto a visitas en familia, cosa que antes no se veía tan marcada.
La gente lo que quiere es salir y como fuimos de los primeros lugares en abrir de a poquito
en la pandemia, los domingos se nos llenaba de familias, cosa que pasaba muy poco antes del COVID
(Custodio de seguridad de Casa Chihuahua identidad reservada, comunicación personal, 19 de julio
2022). Los espacios han ido recuperando su dinamismo: las inauguraciones de exposiciones
temporales con público presente son cada vez más comunes, lo mismo que los eventos de
presentaciones de libros, conversatorios y recitales. Sin embargo, los públicos que consumen este
tipo de eventos siguen siendo un sector muy pequeño y generalmente habituado a acudir a este
tipo de actividades.
El panorama generalizado de los museos sigue siendo complicado; ausencia de
mantenimiento, falta de personal y una oferta cultural que se renueva muy poco. Estos resultados
conrman parcialmente la hipótesis inicial sobre la incidencia de la reducción presupuestal y de
personal en la calidad museísca, aunque revelan también factores estructurales históricos que han
limitado su desarrollo más allá de los recortes recientes. La úlma remodelación a un museo fue en
Casa Juárez hace más de veinte años, el resto ha realizado solo remodelaciones cosmécas. Ante la
falta de presupuesto, algunos museos se han visto obligados a reciclar exposiciones con obras que
ya se habían presentado en otros momentos o lugares.
El éxito de los museos depende en gran parte de qué tan centrados se encuentren en su
público. A pesar de las bajas evaluaciones, los museos connúan atendiendo un gran número de
visitantes y son considerados parte esencial de la acvidad turísca de la ciudad. Los museos que se
encuentran dentro del municipio de Chihuahua, son de dos pos: la del estasmo popular que
concentra en la paternalista y heroica visión del Estado, y la políca de la democrazación cultural,
que se concibe como un mero programa difusor de la "alta cultura". Esto es fácilmente constatable
en las inauguraciones de exposiciones de arte, que se realizan en horario nocturno, cuando ya no
hay disponibilidad de transporte público y claramente se convierte en un factor de exclusión.
Públicos y percepción social de los museos
En este apartado se presentan los resultados obtenidos de la aplicación de los instrumentos
de recolección de datos que se diseñaron para analizar la percepción social de los públicos y no
públicos en los museos.
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El público de los museos
Al inicio de la invesgación se planteó el diseño de dos instrumentos: uno para aplicarse
entre el público que estaba de visita en algún museo y otro para aplicarse en las personas que se
ubicaban dentro de los cuadrantes en los que se dividió la ciudad tomando en cuenta los tamaños
de población. En el primer caso, se logró localizar una serie de encuestas que el INEGI venía
aplicando desde el año 2017 para los públicos asistentes a museos, se realizó una pequeña revisión
del instrumento y aunque se encontraron algunos inconvenientes, al ver la candad de encuestas
aplicadas se concluyó que ayudarían a construir un diagnósco de visitantes.
Por otro lado, se diseñó un instrumento para aplicar en población abierta, tomando en
cuenta algunas caracteríscas de la encuesta de INEGI con nes comparavos y se agregaron algunos
elementos de po cualitavo con la nalidad de conocer algunos aspectos de la representación
social de los museos en la población general, tomado en cuenta las propuestas de Muñoz-Aréyzaga
(2017) y Massa (2004).
Encuesta a públicos de museos
La información obtenida por medio de las encuestas del INEGI se comparó con algunas
observaciones que se hicieron durante la etnograa de los espacios museográcos, logrando así
tener una visión más amplia de cómo los visitantes interactúan con estos lugares. La consecución de
los micro datos fue complicada y la interpretación aún más, ya que varios se encontraban cifrados y
se tuvieron que interpretar a mano, ya que no eran compables con el programa SPSS.
Del año 2018 al 2024 se aplicaron 10,283 encuestas en los museos del municipio de
Chihuahua, un promedio de 1,600 por año, a excepción de 2020 donde solo se pudieron aplicar 428.
De este universo, se eligieron las de 2024 y se calculó el tamaño de muestra según el número de
visitantes de los museos. La presentación de datos se dividió por aspectos sociodemográcos, sobre
la visita al museo y evaluación por parte del visitante.
Aspectos sociodemográcos
Algunos de los aspectos tomados en cuenta por la encuesta aplicada por INEGI, fueron la
escolaridad, la edad, sexo, ciudad de procedencia y la ocupación. Sin embargo, los datos de
ocupación no estaban cargados en la base de micro datos y por lo tanto no fue posible procesarlos.
Los rangos de edad de los visitantes se observan son mayormente preponderantes caracterizados
según INEGI (2024) son:
a) La mayoría de los visitantes de los museos se ubican entre los 15 y 24 años, lo que contradice
el mito del desinterés de los jóvenes por visitar museos. Esto se debe a que los grupos
escolares desde preescolar hasta secundaria quedaron excluidos de la encuesta, ya que
generalmente no eran encuestados.
b) Casi el cincuenta por ciento de los visitantes cursaban o cursaron su educación superior, lo
que reafirma el factor de exclusión que acompaña al nivel escolar del visitante, pues los
museos siguen siendo un espacio para personas con cierto grado educativo. El porcentaje
de mujeres que visitan los museos es mayor que el de los hombres en un 6.2%, lo cual se
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entiende al tomarse en cuenta la pirámide demográfica que indica una mayor cantidad de
individuos del sexo femenino.
La procedencia de los visitantes fue mayoritariamente de origen local, seguida de los
municipios de Juárez, Cuauhtémoc y Parral. El porcentaje de visitantes nacionales fue de un 19.2%
y en su mayoría provenían de los estados de Ciudad de México, México, Jalisco y Nuevo León. Los
visitantes extranjeros representaron apenas el 9.6%, y sus lugares de origen fueron Estados Unidos,
Colombia, Brasil, Francia y España.
Sobre la visita a museos
La encuesta se centra en las frecuencias y motivaciones del visitante, y el contexto en que
realiza la visita. El 74.3% respondió que era la primera vez que visitaba el museo, el 52.8% dijo haber
ido acompañado por algún familiar, amigo o pareja, y manifestó haber hecho su primera visita por
un recorrido escolar o con motivos escolares.
De estos datos se puede deducir que la frecuencia de visitas a un mismo museo no resulta
atractiva para los públicos, debido a que una vez que se conocen los contenidos de la exposición
permanente y varios no se enteran de las actividades que realiza el museo. También se evidencia
que la motivación de visita es generalmente social, puesto que solo el 21.1% de los visitantes acude
a un museo de forma individual. Por último, la relación entre escuela y museo es sumamente
estrecha al ser esta la primera institución vinculante con los museos (INEGI, 2024).
Como indica la gráfica anterior, la razón principal de la visita se relaciona con acompañar a
alguien o la visita escolar y aparece la diversión o entretenimiento como una tercera motivación,
incluso por encima del turismo. Se considera que aprender y cultura general se pueden prestar a
confusiones por lo parecido de los términos, pero se tomó la decisión de apegarse a las divisiones
dadas en la encuesta.
En los medios de difusión aparece nuevamente el componente social y escolar para
enterarse de la existencia del museo, también a lo largo de las encuestas hay un claro
desplazamiento de los medios tradicionales de difusión, como la radio, la tv y la folletería, e incluso
a partir del 2021 las redes sociales superan al internet. Pero al revisar las redes sociales de los
museos, solamente tres de ellos suben contenidos más de dos veces al mes, incluso hay otros que
no cuentan con ninguna red social.
Durante todo el año 2020, los museos tuvieron que ingeniárselas para poder presentar
contenidos digitales y continuar vigentes durante el período de aislamiento; algunos de ellos
realizaron actividades como talleres en línea, conversatorios o recorridos virtuales, pero hubo
algunos que no estuvieron en posibilidad de usar el mundo digital para difundir sus acervos.
Evaluación de la visita
La valoración de la visita en la encuesta del INEGI se deja englobada dentro de tres
preguntas: ¿Le gustó la visita? ¿Cómo evaluaría el conocimiento aprendido? ¿Volvería a visitar? Más
del 94% contestaron que sí les había gustado la visita y que evaluaban su nivel de aprendizaje entre
9 y 10 puntos, y el 79.2% manifestaron que volverían de nuevo. Sin embargo, estos aspectos
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cualitavos no se encontraron capturados en las bases de micro datos, dejando una interpretación
muy general y sesgada.
Las encuestas de INEGI y el ICP solo dan una perspecva holísca de los museos. En las
observaciones se notó que la presencia de los guías o mediadores juega un papel muy importante
en la dinámica museísca, pero son pocos los museos que están en posibilidades de ofrecer
recorrido guiado. La visita debe ser evaluada también en términos cualitavos, que indiquen las
experiencias de aprendizaje más signicavas. Por otra parte, el sector educavo aparece
constantemente como un aliado para los museos, por lo que se enen que evaluar los aprendizajes
obtenidos más allá de las paredes del museo.
Encuesta a población abierta
Esta encuesta se realizó con la finalidad de tomar el pulso de la población general. Se dividió
la ciudad en cuatro cuadrantes y se aplicaron 386 encuestas en población mayor a 15 años. El
instrumento se divide en tres aspectos: Datos sociodemográficos, dimensión representacional y
dimensión práctico-operacional. En octubre de 2022 se diseñó el instrumento, se pidió la validación
de expertos y se aplicó una prueba piloto de 30 encuestas. Durante enero y febrero de 2023 se
aplicaron las encuestas en diversos puntos de la ciudad.
El instrumento se aplicó en lugares públicos como tianguis, afuera de supermercados y
escuelas, plazas públicas y calles de las diversas colonias. La logística complicaba hacer el
levantamiento por AGEB, por lo que se decidió estar monitoreando el avance e ir cubriendo la
cantidad de encuestas por área geográfica definida (sur oriente, sur poniente, norte y centro).
Datos sociodemográficos
La media de edad de la población encuestada es de 35 años, con la mayoría ubicada en el
rango de 18 a 21 años. Esto coincide con la media poblacional de la ciudad de Chihuahua, que es de
31.3 años, y el segundo rango de edad con mayor cantidad de población, de 15 a 19 años. En lo
referente a la ocupación de los encuestados, se hizo la clasificación semántica de la ocupación
tomando en cuenta lo estipulado en el Manual de Codificación de Ocupación del INEGI (2010) y se
obtuvo que el 22.2% de los encuestados son estudiantes, el 21.5% corresponde a artesanos y
trabajadores en donde se agrupan los diversos oficios y empleados de ingreso bajo y el 11.6% a
comerciantes.
Dimensión representacional
Esta dimensión explora el conocimiento que la población tiene sobre la existencia de los
museos de la ciudad, sus preferencias y la manera en que estos se representan a nivel individual y
colectivo. La primera pregunta es del tipo top of mind, utilizada en estudios de mercadotecnia, y da
elementos para un análisis semiológico de los resultados. La pregunta consiste en mencionar la
primera palabra que viene a la mente cuando se escucha la palabra "museo”.
Los tres primeros lugares los ocuparon las palabras arte, antiguo e historia, con porcentajes
entre el 19.4% y 18.1%. El 16.06% mencionaron algún elemento relacionado con el museo, y las
palabras relacionadas con educación o conocimiento solo ocuparon el 5.7%. Esto indica que el
museo está socialmente relacionado al arte y la historia, con pocas referencias a ciencia y nada a
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uso del tiempo libre. Sobre para qué sirven los museos, las palabras más recurrentes fueron historia,
conocer y cultura. El museo es visto principalmente como un lugar que conserva, promueve o
difunde la historia, en segundo como un espacio de aprendizaje o difusión del conocimiento, y en
tercero como un lugar para expresiones culturales y artísticas.
En la escala de Likert, los enunciados "conocer nuestra historia" y "educar" tuvieron mayor
nivel de aceptación, mientras que "atraer turismo" y "mejorar como sociedad" tuvieron más
respuestas en desacuerdo o neutrales. Esto reafirma que la utilidad del museo sigue representada
en los aspectos históricos y educativos. El Museo Semilla fue el más conocido, con 83.94% del total
de encuestados, y el Museo Apache el menos conocido, con 6.99%.
Se advierte cierta confusión derivada del uso de los nombres de los museos, pues existen
los oficiales, que son largos, y los coloquiales. Además, algunos museos se confunden con otros,
como el Museo de Hidalgo, que es confundido con Casa Chihuahua. Otra cuestión que causa
conflicto es el uso de adjetivos comunes para denominar los espacios. Hay museos que se conciben
como casas de cultura, con actividades artísticas y culturales, y otros como museos de sitio, que
ponderan el rescate del lugar por su valor histórico y/o arquitectónico.
Los resultados sobre el museo que más gustó tienen pocas variaciones respecto a la tabla
de conocimiento de los museos. Sin embargo, los cruces por edad y preferencias indican una clara
preferencia etaria de acuerdo a las temáticas de los museos. Los interactivos o de ciencia tienen
mayor aceptación entre el público joven, mientras que los histórico-patrimoniales son preferidos
por mayores de 25 años.
Dimensión práctica operacional
Esta dimensión se ocupa de prospectar los hábitos de visita, gustos y preferencias en lo
relacionado con la operavidad de museos, lo cual acerca a la comprensión de los hábitos de
consumo cultural y la eciencia del esquema operavo de los museos. En primera instancia se
preguntó a la población encuestada el nombre del primer museo que visitó, solo el 14.2% indicó que
no recordaba cual era.
El resultado corresponde a los museos con mayor número de visitantes y conocidos. Quienes
visitaron por primera vez el museo Semilla son personas de 15 a 35 años, y los que visitaron Villa,
Casa Chihuahua y Quinta Gameros son mayores de 36 años. En tercer lugar, se situaron museos fuera
de la demarcación municipal, principalmente de la Ciudad de México.
La edad en la que se visitó por primera vez un museo y el contexto de la visita están
relacionados, demostrando la correlación entre el museo y la escuela. El promedio de edad en la
primera visita fue de 10.43 años y el 61.9% la realizó en una acvidad escolar, solo el 21.2% con
algún familiar y menos del 1% solos o con pareja. Sobre la úlma visita, más del 50% la hicieron hace
menos de un año, pero el 22.3% no ha vuelto a pisar un museo hace más de 16 años.
Un porcentaje importante de la población solo visita el museo una sola ocasión y esto resulta
entendible una vez que revisamos los indicadores que arrojó la pregunta sobre qué es lo que menos
les gusta de los museos. Esta pregunta estaba planteada como una de opción múlple, pero el 33.07
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% de los encuestados señaló otra opción diferente a las de los incisos, por lo que hubo que hacer
una recodicación, situando por campos semáncos lo que la población señaló en la opción Otro.
Conclusiones
En términos generales, los museos son vistos aún como repositorios de valor cultural y
patrimonial, pero se perciben como poco dinámicos y/o atracvos. Esto es en gran medida al alta de
estrategias comunicavas y educavas, pues las formas de transmisión del conocimiento siguen
siendo poco innovadoras en la mayoría de los casos.
La percepción de estacidad de los museos se reforzó con los resultados que se obtuvieron
de las preguntas relacionadas con lo que más le gusta cuando visita un museo y que le gustaría que
mejoraran. Pues, por un lado, lo que más les agrada a las personas es que conservan cosas anguas
y el aprendizaje que pueden obtener, pero también demandan una mayor interacción con las
colecciones ya sea con interacvos o mediadores que faciliten la comprensión de las exposiciones.
El público de los museos o el público que acude a los museos es más diverso y cambiante de
lo que se piensa; cada vez es menos pasivo y demanda que el museo lo interpele y lo cuesone,
además de que exista un diálogo genuino entre él y las colecciones. A pesar de que existe una oferta
relavamente considerable de museos en la ciudad de Chihuahua, el grueso de los visitantes solo se
concentra en tres de los catorce espacios.
Resulta necesario señalar la innegable falta de apoyos a los museos de la ciudad, basta solo
una revisión de los presupuestos asignados en los úlmos diez años para corroborarlo, por lo que es
necesario conocer cuál es la importancia que estos lugares cobran en el proceso educavo,
identario y económico de la ciudad e impulsar la mejora de sus condiciones desde la academia. Por
ello es imprescindible que se realice una mayor candad de estudios desde las diversas disciplinas,
ya que, a más de sesenta años de distancia de que se fundó el primer museo en la ciudad de
Chihuahua, resulta poco creíble que solo existan tres invesgaciones al respecto.
Finalmente, después de trabajar por más de 11 años en un museo público, la experiencia
permió conocer a profundidad las necesidades propias de un museo de ese po y sin duda alguna,
uno de los principales problemas es la falta de directrices claras en materia de políca pública y una
supeditación total a cada período de cambio de las administraciones gubernamentales. Sin embargo,
también se ha sido tesgo de la potencialidad que los museos enen como agentes de cambio
sociocultural y el impacto que estos pueden tener en la sociedad.
En el aspecto administravo, se ene una gran candad de lagunas o vacíos de información,
dada la complejidad que ene el aparato burocráco y el dicil acceso a la información púbica.
Aunque se procuró tener la mayor candad de información proveniente de fuentes ociales, se tuvo
que echar mano también de las entrevistas y observaciones etnográcas para poder complementar
y entender un poco mejor la situación que viven actualmente los museos.
Los museos de Chihuahua enfrentan una paradoja: son espacios reconocidos por su valor
cultural y patrimonial, pero al mismo empo son percibidos como estácos y poco atracvos. La
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pandemia evidenció la falta de estrategias digitales y la dependencia excesiva de públicos escolares.
Si bien existen intentos de diversicar acvidades y públicos, estos son limitados por la reducción
presupuestal y la escasa profesionalización del sector.
Resulta más paradójico aún, que la falta de apoyo instucional reejada en los presupuestos
y mejoras de las condiciones laborales y de infraestructura, no hayan mermado de forma importante
la candad de visitantes y acvidades realizadas por los museos. Para poder entender este
fenómeno, resulta necesario ahondar en las estrategias de resiliencia que estos espacios han tenido
a lo largo de los años.
Es necesario fortalecer polícas públicas que garancen recursos estables, fomentar la
inclusión y accesibilidad, e impulsar estrategias de delización de públicos. Asimismo, se sugiere que
los museos adopten enfoques parcipavos y resilientes ante crisis sanitarias o sociales,
aprendiendo de las experiencias internacionales pospandemia que han recongurado el vínculo
entre instución y comunidad. Asimismo, resulta imprescindible ampliar los estudios museológicos
en la región norte del país, a n de generar diagnóscos que contribuyan a la toma de decisiones
informadas.
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